jueves, 30 de junio de 2011

Ostula: Segundo pronunciamiento de Xayakalan.

ALTO A LA GUERRA CONTRA OSTULA

SEGUNDO PRONUNCIAMIENTO DE XAYAKALAN


“…nuestros pueblos tienen, en el marco de sus derechos a la libre determinación y autonomía, el derecho de organizar su autodefensa del modo que consideren conveniente en tanto no atente contra el respeto de los derechos humanos; por lo que la creación, en el marco de nuestra cultura y organización tradicional, de policías comunitarias, guardias comunales u otras formas organizativas comunales para la autodefensa indígena, son legales, legítimas y, sobre todo, necesarias frente a la profunda corrupción y descomposición de las instancias encargadas de impartir justicia…”
(PRONUNCIAMIENTO SOBRE EL DERECHO A LA AUTODEFENSA INDÍGENA, CONGRESO NACIONAL INDÍGENA, STA. MARÍA OSTULA, 14 DE JUNIO DE 2009).

AL PUEBLO DE MÉXICO Y A LOS PUEBLOS DEL MUNDO.
A LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE MÉXICO.
AL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
AL MOVIMIENTO NACIONAL POR LA PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD.
A LA OTRA CAMPAÑA.

Hace dos años nuestra comunidad recuperó más de mil hectáreas de tierras, montes y playas de las que era gradualmente despojada desde hacía más de 40 años en el paraje conocido como Xayakalan; lo anterior fue posible a pesar de los grupos de sicarios pagados por pequeños propietarios de La Placita que agredieron a nuestra comunidad con armas de alto poder, apoyados por el silencio siempre cómplice de todos los niveles de gobierno.

La lucha de Ostula por recuperar sus tierras tuvo éxito debido a que supo unificar y organizar a cada uno de los comuneros y comuneras que habitan sus 23 poblados y a que se atrevió a ejercer su legítimo DERECHO A LA AUTODEFENSA INDÍGENA reorganizando su policía comunitaria tradicional y un cuerpo de guardia comunal que durante días, semanas y meses resguardó a nuestra población mientras fundábamos y edificábamos un nuevo centro de población comunal en las tierras recuperadas: XAYAKALAN.

Junto con la lucha por la tierra nuestra comunidad hizo a un lado a los partidos que durante años la habían dividido y por acuerdo de la asamblea comunal se acordó prohibir la instalación de casillas en todo nuestro territorio comunal durante las elecciones federales del año 2009.

No olvidamos que en ese momento tan difícil fuimos apoyados por las comunidades hermanas de Pómaro y El Coire y que pudimos contar con la valiosa compañía de cientos de pueblos indígenas, organizaciones sociales, casas de estudiantes, intelectuales y periodistas que dieron ánimo y fuerza a nuestra lucha.

En la lucha por recuperar nuestras tierras echamos por los suelos dos grandes proyectos que el gobierno federal y el del estado pensaban aplicar en las tierras del pueblo nahua de la Costa para acelerar el despojo de sus tierras y playas: la construcción de la Súper Carretera Coahuayana-Lázaro Cárdenas y el Plan Regional para el Desarrollo Turístico Integral de la Costa de Michoacán. Particularmente a través del segundo se buscaba que nuestras playas, INCLUIDA EN PRIMER LUGAR LA DE XAYAKALAN, pasarán a manos de ricos capitalistas nacionales y extranjeros.


El mal gobierno no se ha dado por vencido y por lo mismo no quiere solucionar un problema agrario que él mismo inventó, pues, no pierde la esperanza de que las tierras recuperadas, junto con las minas y las playas de las comunidades nahuas, pasen a manos privadas y por ello alienta una permanente guerra contra Ostula. En dicho sentido ratificamos que la posesión que hemos recuperado, misma que se encuentra amparada por nuestros antiguos títulos primordiales, no la abandonaremos más que a costa de nuestras vidas, pues no permitiremos nunca más un nuevo atraco, un nuevo despojo en contra de nuestra comunidad.

La guerra que actualmente vive nuestra comunidad y que es un capítulo pequeño de la guerra que desgarra a la Nación entera, la podemos contar en números: 26 comuneros muertos, 4 desaparecidos, decenas de viudas y huérfanos, cientos de desplazados. Lo que no podemos poner en números es la desolación, la tristeza y el desamparo de tantas familias. Tampoco podemos poner en números la silenciosa complicidad de la Marina Armada de México y del Gobierno de Michoacán con esta ola de crímenes.

Invitamos a la sociedad civil nacional e internacional a sumarse a la Campaña ALTO A LA GUERRA CONTRA OSTULA, exigiendo a los gobiernos Estatal y Federal:

Que dejen de ser cómplices de las mafias criminales que actualmente controlan la mayor parte del territorio michoacano.
El respeto a la vida y cultura de nuestra comunidad.
El reconocimiento de las tierras comunales de Xayakalan.
El otorgamiento de garantías para el funcionamiento de nuestra policía comunitaria.
El castigo de los responsables del secuestro, tortura y asesinato de los comuneros que han luchado por las tierras y la libertad de Ostula.

Las adhesiones, apoyos, actividades y contribuciones a la Campaña ALTO A LA GUERRA CONTRA OSTULA pueden darlas a conocer a través de la dirección electrónica altoalaguerracontraostula@gmail.com


Saludamos la digna lucha de la COMUNIDAD PURÉPECHA DE CHERÁN que ejerciendo también su derecho a la autodefensa hoy defiende sus bosques y a sus habitantes del crimen organizado mediante sus propias formas de organización y con la participación unida de todos sus comuneros y comuneras. ¡Hermanos no están solos!

Igualmente saludamos la desinteresada lucha del MOVIMIENTO NACIONAL POR LA PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD en contra de esta criminal guerra que ya arroja más de 40 mil muertos a lo largo del país y nos sumamos a sus justas demandas, pues, se trata de una guerra que no queremos, que nunca pedimos, se trata de una guerra neoliberal para acabar con los pobres de este país, para acabar con nuestros hermanos migrantes, para acabar con las comunidades zapatistas, para ocupar y despojar los territorios de las comunidades indígenas; se trata de una guerra que a unos pocos llena de billetes y a muchos de dolor.

