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miércoles, 7 de noviembre de 2012

Chiapas: Contrainsurgencia y confluencia de los niveles de gobierno


El estado del Conflicto Armado 
Interno en Chiapas
FUENTE: CGT CHIAPAS

No hay espacio del Estado que se salve de la corrupción y da evidencia de una democracia inexistente, ante un gobierno del espectáculo, que pretende enajenar a la población en general, para que ésta asuma sus dictados de juegos de intereses.

Autor: Pedro Faro Fuente
CGT CHIAPAS


Este Centro de Derechos Humanos ha monitoreado el Conflicto Armado Interno en Chiapas, dado cuenta de las diversas coyunturas desde las situaciones que ha documentado en los diversos momentos álgidos del conflicto, la cual se ha caracterizado por una política de contrainsurgencia de los gobiernos federal y estatal en contra de Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), esta se agudiza cuando se trata de cambio de estafeta y reparto del control del político del sistema de partidos,por lo que hemos ubicado un patrón de violencia recurrente en cuando los cambios electorales, se desatan los enconos y conflictos entre los diversos grupos de poder por los puestos de gobierno en disputa y una vez establecido el escenario esencial se desprenden acciones para golpear al enemigo, en esta circunstancias es especifico la disputa por los territorios recuperados del EZLN.

A partir de los últimos meses de mayo a septiembre de 2012 hemos monitoreado y documentado la continua estrategia de confrontación comunitaria que los gobiernos a través de sus tres niveles (municipal, estatal y federal) realizan en contra de las comunidades autónomas zapatistas, por medio de los grupos de poder local comunitario, los cuales se benefician de protección y que desde el 2000 se ha ido construyendo una Guerra Integral de Desgaste. A la par sostienen un sistema de información a través de medios de comunicación masivos para tergiversa los que esta pasando frente a los desplazamientos forzados o las agresiones armadas, hostigamientos que hoy en día están recibiendo las Bases de Apoyo del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (BAEZLN), nexos que corroboramos a partir de los actos en contra del Municipio Autónomo Rebelde Zapatista (MAREZ) San Marcos Avilés, Comandante Abel, Jechvo y en la comunidad de Banavil.

En estos meses confluyeron las campañas electorales en el ámbito federal y estatal, en el cual pudimos documentar la presión política que se ejerció en contra de hombres y mujeres de los pueblos y comunidades de Chiapas, con la finalidad de que votaran por los partidos políticos, fue desde los dictados de elite del poder político de Chiapas, la decisión de votar, mediante la compra de votos y otros medios clásicos de corrupción electoral, por la Alianza: Partido Verde de México (PVM), Partido de la Revolucionario Institucional (PRI) y Nueva Alianza (NA), la consecuencia no sólo es que haya arrasado PVM-PRI-NA en el estado con sus candidatos y convirtiéndose el PVM es la primer fuerza política, dejando en lo local una profunda fragmentación en las comunidades.

En el aspecto político se mantiene la estrategia del doble discurso: por un lado, el gobierno federal invisibiliza al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y por el otro, el gobierno estatal expresa atender a las demandas del EZLN, desmarcándose de ser actor contendiente en el conflicto y se presenta como administrador de los escenarios del conflicto y como mediador de los conflictos calificados como “intercomunitarios”

Sin embargo es evidente que el gobierno estatal juega un rol fundamental, en la implementación de la estrategia de Guerra Integral de Desgaste, especialmente en el uso de los recursos económicos para la confrontación, cooptación de organizaciones o comunidades que resisten al sistema sobre todo en el ámbito de servicios y de la estructura política.

La utilización y compra de los medios masivos de comunicación por parte de los gobiernos, tergiversa y trata de bloquear la postura del EZLN y de organizaciones que difieren de las políticas gubernamentales. Imponiendo el gobierno su opinión o desviando la atención con publicidad turística o difusión de proyectos y los logros y avances en el gobierno que así mismo se nombra de “vanguardia”, siendo que se da continuidad a la política de descolocar el proceso autonómico y de las luchas de resistencia civil y pacifica construida a partir del cese al fuego en la apuesta de dar cumplimiento de manera unilateral a los Acuerdos de San Andrés, desconocidos por el gobierno mexicano.

