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miércoles, 27 de febrero de 2013

"...hace cinco años nuestros hijos viajaron a Sucumbíos, hoy en este 2013, lo haremos nosotros..."


Hace 5 años nuestros hijos caminaban por las calles de Quito, hoy somos nosotros...



http://cencos.org/node/30706
http://asociaciondepadresyfamiliares.blogspot.mx/2013/02/boletin-de-prensa-001.html

BOLETÍN DE PRENSA                                                                                                 
APFVSE 01/2013
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
A LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS, SOCIALES Y DE DERECHOS HUMANOS
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

Estamos a unos días de que se cumplan cinco años de la masacre de Sucumbíos, Ecuador, cinco años desde que iniciamos una lucha por justicia y reivindicar la memoria de nuestros hijos asesinados por el Estado colombiano el 1º de marzo de 2008. Como Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, mantenemos firme nuestro reclamo de justicia, de que los responsables de ese crimen sean llevados ante cortes internacionales, que alcancemos la paz y tranquilidad de Lucía Morett al detener la persecución política de la cual es víctima, que podamos lograr que los jóvenes de México, de América Latina puedan expresar sus ideas y solidaridad sin temor a ser criminalizados.

A cinco años de un hecho sin precedentes en la historia de la región, nos encontramos en un escenario de incertidumbre ante la falta de justicia para nuestros hijos, el gobierno mexicano continúa con su actitud omisa de no respaldar y proteger a los mexicanos que fueron víctimas de delitos en el extranjero, más aún, Peña Nieto se atreve a traer a nuestro país a uno de los responsables de la masacre como asesor externo en materia de Seguridad Pública. El general Óscar Naranjo Trujillo era en 2008 director de la Policía Nacional de Colombia, una de las instancias que participó en la ejecución del bombardeo donde fueron asesinadas a mansalva 25 personas, entre ellas un civil ecuatoriano, Franklin Aisalla y nuestros hijos Fernando Franco, Juan González, Verónica Velázquez y Soren Avilés, pero también, nos preocupa el que se quiera exportar a México el modelo de seguridad colombiano, un modelo de violencia, guerra y muerte que ha dejado profundas heridas en aquel hermano pueblo, con miles de ejecuciones extrajudiciales, de desaparecidos, nosotros no queremos eso en nuestro país.

Nos resulta aberrante y una afrenta a la memoria de nuestros hijos que uno de los responsables directos de su asesinato sea ahora asesor de seguridad en México, por ello, lanzamos en octubre de 2012 una campaña de firmas que hoy concluye, donde recabamos alrededor de 5000 firmas que respaldan nuestra petición de fuera Óscar Naranjo de México. Estas firmas serán entregadas ante la Mesa Directiva del Congreso de la Unión para exigir sea escuchada esta demanda del pueblo de México y de los padres agraviados.

Asimismo, en el marco de los cinco años realizaremos diferentes actividades por la memoria, por la justicia en nuestro país, pero también, anunciamos que a cinco años de la masacre de Sucumbíos, son ahora los Padres y Familiares quienes están en Ecuador para levantar la voz y pedir sigan su curso  las investigaciones jurídicas para deslindar responsables, para que sean cumplidas las ordenes de aprehensión libradas contra los mandos militares y policiales que participaron en el Operativo Fénix del 1º de marzo de 2008 y que son responsables del asesinato de 25 personas con alevosía y ventaja, sin posibilidad de defensa alguna.

Una delegación de la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos y de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos se encuentra en la Ciudad de Quito, Ecuador, para sostener reuniones con funcionarios de gobierno, parlamentarios y representantes del poder judicial de ese país para conocer el estado actual de las investigaciones y hacer un llamado a que no impere la impunidad. Asimismo, esta delegación se encuentra acompañada por la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (INREDH), quien es la organización encargada del caso de nuestros hijos asesinados y de la defensa de Lucía Morett.

Esta delegación permanecerá hasta el próximo 1º de marzo, cuando viajará a la región de Lago Agrio, para sostener de igual modo, reuniones con los jueces y magistrados en Sucumbíos y llevar la voz de todos los Familiares para que la masacre no quede en el olvido. Hace cinco años eran nuestros hijos recorriendo las calles de Quito, respirando el aire puro de los andes sudamericanos, hoy somos nosotros quienes caminamos la trayectoria que ellos nos dejaron, hace cinco años nuestros hijos viajaron a Sucumbíos, hoy en este 2013, lo haremos nosotros buscando su voz que retumba en los arboles de la Amazonía exigiendo justicia.

Gracias a la solidaridad del pueblo ecuatoriano y de varias organizaciones sociales y de derechos humanos se han programado también diversos encuentros con ellos, se realizará la presentación del libro Sucumbíos Historia de una Infamia, tanto en la Ciudad de Quito, como en la de Lago Agrio y se colocará una ofrenda floral en esta misma región para recordar la memoria de las víctimas de la masacre. Paralelamente en la Ciudad de México desarrollaremos distintas actividades para preservar la memoria de nuestros hijos, para seguir adelante en nuestro camino de justicia para Juan, Fernando, Soren, Verónica y Lucía.

México, D.F. a 25 de febrero de 2013.

miércoles, 8 de junio de 2011

"El pensamiento crítico no puede ser encarcelado"

RECUENTO VISUAL DE LA DETENCIÓN - LIBERACIÓN DEL

PROFESOR MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN














Comité por la liberación de Miguel Ángel Beltrán Villegas Colombia

Breve crónica de un montaje

Fuente: Desde Abajo Info


"La persecución a la universidad pública ha sido una constante en el régimen de Álvaro Uribe, a finales del mes de octubre de 2007, la Fiscalía General de la Nación solicitó a las universidades públicas (Pedagógica, Distrital, Nacional) los listados de estudiantes y docentes que han estado en dichas instituciones desde 1992...."

viernes, 23 de julio de 2010

No creo en Santos...

Juan Manuel Santos, persona non grata
Gilberto López y Rivas
Viernes 23 de julio de 2010


El día de ayer llegó a nuestro país el presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, quien en su carácter de ex ministro de Defensa es uno de los principales responsables por omisión o comisión del asesinato de miles de jóvenes que disfrazados con uniformes guerrilleros son presentados como muertos en combate” y conocidos como “falsos positivos”. También, Santos está ligado al asesinato de cuatro ciudadanos mexicanos y al intento de homicidio, así como las lesiones y torturas sufridas por la mexicana Lucía Morett, en la invasión militar que violentó la soberanía nacional de Ecuador el primero de marzo de 2008. Tanto este presidente electo como el saliente Álvaro Uribe han reconocido con orgullo que ordenaron el ataque, mismo que provocó la muerte de 25 personas, entre ellas la de los estudiantes mexicanos Juan González del Castillo, Verónica Velázquez Ramírez, Soren Avilés Ángeles y Fernando Franco Delgado.

Los padres de estos estudiantes han expresado públicamente su repudio e indignación por la visita de Santos, argumentando que es inadmisible que el gobierno mexicano, en lugar de procesar a los asesinos de nuestros connacionales –como lo establecen las leyes–, los invite a nuestro país y le apueste al olvido. De esta manera, afirman los padres, Felipe Calderón muestra sus vínculos con un gobierno que –sometido a Estados Unidos– comete graves violaciones al derecho internacional y los derechos humanos, y ratifica su desprecio por la justicia. “A los gobernantes colombianos, acostumbrados al ejercicio de la fuerza, la impunidad y la ilegalidad, no les basta con haberles quitado la vida a nuestros hijos, con establecer una feroz persecución política contra Lucía Morett y con solicitar su detención a través de la Interpol. Contraviniendo el derecho de manifestación en nuestro propio suelo, el embajador de Colombia en México, Luis Camilo Osorio Isaza, nos amenazó de muerte el primero de junio, cuando realizábamos una protesta ante la embajada. A estas acciones injerencistas se suma la cínica afirmación que nos manifestó en febrero pasado indicando que su gobierno realiza investigaciones sobre las actividades políticas de los estudiantes en la UNAM”.

También, en días pasados los miembros de la Comisión Ética por la Verdad en Colombia hicieron pública una carta dirigida a Santos, en la que manifiestan que habiendo escuchado su discurso en la noche electoral del 20 de junio pasado, están preocupados porque no hay mención a las miles de víctimas –y no sólo de ejecuciones extrajudiciales– del Estado y de grupos paramilitares, y el derecho de estas víctimas a la verdad, la justicia y la reparación integral. También opinaron que en esta alocución, el presidente electo sigue apostando a una solución militar al conflicto social y armado de Colombia, llamando a la “unidad nacional”, a la victoria militar sobre las guerrillas y su reinserción, sin que se reconozca que hay una necesidad de negociar soluciones a este conflicto social y armado que ha costado miles de vidas, dolor y tanto daño a la sociedad colombiana. La Comisión Ética exhortó a Santos para que su mención a una justicia fuerte, autónoma y eficaz para acabar con la impunidad incluya el respeto a las sentencias de tribunales internacionales y nacionales –aunque sean contra militares y ex militares–, a la continuidad de los procesos por vínculos de políticos con paramilitares, y que sea verdad que será firme en defender las garantías procesales: pero no sólo de los miembros de la fuerza pública sino también de las defensoras y defensores de derechos humanos y líderes sociales injustamente acusados basados en montajes judiciales muchas veces por reinsertados a cambio de la rebaja de penas.

Tanto en política externa como interna, Santos representa la continuidad del régimen de Uribe, a quien elogiosamente se refirió en su discurso de triunfo electoral como “el mejor presidente que ha tenido Colombia”. El presidente electo se ufana de saber cómo hacer la guerra a los “terroristas”, a los que deshumaniza en grado extremo. Se sabe que exhibió como trofeo la mano cercenada de un guerrillero muerto por sus tropas.

Por su parte, Felipe Calderón tratará de hacer extensivas a Santos sus excelentes relaciones sostenidas con Uribe, con quien se identifica en su colaboracionismo con Estados Unidos, en su política de “seguridad democrática”, en su odio a los movimientos sociales y a todo lo que representan las izquierdas.

Si existiera un estado de derecho en México y una republicana separación de poderes, Santos sería detenido en el aeropuerto y llevado a juicio por homicidio premeditado y con alevosía de ciudadanos mexicanos y por sus crímenes de lesa humanidad. No obstante, como vivimos una simulación democrática, encabezada por un gobernante ilegítimo, que ha llevado el país a una catástrofe nacional, en el que se despide de un plumazo a 44 mil trabajadores, se emplaza a las fuerzas armadas a cumplir labores que no les corresponden constitucionalmente, y se les agravia con la impunidad, la corrupción y la represión contra el pueblo, Santos será recibido en Los Pinos, agasajado por el grupo gobernante y festejado por Calderón.