A los pueblos indígenas y a los pueblos del mundo entero volvemos a recordar nuestras exigencias:

1. Presentación con vida de los comuneros FRANCISCO DE ASÍS MANUEL, presidente de bienes comunales, JAVIER MARTÍNEZ ROBLES y GERARDO VERA ORCINO; esclarecimiento del asesinato del profesor DIEGO RAMÍREZ DOMÍNGUEZ y el castigo a los autores intelectuales y materiales de su muerte; e investigación de los asesinatos y desapariciones de comuneros pertenecientes la comunidad de Ostula.

2. Respeto a la posesión que Ostula guarda sobre las tierras que recuperó el pasado 29 de junio en el paraje conocido como Xayakalan.

3. La INMEDIATA y URGENTE solución a nuestra problemática agraria en el paraje de Xayakalan por parte de los gobiernos del estado y federal para que se garantice en forma definitiva la tenencia jurídica de dichas tierras a favor de Ostula.

4. La desarticulación de los grupos de narco paramilitares y CASTIGO A LOS FUNCIONARIOS DE GOBIERNO QUE LOS PROTEGEN.

5. El otorgamiento de garantías por parte de los gobiernos federal y del estado de Michoacán para el funcionamiento de la policía comunitaria en el territorio nahua de la Costa michoacana.

¡Respeto a la totalidad de nuestras tierras comunales!
¡Respeto a nuestra policía comunitaria y su guardia comunal!
¡Presentación con vida del compañero Francisco de Asís Manuel, presidente de bienes comunales de Santa María Ostula y de los comuneros Javier Martínez Robles y Gerardo Vera Orcino!
¡Castigo a los culpables del asesinato del profesor Diego Ramírez Domínguez!
¡Alto al secuestro y asesinato de comuneros de Ostula!
¡Castigo a los culpables de la represión en contra de Santa María Ostula!

XAYAKALAN, COMUNIDAD DE OSTULA, MICHOACAN, A 29 DE JUNIO DE 2011.
TIERRA Y LIBERTAD
LA COMISIÓN POR LA DEFENSA DE LOS BIENES COMUNALES DE LA COMUNIDAD INDÍGENA DE SANTA MARÍA OSTULA

martes, 28 de junio de 2011

CONAIE: No al TLC... Sí a la revolución agraria...

Posición de la CONAIE frente a las negociaciones de TLC Ecuador-Unión Europea.
Comunicaciones CONAIE
NO al Tratado de Libre Comercio
Fuente: Minga de los movimientos sociales


La pretensión de los viejos sectores oligárquicos y empresariales de firmar Tratados de Libre Comercio bilaterales o multilaterales constituía uno de los pilares de la política internacional que formaba parte de la larga noche neoliberal de los gobiernos traidores de la soberanía y la patria. En el contexto actual creíamos haber superado, sobre todo a partir de la derrota del TLC Ecuador-EE.UU., gracias a la movilización indígena-popular del 2006. Ahora en plena contradicción a la posición del pueblo ecuatoriano, el gobierno de Rafael Correa vuelve a las negociaciones de libre comercio con la Unión Europea.

Esta posición del gobierno a favor de los grandes grupos de poder económico, solamente beneficia especialmente a los Noboas (Banano). Esta pretendida firma de tratado comercial con Europa sería sumamente grave para el Ecuador. Nuestra posición no parte de presunciones y prejuicios, sino de datos y experiencias reales: varios países de Centroamérica (como Nicaragua y El Salvador) ya han firmado, Perú y Colombia también lo hicieron; en estos casos tanto los términos de los tratados como las primeras experiencias son totalmente negativas para los pueblos.

Los temas de mayor preocupación para la economía de los pueblos, sobre todo para la economía indígena y rural son los referidos a la propiedad intelectual, biodiversidad y explotación de los recursos naturales. El gobierno quiere entregar a poderosas empresas transnacionales para que recolonicen a nuestros pueblos y territorios, sobre todo ahora en un contexto de crisis económica que le pone a Europa al borde de una banca rota.

Esto es más evidente cuando por boca de los mismos funcionarios de la Unión Europea han manifestado que cualquier firma de acuerdos comerciales no será en otros términos, ni tampoco algo que esté por debajo de los ya firmados.

Por lo tanto, la posición del movimiento indígena es la misma que frente al TLC con EE.UU.

1.No al TLC, No al libre mercado, No a la minería a gran escala
2.Si a la revolución Agraria, Si a la soberanía alimentaria. Si al comercio justo y equitativo.

Estos son los objetivos que seguimos manteniendo y por la que lucharemos con todas nuestras fuerzas. Finalmente llamamos a los sectores sociales organizados a que estemos vigilantes y alertas sobre estas negociaciones, y a la defensa de la Vida y el Buen Vivir.

Por el Consejo de Gobierno

Humberto Cholango
PRESIDENTE DE LA CONAIE


Ecuador: IV Congreso de CONAIE:

Resoluciones de las Mesas del Trabajo
2011-04-03

Considerando:

Que las Comunidades, Pueblos y Nacionalidades, por herencia ancestral nos constituimos en gobiernos con identidad, territorio y territorialidad, con ejercicio de nuestros sistemas jurídicos de justicia o derecho propio. Su mayor contribución la garantía cotidiana de la comida de los pueblos del campo y la ciudad, mediante el cultivo diario de la tierra, es decir la GARANTIA DE LA SOBERANIA ALIMENTARIA, el cuidado de la Pachamama para la crianza del agua, el arte y la cultura expresado en las artesanías, el teatro, la música, la danza, nuestras ciencias y saberes y demás expresiones de nuestra convivencia milenaria.

Amparados en la Constitución vigente que reconoce la titularidad de derechos a las Comunidades, Pueblos y Nacionalidades, establece los derechos Colectivos. Sustentados en los tratados internacionales, como el convenio 169 de la OIT, la declaración de las Naciones Unidas y sustentados en nuestro derecho consuetudinario.

RESUELVE:

Calificar al gobierno de Rafael Correa, como un gobierno neoliberal, de derecha, al servicio de las empresas transnacionales públicas y privadas, promotor de las concesiones mineras y petroleras inconsultas, que afectan los derechos colectivos y los derechos de la Pachamama, afectando gravemente la vida de todos los ecuatorianos.

Declarar Crimen de Estado el asesinato del Compañero Bosco Wisuma, quien ofrendo su vida luchando en defensa del agua y los derechos de la Pachamama.

Demandar a la Asamblea Nacional la AMNISTIA para todas las personas perseguidas por la Justicia Ordinaria por defender los derechos del agua, luchas contra las mineras, las petroleras, los derechos de la Pachamama y el ejercicio de los derechos colectivos.