Como hemos manifestado la estrategia de contrainsurgencia se ha operado de manera muy patente en las incursiones armadas de grupos de corte-paramilitar que se llevó acabo en la comunidad del MAREZ Comandante Abel que dio como consecuencia el desplazamiento forzado de 87 personas.

A pesar de que los gobiernos locales como el de Chiapas trata de ocultar las consecuencias de esta política gubernamental de violencia, utilizando un discurso desde la concepción hegemónica de los derechos humanos,  a través de reformas legislativas que en la práctica son leyes muertas e instituciones como la del Consejo Estatal de Derechos Humanos, estos sirven al sistema como operadores políticos bajo los intereses del gobierno y a que avalan y mantienen en impunidad las violaciones a derechos humanos.

Los escenarios están dados para la estrategia de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN) a través de la Iniciativa Mérida, esta la presencia militar desplegado en el territorio de Chiapas, con todo y sus retenes permanentes e itinerantes que violan el derecho a la libertad de tránsito, con particular presencia en la zona fronteriza y el territorio zapatista, en el cual se dirime el control territorial, la confrontación con las organizaciones sociales, comunidades y pueblos que habitan este espacio territorial.

El gobierno para controlar e inhibir a los movimientos de resistencia a implementando programas sociales para la división comunitaria, inmovilizando a los pueblos mediante la ocupación militar y las acciones de autoridades gubernamentales en complicidad con organizaciones sociales de la región, organizaciones de corte paramilitar, grupos ligados al gobierno de Juan Sabines, con la finalidad de golpear a las comunidades en resistencia ya los pueblos que luchan y ejercen su autonomía.

Para ejemplificar es sobre la situación de reactivación de los grupos armados: Con un patrón de confrontación directa de organizaciones progubernamentales que tienen en su historial integrantes paramilitares, tal como lo es en Sabanilla el actuar del grupo paramilitar Desarrollo Paz y Justicia que sigue amenazando y agrediendo con armas de fuego a la comunidad Comandante Abel, antes San Patricio, Marez, La Dignidad.

Desplazados internos a causa del conflicto armado y los organismos internacionales

Este Centro de Derechos Humanos ha documentado la situación del desplazamiento forzoso, situación no atendida en el marco de la normatividad de los derechos humanos por los gobiernos federal y estatal, en estos 18 años de conflicto armado interno.

En el curso de los años por parte de las autoridades gubernamentales se ha negado el desplazamiento por consecuencia de la guerra en Chiapas y como consecuencia la existencia de desplazados como efecto de la política gubernamental de la contrainsurgencia.
Una acción contradictoria y utilitaria fue que por iniciativa presentada por Juan Sabines el congreso aprobó el 14 de febrero de 2012 una Ley para la Prevención y Atención del Desplazamiento Interno en el estado de Chiapas, con el apoyo del Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) a través del Programa Conjunto por una Cultura de Paz (PCCP) con la intención de atender esta problemática históricamente pendiente por el Estado mexicano y que ha dejado una herida abierta y perdidas irreparables e impunidad.

Sin embargo, testimonios recibidos, por este Centro de Derechos Humanos, señalan que el programa del PNUD y la UNESCO en las regiones del conflicto armado interno ha causado división comunitaria, debido a que es la continuidad de una política contrainsurgente, que han impulsado los gobiernos federal y estatal para la confrontación comunitaria y exclusión de los grupos de desplazados internos y desplazados-retornados, ya que estos han insistido en una atención integral,bajo los principios rectores del desplazamiento de las Naciones Unidas.