No obstante, debe saber, señor Santos, que hay ciudadanos mexicanos en uso de sus derechos constitucionales que consideramos su persona como non grata y lesiva para el país. También exigimos la salida inmediata del embajador colombiano Luis Camilo Osorio Isaza, por realizar tareas de inteligencia en territorio mexicano abiertamente autorreconocidas, y amenazar a nuestros ciudadanos, con la complicidad de las autoridades judiciales y de las secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación.

A los irreductibles trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas
VISITA EL BLOG Y EL CANAL DE LA ASOCIACIÓN DE PADRES DE FAMILIA DE LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBÍOS, ECUADOR.

miércoles, 27 de enero de 2010

Lucía Morett, expediente abierto...

México, D. F. a 25 de enero de 2010
Economista Rafael Correa Delgado
Presidente Constitucional de la
República del Ecuador
PRESENTE.
CARTA ABIERTA.

Con el debido respeto quiero expresarle lo siguiente. Durante los tres años que ha dirigido a su país seguramente la invasión militar del 1 de marzo de 2008 ha sido uno de los temas más conflictivos que ha tenido que enfrentar, debido entre otras causas a que:

1) La deliberada agresión del gobierno colombiano, que contó con el apoyo de la mayor potencia militar del mundo, lo obligó a usted a hacer una firme defensa de la soberanía de Ecuador al tiempo que evitaba la provocación de la guerra.

2) En un contexto difícil por el conflicto geopolítico originado con los bombardeos, usted obtuvo del Sistema Interamericano apoyo para lograr el respeto a la integridad territorial para su patria, dadas las graves violaciones cometidas por el gobierno de Colombia.

3) Por el bien de la nación y su futuro, Ecuador requiere conocer lo sucedido, saber cómo se planeó el ataque, quiénes lo realizaron y cuáles fueron las complicidades que favorecieron la invasión. En este terreno los grandes intereses en juego han empañado y distorsionado la realidad.

Hoy lamentablemente los resultados no son alentadores para la justicia y la verdad:

1) El sistema judicial de su país retiró las órdenes de aprehensión contra los militares colombianos responsables del ataque, limitando incluso la acción de la justicia internacional. Los señores Juan Manuel Santos, Freddy Padilla y otros más podrán impunemente visitar al Ecuador que invadieron, bombardearon y donde cometieron crímenes de lesa humanidad.
2) Se mantiene el llamamiento a juicio y la solicitud de extradición de las tres sobrevivientes y testigos de los bombardeos acusadas de “atentar contra la seguridad interna de Estado”. Sobre ellas, que fueron víctimas de intento de homicidio, de lesiones, amenazas, torturas y violación a sus derechos humanos, recae la incomprensible acción de la justicia ecuatoriana.

3) La Comisión de Transparencia y Verdad Angostura entregó un informe parcial y con grandes omisiones, que más que aclarar lo sucedido encuentra culpables en Ecuador, se olvida de la masacre y las violaciones al derecho internacional y humanitario cometidas por Colombia. Esa Comisión guardó silencio en muchos temas e incluso se desentendió de las pruebas que le aportamos en descargo de mi hija Lucía Morett y que abrían nuevas líneas de investigación.

Ante las incongruencias judiciales con las que se disculpa a los agresores y se persigue a las víctimas, se violentan el debido proceso y el derecho internacional, quiero otra vez apelar ante usted como representante del Estado ecuatoriano, para que sean las razones y la verdad las que imperen, y no las posiciones de fuerza que han llevado a que de nueva cuenta Ecuador solicite la extradición de Lucía.

Por encima de mi condición de padre convencido que Lucía no cometió delito alguno, que existen injusticias y una persecución política en su contra, quiero aportarle más elementos además del material audiovisual que le entregué el 10 de agosto pasado y que es la prueba de la tortura que en Lago Agrio sufrió Lucía a manos de personal de inteligencia militar de su país y cuya conducta contrastó con la ejemplar atención humanitaria que tuvo de otros uniformados, autoridades y pueblo ecuatoriano.

Como lo señaló el defensor público en Lago Agrio que representó a Lucía, el proceso por el cual se solicita su extradición nunca debió establecerse ya que con él se coloca a las víctimas y ofendidas como supuestas agresoras. Además se violó la Constitución ecuatoriana, el derecho humanitario y los acuerdos internacionales contra de la tortura, como se muestra en los siguientes materiales:
1/Audiencia de Preliminar de la instrucción Fiscal No. 126-2008-JTPS, del proceso seguido a Lucia y las otras sobrevivientes del ataque a Angostura. En ella el defensor público, Robert Intriago, impugna el juicio, destacando que no hay elementos para presumir delito alguno, mucho menos la responsabilidad de los cargos imputados; que no estaba debidamente motivada la causa, que no hay eficacia aprobatoria ni el proceso reúne las condiciones exigidas en la Constitución ecuatoriana y, más grave aún, que se tomaron en cuenta pruebas violando la misma, como fueron las declaraciones arrancadas bajo tortura. Que el procesamiento es injusto y atentatorio a los derechos de las acusadas y que, al igual que Ecuador, ellas fueron víctimas
2/Declaración juramentada de Lucía Morett Álvarez del 15 de abril de 2008 ante el notario público Décimo Sexto de Quito, en el que narra la tortura a la que fue sometida por miembros del ejército ecuatoriano mientras simulaban atenderla medicamente y le retiraban, sin anestesia, esquirlas de su cuerpo, la interrogaban y filmaban contra su voluntad (incluso sin ropa), sin la presencia de defensor alguno o la asistencia consular a la que tenía derecho. Como recordará, ese material fue ocultado e incluso difundido en el extranjero antes que en Ecuador.
3/Carta de Lucía Morett al Pleno de la Corte Nacional de Justicia, en la que pide que “en apego a la verdad histórica de los hechos y a la justicia, realicen una revisión de la causa judicial que en su patria se sigue en mi contra…No hay evidencia que demuestre que infringí la Ley y por el contrario soy víctima de gravísimas violaciones a mis derechos humanos y testigo de la manera en que el ejército y la policía colombiana atacaron la soberanía de Ecuador… Categóricamente les expreso, no atenté ni he atentado contra la seguridad interna de Ecuador ni de país alguno”.
4/Oficio del 13 de julio de 2009 dirigido a Fander Falconi, Ministro de Relaciones Exteriores, por el Diputado mexicano, Armando Barreiro Pérez, en el que señala que “para muchos mexicanos la decisión de Ecuador de procesar a las víctimas nos resulta incomprensible, ajena a la verdad histórica de los hechos y contraria a la justicia…Estamos convencidos que un día se hará justicia a Lucía y los estudiantes asesinados en suelo ecuatoriano y que los responsables de violar la soberanía de su patria enfrentarán el proceso ante la historia y los tribunales internacionales.
5/Oficio del Ministro de Justicia de Ecuador pidiendo al Defensor del Pueblo que se investiguen probables violaciones a los derechos humanos de Lucía por personal militar ecuatoriano.
6/Le informo que Lucía ha presentado en la UNAM la tesis “Colombia, una revolución para el teatro y un teatro para la revolución” lo que muestra el trabajo de investigación que realizaba.

Le pido a usted como representante del Estado ecuatoriano, que en apego a la verdad, a la justicia y al ejercicio de los derechos humanos, promueva ante el poder judicial de su país el desistimiento del proceso en contra de Lucía Morett y permita que esta joven pueda restablecer su vida normalmente.

Quedo de usted, atentamente.

Dr. Jorge Morett Sánchez.

c.c.p. Embajador Galo Galarza. Embajador de la República del Ecuador en México.
c.c.p. Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos INREDH, Quito.
c.c.p. Lic. Hugo Rosas de León Comisión de Derechos Humanos Senado de la República. México.
c.c.p. Medios de comunicación.

viernes, 2 de octubre de 2009

Extradición y Ficha Roja

EXTRADICIÓN IMPROCEDENTE
José Enrique González Ruiz en Rebelión
¿Qué Lucía Morett es peligrosa y violenta?
¡Falacias de Álvaro Uribe!

Una petición inesperada
No hubiera extrañado a nadie que el gobierno de Colombia hubiese demandado la extradición de Lucía Morett Álvarez, porque se sabe de sobra que Álvaro Uribe realiza maniobras mediáticas para presentarla como integrante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Su presencia en el campamento de Sucumbíos durante el ataque del 1 de marzo del 2008, se maneja como“prueba” de esa pertenencia. Automáticamente, eso la convertiría en“terrorista” y “narcotraficante”.

La verdad es bien diferente: la joven egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM es testigo, y por ello prueba viviente, de que los soldados colombianos que envío Uribe Vélez a invadir territorio ecuatoriano, ejecutaron extrajudicialmente a supervivientes del bombardeo que realizó la aviación del país andino, bajo la dirección de las fuerzas estadounidenses asentadas en la base de Manta. Para silenciarla, los culpables de –entre otras cosas- la muerte de 4 mexicanos (tres universitarios y un Politécnico) pretenden criminalizarla.

Pero la liebre saltó desde Ecuador. Es este país, que solicitó al gobierno de Felipe Calderón la extradición de Lucía, con el falaz argumento de que–con su presencia en Sucumbíos- atentó contra la seguridad del Estado ecuatoriano. Como si estar en un lugar donde se encuentre una guerrilla convierta a alguien en guerrillero.

De forma inexplicable, un gobierno progresista se prestó a validar la estrategia criminalizadora de Álvaro Uribe (quien pasea su impunidad por los23 asesinados en el campamento de las FARC).

Una solicitud infundada
La petición de extradición se funda en un tratado firmado entre México y Ecuador, para el intercambio de delincuentes.

Usan las autoridades ecuatorianas dos argumentos para fundar su aseveración deque Lucía Morett atentó contra la seguridad de su Estado: a) estaba en un campamento de las FARC, al que no podía acceder una novata; y b) reconoció a los otros 4 mexicanos asesinados por el ejército de Colombia.

Con semejantes “probanzas”, la Corte de Justicia del Ecuador pidió la extradición. No se requiere ser abogado para darse cuenta de la falencia argumentativa y probatoria de semejante petición. Dijo Vicente Troya, presidente de la Corte, que ese tribunal se sujetaría estrictamente a Derecho, pero tal caso no ocurrió.