Convocar a la gran minga democrática por el No en la consulta popular, porque viola la Constitución, atenta a los derechos humanos de los ecuatorianos, y rompe con la independencia de funciones que es la base fundamental de un Estado democrático, y propugna la profundización de la criminalización de la lucha social.

Convocar a todas las Comunidades, Pueblos, Nacionalidades, Organizaciones Sociales y sectores organizados de la tendencia de Izquierda Progresista Plurinacional a la GRAN MOVILIZACION en contra de las políticas neoliberales y extractivistas del gobierno de Rafael Correa, la MINKA por el NO EN LA Consulta Popular y la Recuperación de las Instituciones Indígenas.

Quitar simbólicamente el bastón de mando que fue entregado por el pueblo indígena al Presidente de la República Rafael Correa, por ser un gobierno que ha abandonado el mandato del pueblo ecuatoriano, por profundizar el maltrato, el racismo, la criminalización de la lucha social caracterizándola como actos de terrorismo y sabotaje, y la apropiación, vaciamiento de las Instituciones Indígenas.

Exigir el pronunciamiento inmediato a la Corte Constitucional respecto al caso de la Administración de Justicia de la Comunidad La Cocha y exhortar a la Asamblea Nacional el tratamiento inmediato de la Ley de Coordinación entre la Justicia Indígena y la Justicia Ordinaria.

Impulsar una profunda reforma agraria y exigir el estado la aplicación de políticas públicas para garantizar la SOBERANIA ALIMENTARIA en el ecuador.

Estar vigilantes de las intenciones del Gobierno Nacional de subir los precios de los combustibles, los productos de primera necesidad.

Adherirse a la Demanda de los Pueblos del Azuay y de otras iniciativas de los Pueblos y Nacionalidades a nivel nacional, para declarar la inconstitucionalidad de la Ley Minera y las demás leyes que afecten a los derechos colectivos.

Exigir e impulsar la realización de la consulta pre legislativa en todas las leyes, ordenanzas y demás normativas que afecten a las comunidades, pueblos y nacionalidades.

Iniciar de forma inmediata procesos de conformación de las circunscripciones territoriales desde los territorios de las comunidades, pueblos y nacionalidades, en las Parroquias, Cantones, Provincias de mayor población Indígena, la legalización de tierras ancestrales que estén ubicadas dentro de parques nacionales y reservas ecológicas. Exhortando a la SEMPLADES que respete los procesos de autodeterminación de los pueblos y Nacionalidades.

Nombrar una comisión multidisciplinaria, conformada por representantes de los pueblos y nacionalidades, para que en máximo seis meses se prepare una propuesta de reforma de los Estatutos, el proyecto político, y los mecanismos o procedimientos para la autodeterminación de las comunidades, pueblos y nacionalidades de la CONAIE, a través de procesos participativos, desde lo comunitario hasta el ámbito nacional.

Garantizar en todos los ámbitos comunitarios, organizativos y del sector público, el cumplimiento de la equidad de género, y generacional de forma alternada y secuencial. Conformando veedurías para su cumplimiento e impulsando la implementación de la agenda de las mujeres de las comunidades y pueblos indígenas.
Participar activamente en el Encuentro Continental por el Agua y la Pachamama a realizarse en Cuenca en el ámbito del Inti Raymi, del 21 al 23 de Junio del 2011.

Decretar en estado de emergencia los territorios del Pueblo de RUKU LLAKTA y todos los territorios que estén amenazadas por las empresas petroleras y mineras, que pretenden destruir la biodiversidad, contaminar las aguas y por ende propender actos de genocidio en contra de las poblaciones indígenas.

Rechazar la implementación del proyecto RED, SOCIO BOSQUE, SOCIO PARAMO en los territorios de los Pueblos y Nacionalidades, por ser una forma de usurpar los territorios y mercantilizar los elementos de la Pachamama.

Implementar en la CONAIE una secretaría de propiedad intelectual que impulse procesos de socialización y la generación del registro de propiedad comunitaria de los saberes y creaciones de las comunidades, pueblos y nacionalidades en todo el territorio ecuatoriano y fuera de ella.

Constitución de un equipo interdisciplinario de los pueblos y nacionalidades, para la elaboración de propuestas de leyes y observaciones, enmarcados en el Estado plurinacional e intercultural del Sumak Kawsay, generar herramientas y mecanismos para la socialización e implementación de las leyes y normativas en cada una de las circunscripciones territoriales comunitarias, de pueblos, nacionalidades y los diferentes niveles de gobierno y el ámbito nacional.

Fortalecer los proceso, las dirigencias y de sistemas de comunicación de las Nacionalidades y Pueblos como un eje fundamental para el Proyecto Político de la Organización Nacional, como en la reconstitución y autodeterminación de las nacionalidades y pueblos del ecuador.

Promover el análisis de la ley de Comunicación desde un enfoque de derecho de los pueblos y nacionalidades en el marco del Estado Plurinacional e Intercultural y evaluar las acciones realizadas por las propuestas comunicativas para nacionalidades y pueblo en un plazo determinado.


Demandar al Estado Ecuatoriano, el respeto de las doscientas millas marinas del mar territorial.

miércoles, 8 de junio de 2011

"El pensamiento crítico no puede ser encarcelado"

RECUENTO VISUAL DE LA DETENCIÓN - LIBERACIÓN DEL

PROFESOR MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN














Comité por la liberación de Miguel Ángel Beltrán Villegas Colombia

Breve crónica de un montaje

Fuente: Desde Abajo Info


"La persecución a la universidad pública ha sido una constante en el régimen de Álvaro Uribe, a finales del mes de octubre de 2007, la Fiscalía General de la Nación solicitó a las universidades públicas (Pedagógica, Distrital, Nacional) los listados de estudiantes y docentes que han estado en dichas instituciones desde 1992...."

lunes, 6 de junio de 2011

San Juan Copala: "Llegaron los indios, los desplazados"

Retorno a Copala
Autora: Érika Ramírez

Fuente: Contralínea 236 / 05 de junio de 2011

Fotos: Contralínea


Más de 300 familias pretenden llegar a San Juan Copala, centro ceremonial de la cultura triqui, de donde fueron desplazadas por las organizaciones MULT y Ubisort durante la administración de Ulises Ruiz. Apostados en el centro de Oaxaca, esperan que el gobierno aliancista de Gabino Cué Monteagudo les garantice una entrada libre de violencia a su tierra. A su paso por la ciudad de México, reciben cobijo y solidaridad de colonias y pueblos en lucha; pero ni una puerta oficial se les abre; silencio e indiferencia de autoridades federales y consorcios mediáticos

Fidelfia tiene 12 años; su hermana, 14. La mayor es tímida, apenas habla; entrelaza y desata sus dedos, mientras Filadelfia denuncia con voz clara y fuerte. Se nota el carácter, la fuerza, también la desesperación: “Es que mis hermanitos no tienen nada. Mi papá no puede trabajar por el balazo en la cabeza. Mi abuela tampoco: se lastimó un brazo al salir por el monte. Por eso, nosotros les mandamos dinerito, pero no nos alcanza para todos”.