Por otra parte el PNUD junto con el gobierno de Chiapas tienen un censo de atención de desplazados por una cifra que oscila de 24 mil a 30 mil personas; censo creado por el gobierno de grupos cercanos a él, que en realidad son solicitantes de tierra y que tienen una historia de exclusión y marginación diametralmente distinta a quienes padecieron el desplazamiento forzado a causa de la política de contrainsurgencia del Estado mexicano. Por lo tanto las instituciones involucradas buscan la tergiversación de lo sucedido en los crímenes de lesa humanidad cometidos en la zona Altos y Selva de Chiapas, hechos que siguen en la impunidad.

En el ejido San Marcos Avilés, Chilón, fueron desplazados de manera forzada desde el 09 de septiembre de 2010, que dio como consecuencia: 50 mujeres, 43 hombres y 77 entre niñas y niños integrantes BAEZLN. Actualmente se encuentran desplazados de sus tierras de trabajo y bajo constantes amenazas de nuevos desplazamiento a otras tierras donde actualmente viven.

El 4 de diciembre de 2011, en el ejido Banavil, Tenejapa, hubo una agresión física por parte de un grupo del PRI lo cual dejó como resultado, la muerte del Sr. Pedro Méndez López, la agresión y desaparición forzada del Sr. Alonso López Luna, la detención y agresión de Lorenzo López Girón y el desplazamiento forzado de cuatro familias.

En el lapso de transición desde el gobierno de Pablo Salazar al de Juan Sabines se perpetró un desplazamiento forzado que resultó en la Masacre de la comunidad de Viejo Velasco. Ésta fue ocasionada por grupos de corte paramilitar OPDDIC e integrantes de la comunidad Lacandona, quien es iban acompañados por 300 elementos de la entonces Policía de Seguridad Pública el 13 de noviembre de 2006. Actualmente hay 36 personas desplazadas, 7 muertos y 2 desaparecidos. Situación que aún siguen en la impunidad.

Asimismo, días antes, el 09 de noviembre de 2006 en la comunidad Busiljá, Ocosingo, se desplazaron 7 familias además de fabricarles delitos a 12 personas que injustamente estuvieron detenidas. En el 2008 fueron liberadas y no pudieron retornar a sus tierras. Fue en el 2010 cuando decidieron retornar a sus tierras sin ninguna garantía de parte de las autoridades gubernamentales debido a no actuación del gobierno para solucionar la problemática. Ante esta situación el 7 de diciembre de 2011, los familiares del Sr. Elías Sánchez Gómez de Busiljá fueron desplazados de manera forzosa de nueva cuenta por la OPDDIC integrantes del PRI.

Elías fue torturado y se encuentra detenido en el Centro Estatales para la Reinserción Social de Sentenciados (CERSS no.17) ubicado en Catazajá, Chiapas. En ese misma región fue desaparecida la niña Gabriela Sánchez Morales, el 17 de junio de 2011.

Actualmente sigue La desaparición de Gabriela, desplazamiento forzado de 4 familias y la detención arbitraria de Elías, sin que el gobierno del estado de Chiapas de respuesta a estas graves violaciones a derechos humanos, a pesar de que existes medidas cautelares solicitadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por la desaparición de Gabriela.

Otra situación de constante amenaza e incertidumbre en la posesión de tierras que históricamente son las que sufren los pobladores de San Gregorio, Ranchería Corozal y Salvador Allende, los cuales están asentados en la cuenca del río Negro, en el municipio de Ocosingo, y a través de la Asociación Rural de Interés Colectivo, Unión de Uniones Independiente y Democrática (ARICUUID) se han defendido en contra del desplazamiento forzado por lo menos tres sexenios de malos gobiernos que pretende desalojarlos.

Las poblaciones amenazadas a pesar que desde hace 35 años de conflictividad agraria entre los Bienes Comunales Zona Lacandona (BCZL) y tres poblados mencionados, llegaron a una cuerdo de conciliación que terminó con el conflicto agrario, no obstante los intereses de los gobiernos federal y estatal persisten exigiéndoles que desalojen sus tierras.

Otros de los eventos denunciados son los ocasionados por integrantes del grupo paramilitar Desarrollo Paz y Justicia los cuales operan en la zona Norte del estado en los municipios de Sabanilla, Tila y por otros grupos de antecedente paramilitar en el municipio de Chenalhó.