Por si lo anterior fuera poco, hay razones de fondo que hacen improcedente la extradición:

1.- Esa medida no procede tratándose de los delitos políticos. Aun en la hipótesis no aceptada de que fuese delictuoso asistir a una instalación guerrillera o que fuera ilícito hablar con un alzado en armas, eso tiene un aclara connotación política. Clausewitz decía correctamente que la guerra es la continuación de la política por otros medios. Así que la imputación a Lucía Morett tiene un carácter evidentemente político y eso hace improcedente su extradición.
2.- Siendo Lucía ciudadana mexicana, sufrió tortura por parte del ejército ecuatoriano para que “confesara” que conocía a Raúl Reyes, comandante delas FARC. El gobierno de México no podría extraditar a una nacional a un país donde podría volver a padecer la tortura.
3.- Más aún, Lucía Morett no se levantó en armas contra el Estado ecuatoriano; no se unió a un grupo que tuviere tal objetivo; no conspiró contra las instituciones de ese país; no actuó en nombre de un gobierno que fuere enemigo formal de esa nación; no espió a en beneficio de alguien que buscara desestabilizar a Ecuador. ¿Cómo entonces podría atentar contra la seguridad de ese Estado?

El gobierno mexicano incumple sus deberes legales
En la matanza de Sucumbíos se asesinó a 4 mexicanos y se causaron lesiones a Lucia Morett Álvarez. El gobierno de México –a diferencia del de Ecuador–no ha defendido a sus nacionales demandando al culpable confeso Álvaro Uribe Vélez y a sus cómplices ante la justicia internacional. Al contrario, abrió una averiguación previa en la PGR, con bases en incriminaciones que hacen quienes en la práctica funcionan como agentes al servicio de Colombia: Jorge Fernández Menéndez, Guillermo Velasco Arzac y Antonio Ortega.

En concordancia con esa línea, en lugar de desechar de plano la infundada petición de extradición que le hizo el Ecuador, decidió devolver a éste el expediente con la sugerencia de que “perfeccione” su demanda. Jugando indebidamente el papel de asesor de quienes quieren reprimir a Lucía Morett.

Una “comedia” de equívocos
Si no estuvieran en juego la libertad y la integridad de una brillante joven mexicana, diríamos que ésta es una comedia de equívocos:

a) La víctima es convertida en victimaria por la fuerza de la prensa al servicio del eje del mal: USA – Colombia – México.
b) Los reportes de los “orejas” colombianos son transformados en “pruebas indiscutibles”, al hacerlos pasar como documentos hallados en la computadora de Raúl Reyes.
c) El criminal confeso Álvaro Uribe Vélez se burla de los ecuatorianos“pidiéndoles perdón” sin el menor propósito de enmienda y sin mostrar remordimiento alguno por sus ilícitos.
d) El mismo ejército que salvo la vida de Lucía Morett, el ecuatoriano, la torturó (una parte de los soldados de este país “reportaba” a los militares estadounidenses).
e) La Corte ecuatoriana avaló una solicitud de extradición basada en“argumentos” como el de que es guerrillero quien está en un sitio donde está la guerrilla. Como si todos los que hemos ido a un panteón fuéramos muertos.
f) Atacan cobardemente a Lucía Morett, por ser generosamente solidaria, siniestros personajes como Jorge Fernández Menéndez, argentino que usufructúa los beneficios de la solidaridad del pueblo mexicano.
g) La Procuraduría panista de la República mantiene el filoso cuchillo de una investigación contra Lucía, con base en recortes de periódicos que los yunquistas Guillermo Velasco Árzac y Antonio Ortega le presentaron como pruebas.
h) Los padres de las víctimas de Sucumbías no han sido recibidos por la Secretaria de Relaciones Exteriores, ocupada en ceder porciones de soberanía nacional.
i) La alianza estratégica de Calderón con Uribe ha alejado a México de nuestros hermanos del sur y ha uncido la política exterior a la dictadura del imperio del norte.
j) Estados Unidos se atribuye abiertamente el “derecho” a operar bases militares en territorio latinoamericano, para “combatir al terrorismo” o sea a los sectores de la población y a los gobiernos del área que se oponen a sus políticas depredadoras.
k) Lucía Morett es perseguida, mientras Álvaro Uribe es recibido como Alto Dignatario.

La batalla será larga, pero al final triunfará la razón.

Ficha Roja
La Interpol vuelve a hacer el juego a quienes persiguen por razones políticas
José Enrique González Ruiz
Rebelión

Los gobiernos fascistas criminalizan la inteligencia,
mientras los verdaderos delincuentes pasean su impunidad por el planeta
.


La Interpol actúa facciosamente
En el sitio de la Interpol apareció el 30 de septiembre del 2009 una “ficha roja” que contiene la imagen y otros datos de identificación de Lucía Morett Álvarez, lo que implica que se está pidiendo su detención en más de 180 países, a petición del gobierno genocida de Colombia, presidido por Álvaro Uribe Vélez. El hecho de que sea roja la ficha implica que se le considera persona altamente peligrosa.

Lucía es egresada de la Facultad de Filosofía y letras de la UNAM y es una de las tres mujeres que salió con vida del bombardeo criminal que Uribe ordenó contra el campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, en Sucumbíos ecuador, donde perdieron la vida 25 personas, entre ellas cuatro de nacionalidad mexicana: Soren Ulises Avilés, Fernando Franco, Juan González del Castillo y Verónica Velázquez. En esa ocasión fue torturada por el ejército colombiano y presenció como éste ejecutó extrajudicialmente a otros sobrevivientes.

Para el régimen uribista, Lucía es pieza clave, en la medida en que está siendo utilizada para propiciar una segunda reelección del responsable de la matanza de Sucumbíos. Con ella se pretende compensar el enorme descrédito que acarrea a Uribe la firma de un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos para que el imperio opere siete bases militares en territorio colombiano.

La Interpol ya se había prestado a una jugarreta inmoral: “certificó la validez” de la información supuestamente encontrada en la computadora del comandante de las FARC Raúl Reyes. En esto se han basado las acusaciones contra Lucía Morett, dando carácter de “prueba judicial” a los reportes de los espías colombianos en México, en Ecuador y en otros países. Periodistas de la calaña de Jorge Fernández Menéndez los han adoptado y les atribuyen el valor de palabra divina.

Ahora, la Policía Internacional vuelve a hacer el juego a quienes persiguen a Lucía por razones de índole política y no jurídica. En contrapartida, el organismo dijo que nada puede hacer en relación a la orden de captura que pesa sobre el ex ministro colombiano de Defensa Juan Manuel Santos, por los crímenes de Sucumbíos.

El complicado contexto geopolítico

El caso Morett está inmerso en la compleja problemática de la región andina, donde Estados Unidos despliega todo tipo de maniobras para impedir la consolidación de gobiernos alternativos a su modelo neoliberal. Con sus bases en territorio colombiano, amenaza a Venezuela, a Ecuador y a Bolivia, que hoy en día constituyen el ejemplo para otras naciones del continente latinoamericano.

Ante el fracaso del ALCA, Norteamérica modificó su táctica de dominación. Ya no habla abiertamente de sus grandes planes continentales (aunque por supuesto los mantiene vigentes), sino que somete a cada país conforme va pudiendo. A Colombia lo está convirtiendo en una plataforma de agresión hacia sus vecinos, igual que Israel lo es para las naciones del Medio Oriente.

En la misma línea, para el Imperio es esencial descalificar las luchas de liberación de los pueblos latinoamericanos. Por eso declaró a las FARC como “narcoterroristas” y les dedica una especial atención en sus medios informativos. La empresa de televisión CNN se encarga de presentarla al mundo como lo más negativo que pueda existir. Y Lucía fue encontrada en un campamento de ese grupo guerrillero.

Un acuerdo estratégico entre Calderón y Uribe

A partir de la firma de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), y su complemento llamado Iniciativa Mérida, el gobierno de México se ha subordinado por completo a la estrategia continental norteamericana. Esto trajo consigo una estrecha colaboración estratégica de Calderón con Álvaro Uribe Vélez. De hecho, ambos políticos se asumen como peones del tablero estadounidense en América Latina.

Por ello, las acciones y omisiones de la administración federal (Secretaría de Relaciones Exteriores y Procuraduría General de la República, particularmente) son producto de decisiones planeadas y acordadas con sus aliados norteamericanos y colombianos. Se ha revivido incluso el llamado Plan Puebla Panamá, ahora con el nombre Plan Puebla Putumayo, para incluir e Colombia.

La tarea más urgente es echar abajo esa “ficha roja” de Interpol, obligando al gobierno mexicano a desestimarla.

Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 15 de julio de 2009

Lucía Morett, perseguida política

http://www.jornada.unam.mx/2008/12/15/index.php?section=opinion&article=020a1pol
Carlos Fazio
Disparen contra Lucía Morett
Lunes 15 de diciembre de 2008
Foto: Archivo Veredas
Después de más de medio año de virtual exilio en Nicaragua, Lucía Morett regresó a México. Es una sobreviviente del horror. Una víctima más del terrorismo de Estado que practica el presidente Álvaro Uribe más allá de las fronteras de Colombia. Lucía es una víctima civil, pero también testigo clave del operativo de guerra sicológica diseñado por Estados Unidos, y ejecutado por Uribe contra un campamento clandestino de las FARC en la selva del Sucumbíos, Ecuador, el pasado primero de marzo.

En la agresión murieron 25 personas, incluidos cuatro mexicanos. Tres mujeres sobrevivieron. Lucía Morett es quizás la única que puede dar testimonio cabal de lo que ocurrió. Al margen de los Convenios sobre la Guerra de Ginebra y otros relativos a la tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, el personal militar que la interrogó cuando yacía herida, buscaba obtener información de valor inmediato, apartándose de lo que determinan las leyes humanitarias. Un video de la operación militar difundido por el gobierno de Colombia muestra imágenes tomadas con una cámara de visión nocturna, que exhiben a Lucía tirada en el piso, rodeada de soldados que la interrogan. El trato fue hostil, amenazante. Incluso la desvistieron e hicieron comentarios sexuales agresivos. Además, dada la gravedad de sus heridas, un interrogatorio en tales condiciones configura delito de tortura. La tortura está específicamente prohibida en los conflictos armados, internacionales o internos, sin importar si se aplica contra combatientes que hayan depuesto las armas, civiles, o incluso criminales comunes.

Una vez que los soldados colombianos evacuaron la zona, militares ecuatorianos trasladaron a Lucía a la unidad de Lago Agrio. Allí, dos agentes de inteligencia militar la sometieron a una segunda sección de preguntas. “Eran idénticas a las que antes me habían formulado los colombianos.” La acusaron de que estaba en el campamento dando entrenamiento a la guerrilla. Que era la comandante. La apremiaron a que hablara, que sus compañeros ya habían confesado.