Para la niña triqui, no hay más opción que trabajar, tejer todo el tiempo, todos los días. Las diademas que elabora apenas si le dan para comer y mandar un poco de “dinerito” a Yosoyuxi –la comunidad vecina de San Juan Copala, de donde escapó con su familia el año pasado.

Teresa Ramírez Sánchez, mujer triqui, de 32 años de edad, era la madre de Fidelfia. Fue asesinada al pie de la carretera el 19 octubre de 2010. Apenas había salido de la tierra que la refugiaba, una bala atravesó su espalda. Su esposo y padre de seis hijos, Jordán Ramírez González, libró la muerte, pero ahora padece enfermedades, hambre, desempleo, la orfandad de su familia y la suya.

“Allá teníamos todo: ropa, huaraches. Mi papá sembraba frijol, maíz, quelite, también guayabas y duraznos; con eso comíamos. Ahora comemos lo que se puede”, dice la niña ataviada con un huipil rojo que le tejió su abuela.

Fidelfia va de una oración a otra, trata de decir todo, que nada se le olvide. Ella quiere regresar a su casa. “Nos salimos de Copala porque los del MULT [Movimiento de Unificación y Lucha Triqui] y la Ubisort [Unidad para el Bienestar Social de la Región Triqui] nos disparaban”.

“Teníamos miedo. Nos prestaron una casa en Yosoyuxi; ahí nos quedábamos. Pero nacimos en Copala. Nos acostumbramos a vivir ahí, ahí pensamos que es nuestro único hogar. Mi mamá era buena, trabajadora, nos quería”, dice.

A Fidelfia y a sus hermanos se les acabó todo: la tranquilidad, la alimentación precaria, pero asegurada al día; la escuela, la familia, la infancia. “Desde que mi mamá murió, nos tuvimos que venir a México, con mi tía, a vender diademas”, relata.

Como la familia de Filadelfia, otras 300 (más de 1 mil personas) salieron huyendo de las balas, las violaciones sexuales, los golpes y el saqueo en San Juan Copala, centro ceremonial de la región triqui en Oaxaca. En ese lugar se desató una guerra silenciosa comandada por paramilitares.

Desde noviembre de 2009, los habitantes que exigían autonomía para el municipio de San Juan Copala –hombres, mujeres, niños y ancianos– viven asilados en el zócalo de su propio estado o el de la ciudad de México. Salieron poco a poco, mes tras mes, en espera de que todo terminara pronto.

Ahora, viven en “plantones” donde padecen la incertidumbre, la zozobra, el hambre y el abandono de los gobiernos. También llegaron a Guadalupe Tilapa, Yosoyuxi, Santa Cruz Tilapa, Agua Fría, pueblos vecinos en los que encontraron un amparo.


La indiferencia

Los portones de Palacio Nacional, cerrados. En el mástil no había bandera que ondeara ante su paso. Soldados y policías los miraban de reojo, como negando a su propio pueblo. Algunos con sorna, indiferencia o incomprensión. Llegaron los indios, los desplazados. Los triquis habían arribado a la plancha del zócalo capitalino después de cinco días de recorrer carreteras y caminos. El fin: intentar el regreso a su comunidad.

Alzaban cinco mantas con la exigencia de justicia y respeto para su pueblo. Gritaron consignas que parecían irse al vacío. Hubo eco sólo entre ellos y sus acompañantes. Son los desplazados de San Juan Copala que marcharon con la misma fuerza bajo una pertinaz lluvia o a los rayos del sol. Ellas, ataviadas con su huipil de estambre rojo y listones de colores, que se levantan a la menor provocación del viento.

Las mujeres que encabezan la Marcha del Color de la Sangre –como se le llamó a esta manifestación de los indígenas del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente– fueron escoltadas por sus hombres, maestros, obreros, campesinos.

No hubo cámaras de video que transmitieran a nivel nacional el conflicto que ha dejado a más de 300 familias sin vivienda, sin tierras donde sembrar. Tampoco, micrófonos que llevaran a las estaciones de radio la problemática.; pero sí, escasas plumas, que parecía no tener espacio en sus medios. Nada se publicó, nada se dijo, como si nada pasara.

Acompañados por la sociedad civil, los campesinos, los despojados del empleo, sus bienes. Unas 500 personas rodearon la plaza principal para exigir justicia y el esclarecimiento de la muerte de Alberta Cariño Trujillo, directora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos, y Jiry Jaakkola, observador de derechos humanos de origen finlandés, asesinados el 27 de abril de 2010 en la comunidad La Sabana cuando pretendía entrar la primera caravana de paz a la zona.

Justicia, también para Timoteo Alejandro Ramírez, líder triqui de la comunidad de Yosoyuxi e impulsor del Municipio Autónomo de San Juan Copala, ejecutado con Tleriberta Castro, su esposa, el 20 de mayo de 2010. Justicia para los más de 20 muertos que ha dejado el asedio paramilitar en la zona. Justicia para las mujeres violadas; para los desplazados que ahora quieren regresar a su tierra.

Triquis en el DF

Llegaron la madrugada del 25 de mayo. Habían pasado por Oaxaca, Puebla y el Estado de México. Recorrieron universidades, campos, urbes. Acamparon donde les abrieron las puertas, donde también hay problemas, donde se busca la unión.

En el Distrito Federal, pernoctaron en las casas semidestruidas que ha dejado la obra de la Supervía, en la colonia La Malinche, delegación La Magdalena Contreras. Como en un campo de batalla, los niños jugaban entre los escombros. Allí, se prepararon 30 kilos de maíz para pozole, se escucharon discursos, se bailó. Fueron recibidos por los integrantes del Frente Amplio contra la Supervía Poniente, quienes se oponen a la construcción privada de capital español que impulsa el gobierno de Marcelo Ebrard al Sur de la ciudad.