Este Centro de Derechos Humanos enfatiza que las personas desplazadas nunca fueron atendidas como desplazados del conflicto armado interno. Todos estos eventos tienen una constante, son ocasionados por la violencia generalizada, derivada de los efectos del conflicto armado no resuelto.

También hemos manifestado en diferentes ocasiones su preocupación ya que el fenómeno del desplazamiento interno no es un evento aislado, sino una manifestación más de la estrategia militar y contrainsurgente aplicada en Chiapas y que vulnera directamente el territorio de lo pueblos indígenas. En este sentido, el desplazamiento interno tiene que ver fundamentalmente con el objetivo de controlar los territorios de la población que lucha por una alternativa distinta al sistema neoliberal que los está despojando.

Por otro lado, por su derecho a la cultura originaria, los indígenas, no sólo tienen el derecho a la vivienda sino también a la tierra y el territorio que les fue violentado. Los derechos de los pueblos indígenas protegen de manera particular diversos derechos económicos, sociales y culturales por la situación de vulneración en la que vive esta población, además de todos los derechos contemplados en la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, los cuales radican particularmente en la concepción de derechos colectivos.

A manera de Conclusión: En un Estado de simulación democrática, como el de México, donde de facto persiste la lógica de un Estado de excepción y contrainsurgente contra los pueblos organizados, que evocan el derecho a la rebelión como último medio de vida. El gobierno de México se resquebraja ante sus cuestionables instituciones y su representatividad política. No hay espacio del Estado que se salve de la corrupción y da evidencia de una democracia inexistente, ante un gobierno del espectáculo, que pretende enajenar a la población en general, para que ésta asuma sus dictados de juegos de intereses.

Chiapas sigue estando militarizado en su territorio, sobre todo en las comunidades indígenas preferentemente en zona de influencia del EZLN, el cual es el objetivo a destruir, esto se entiende en la lectura del proceso de la estrategia contrainsurgente implementada por el gobierno mexicano y sus diversos énfasis, según los gobiernos en el poder que va desde la confrontación directa de fuerzas regular ese irregulares y la implementación de proyectos sociales que junto con organismos intergubernamentales como el PNUD han sido cómplices y la ONU en este último sexenio apremiado a Juan José Sabines por su labor contrainsurgente.

La guerra se ha afinado, adecuada a las nuevas situaciones, se ha deslizado hacia nuevas tácticas de la guerra integral de desgaste; ha utilizado los argumentos con un lenguaje en pro de los derechos humanos, con énfasis en los derechos colectivos de los pueblos indígenas y de un discurso en reverencia de respeto que forma una plataforma falsa, vacía de contenidos, ya que la intención es la apropiación de los recursos naturales y la implementación de proyecto sociales por los gobiernos en sus tres niveles (federal, estatal y municipal) utilizados para fines clientelares, en la profundización de divisiones y enfrentamientos en las comunidades.

lunes, 18 de julio de 2011

Ciudades Rurales: Represión y Homologación de la existencia



El espejismo de las “ciudades rurales”

17 de julio de 2011

Aurelio Morales Posselt*

Fuente: Contralínea 242 / 17 de julio de 2011


La autosustentabilidad es un término rimbombante que cobra fuerza en el moderno desarrollo urbano y que actualmente es bandera del discurso político-social en la lucha contra la pobreza, sobre todo en las zonas con altos índices de marginalidad. Es el caso, por ejemplo, de las “ciudades rurales autosustentables” (al respecto, leer el informe Caracoles Anegados, en www.espora.org/limeddh), proyecto de desarrollo social concretado en Chiapas y ya programado en Puebla. Con este tipo de obras, que pronto comenzarán a replicarse en otros estados de la república, se pretende formalmente cumplir con los Objetivos del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas para la erradicación de la pobreza extrema.