Según el gobierno ecuatoriano, se trató de una operación combinada entre Colombia y Estados Unidos, con la participación de una red de inteligencia extranjera que operaba en Ecuador y conocía con antelación del bombardeo. Miembros de esa red destruyeron evidencias judiciales en el lugar de los hechos. También eran parte de esa red los militares ecuatorianos que la interrogaron y ocultaron la información a las autoridades judiciales y políticas de Ecuador, incluido el presidente de la República, Rafael Correa. El mandatario denunció que los servicios de inteligencia militar y policial del Ecuador estaban infiltrados por la CIA (Agencia Central de Inteligencia).

Dos militares están sujetos a juicio. Uno es el coronel Mario Pazmiño, quien se mantuvo 10 años como director de Inteligencia del Ejército y ha sido señalado como colaborador de los servicios de Estados Unidos, Colombia e Israel.

En el juicio puede surgir información que involucre a Álvaro Uribe, ahora que la realidad comienza a pasarle facturas por los crímenes cometidos en Colombia y Ecuador durante su mandato.

Al escándalo desatado por un multimillonario fraude financiero organizado en las cañerías del Estado se suma la evidencia de que el Ejército colombiano ha practicado cientos de ejecuciones extrajudiciales de civiles, desde la puesta en marcha de jugosas recompensas gubernamentales para aquellos militares que demostraran haber abatido guerrilleros en combate. Más de 2 mil 100 muertos que aparecían como enemigos abatidos eran, en realidad, campesinos secuestrados a los que vestían con uniformes de las FARC antes de ejecutarlos a sangre fría. El escándalo de los “falsos positivos”, como eufemísticamente denomina Uribe a las ejecuciones sumarias, provocó la dimisión del jefe del Ejército, Mario Montoya, el “héroe” de la liberación de Ingrid Betancourt. Veintisiete oficiales fueron destituidos.

Lucía Morett puede identificar a los agentes que la interrogaron. Además, vio y escuchó, inerme, traumatizada y aterrada, cómo la tropa de elite colombiana remataba a los heridos. Al menos un sobreviviente del bombardeo fue torturado y asesinado de siete disparos con armas diferentes, dice un informe realizado por forenses europeos. Correa acusó a Bogotá de incurrir en crímenes de lesa humanidad. Lucía Morett es una testigo de cargo clave. Álvaro Uribe lo sabe. Por eso busca criminalizarla. Callarla. Sabe que Lucía puede conducirlo al banquillo de los acusados en el Tribunal Penal Internacional. Ésa es la razón por la cual, desde un comienzo, se montó una campaña de intoxicación y terrorismo mediático contra Lucía Morett y sus cuatro compañeros asesinados, un libro incluido.

El 16 de abril, en Cancún, en presencia de Felipe Calderón, Uribe dijo que los cinco eran terroristas, delincuentes y narcotraficantes. Y a través de dos dirigentes de la ultraderecha local, Guillermo Arzak y José Antonio Ortega, promovió aquí un juicio por “terrorismo internacional” contra Lucía y otras 16 personas. Ese juicio y una averiguación previa abierta por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) están sustentados en miles de correos electrónicos, presuntamente intercambiados por el número dos de las FARC, Raúl Reyes, con “subversivos” del mundo.

Pero según el noticiero de Canal Uno de Colombia, el capitán Ronald Ayden Coy Ortiz –investigador antiterrorista de la DIJIN, la policía científica, quien elaboró el informe del computador que se atribuye a Reyes– declaró bajo juramento ante la Fiscalía que no encontró e-mails en el ordenador. “Sólo había documentos de Word.” Eso podría dejar sin curso la investigación contra políticos, legisladores y periodistas de Colombia, Ecuador, Chile, Venezuela y México. Y exonerar también a Lucía Morett y sus compañeros. Claro, si aquí existiera una justicia imparcial.

martes, 7 de julio de 2009

Pronunciamiento Padres de Familia de compañeros asesinados en Sucumbíos

PRONUNCIAMIENTO DE LA ASOCIACIÓN DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DESUCUMBÍOS, ECUADOR, ANTE EL ANUNCIO DE INTERPOL DE LIBRAR UNA ORDEN DECAPTURA EN CONTRA DE LUCÍA MORETT ÁLVAREZ

El viernes 3 de julio de 2009, se cometió un crimen más en contra de las víctimas del caso Sucumbíos. Interpol giró una orden de captura en contra de Lucía Morett por los delitos de: “concierto para delinquir con fines de terrorismo, financiación del terrorismo y administración de recursos relacionados con actividad terrorista”.

Desde el 1º de marzo de 2008, día en que fueron asesinadas alrededor de 25personas entre las que se encontraban nuestros cuatro hijos Fernando Franco, Soren Avilés, Verónica Velázquez, Juan González y donde logró salvar su vida Lucía Morett, el Estado colombiano al mando de su presidente Álvaro Uribe Vélez han destinado una gran cantidad de recursos económicos, materiales y humanos para intentar justificar una masacre que no tiene justificación alguna y que por el contrario es un elemento de prueba de los innumerables crímenes de Uribe Vélez y sus cómplices.

Este anunció de Interpol a petición del Estado colombiano, es una respuesta desesperada por parte de Uribe Vélez ante la acción jurídica del fiscal de la unidad de delitos contra la vida en Nueva Loja, capital de Sucumbíos, Ecuador, de girar una orden de prisión preventiva en contra del ex-ministro de la defensa de Colombia Juan Manuel Santos por los crímenes en contra de la vida de 25 personas, además de ser sospechoso de haber coordinado y haber dispuesto el ataque militar del 1º de marzo de 2008.

Aunado a lo anterior, Álvaro Uribe pretende quedar en la total impunidad construyendo falsas acusaciones en contra de nuestros cuatro hijos asesinados y en contra de Lucía. Uribe no ha podido sustentar ninguna de sus acusaciones; no ha podido lograr que los Padres y Familiares estemos avanzando en lograr quesea llevado a juicio por el asesinato de nuestros hijos, por las amenazas y la persecución lanzada en contra de Lucía y de varios ciudadanos mexicanos y extranjeros; Uribe Vélez no ha podido ni podrá lavar sus manos de la sangre de las víctimas de Sucumbíos ni de miles de asesinados, desaparecidos, torturados y amenazados en Colombia, y por los que será juzgado en futuro no muy lejano ante tribunales internacionales.

Reiteramos la inocencia de todos los cargos y difamaciones que se han vertido en contra de Verónica, Juan, Fernando, Soren y de Lucía Morett.

Responsabilizamos al Estado colombiano y a su presidente Álvaro Uribe Vélez del asesinato de nuestros cuatro hijos y de las falsas acusaciones vertidas en su contra, asimismo los responsabilizamos por las calumnias, la persecución y acoso del cual ha sido víctima Lucía Morett.

Exigimos que el Estado mexicano defina de una vez su posición con respecto al caso, ya que las omisiones, la falta de atención y apoyo, así como la reiterada negativa por parte de las autoridades mexicanas de defender a sus connacionales, que fueron víctimas de innumerables delitos a manos de un presidente confeso de asesinato, están colocando a Felipe Calderón en el papel de cómplice de estos crímenes.

Les pedimos que estén al tanto de este nuevo intento por criminalizar a Lucía Morett desviando la atención de quienes en verdad son los verdaderos terroristas y culpables, seguiremos informando de la difícil situación que enfrenta nuestra hija, agradecemos todas las muestras de apoyo y solidaridad para con ella y para con nuestra lucha por la justicia y la no impunidad de la masacre de Sucumbíos.

¡BASTA DE PERSECUCIÓN Y ACOSO EN CONTRA DE LUCÍA MORETT!
¡CASTIGO A LOS CULPABLES DE LA MASACRE DE SUCUMBÍOS!

ASOCIACION DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DE SUCUMBIOS ECUADOR

domingo, 5 de julio de 2009

Conclusiones del Foro: Extradición el caso de la estudiante Lucía Morett‏

Conclusiones del Foro:
“Extradición: el caso de la estudiante Lucía Morett”.
Asociación de Padres y Familiares
de las Víctimas de Sucumbios, Ecuador.
Este Foro se realizó en la Cámara de Diputados el pasado 26 de mayo de 2009 con la participación de diputados del PRD, Convergencia, juristas yrepresentantes de organizaciones sociales como la Asociación de Padres yFamiliares de las Víctimas de Sucumbíos. Entre los acuerdos destaca el dar aconocer en México y a nivel internacional las conclusiones del Foro, que sesintetizan en:
Rechazar por infundada e improcedente la extradición de Lucia Morett Álvarez.Exigir justicia para las víctimas de la masacre en Sucumbíos, especialmentepara los cuatro jóvenes estudiantes mexicanos asesinados. Castigo a losculpables de los delitos de lesa humanidad cometidos en la invasión colombianaa Ecuador.
Del análisis y puntos de vista expresados en el Foro destacamos lo siguiente:
1) La ciudadana mexicana Lucía Andrea Morett Álvarez es una de las víctimas sobrevivientes del ilegal ataque militar colombiano del 1 de marzo de 2008 a Ecuador, y del genocidio en el que fueron asesinados, entre otros, cuatro connacionales, los estudiantes: Verónica Velázquez Ramírez, Juan González del Castillo, Fernando Franco Delgado y Soren Ulises Avilés Ángeles, para quienes no ha habido justicia.

2) Lucía Morett, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México, además de resultar con heridas por esquirlas de bomba y presenciar cómo se remataba a sobrevivientes, sufrió torturas, amenazas, tratos crueles, hostigamiento sexual y, sin ser asistida médicamente fue abandonada en la selva, lo que implicó violaciones a sus derechos humanos y la comisión de delitos penados internacionalmente.

3) La agresión colombiana fue condenada en foros internacionales por tratarse de flagrantes violaciones al derecho internacional y al derecho humanitario. El gobierno de México calificó de “ilegal” la invasión, “deploró” la muerte de los jóvenes estudiantes y solicitó a Colombia la indemnización para las víctimas de nuestro país, con ello el Ejecutivo manifiestamente reconocía la culpabilidad del gobierno de Álvaro Uribe, quien además asumió la responsabilidad de la “Operación Fénix” justificándola de “lucha contra el terrorismo”, sin que ni él ni ninguno de los militares que participaron en la comisión de delitos de lesa humanidad haya sido sometido a juicio.
4) La incursión colombiana motivó una investigación en Ecuador por los homicidios violentos y la invasión a su territorio, inexplicablemente este proceso jurídico derivó en un juicio contra las sobrevivientes por “atentar contra la seguridad interna del Estado”. El Fiscal de Sucumbíos, donde sucedieron los hechos, centró su actuación contra las ofendidas señalando su incapacidad para procesar a los militares y policías de Colombia ya que el gobierno de ese país se negó a proporcionarle sus nombres.