Un día antes habían estado en la Universidad Autónoma de Chapingo y en el pueblo de San Salvador Atenco, donde Ignacio del Valle, líder de los campesinos de esta comunidad, les entregó un machete como símbolo de resistencia.

En La Magdalena Contreras, Rafael Martínez, vocero del Frente Amplio contra la Supervía Poniente, dice que “el desplazamiento de las personas no sólo se está dando en las comunidades indígenas en toda la República, sino también en las ciudades, con el propósito de realizar grandes obras. Cuando los gobiernos ya no funcionan, creemos que ya no importa a quién se le pega. Hoy en día lo hacen con la gente del Municipio Autónomo de San Juan Copala, pero también lo hacen aquí. Es importante tener este vínculo para ver cómo podemos hacer esta lucha frontal”.

Timoteo sigue

Se va terminando el recorrido. Una centena de mujeres triquis se enfilan en dos grupos, levantan las fotografías de sus muertos. Ahí va Bella Alejandro, hija del líder triqui Timoteo Alejandro. Grita, sonríe, comparte con sus compañeras la consigna “¡Gabino, Gabino, castigo a los asesinos!”.

“De mi padre aprendimos mucho; nos enseñó a apoyar a las personas y a ser solidarios. Nos decía que debíamos compartir todo. Le importaba mucho la gente de San Juan Copala y a las de las otras comunidades también. Daba su propia vida por ellos; la dio, lo hizo.

“Nos enseñó a cuidar a las mujeres. Nos mandaba a aprender de los derechos de las mujeres con Bety Cariño. Lo que más nos ha dolido de todo esto es que los de la Ubisort y del MULT no sólo han asesinado a los hombres, también han violado a las mujeres. Eso es un horror. Mi padre nunca quería eso”, recuerda la joven de 18 años.

Bella creció en Yosoyuxi; ahora vive en todas partes. Después del asesinato de su hermano, su padre y la esposa de éste, nada es seguro. Va de un estado a otro en busca de trabajo, de sustento. Supo de esta marcha mientras se conmemoraba un año de la muerte de Timoteo en su comunidad.

“A veces no sé qué hacer; no tengo ganas de nada, me siento muy triste. Pero, como un día dijo mi padre, así es la vida. Lo que tengo ahora es a su gente; por eso estoy aquí”, dice.

La autonomía

La calle 5 de Mayo, en el centro histórico de la ciudad de México, es el escenario donde los reclamos, los machetes y la fuerza se combinan. Ahí van los triquis, también los opositores a la Supervía, los adherentes a La Otra Campaña y los universitarios.

Ahí va Ignacio del Valle, excarcelado el 1 de julio de 2010 luego de permanecer cuatro años y 27 días recluido en el Penal Federal de Máxima Seguridad del Altiplano por el delito de secuestro equiparado.

También, Ángel Benhumea, padre de Alexis Benhumea Hernández, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México asesinado en 2006. El joven fue herido en la cabeza por un proyectil de gas lacrimógeno durante los hechos violentos del 4 de mayo en San Salvador Atenco.


Con el machete en alto, Ignacio del Valle habla de la autonomía que exige San Juan Copala: “Quien en su boca tiene la palabra autonomía es porque encierra una actitud de conciencia revolucionaria. Plantea la no dependencia, la libertad, la democracia. Quizá en una forma que pareciera rudimentaria, es lo que significaría en un país la soberanía, la libertad de decidir el futuro de una comunidad.
“Conseguir la autonomía no es fácil, es todo un proceso de conciencia de quienes esgrimen en su voz esa forma de querer vivir diferente. La diferencia está en reconocernos como pueblo, en fincar un futuro que emerja de la decisión de cada uno de los ciudadanos. Esto es consecuencia de que el sistema ha llegado a un punto de crisis, en donde ya no se enmascara, reprime a la gente que protesta”, dice.

Medidas cautelares ineficaces

Desde septiembre de 2010 se han pedido medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para garantizar la seguridad y protección a más de 1 mil habitantes de San Juan Copala y las comunidades aledañas.

Sin embargo, Priscila Rodríguez Bribiesca, abogada responsable de la solicitud al organismo interamericano, dice que “el gobierno mexicano no ha hecho nada en estos nueve meses que lleva de desplazamiento, pese a que la CIDH ordenó al gobierno mexicano entablar reuniones semanales con los primeros 135 beneficiarios de estas medidas cautelares”.

El pasado 24 de mayo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) también emitió una serie de recomendaciones, entre las que destaca: “Se tomen las medidas inmediatas que se consideren pertinentes para lograr la efectiva restitución de los derechos humanos a la seguridad pública, a la educación, a la protección de la salud y al libre tránsito de los habitantes de San Juan Copala, Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca, con el propósito de preservar el orden en la comunidad, sentar las bases para la consecución de una convivencia social armónica perdurable; y garantizar la no repetición de estos actos violatorios de los derechos humanos y se remitan a este organismo nacional las constancias que acrediten su cumplimiento”.

Las recomendaciones fueron dirigidas al gobernador Gabino Cué Monteagudo, a la diputada Eufrosina Cruz Mendoza –presidenta de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura del Congreso oaxaqueño–, y a los integrantes del Ayuntamiento de Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca.

Raúl Plascencia Villanueva, presidente de la CNDH, dice a Contralínea que, con ello, “estamos acompañando por segunda ocasión a los miembros de la caravana que proceden de San Jua

n Copala. También que se puedan abrir los canales institucionales para dotar de garantías adecuadas a todos los miembros de la comunidad y que puedan ejercer plenamente sus derechos, sobre todo vivir con la seguridad adecuada”.

La CNDH ordena que se instrumenten las acciones “necesarias para garantizar el retorno de los pobladores que, con motivo de la inseguridad que prevalece en San Juan Copala, abandonaron sus domicilios; así como impulsar el desarrollo regional, con el propósito de fortalecer la economía local y mejorar las condiciones de vida de todos sus habitantes”.

Para el organismo defensor de los derechos humanos, es necesario que se “instruya a quien corresponda para que se repare el daño a las víctimas del presente caso, con motivo de la actuación irregular de los servidores públicos del Estado, tendientes a reducir los padecimientos que presenten en cada situación en particular a través del tratamiento médico y sicológico que sea necesario parar establecer su salud física y emocional”.

jueves, 2 de junio de 2011

Belo Monte... "Alguien siempre gana, los otros pierden"


Una sentencia de muerte para los pueblos de la gran curva del río Xingú. Belo Monte inundará por lo menos 400.000 hectáreas de bosque, un área más grande que el Canal de Panamá, causando la expulsión de 40 mil poblaciones indígenas y locales y la destrucción de hábitats valiosos para muchas especies - todo para producir electricidad a un alto costo social, económico y ambiental, lo que podría fácilmente conseguirse con una mayor inversión en eficiencia energética.