El principal argumento de estas “ciudades rurales” es que contribuyen a eliminar la pobreza porque abaten la dispersión de las poblaciones campesinas: mediante estos proyectos se pretende reunir en una gran comunidad a los habitantes disgregados en pequeñas comunidades de apenas unas cuantas familias. Esta agrupación permitiría supuestamente llevar agua corriente, luz eléctrica, teléfono, pavimentación, colegios y clínicas a estas personas. Y no sólo eso. También se presenta a estos proyectos como “autosustentables”.


Sin embargo, no hay claridad sobre lo que el término autosustentable significa en el contexto de la lucha contra la pobreza. Carlos González, politólogo del Colegio de México, en su ensayo Es el desarrollo sustentable, estúpido, da justo en el clavo sobre la opacidad de este tema: un error común en las políticas públicas es utilizar el adjetivo “sustentable” como sinónimo de “ecológico”.


“La sustentabilidad no se reduce a los factores ambientales –indica–. La sustentabilidad de un desarrollo depende, por ejemplo, de la capacidad de identificar las tendencias y el potencial del desarrollo económico de la sociedad en cuestión, pero también de establecer políticas laborales y de mercado que logren una equitativa distribución de la riqueza. Sin estabilidad social, el desarrollo no es sustentable. El crecimiento económico, el incremento en la inversión, incluso el aumento en los índices de empleo, no garantizan la estabilidad y paz social necesaria para un desarrollo progresivo y sustentable si al tamaño de una economía se le oponen altos índices de desigualdad […]. De lo contrario, veremos una progresiva proliferación de discursos populistas en los que –atinadamente en el peor de los casos y sin fundamento en muchos otros– se acusa el enriquecimiento de unos cuantos a costa de otros y se fortalecen esquemas económicos y de bienestar social proteccionistas, conservadores e ineficientes.”


Ahora bien, desde una óptica de derechos humanos es necesario agregar una consideración más al concepto de sustentabilidad y esta es la necesidad de respetar e incluir los derechos sociales y los derechos de los pueblos en los proyectos de desarrollo. De entre estos, además del derecho a la vida digna, el de ser consultados y el de que se respeten sus usos y costumbres. Si un proyecto de desarrollo sustentable, como el caso de las “ciudades rurales”, no considera estos derechos, se le estará condenando al fracaso en su ya mencionado objetivo primordial: el desarrollo humano.

Respetar los derechos de los pueblos –considerado como un conjunto de personas en un espacio cultural-social-político-geográfico determinado, sean o no pueblos indígenas, sean o no culturalmente homogéneos, sean o no constitucionalmente autónomos–, significa respetar su idiosincrasia, sus formas de vida; significa reconocer que pueden, y suelen, tener una cosmología propia y un entendimiento de la vida diferente al nuestro o al de quienes deciden las políticas públicas. La sustentabilidad debe basarse en el profundo reconocimiento de la multiculturalidad de los pueblos, en su respeto y en la voluntad de entenderlos.


Ya basta de querer salvar al campesino, al indígena, de sí mismo. No se puede seguir diciendo que lo que se decide por ellos aunque no estén de acuerdo “es por su bien, que ya entenderán”. Ya basta de obligar a quien tiene una concepción diferente de la vida a homologar su existencia como mano de obra barata. Y basta, también, de confundir la humildad con la pobreza. Los proyectos “sustentables”, como las ciudades rurales y otros, definitivamente no resolverán problema alguno mientras las voces de aquellos a quienes se destinan no sean incluidas, escuchadas y atendidas.


Mientras la sabiduría milenaria de quienes habitan en el campo sea despreciada y calificada de ignorancia; mientras no se construya en conjunto con todas las voces un proyecto a largo plazo, y mientras se sigan edificando por imposición frágiles estructuras listas sólo para la foto, sólo se estarán cambiando unos problemas por otros.