5) El 11 de marzo de 2008, Lucía Morett, en presencia del embajador mexicano en Quito, rindió su declaración ante el Fiscal General de Ecuador, el Dr. Washington Pesantez, quien tras oír su versión de los hechos, la señaló como víctima y testigo de la agresión colombiana, indicando que el Estado no tenía nada en su contra. Actualmente, de manera inexplicable, él ha avalado la solicitud de extradición que en los hechos criminaliza a las víctimas y deja en la impunidad a los agresores.

6) El 15 de abril de 2008, ante el Notario Público en Quito, Lucía dejó constancia de la declaración extrajudicial que, mediante presiones, tratos crueles y degradantes le tomaron algunos militares ecuatorianos obligándola a hacer afirmaciones contra su voluntad y la verdad de los hechos. En el desahogo de pruebas, la defensa de Lucía presentó la versión juramentada de este ilegal interrogatorio. Sin respetarse la ley y el debido proceso que desecha toda declaración arrancada por la fuerza, este “testimonio” se utilizó para inculpar a Lucía y atacarla en los medios de comunicación.

7) Los estudiantes mexicanos ingresaron y transitaron legalmente en Ecuador, su presencia en el campamento de las FARC no constituía ningún delito, lo que contrasta con los supuestos razonamientos que fundan la orden de detención en contra de Lucía. El Fiscal y el Juez de Sucumbíos concluyen que, por el solo hecho de “encontrarse en el campamento y haber identificado los cadáveres de los mexicanos asesinados”, es miembro de las FARC y, sin más, que atentó contra la seguridad de Ecuador. Lucía ha negado categóricamente formar parte de ese grupo, lo que consta en el expediente incluso por voz de un militar que la interrogó y que declaró haberla encontrado con ropa de civil. Todo ello no fue considerado en el juicio, por lo que la resolución dictada por el Juez de Sucumbíos es absolutamente ilegal y violatoria de las garantías de seguridad jurídica de Lucía. Los indicios con los que se pretende acreditarla acusación son inconducentes y de ellos no puede concluirse que cometió delito alguno.
8) No se tomaron en cuenta los señalamientos del Dr. Robert Intriago, defensor público en Ecuador de Lucía, quien impugnó el juicio señalando que no había elemento para presumir delito alguno y mucho menos la responsabilidad de los cargos imputados, que la causa no estaba debidamente motivada y que se basaron en un simple alistamiento de elementos que carecen de eficacia probatoria, que en el proceso no se reúnen las condiciones exigidas en la Constitución. Agregó, “Las imputadas fueron víctimas del brutal ataque cometido por parte de Colombia y deben ser consideradas como tales”. Con ellas no se siguió el debido proceso, se cometieron y tomaron en cuenta pruebas violando la Constitución Política de Ecuador. Los procedimientos no fueron debidamente respetados por lo que el procesamiento a Lucía y las otras sobrevivientes es injusto y atentatorio a sus derechos”. Concluye el defensor: “por la agresión sufrida por Ecuador se recurrirá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, y que tanto las imputadas como Ecuador fueron los ofendidos.

9) Las pruebas de descargo aportadas por la defensa no fueron consideradas. El proceso judicial fue sesgado y se basó en supuestos o inferencias imposibles de ser sustentadas. Hubo parcialidad, manejo político del juicio y un afán persecutorio. El delito que se presume cometió Lucía es inaplicable, siendo por tanto ajena a los cargos que se le imputan, ya que el mismo se refiere a “quienes promuevan o formen parte de guerrillas que pretendan subvertir el orden y las fuerzas públicas ecuatoriana”. Ni Lucía milita en guerrilla alguna, ni atentó contra el Estado ecuatoriano, ni las FARC se fundaron para atacar la seguridad de Ecuador.

10) El derecho internacional proscribe que el instrumento procesal consistente en la extradición sea utilizado con fines de represión o persecución política. El delito y las motivaciones de la acusación en contra de Lucía son de tipo político, por tanto no debería haberse iniciado un proceso de esa naturaleza.

11) El Estado mexicano debe rechazar la solicitud de extradición de Lucía Morett a Ecuador por improcedente, infundada y por carecer de las más elementales pruebas que acrediten “el cuerpo del delito”. Existen, por el tipo del delito por el que se le juzga, por el manejo del proceso y por el propio tema que llevó al rompimiento de relaciones entre Colombia y Ecuador, motivaciones e intereses políticos que de suyo hacen que la petición de extradición sea inaceptable.

12) La Secretaría de Relaciones Exteriores, debe negar el pedido de extradición que se le formulare, pues el mismo resulta claramente violatorio del orden legal mexicano y de los principios de seguridad jurídica y respeto a los derechos humanos. Todos los convenios en materia de extradición, incluyendo el firmado entre México y Ecuador, no proceden tratándose de delitos políticos.

13) En la extradición de acuerdo a los preceptos legales mexicanos y en general internacionales, es potestad del Ejecutivo Federal aceptar o no la solicitud, teniendo como principio fundamental la defensa de los ciudadanos y el velar por un debido y justo proceso, lo que hemos demostrado que no ocurrió. Por todos los antecedentes señalados, acceder al envío de Lucía Morett a Ecuador es atentar contra la seguridad de esta ciudadana, contra su integridad y su libertad. Lucía no cometió delito alguno y debe tener la calidad de víctima y no de delincuente.

14) No existen los más elementales indicios que la racionalidad jurídica exige para que pudieran justificar cualquier acto de privación de la libertad de Lucía, ya sea para extraditarla a Ecuador o someterla a algún proceso judicial. Es inconcebible que las sobrevivientes y víctimas sean procesadas cuando fueron las agraviadas. Aceptar el “juicio” plagado de irregularidades y acceder a la extradición es continuar con el clima de violencia de Estado e injusticias que se han cometido en contra de ella. No es legal, justo ni ético criminalizar a las víctimas y además favorecer con ello a los ofensores.

15) Lucía es víctima de violaciones a sus derechos humanos y testigo de graves ataques al derecho internacional (incluso penados en condiciones de guerra), es por ello que existen grandes intereses para procesarla e impedir su testimonio como sobreviviente de un genocidio del que hay incluso responsables confesos. Lucía constantemente es atacada en los medios de comunicación siendo claramente una perseguida política. El Estado colombiano y un grupo de aliados a él por diversos intereses, atentó y sigue atentando contra la integridad de Lucía. Ella está, sin proponérselo, en medio de un conflicto de grandes proporciones que se originó en la ilegal violación de la soberanía de Ecuador y en delictivo ataque criminal. Lucía debe ser apoyada y protegida por el Estado mexicano y sus derechos cabalmente respetados.

sábado, 4 de julio de 2009

Orden de captura contra Lucía Morett. Información de Agencias

http://www.jornada.unam.mx/2009/07/04/index.php?section=politica&article=012n2pol
Reprueba ONG la resolución, preocupa el “empecinamiento” de Álvaro Uribe
Interpol libra orden de captura contra Lucía Morett Afp
Sábado 04 de julio de 2009

Bogotá, 3 de julio. Interpol expidió el viernes una orden de captura, a pedido de Colombia, contra la mexicana Lucía Morett, quien sobrevivió a un ataque del ejército colombiano contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Ecuador, informó este viernes en Bogotá el servicio de inteligencia (DAS).


“La notificación roja fue publicada y difundida el día de hoy (viernes) por la secretaría general de la Interpol”, dijo el director del DAS, Felipe Muñoz, en conferencia de prensa.

Morett, de 28 años, es requerida en Colombia por “concierto para delinquir con fines terroristas, financiación del terrorismo y administración de recursos relacionados con actividad terrorista”, precisó el anuncio.

La mexicana, que también es solicitada por la justicia de Ecuador, sobrevivió junto con dos colombianas al bombardeo del primero de marzo de 2008 a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano que dejó 25 muertos, incluido el portavoz de esa guerrilla, Raúl Reyes.
La acción –considerada por la OEA como una violación de la soberanía ecuatoriana– causó la ruptura de relaciones diplomáticas entre Ecuador y Colombia.

Morett –quien aseguró que al momento del ataque realizaba una investigación universitaria– y las colombianas recibieron protección de Nicaragua. La mexicana retornó a su país y ha negado tener vínculos con las FARC.

Las tres mujeres son acusadas por la Fiscalía ecuatoriana de atentar contra la seguridad interna del país y se ordenó su arresto poco después de que salieran del país.

En México, Morett ha pedido al gobierno que rechace un pedido de extradición a Ecuador, alegando que se trata de una persecución política.

La orden de captura contra Lucia Morett fue censurada por la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh). Adrián Ramírez, presidente de esa organización civil, aseguró que esta resolución “es grave” y demuestra la “impunidad” con la que el gobierno de Álvaro Uribe actúa en territorio mexicano en colaboración con la administración de Felipe Calderón.
Ramírez insistió en que Morett “es inocente” de los delitos de delincuencia organizada y terrorismo que se le achacan.

“Nos preocupa el empecinamiento del gobierno de Uribe. Demandamos que la Secretaría de Relaciones Exteriores informe a los familiares y a las organizaciones sobre este procedimiento, y que proteja los derechos de su connacional.”

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal informó la noche del viernes que Interpol México no ha recibido la petición de detención provisional con fines de extradición contra la mexicana Lucía Morett.

La SSP es la institución que tiene a su cargo la vinculación con Interpol, y una área especial es la que se encarga del cumplimiento de las llamadas fichas rojas.

Hasta el momento la PGR no ha informado si por vía diplomática las autoridades colombianas ya solicitaron a un juez que se otorgue algún mandamiento judicial contra la candidata plurinominal a diputada federal por el Partido del Trabajo.

Con información de Emir Olivares Alonso y Gustavo Castillo

jueves, 4 de junio de 2009

Mi relación con las FARC como investigador: Beltrán

http://www.jornada.unam.mx/2009/06/04/index.php?section=politica&article=017n2pol
Niega colusión con el grupo armado de Colombia
Mi relación con las FARC, como investigador: Beltrán
Dpa
Jueves 04 de Junio de 2009

Bogotá, 3 de junio. El sociólogo colombiano Miguel Ángel Beltrán, expulsado de México el mes pasado, aseguró hoy que no pertenece a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y negó que use el alias de Jaime Cienfuegos, como afirman las autoridades de su país.

El pasado 22 de mayo Beltrán fue arrestado en México y expulsado a Colombia, tras lo cual el gobierno de Bogotá dijo que la cooperación internacional había asestado un fuerte golpe al grupo guerrillero. Según la policía, las evidencias de que Beltrán pertenece a las FARC están en correos electrónicos que intercambió con Raúl Reyes, abatido en marzo de 2008 en un ataque de militares colombianos en territorio ecuatoriano, en momentos en que era el segundo al mando del grupo.