Bello Monte ¿para quién?
Bruno Peron Loureiro
Sábado 27 de marzo de 2010
http://www.dial-infos.org/alterinfos/spip.php?article4315
Foto: El Jefe Raoni, de la tribu nativa Kayapó en el estado brasileño de Pará, se derrumba en llanto al enterarse de que la recién electa presidenta de Brasil, Dilma Vana Rousseff, ha autorizado la construcción de la controvertida represa hidroeléctrica de Belo Monte a pesar de los cientos de miles de firmas, cartas y e-mails pidiendo al gobierno que reconsidere

La construcción de la usina hidroeléctrica de Bello Monte es un capítulo más entre los que todo tienen y los desposeídos. Lo que llama más la atención es la apelación oficial a la obra, en nombre del desarrollo.

Tenemos la impresión de que los vencedores de la contienda exhibirán, como de costumbre, los detalles del proyecto colosal con las herramientas digitales de Google, ya que el perjuicio para la población regional se reduce a un mero obstáculo. En las imágenes vía satélite, los pequeños no aparecen. Indígenas, agricultores y habitantes de áreas ribereñas asisten a la llegada de la tercera mayor usina hidroeléctrica del mundo y la segunda del Brasil, como seres desarmados y pasivos.

La usina hidroeléctrica será instalada en el Río Xingú, próximo a la ciudad de Altamira, en el Estado de Pará. Tendrá una capacidad de generación de 11,2 Megawatts (MW) y creará, según sus defensores, 18.000 empleos directos. No se cuentan los emigrantes engañados.

Paquiçamba y Arara da Volta Grande a su vez, son las principales comunidades indígenas afectadas con un futuro ominoso para sus costumbres tradicionales. Lo poco que queda de las culturas aborígenes es incinerado por este modelo de desarrollo.

La mayor usina hidroeléctrica del mundo es la de las Tres Gargantas, en el Río Yang-Tsé, en China, mientras Itaipú, en Foz do Iguaçu, en la frontera con Paraguay, es la segunda.

La discusión sobre la instalación de la usina de Bello Monte ya lleva por lo menos veinte años, y a despecho del mérito del tema, atravesó varios carnavales en que mujeres bonitas la exhibían en el pecho y en las nalgas. El proyecto, cuyo costo es estimado en 30 millardos de Reales es estimulado por el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), es muy polémico. Su aprobación incondicional por el Instituto Brasilero de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (IBAMA) agregó más leña al fuego.

Un tema que era amargo, se hizo corrosivo. Movimientos sociales, análisis técnicos de científicos, algunos organismos sin fines de lucro y el Ministerio Público Federal se opusieron al proyecto de construcción de la represa, que está ratificado por los grupos económicos.

La cuestión que permea un proyecto de esta magnitud es la definición de cuál es el modelo de desarrollo que el Brasil está preparado a seguir, si es sustentable o no, y quién asumirá los beneficios y los perjuicios. El lema de la política es la acción para las mayorías o para las minorías. Nunca es para todos. Alguien siempre gana, los otros pierden.

Bello Monte prevé impactos ambientales, como la disminución del caudal del Río Xingú, dificultades en el transporte fluvial, extinción de especies de peces, atracción a emigrantes excedentes. La construcción de la usina hidroeléctrica en una región de vacío poblacional confirma el clentelismo de los políticos envueltos en el proyecto y la vocación de vender lo que la naturaleza nos da.

La evacuación de recursos naturales tendrá un nuevo impulso con esta obra faraónica, así como se reiterará la decadencia de nuestro patrón de ocupación de áreas verdes. Los rincones del Norte de Brasil obedecen a una lógica sumisa al mando de los grandes empresarios nacionales –no nacionalistas- y a la especulación de extranjeros interesados en nuestro banco de especies abierto a la exploración mundial.

Bello Monte es el umbral de una etapa de sondeo, que los que toman las decisiones –pretendidos representantes del pueblo- subsidiarán desde lejos con los ojos vendados.

El Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES), institución que tira para todos lados y acaba abatiendo tupinicas, financiará al ganador de la licitación de Bello Monte, que está prevista para abril. El tiro más reciente salió a través del préstamo millonario que el banco le hizo a la Mercedes-Benz. Si la preocupación fuese la visión a largo plazo, el BNDES destinaría buena parte de sus recursos a los pequeños y medianos empresarios nativos de este Brasil donde la comida diaria es difícil para la mayor parte de su población.

El Acuífero Guaraní, la minería de hierro, la presal, las tierras agrocultivables y el potencial hídrico para la construcción de represas son algunas de las dádivas que otorgamos dentro del modelo de desarrollo vigente en Brasil.

Falta decir a quien beneficia este modelo.

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Raúl Zibechi
03-07-2010
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...En Brasil se está produciendo en los últimos meses un debate sobre la construcción de la represa hidroeléctrica de Belo Monte, que es resistida por un amplio arco de movimientos porque inundará tierras indígenas. Lula calificó de gringos a los que se oponen al proyecto, adjetivo que incluye al Movimiento Sin Tierra, entre muchos otros...

Brasil, la China latinoamericana
Juan Luis Berterretche
20-08-2010
Correspondencia de Prensa
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=111608

jueves, 26 de mayo de 2011

Voz de los movimientos. Programa de radio número 60


Programa de audio Voz de los Movimientos 60


Minga Informativa de Movimientos Sociales








EL SALVADOR: Informe desde la CLOC/ VC El Salvador sobre propuesta para una Ley de Soberanía alimentaria. Entrevista a Oscar Recinos, representante de CNTC.




MÉXICO A un año del asesinato de Betty Cariño activista mexicana, no hay resultados en las investigaciones de su muerte. Un informe desde la Marcha Mundial de las Mujeres – México.



COLOMBIA: Los Pueblos indígenas del Norte del Cauca vienen desarrollando un trabajo intenso dentro de su proceso organizativo. El Consejo Regional Indígena del Cauca se reúne esta semana para dar cuenta de los avances. Tenemos un informe especial desde CRIC.