*Área de difusión de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, AC


Programa de radio, producido por Radio Zapatista

Represión y arbitrariedad en la “primera ciudad rural sustentable del mundo” Nuevo Juan del Grijalva

Fecha: 13 jul 2011 Duración: 13 min

Si quieres escuchar el programa, da click aquí

Nuevo Juan de Grijalva es el proyecto más querido del gobierno de Chiapas y promovida como la primera ciudad rural sustentable del mundo y la solución a la pobreza. Sin embargo, desde que se inauguró sus habitantes han denunciado que no hay empleo, que los proyectos sustentables no funcionan, que los precios de la luz son exorbitantes, que la clínica no funciona y que, en general, se vive una situación desesperada. La ciudad fue construida a partir de un supuesto accidente natural que destruyó casas y tierras al desbordarse el río Grijalva. El gobierno de Chiapas se comprometió a indemnizar a la gente por los daños sufridos a sus tierras y hogares, pero nunca lo hizo. Ahora se construye una gran obra a mando de la Comisión Federal de Electricidad, que afectará extensiones importantes de tierras. Nuevamente, el gobierno se comprometió a indemnizar a los ejidatarios por la destrucción de sus tierras, pero nunca lo hizo. Sin otra alternativa, los habitantes de Nuevo Juan de Grijalva hicieron una manifestación. En vez de cumplir sus promesas, la respuesta del gobierno de Chiapas fue la detención ilegal de los manifestantes, en un desplante de arbitrariedad e injusticia característica de las formas autoritarias y arrogantes del gobernador Juan Sabines Guerrero. Después de una larga lucha y la intervención de organizaciones de derechos humanos e inclusive de las Naciones Unidas, los presos fueron liberados. En visita de la Red de Medios Libres de Chiapas, hablamos con algunos de ellos, quienes nos contaron su experiencia.


Informe sobre afectados por Tapón del Rio Grijalva

Miércoles 9 de marzo de 2011, por Limeddh

http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2011/03/06/chiapas-organizarse-es-conspirar-manifestarse-motin/

lunes, 14 de febrero de 2011

Atacó el Ejército de Dios.... Chiapas.

Mientras los paramilitares, la policía, el ejército y los gobiernos municipales, estatal y federal agreden cotidianamente a los zapatistas, a las organizaciones de la Otra Campaña y a toda oposición y disidencia en Chiapas, especialmente defensores de derechos humanos, comunicadores y periodistas, la contrainsurgencia en agencias y medios sin escrúpulos como EFE, Milenio, Reforma, cada cierto tiempo publica borregos tratando de criminalizar al EZLN y a la Otra Campaña.

La cerrazón ha llegado al extremo de que Concepción Villafuerte, del legendario diario Tiempo, se ha quejado de que La Jornada no publicó sobre la agresión de que fueron objeto varias personas que protestaban por la presencia (en medio de la militarización de San Cristóbal de las Casas) de Felipe Calderón para “rendir honores” a Samuel Ruiz, a quien, en vida, su partido (el PAN) y los gobiernos de distintos colores partidarios en Chiapas y en Los Pinos nunca cesaron de perseguir y calumniar.

Detrás de cada publicidad de Sabines a la Chiapas turística, y detrás de cada gacetilla (especialmente en La Jornada, uno de sus diarios favoritos) en la que se autoelogia como de vanguardia en “derechos humanos” está oculta la guerra sucia contra los zapatistas y contra toda voz digna que se oponga a sus planes de despojo y muerte. “Ejército de Dios” no es, por desgracia, una ficción, es la nomenclatura de la mente que llamó a otro grupo de paramilitares: “Paz y Justicia”. La perversa manera de bautizar a los grupos contrainsurgentes.


Babel

Atacó el Ejército de Dios- Alas de Águila

Javier Hernández Alpízar

No es el título de una obra de ficción que vayamos a reseñar. Es la noticia del ataque de un grupo criminal armado en Chiapas contra un plantón de campesinos en el municipio de San Cristóbal de las Casas.

Los campesinos, ejidatarios de Mitzitón pedían, con su plantón, la liberación de dos presos políticos (de las decenas ellos que hay en Chiapas) del gobierno perredista de Juan Sabines Guerrero.