Sin embargo, Beltrán aseguró a la estación W Radio que no es el autor de esos mensajes, aunque admitió haberse entrevistado con Reyes en dos ocasiones, durante y después del fracasado proceso de paz entre las FARC y el gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002).

“No me reconozco en esos correos (...) No soy alias Cienfuegos, soy Miguel Ángel Beltrán. Mi relación con las FARC es como investigador, como sociólogo y estudioso del conflicto colombiano”, dijo. Asimismo, señaló que las FARC no son una organización terrorista, como la define el gobierno colombiano, aunque comentó que “podría aceptar” que el grupo sí ha incurrido “en actos terroristas”.

“Las FARC son un actor político, la expresión de las muchas expresiones del conflicto social y armado que vive el país (...) Desde el 11 de septiembre de 2001, tras los atentados en Estados Unidos, ese concepto se ha generalizado no sólo para quienes cometen ese tipo de actos, sino para quienes expresan un disentimiento contra el orden establecido”, señaló. Asimismo, dijo que la llamada política de seguridad democrática, programa bandera del presidente Álvaro Uribe para incrementar la ofensiva contra la guerrilla, ha derivado en “una estigmatización de los intelectuales y los académicos”.

Las autoridades colombianas afirman que Beltrán se dedicaba a reclutar a estudiantes mexicanos en el contexto de una estrategia de apoyo a las FARC, pero el profesor afirmó que eso no es cierto y que existen suficientes pruebas sobre sus actividades académicas en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Audio de la entrevista:
Es interesantísimo escuchar al entrevistador colombiano de la Cadena W Radio, que forma parte del Grupo Prisa Español, misma que tiene su sucursal en México. Su actitud -forzando al entrevistado a reconocerse como parte de las FARC y estas como un grupo terrorista, situación que el entrevistador da por hecho- asume una posición de enjuiciador y, en lugar de cuestionar sobre la base de la duda periodísitca de la información proporcionada por el gobierno colombiano, lo cuestiona sobre la base de que las respuestas de Miguel Ángel Beltrán son de un miembro de las FARC, culpable del proceso judicial imputado. A esto se agrega la necesaria vinculación que se trata de hacer con Lucía Morett. Lo peor del entrevistador es cuando menciona: "si usted no se reconoce como miembro de las FARC, de dónde (el gobierno colombiano) se va a sacar todo esto".... esta es la calidad del señor como periodista, esa debería ser su duda y motivación profesional, no el enjuiciamiento a priori.

domingo, 31 de mayo de 2009

Complicidades Uribe - Calderón



http://www.jornada.unam.mx/2009/05/29/index.php?section=opinion&article=024a1pol
Las complicidades de Álvaro Uribe y Felipe Calderón
Gilberto López y Rivas
Viernes 29 de mayo de 2009

Los crímenes de Estado de Álvaro Uribe siguen causando víctimas, con la complicidad de quien ocupa ilegítimamente el Poder Ejecutivo en México, Felipe Calderón. Las amenazas de extradición a Ecuador de Lucía Morett Álvarez y la detención ilegal del sociólogo colombiano Miguel Ángel Beltrán Villegas cuando realizaba trámites migratorios, y su expulsión inmediata a Colombia, son dos sucesos más que lamentar de la cadena que se inicia con la acción militar del gobierno colombiano en territorio ecuatoriano el primero de marzo de 2008, en la que fueron asesinados, además de Raúl Reyes y sus compañeros de armas, cuatro estudiantes mexicanos.

Álvaro Uribe se responsabilizó públicamente de este hecho violatorio del marco jurídico internacional y el que rige los actos de guerra y el derecho humanitario, sin que hasta la fecha se le finquen cargos por este y los innumerables crímenes de lesa humanidad cometidos contra el pueblo de Colombia, como los denunciados en esta columna sobre los cientos de ejecuciones extrajudiciales, mal llamadas “falsos positivos” (La Jornada, 21 de marzo de 2009).

Paradójicamente, Lucía Morett, herida gravemente en ese bombardeo, es inculpada en un juicio de extradición por Wirmar Gonzabay Pérez, agente fiscal del distrito Sucumbíos, y Orellana, del Ministerio Público de Ecuador (fallecido en una zona de tolerancia de Lago Agrio, víctima de un paro cardiaco), por el delito contra la seguridad del Estado, sin que hasta la fecha se conozcan acusaciones y trámites judiciales similares en contra de los militares colombianos y su comandante en jefe, Álvaro Uribe, quienes son los delincuentes confesos de la incursión en territorio ecuatoriano. El juez local de la provincia –asimismo– dictó una orden de llamamiento a juicio en contra de Lucía. La larga mano de Uribe llega al aparato judicial ecuatoriano, tan sospechosamente sesgado que responsabiliza a las víctimas y no a los victimarios; pero también llega a México, cuyo gobierno no ha condenado el homicidio de esos jóvenes estudiantes que desarmados y sin uniforme se encontraban en el campamento, y cuyo presidente se dispone a visitar Colombia para ser recibido como un héroe de “la lucha contra el terrorismo”.

Los padres de esos estudiantes afirman en carta a Felipe Calderón, fechada el primero de marzo de este año: “Múltiples ataques e infundios se han manejado para desprestigiar a nuestros hijos asesinados y a Lucía como testigo, pretendiendo con ello desviar la responsabilidad que los asesinos tienen por los delitos cometidos. Categóricamente reiteramos, nuestros hijos ingresaron y transitaron legalmente por Ecuador. Su visita como civiles en un campamento de las FARC no constituía ningún delito. Eran jóvenes entusiastas, interesados en conocer los procesos sociales latinoamericanos. Su derecho a realizar investigaciones académicas in situ fue reivindicado por autoridades, profesores, trabajadores y estudiantes de la UNAM”. Se destaca en este documento la negativa de Patricia Espinosa y el titular del Ejecutivo federal a recibir a los padres, no obstante la gravedad de lo sucedido y los diversos documentos enviados sobre la masacre de Sucumbíos. Se señalan la falta de una defensa efectiva para los mexicanos víctimas de delitos en el extranjero y el nulo interés del gobierno de Calderón para que los culpables materiales e intelectuales de los homicidios de mexicanos sean juzgados.
También se hace un enérgico extrañamiento a que la investigación de las autoridades mexicanas se ha centrado en los jóvenes y sus acciones, y no en la incursión extraterritorial colombiana. Se denuncian el carácter persecutorio del interrogatorio de la Procuraduría General de la República (PGR) a Lucía Morett y los dos procesos penales abiertos contra ella y otros ciudadanos sin pruebas ni fundamentos. Sobre todo, se demanda que el gobierno mexicano no otorgue la extradición de Lucía Morett, con base en el artículo 3 del tratado de extradición entre el gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el gobierno de la República de Ecuador, que es muy claro en negar dicho acto “si existen razones fundadas para considerar que una solicitud de extradición ha sido formulada con el propósito de perseguir o castigar a una persona por motivos de su raza, religión, nacionalidad, creencias políticas o cualquier otro tipo de discriminación prohibida por la legislación interna de cada una de las partes, así como por los tratados internacionales vigentes para ambas partes”. Lucía es perseguida por sus creencias políticas en favor de la solidaridad entre los pueblos de México y Colombia y en defensa de los derechos humanos de los colombianos violentados gravemente por Álvaro Uribe Vélez.

Convenientemente, los aparatos de inteligencia colombianos “encontraron” en la ya legendaria computadora de Reyes todo un expediente contra Miguel Ángel Beltrán Villegas, maniobra que con precisión el editorial de nuestro periódico del 24 de mayo califica de “montaje elaborado por la administración uribista”. Ahora se tratará de relacionar a este “peligroso terrorista” con Lucía Morett y con otros mexicanos y extranjeros de la supuesta red internacional de la guerrilla colombiana, “académicos, intelectuales y activistas que han manifestado desde nuestro país posturas críticas hacia el gobierno uribista y que podrían, por tanto, estar incorporados en la lista negra” de Bogotá (Ibid.).

Apoyo a Lucía Morett y a la negativa de su extradición; a los padres de los estudiantes masacrados en Ecuador. Indignación por la obsecuente complicidad de Felipe Calderón y su gobierno con Uribe Vélez en la detención y expulsión de nuestro colega Beltrán Villegas, a quien envío un saludo solidario. Alto a las agresiones a la Universidad Nacional Autónoma de México.

miércoles, 27 de mayo de 2009

"Me presenté de buena fe..."

El texto que presentamos es el testimonio del Dr. en Sociología, Miguel Ángel Beltrán, a su llegada a Colombia. Relata los sucesos ocurridos en México que terminaron en su deportación acusado de ser miembro de las FARC, misma que se enmarca en el inicio de las campañas presidenciales de México; en el contexto de la aprobación del Congreso colombiano de la posibilidad de que Uribe se presente a una tercera elección presidencial consecutiva, cuya base discursiva ha sido "la guerra contra el terrorismo y narcotráfico" y, además, en la persecución del pensamiento crítico a los regímenes dominantes. En este sentido, la UNAM vuelve a ser utilizada maniqueamente por parte de los intereses gobernantes de los dos países, atacando fuentes de pensamiento y acción crítica, y presentandola como "nido de guerrilleros", tal como Uribe lo ha expresado.
En este contexto cabe destacar la persecución por parte de las autoridades judiciales de Ecuador contra Lucía Morett, sobreviviente de la incursión del ejército colombiano en Sucumbíos, Ecuador. En ese bombardeo, donde murieron cuatro estudiantes mexicanos a manos del ejército de Uribe, fue "hallada" la computadora de Raúl Reyes, que es la base de las acusasiones contra Beltrán, pues según fuentes gubernamentales mexicanas, en ella aparece su nombre. Cabe agregar que las autoridades judiciales de Colombia, en entrevista radiofónica con Carmen Aristegui el día martes 26 de mayo de 2009, negaron la existencia de una solicitud de extradición del Dr. Beltrán. Esto no impidió que fuera presentado en su país y en América Latina como "uno de los terroristas más peligrosos de las FARC", violentando sus derechos humanos elementales.
Testimonio de Miguel Ángel Beltrán Villegas sobre su captura en México y posterior deportación a Colombia
Por: Miguel Angel Beltrán Villegas
(Nota: Se reproduce tal y como fue tomado de la fuente)