Duración: 16’02’’



"Voz de los Movimientos" es una producción de la Minga Informativa de Movimientos Sociales, que congrega a una decena de redes y coordinaciones sociales de América Latina y el Caribe. http://www.movimientos.org


miércoles, 18 de mayo de 2011

"Es urgente pensar rutas contra y más allá del capitalismo..."

Razones para la(s)

autonomía(s)

Autor y fuente:

Jóvenes en Resistencia Alternativa


Partimos de la idea de que es urgente pensar las rutas contra y más allá del capitalismo; tenemos como premisa la emergencia social y planetaria frente al ecocidio y la barbarie, representada en el sistema de guerra, poder y dinero en que vivimos. En medio del desastre global, en los últimos 20 años han surgido numerosas y diversas experiencias desde abajo, de autogestión, autoregulación y autoorganización de la reproducción social de la vida. Aunque las colectividades de los subalternos les llaman de muchas formas, en ocasiones las definen como autonomías.

Esta forma de organización y acción social, como estrategia de cambio y emancipación, como forma de hacer política, y como posibilidad embrionaria de un mundo poscapitalista se ha enfrentado y en ocasiones polarizado con la vía canónica y dominante del cambio social: la organización en la forma partido, la toma del poder y la reorganización social desde el Estado.

Frente a dicha tensión nosotras, nosotros, como jóvenes en resistencia alternativa, hemos tomado la definición por las autonomías, debido a tres razones.

La primera de ellas es que sostener la tesis de que es a través de los partidos políticos dominantes como se pueden lograr cambios , es sostener una estrategia de inmovilidad, inacción y heteronomía; es soslayar la profunda crisis de la representación y hacer caso omiso de la crisis del Estado mismo, que no es sólo producto del neoliberalismo.


Sostener la vía partidaria hoy puede ser-si se quiere- realista, en el sentido pragmático, pero nos condena a hacer una política de espectadores, a observar una política ajena, la de ellos, la de los de arriba. Sostener la vía partidaria significa en los hechos centrar nuestra atención y nuestra energía en lo que ellos dicen, hacen, no hacen; de sus ideas y de sus alianzas, sus opiniones y sus debates, de si se pican el ombligo o se sacan la lengua. Nosotros frente a esa política decimos NO. No queremos orbitar ni queremos depender de una política de ellos, definida por ellos. Queremos una política que nos haga sujetos, que haga sujetos políticos a los subalternos, que cuestione las relaciones de dominación y explotación desde abajo. Que no espere sino actúe, que no delegue sino organice, que no se deje guiar sino que construya camino propio. Por eso decimos que la autonomía es una forma de hacer política. No es que pensemos que la clase política y el Estado sean irrelevantes, pero sabemos con certeza que para ellos, nosotros sí lo somos. En la autonomía como forma de hacer política se juega la constitución de nuevos sujetos colectivos o la dependencia y heteronomía de las clases dominantes. Nosotros optamos por la autonomía.

La segunda razón por la que nos sentimos afines a una política de autodeterminación y autonomía se refiere a los supuestos límites de la estrategia de cambio social, la revolución y la toma del poder.

Hoy la estrategia insurreccional pareciera no estar de moda. A pesar de que los levantamientos populares de Bolivia, Ecuador y Argentina hablaron en esta década con el lenguaje de la rebeldía, la desobediencia generalizada y cuyo poder destituyente abrió y despejó el camino directa o indirectamente para los Kirschnner, Correa y Morales. Hoy la estrategia insurreccional no está de moda aunque sea a través de ellas como se rompen y desarticulan las dictaduras de Egipto y Túnez con la insurgencia civil.

Hoy está de moda tomar el poder a través de la democracia liberal representativa. Democracias que si bien – al menos en América Latina- costaron sangre, muertos y años de lucha, hoy se nos presenta como visión hegemónica de la política, lo político, como única forma de cambio social. Sostener dicha vía, así, a secas, sin matices ni visión crítica, nada dice de las profundas contradicciones de la izquierda partidaria e institucional de la democracia representativa. Se calla sobre las alianzas de la izquierda en todo el continente con el capital inmobiliario y turístico que despoja a vecinos y comunidades de lo único que tienen en nombre del mal llamado desarrollo; se calla frente a las alianzas de la izquierda partidaria en el poder con la agroindustria, con la soya transgénica, con los productores de etanol, supuestamente justificados por su utilidad para la atracción de capitales pero que deja una estela de destrucción y devastación ambiental. Se guarda silencio cómplice con las izquierdas partidarias cuyos grados de corrupción y clientelismo son escandalosos. Nada se dice de los gobiernos aliados al capital extractivo que al llevarse el petróleo o el oro sólo dejan muerte y destrucción a los pueblos.

Si la vía insurreccional no está de moda, o hay que esperar ciclos centenarios para ella, nos dicen, lo que queda – ni modos- es aceptar lo que hay, el camino menos peor: aceptar la izquierda corrupta y su perversa alianza con el capital para gobernar. No hay para dónde hacerse, hay que aceptar la política como el arte de lo posible, parafraseando uno de los temas desarrollados por Benjamín Arditi, aquí presente, en el libro que hoy presentamos.

Nosotras, nosotros, nuevamente, tercamente, decimos que NO. Que necesitamos una estrategia de lucha que no esté derrotada antes de comenzar. Una estrategia que se basa en el horizonte por el que luchamos, no separando los medios ni los fines. Una estrategia que no se acomode a lo posible, cuya definición y alcance siempre es ideológico, que no se conforme, que no se asfixie en sí misma, que no sea fatalmente pragmática, o que posponga el cambio hacia un futuro incierto. Una estrategia de lucha que no sólo esté basada en la eficacia de las mayorías votantes, ni sólo en los fríos cálculos de las maniobras para lograr mayoría o hegemonía. Una estrategia de lucha que privilegia la autoorganización como herramienta de liberación, que experimenta la autoregulación como gestión colectiva de lo común, que construye autodeterminación desde abajo para, desde ahí, construir emancipación. Que privilegia la acción directa de los subalternos, que experimenta su liberación cotidiana en los intersticios, en la periferia de la política dominante, desde donde, no sin contradicciones, existe la posibilidad de empujar relaciones sociales alternativas al mercado, pero también al Estado. No es que creamos que sólo desde ahí, desde estos pequeños espacios sociales se lograrán los cambios generales; tampoco es que apostemos sólo a lo pequeño y lo local; tampoco es una vocación de marginalidad la que nos mueve. Lo que más o menos intuimos, sin embargo, es que ninguna lucha por la libertad y la emancipación rendirá frutos sino se parte de esos espacios y de la autodeterminación de los subalternos. Ninguna lucha y política alternativa para superar al capitalismo será posible si no cambiamos nosotros para cambiar al mundo, sino surgen colectividades y una humanidad distinta, digna y autónoma, de manera simultánea al proceso de antagonismo y lucha, coincidiendo con el planteamiento que ha realizado Raquel Gutiérrez en varios de sus trabajos. Como jóvenes en resistencia alternativa optamos por los experimentos sociales de los de abajo; preferimos actuar de manera directa, aquí y ahora con los subalternos, incluso en sus derrotas.