El 13 de febrero: “A las 11 de la noche –en el reporte del Centro de Medios Libres DF: (http://cmldf.lunasexta.org/node/17951) un grupo de la organización Alas de Águila, señalada por sus métodos paramilitares, empezaron a disparar armas de fuego sobre el plantón de los ejidatarios de Mitzitón, adherentes de La Otra Campaña. Como consecuencia de la agresión se reporta gravemente herido de bala al señor Carmen Jiménez Heredia, indígena tzotzil adherente de La Otra Campaña, quien fue trasladado al hospital a la cabecera municipal de San Cristóbal de las Casas, pero al ser grave su herida y requerir inmediata operación quirúrgica será trasladado a Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas, a 80 kilómetros. Se reportan otros dos ejidatarios adherentes golpeados. A la media noche también se reportaban 2 ejidatarios adherentes retenidos por El Ejército de Dios.”

La coordinación del grupo paramilitar con la estrategia contrainsurgente militar del gobierno de Calderón y el de Sabines exhibe perfecta sincronía: “Tras la agresión, alrededor de la medianoche se reporta un camión militar en la entrada de la comunidad con unos 40 soldados. La policía se dispone a rodear la comunidad, con el fin de “proteger”, en realidad unos y otros, federales y estatales respaldan a los paramilitares, quienes a su vez son el ariete para abrir paso a la carretera que no comunicará a las comunidades, ni sacará sus productos para comercializarlos, sino que servirá a los capitales transnacionales y al turismo industrial y sus capitales que en nombre de pocos saquean a las mayorías de los territorios indígenas.”

El Centro de Medios Libres finaliza: “Los adherentes de Mitzitón están reunidos y amanecerán despiertos tras la agresión, dado que se reportan reunidos varios miembros de la organización paramilitar El Ejército de Dios en la casa de Francisco, líder de uno de los grupos agresores, lo que puede convertirse en una nueva agresión contra los adherentes, sobre todo ante el respaldo policiaco y militar a los agresores.”

Los ejidatarios agredidos piden poner atención a la situación, pues “los paramilitares Ejército de Dios, protegidos por los tres niveles del mal gobierno, nos siguen agrediendo, hostigando y amenazando de muerte cada vez más, y también vemos señales de que quieren echar a andar otra vez el proyecto de despojo de nuestro territorio, a través de la construcción de la autopista.”

Las denuncias del ejido Mitzitón desde hace meses han evidenciado que el grupo paramilitar parapetado tras una fachada “religiosa” (para que el gobierno pueda decir que son “conflictos interreligiosos”) comete delitos como tala de bosques, tráfico ilegal de personas, agresiones físicas por atropellamiento, con machetes, y ahora disparando las armas de fuego que una y otra vez el pastor “religioso” que los lidera negó tener.

El conflicto es porque los ejidatarios agredidos defienden su tierra y territorio ante un proyecto de despojo, bajo la forma de una carretera. Así como en las cascadas de Agua Azul es bajo la fachada de un “proyecto ecoturístico”; ahí el ariete es otro grupo paramilitar, la OPDDIC, de filiación priista, y hay diez presos políticos más de la Otra Campaña en Chiapas, después de la agresión con la que los priistas se apoderaron de la caseta que cobra el servicio a los turistas.

La agresión en Agua Azul ha sido usada por la prensa para tratar de hacer pasar a la Otra Campaña en Chiapas y al EZLN como “agresores” e incluso como “secuestradores” de turistas extranjeros (tratando de minar el apoyo internacional que tiene el EZLN en grupos de derechos humanos), pero esa prensa calla y oculta que los plantes carreteros, turísticos y presuntamente ecológicos (Montes Azules) son un plan económico y militar que pretende despojar a las bases de apoyo zapatistas y sus municipios autónomos, así como a otros indígenas independientes del gobierno perredista de Chiapas, al tiempo que incrementan el nivel de violencia de los paramilitares como Ejército de Dios, la OPDDIC y otros, que militan en las filas del PRI, el PRD, el PFCRN y hasta del Partido Verde (repudiado por los Partidos Verdes europeos).