En ningún momento se me informo de los motivos de mi captura, ni se me informó hacia dónde íbamos. Durante todo el trayecto se me colocó de rodillas con mi rostro pegado al asiento, como cuando un verdugo coloca a su víctima para cortarle la cabeza..“Me presenté de buena fe…
En cuanto me presenté al INM, se me declaró ilegal y se procedió a mi captura en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración, se señaló que no aporté pruebas que respalden mi condición económica (solvencia) lo cual es falso pues en el oficio de trámite está claro (y los anexos lo corroboran), que yo entregué mi certificado de trabajo de la Universidad Nacional de Colombia, debidamente apostillado, así como la comisión de estudios otorgada por la Universidad Nacional (ver oficio del trámite).
Aunque el oficio –de respuesta- del INM está firmado por mí, y eso probaría que tiene mi asentimiento, fui obligado a firmar, se me dijo que si no firmaba, se daba por interrumpido el trámite y seguramente ya no procedería mi solicitud. Insistí en que había información falsa y se me dijo que eso no importaba porque era parte del trámite y de la nueva solicitud que debería hacer (es decir en todo momento se me dio información falsa para coaccionar mi firma). Se me impidió hablar con el abogado a quien no se le permitió ingresar conmigo.
Una vez firmado el oficio una funcionaria del INM me dijo que yo estaba ilegal y en ese momento aparecieron varios hombres que me inmovilizaron. Se acercaron varios funcionarios de inmigración y a empellones y a la fuerza me llevaron por un pasillo hasta una camioneta que estaba estacionada en la puerta del INM. En ningún momento se me informo de los motivos de mi captura, ni se me informó hacia dónde íbamos. Durante todo el trayecto se me colocó de rodillas con mi rostro pegado al asiento, como cuando un verdugo coloca a su víctima para cortarle la cabeza (hago el esquema)
Conductor Cabeza
Cuello Silla trasera
Me cubrieron el rostro con la chamarra o chaqueta que llevaba mientras me presionaban el cuello, lo que me causo lesiones en la región cervical y en los hombros. En varias ocasiones estuve a punto de asfixiarme, pues por la postura que llevaba no podía respirar, fue tal la presión que vomité. En la camioneta iban además de los 2 o 3 guardas de migración, una delegada del INM y un médico, al cual le solicité ayuda porque me sentía ahogado. Tanto la delegada de migración, como el médico fueron indiferentes frente a la tortura y el maltrato que recibí.
Cuando llegamos al aeropuerto (supe que habíamos llegado a este sitio por el ruido cercano de los aviones), siempre esposado y con el rostro cubierto me bajaron a empellones, cruzamos un puesto de migración muy rápidamente y luego me subieron a una avioneta o avión pequeño que estaba aguardando allí.
Mientras se ultimaban detalles del vuelo y se preparaba el despegue, se me mantuvo con las esposas a la espalda, y el rostro cubierto; pude darme cuenta que subían y bajaban personas que me filmaban. Luego del despegue, y transcurridos algunos minutos más, cuando el avión se estabilizó, me cambiaron las esposas para adelante, así viaje todo el tiempo.
En la avioneta viajamos 7 personas. El piloto, el copiloto, un capitán que dirigió la operación, otro señor que estaba vestido de civil, dos guardias del INM, y yo. Cuando la aeronave estaba a punto de aterrizar me pasaron un folio de documentos para que los firmara, querían que los firmara sin leerlos. Me negué, me presionaron pero finalmente les dije que no lo iba a firmar porque ya tenía el antecedente de lo sucedido en el INM y que mucho menos los firmaría si no los leía. Ellos estaban muy interesados en que los firmara. Incluso ya en Colombia le pidieron a los oficiales colombianos que me lo pasaran para que firmara. El folio de documentos está sin mi firma.
Una vez aterrizamos en el aeropuerto militar pregunté a los encargados de la operación que si ya estábamos en Colombia, me respondieron que sí. Entonces dije “si ya estamos en territorio colombiano me asiste el derecho (derecho que ya habían violado) de estar en libertad”. En la lógica de que si la operación era de expulsión del país (de México) ya estaba en Colombia y debía quedar en libertad.
Después de media hora de permanecer en la avioneta llegaron agentes del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS)…”
Miguel A. Beltrán Domingo 23 de mayo de 2009 Calabozos de la DIJIN Bogotá
Fuente:
http://libertadmiguelangelbeltran.blogspot.com/

domingo, 10 de mayo de 2009

Pronunciamiento Padres de Familia de las Víctimas de Sucumbíos

A LAS ORGANIZACIONES POLITICAS, SOCIALES Y ESTUDIANTILES
A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS
AL PUEBLO LATINOAMERICANO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

Se ha cumplido ya un año con dos meses de la masacre de Sucumbíos, Ecuador, ejecutada por el ejército colombiano bajo el mando directo de Álvaro Uribe Vélez presidente de Colombia. En esa masacre fueron asesinados nuestros cuatro hijos: Soren Avilés Ángeles, Fernando Franco Delgado, Juan González delCastillo y Verónica Velázquez Ramírez, logrando sobrevivir una quinta mexicana de nombre Lucía Morett Álvarez.

Desde el 1º de marzo de 2008 -día de la masacre- hasta el día de hoy, los Padres y Familiares de estos cinco jóvenes hemos emprendido una lucha por lograr justicia, que se castigue a los responsables de su asesinato y de los delitos cometidos en contra de ellos. De la misma forma, hemos luchado por detener la persecución hacia Lucía Morett y varios ciudadanos mexicanos, a la par de revertir la campaña de difamaciones que el gobierno colombiano ha desatado pretendiendo justificar su crimen.

Resulta absurdo e irracional que Álvaro Uribe, el principal responsable de la masacre de alrededor de 25 personas; de la violación a la soberanía territorial de un país vecino, al Derecho Internacional Humanitario y a varios Derechos Humanos, se erija como víctima y pretenda criminalizar a quienes en verdad fueron víctimas. No es posible que el responsable de la violación sistemática a los Derechos Humanos en Colombia y fuera de ella, el responsable de varias masacres, de asesinatos, de desaparecidos, de amenazados, de torturados, de encarcelados por motivos políticos, sea quien se posicione como víctima, acusador, juez y ejecutor de la pena de muerte a quienes considera“terroristas”, cuando es públicamente conocido que quien ha implementado un real terrorismo de Estado en Sudamérica es él mismo, aunado a las cada vez más sonadas denuncias de sus vínculos con el paramilitarismo y el narcotráfico.

Álvaro Uribe pretende quedar impune de todos sus crímenes, lanzando como es ya su costumbre, una campaña para desprestigiar a sus víctimas y a quienes luchan contra la impunidad y por que la verdad salga a la luz. Es sabido que este tipo de campañas las articula desde Colombia y posteriormente las ejecuta en otros países, teniendo una injerencia en los asuntos internos de otras naciones por medio de grupos identificados con posturas ideológicas de derecha y ultra-derecha.

El pasado jueves 30 de abril de 2009, la Corte Nacional de Justicia de Ecuador anunció que solicitará la extradición de las tres sobrevivientes del bombardeo del 1º de marzo de 2008, enviando a México la solicitud de extradición de Lucía Morett Álvarez, respondiendo esta Corte a los más oscuros intereses de grupos de derecha en Ecuador, quienes obedecen a la política guerrerista de Uribe buscando a toda costa criminalizar a las víctimas y evitar con artimañas que los verdaderos asesinos paguen por sus crímenes.

Grupos de derecha que también han hecho su presencia en México como la organización Mejor Sociedad Mejor Gobierno y el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Justicia Penal A.C., quienes han interpuesto una denuncia penal contra nuestros hijos asesinados, Lucía Morett y más de 15 ciudadanos mexicanos acusados falsamente de delincuencia organizada en su modalidad de terrorismo internacional y de apología del delito, colaborando de este modo con la política de intervención del Estado colombiano en otros países, bajo el único fin de continuar con sus crímenes y construir un escudo de impunidad pretendiendo eliminar, descalificar y acallar a quienes tienen las pruebas suficientes para llevar a juicio ante tribunales internacionales a Álvaro Uribe y lograr su condena.

Ante este nuevo intento de Álvaro Uribe y los grupos de derecha que le apoyan en el Ecuador (al margen del gobierno de Rafael Correa) y en México por criminalizar a nuestros hijos, exigimos que el gobierno mexicano actué conforme a derecho y deseche la petición de extradición contra Lucía Morett, asimismo, hacemos un llamado para que el gobierno mexicano asuma la defensa de sus ciudadanos cuando estos fueron víctimas, por lo que debe de iniciar de inmediato una denuncia ante los tribunales correspondientes contra ÁlvaroUribe Vélez por asesinato, junto con los mandos que de manera directa e indirecta cometieron delitos en la masacre de Sucumbíos, Ecuador.

Nuestros hijos no cometieron ningún delito, hasta cuando el gobierno deMéxico va a asumir su deber constitucional de defenderlos cuando ellos sufrieron varios delitos y violaciones a sus Derechos Humanos, basta de complicidad por parte del Estado mexicano y exigimos que éste se desista a su vez de toda acción penal contra nuestros hijos y mexicanos, pretendiendo la criminalización de la conciencia, del pensamiento, de la solidaridad y de la movilización social.

Llamamos a estar atentos ante este nuevo intento por castigar a las víctimas y construir un contexto de impunidad para los asesinos y perseguidores de nuestros hijos. Nosotros como Padres y Familiares seguimos tenaces luchando por la memoria de nuestros hijos y por su ejemplo de solidaridad para con Nuestra Gran Patria Latinoamericana.
Reciban un saludo fraterno desde México.

¡JUSTICIA Y CASTIGO A LOS ASESINOS DE NUESTROS HIJOS!
¡ALTO A LA PERSECUCION DE LUCIA MORETT!

México, D.F. a 6 de mayo de 2009.

ASOCIACION DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DE SUCUMBIOS, ECUADOR.

sábado, 28 de marzo de 2009

Jornada Continental de Protesta

RELATORÍA DE ACTIVIDADES
Al cumplirse un año del asesinato de nuestros hijos Fernando Franco, VerónicaVelázquez, Juan González y Soren Avilés, y de ser todo un año depersecución y hostigamiento contra Lucía Morett, se realizó exitosamente laJornada Continental por las Víctimas de Sucumbíos, Ecuador, gracias al apoyoy solidaridad de varias oranizaciones y personas en varios países.Pueden consultar las relatorias de las actividades realizadas en el marco deesta la jornada en los siguientes vínculos:

Actividades en México:



Acto central de la Jornada en la Ciudad de México:



Actividades en diversos países:



Seguiremos adelante luchando por la memoria de nuestros hijos, por lograrjusticia y que sus asesinos sean llevados a juicio. Por el cese a lapersecución de Lucía Morett y por el desistimiento de la acción penal contraella y varias personas más. Enviamos un cordial saludo desde la Ciudad de México.