Mientras los paramilitares, la policía, el ejército y los gobiernos municipales, estatal y federal agreden cotidianamente a los zapatistas, a las organizaciones de la Otra Campaña y a toda oposición y disidencia en Chiapas, especialmente defensores de derechos humanos, comunicadores y periodistas, la contrainsurgencia en agencias y medios sin escrúpulos como EFE, Milenio, Reforma, cada cierto tiempo publica borregos tratando de criminalizar al EZLN y a la Otra Campaña.

La cerrazón ha llegado al extremo de que Concepción Villafuerte, del legendario diario Tiempo, se ha quejado de que La Jornada no publicó sobre la agresión de que fueron objeto varias personas que protestaban por la presencia (en medio de la militarización de San Cristóbal de las Casas) de Felipe Calderón para “rendir honores” a Samuel Ruiz, a quien, en vida, su partido (el PAN) y los gobiernos de distintos colores partidarios en Chiapas y en Los Pinos nunca cesaron de perseguir y calumniar.

Detrás de cada publicidad de Sabines a la Chiapas turística, y detrás de cada gacetilla (especialmente en La Jornada, uno de sus diarios favoritos) en la que se autoelogia como de vanguardia en “derechos humanos” está oculta la guerra sucia contra los zapatistas y contra toda voz digna que se oponga a sus planes de despojo y muerte. “Ejército de Dios” no es, por desgracia, una ficción, es la nomenclatura de la mente que llamó a otro grupo de paramilitares: “Paz y Justicia”. La perversa manera de bautizar a los grupos contrainsurgentes.

Este 2011, que iniciara con las calumnias de EFE al EZLN y luego con la muerte de Samuel Ruiz, lo han convertido los gobiernos de Calderón y Sabines en el del repunte de la paramilitarización en Chiapas, pero los tres partidos que llevaron al gobierno a Sabines (PRD, PT y Convergencia) simplemente callan.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Ciudades Rurales y Colonialismo Interno...

Ciudades rurales en Chiapas:

despojo gubernamental contra el campesinado

20/01/09 Por Mariela Zunino y Miguel Pickard




El objetivo real del Programa Ciudades Rurales es "ordenar" el uso de los recursos del campo, lo cual implica la separación del campesinado de la tierra que actualmente habita. El Programa producirá la concentración de personas del campo en pequeñas aldeas, la enajenación de sus tierras y la explotación de éstas por grandes empresas.

"Les compartimos que estamos reanudando nuestro programa Noticias de la Otra, esta vez con un reportaje especial sobre las llamadas "ciudades rurales sustentables" en Chiapas. Escuchamos las voces de los residentes sobre lo que significa vivir en estas ciudades, y analizamos su significado como mecanismo de control social, contrainsurgencia y despojo, para beneficio de intereses transnacionales"

Enlance al programa de radio "Ciudades Rurales Sustentables", de Radio Zapatista...
O lo puedes descargar en el siguiente enlace:
También puedes descargar el artículo arriba citado (elaborado por Zunino y
Pickert) "Ciudades Rurales en Chiapas: despojo gubernamental contra el campesinado" en el siguiente enlace:

Y nada más para no dejar, un poquito de la difusión mediática de estos "redentores de indios", que llevarán progreso y civilización contra la pobreza... reproduciendo el mismo esquema de "afuera hacia dentro", o lo que es igual, colonialismo interno...





Ah... no se te olvide teclear en el "buscador" de Youtube "Ciudades rurales en Chiapas", y chance hasta puedas disfrutar un concierto de grandes "artistas" académicos, claro, organizado por TV Azteca, para apoyar esta noble iniciativa colonizadora...

viernes, 27 de noviembre de 2009

"No nos benefician"

Minidocumental "No nos beneficia"

No son una mejoría para nosotros. Eso va a traer perjuicio para la gente pobre, dicen indígenas vecinos de la zona arqueológica de Palenque.

Lutz Kerkeling