En un refugio guardado en su corazón

Llevan la bandera de Bolívar.

Su rostro la transmite en la sonrisa

Que dejaron en las imágenes del recuerdo.

Hoy desde lo alto suenan las campanas

Ustedes las tocan para mostrarnos el camino.

Juan, Verónica, Soren, Fernando desde lo alto nos miran

Y nos recuerdan que para ser grandes

Hay que saber soñar.



ASOCIACION DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DE SUCUMBIOS ECUADOR
Foto: Archivo Veredas

miércoles, 4 de marzo de 2009

Entrevista con Lucía Morett. Periódico El Universo, 03 de marzo de 2009

Foto: Archivo Veredas

EL UNIVERSO, ECUADOR.
Martes 03 marzo 2009
Morett agradece a Aldhu haberla ayudado a salir
FRANCISCO GÓMEZ ESPECIAL PARA EL UNIVERSO
http://www.eluniverso.com/2009/03/03/1/1355/7C764B922CF544D6B84637C9AFBE7CD4.html


MÉXICO. En el primer aniversario del bombardeo a Angostura, y luego de participar en una serie de actividades, Lucía Morett (d) –estudiante mexicana– habló para este Diario. Lucía Morett, la sobreviviente del ataque colombiano en Angostura, agradece a la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu) y a su principal, Juan de Dios
Parra, la asesoría legal para volver a su país. Ahora la justicia ecuatoriana pide su extradición.

“...Me llevaron a una base militar en Lago Agrio... Se me hizo un interrogatorio extrajudicial... me obligaron a decir que había llegado antes”.

En México, Morett habló con EL UNIVERSO.

Agradece a Aldhu haberla ayudado a salir

A un año del bombardeo en Angostura, esta sobreviviente tiene frescos los momentos de las explosiones de las bombas y de las ráfagas de metralleta disparadas por militares colombianos contra el campamento de las FARC, donde murieron el jefe guerrillero Raúl Reyes y unas veinte personas más.

Con esos recuerdos estuvo este domingo en la misa donde se recordó a los cuatro estudiantes mexicanos que la acompañaban y murieron en el ataque, presentó un video sobre esos hechos, denunció el hostigamiento judicial en México y Ecuador. Aceptó una entrevista a cambio de respetar la fidelidad de sus respuestas debido a que, según ella, se han tergiversado sus declaraciones en otros medios de comunicación.

¿Cómo y cuándo saliste de Ecuador? ¿La Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu) te prestó alguna ayuda para salir del país?

Yo salí de Ecuador el 16 de abril, en un vuelo comercial de Copa hacia Nicaragua, y salí como cualquier ciudadano normal, con mis papeles. El propio fiscal general de Ecuador, Washington Pesántez, me dijo después de que me interrogó que era completamente inocente, que no había nada en mi contra, que simplemente había sido una víctima y que cuando lo deseara podía salir del país.

Eso lo quiero decir porque últimamente se ha manejado que huí hacia Nicaragua. No fue así. Yo salí de Ecuador porque no había nada en mi contra y salí legalmente de Ecuador.

¿No fue necesaria la ayuda de Aldhu?

Aldhu me dio apoyo legal estando en Ecuador y lo demás fue por mi cuenta, como cualquier ciudadano que está legalmente en el país.

¿Tras el ataque, quién la sacó del campamento?

Me rescataron soldados ecuatorianos, muy dignos... calmaron mi miedo, me dieron agua, comida, curaron mis heridas y a ellos les tengo un profundo agradecimiento. Pero saliendo del campamento me llevaron a una base militar ecuatoriana en Lago Agrio. Ahí fui víctima de tortura, fui amenazada con que me iban a llevar a Colombia, fui amenazada con la cárcel, me realizaron interrogatorios. Se me hizo un interrogatorio extrajudicial en el que se me quitó la ropa mientras se me interrogaba. Estuve sin ropa mientras se me interrogó y me curaban las heridas; se me sacó en ese lugar, sin anestesia, la esquirla más grande de mi cuerpo, que dejó una herida de 10 centímetros de profundidad por tres de diámetro. En ese momento a esas personas les pedí que se comunicaran con mis padres, les proporcioné el número de teléfono y no lo hicieron. O no sé si por su cuenta lo hayan hecho, pero no para ayudarme. En todo momento sufrí amenazas y sufrí hostigamiento.

Ya saliendo de ahí, cuando me llevaron a Quito, y fue en la capital donde recibí una atención nuevamente como la que había recibido de los primeros soldados, una atención humanitaria, respetuosa y con apego a mis derechos humanos.

¿Puedes señalar a los responsables de esas torturas?

Por supuesto, yo los he identificado en fotografías, en videos que han sido difundidos y en los cuales aparecen estas personas. Yo dejé además testimonio de esto antes de salir de Ecuador, no lo había comentado porque yo tenía un profundo agradecimiento y lo sigo teniendo hacia el Gobierno ecuatoriano por salvarme la vida, pero sí dejé testimonio de que un sector de Inteligencia me practicó estos interrogatorios extrajudiciales y fui sometida a tortura. Eso lo dejé ante notario público antes de salir hacia Nicaragua.

¿Conociste a José Chauvin o Gustavo Larrea, que en el momento del bombardeo eran
funcionarios del Gobierno ecuatoriano y quienes fueron los primeros en llegar al
sitio del bombardeo?

Fui la primera de las heridas a la que sacaron, aún no llegaba la delegación de los ministros cuando a mí ya me habían sacado. De hecho, yo ahora veo en los videos cuando a las muchachas les dicen que van a ser trasladadas a Quito, para entonces yo ya había salido, ya me habían subido al helicóptero e iba camino a la base de Lago Agrio. Es decir, yo nunca me enteré de que me iban a llevar a Quito y por eso mi miedo y el hecho de que bajo tortura di ciertas declaraciones a estas personas que me interrogaron. Yo salí antes de que llegara cualquier comisión.

Esas declaraciones, ¿en qué sentido fueron?

Cuando me interrogaron yo dije que había llegado la noche antes del bombardeo al campamento. Estas personas me obligaron a decir que había llegado antes. No recuerdo bien la fecha que me dijeron, pero me dijeron que había sido como un mes antes. Me hicieron que les dijera los nombres de mis compañeros y que ellos me habían llevado desde aquí de México, me obligaron a decir eso y no recuerdo qué otras cosas, pero es así como lo que ahorita puedo recordar.

Chauvin dice que se reunió siete veces con Raúl Reyes, ¿presenció alguno de esos encuentros?

No, por supuesto que no. Yo llegue esa noche al campamento y vi a muy poca gente. Era la tarde-noche del 29 de febrero, y a las 12:30 de la noche fue el primer bombardeo.

¿Cuántos bombardeos hubo?

Fueron dos y ametrallamientos desde helicópteros artillados y también desde tierra, asesinato de civiles, asesinato de heridos, gente que se había rendido.

¿Cómo fue su viaje hacia Angostura, sobre todo desde Nueva Loja?

Bueno, yo no recuerdo el nombre de las poblaciones por las que pasamos. Sé que salimos de este lugar, de Lago Agrio o Nueva Loja, la capital de la provincia de Sucumbíos. Estuve ahí con mis compañeros y una persona que nos acompañaba, que nos guiaba, fuimos en un vehículo hasta el puerto, sí tomamos lancha y luego caminamos, caminamos por bastantes horas.

¿Había controles militares, puestos de revisión donde fueron revisados?

No, no recuerdo.

¿Alguien te advirtió de los riesgos de ir a ese lugar, que se conocía que era
sitio de operaciones guerrilleras?

No, hasta donde yo sé no es una zona de conflicto y a mí se me dijo que íbamos a un campamento de paz, un campamento diplomático. Y en ese sentido, consideré que era seguro ir ahí, pues íbamos a hacer una investigación para conocer más de la guerrilla y para conocer más sobre el posible intercambio humanitario.

¿Solo pasó unas horas con los miembros de las FARC?

Sí, así es.

¿En el campamento conoció a Franklin Aisalla?

No. Luego me enteré por las noticias de que estaba ahí, que era un ecuatoriano.

¿Conoció a Nubia Calderón, la novia de Aisalla? ¿Sabe si estuvo en el campamento?

No tengo idea. Esto parece más un interrogatorio de la Fiscalía que una entrevista, pero te digo que no tengo conocimiento de que estuviera ahí.

¿Conoció o tuvo contacto con Catalina Campo, esposa de Chauvin, quien organizó
algunos eventos?

La verdad no recuerdo, mentiría si dijera que sí. No podría precisar. Es que era un evento al que asistieron un montón de personas, cientos, lo mismo pude haber cruzado palabras con alguien o con otra persona, pero me sería muy difícil recordarlo ahora.

¿Conoció a Juan de Dios Parra?

Sí, era el secretario general de la Aldhu.

¿Cómo fue su relación con él?

Bueno, él era del equipo que me asesoró legalmente para mi defensa. Lo conocí estando ya en el hospital, fue cuando estuvo el interrogatorio y estuvo precisamente el Fiscal General de Ecuador, estaba ahí cuando yo conocí a Parra.

¿En el campamento vio a Raúl Reyes o las computadoras que luego dijo el gobierno colombiano que encontró y sacó informaciones de ahí?

Yo no vi nada. Y después del bombardeo todo lo que vi eran cosas destrozadas. Yo traía artesanías y quedaron completamente rotas, mis cosas estaban rotas, mi mochila quemada... Lo que sí pude ver fue cómo disparaban, gente que pedía ayuda y a la que se remató. Vi cuerpos con disparos en la espalda, con ropa interior, desnudos, vi cómo los soldados colombianos y los policías colombianos movían cosas de un sitio a otro, cómo les quitaban las ropas, cómo cambiaban las ropas de los cadáveres. Ellos me abandonaron herida, me amarraron...

Les importaba más su trofeo de guerra, llevarse el cuerpo de Raúl Rayes, que atender a las heridas. Cuando grababa la cámara, me decían que iban a respetar mis derechos humanos, que respetan los derechos de los demás, pero podía escuchar cómo mataban a los heridos...Vi cómo se llevaban los cadáveres... Es increíble que el gobierno colombiano se haya disculpado con el Presidente ecuatoriano cuando todavía sus militares estaban en territorio de Ecuador.

¿El cuerpo de Reyes fue sacado de inmediato o tardaron?

Tardaron un poco de tiempo, sacaron varios cuerpos. Estuvieron casi doce horas y les dio tiempo de mover a su antojo, hacer y deshacer.

¿Cómo podría definir a Reyes, su personalidad, cómo era?

No, pues yo no lo conocí.

¿No lo vio nunca?

No, después me enteré de que era él.





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