Eso nos lleva a la última razón por las autonomías y es la importancia de esos experimentos sociales desde abajo que se construyen por todo el orbe y con especial profundidad y radicalidad en América Latina. Estas experiencias, asediadas, contradictorias, presas de la represión o de la cooptación no sólo son la posibilidad de hacer una política autónoma ni de tener una estrategia de lucha social alternativa a la dominante. Estas prácticas prefigurativas, embrionarias, incipientes, son quizá, las piezas sueltas de un rompecabezas diseminadas por todo el orbe para superar el capitalismo.

Las prácticas autónomas, de autoregulación y autodeterminación desde abajo son, quizá, los hilos para tejer un entramado social poscapitalista. Cada hilo, de manera separada pareciera solamente una alternativa local, focalizada; pero si se les reúne, pueden ser un sistema alternativo democrático de gestión colectiva, de cadenas de producción, creación y autogestión de la vida y de mecanismos organizados de gestión de los bienes comunes. Señalan desde su particularidad un programa de programas, un sistema de alternativas. Todas estas prácticas entrelazadas indican posiblemente, la forma, funcionamiento, organización, mecanismos, dispositivos y modos de relación social de un posible sistema poscapitalista.

Estas autonomías son prefigurativas: vislumbran y practican hoy, las formas que sustituirán a las relaciones de dominio y explotación. Critican la estrategia de cambio social aplazada hacia el mañana –después de la toma del poder- y radicaliza la estrategia de REVOLUCIÓN HOY, considerando que desde ahora funcionan y pueden operar relaciones humanas alternativas fuera de la lógica estatal y del capital, formas que prefiguran desde ya, un mundo otro.

Estas autonomías son nuestro horizonte emancipatorio: que permiten discutir e imaginar desde las prácticas y potencias existentes hoy, un cambio radical de las formas de producción, distribución y consumo, y un cambio radical también de las formas de toma de decisiones sobre lo común. Que permite visualizar un mundo de redes de colectividades autorreguladas, un tejido de autodeterminaciones, federaciones de autonomías libres del capital, en relación simbiótica con el mundo no humano, pero también libres de las formas de dominación, opresión, centralización, homogeneización y monopolización estatales.

Sostenemos que más allá de las posiciones sobre los ritmos, situaciones, particularidades y diversidades de las formas de cambio social, estos experimentos de reorganización social deben construirse, multiplicarse, fortalecerse y entrelazarse antes de la toma del poder, sea a través de la vía insurreccional o electoral y deben ser la base de una gestión colectiva alterna generalizada, se haya tomado el poder o no.

En suma, la autonomía como forma de hacer política, como estrategia de lucha y como horizonte emancipatorio son tres coordenadas de nuestra propia definición de hacer política.

Por esas tres intuiciones y definiciones ha surgido PENSAR LAS AUTONOMIAS. Porque tenemos más dudas y preguntas que certidumbres. Tenemos muchísimas preguntas sobre estos procesos sociales llamados autonomías. ¿cómo hacer para que perduren? ¿cómo hacer que crezcan? ¿cómo hacer para que no se desvanezcan y desintegren frente a la erosión del mercado? ¿cómo hacer que sobrevivan frente al control, cooptación y represión del Estado? ¿cómo lograr que no sean experiencias focalizadas sino alternativas generalizadas? ¿cómo enfrentar sus contradicciones y sus límites? ¿cómo articularlas entre sí? ¿cómo luchar desde abajo, desde lo local y lo diverso y lo múltiple contra las formas centrales, hegemónicas, dominantes del Estado y del capital?.

Resolver esos nudos y muchos más (como los denomina Ana Esther Ceceña en su trabajo), es una tarea titánica. PENSAR LAS AUTONOMIAS es sólo una pequeña y modesta contribución basada en tres ejes de nuevas preguntas: ¿qué han pensando los teóricos y las luchas sociales sobre la autonomía como potencia, posibilidad y horizonte emancipatorio en el pasado? ¿Qué se está reflexionando hoy sobre los límites y contradicciones de esas autonomías en funcionamiento? ¿qué se está elaborando y reflexionando sobre las posibles salidas al capitalismo?.

Para nosotras y nosotros, las autonomías son sólo una posibilidad, abierta. Una potencia para construir un mundo otro, ese que decimos que es posible. Pensar las autonomías ha nacido para llenarnos de posibilidades, de potencias, de alternativas y en especial de nuevas preguntas. La lucha por la libertad y la emancipación estará siempre llena de ellas. Pensar las autonomías es sólo una caja de herramientas para pensar ese mundo otro, por el que luchamos, aquí, ahora, siempre.

Muchas gracias

Contacto para conseguir el libro:










Foto: Presentación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNAM (JRA)

lunes, 16 de mayo de 2011

Argentina... ir transformando la realidad...

Argentina se organiza contra los megaproyectos

La Unión de Asambleas Ciudadanas articula asambleas ambientalistas, movimientos campesinos, pueblos originarios, organizaciones sociales y colectivos culturales que actúan en contra de la depredación de los bienes comunes de la naturaleza.

Claudia Composto

Fuente y foto: DESINFORMEMONOS.ORG

Buenos Aires, Argentina. Durante los días 25, 26 y 27 de marzo tuvo lugar el XV Encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), espacio de reflexión, articulación y acción que nuclea a asambleas ambientalistas, movimientos campesinos, pueblos originarios, organizaciones sociales y colectivos culturales de toda la Argentina en contra de la depredación de los bienes comunes de la naturaleza y del avasallamiento territorial producido por el modelo (neo)extractivito -vigente en el país desde hace por lo menos dos décadas-.

Creada en 2006, esta red de resistencias constituye una exponente del ciclo de luchas socio-ambientales inaugurado en América Latina durante la última década como respuesta a la consolidación del modo de acumulación por desposesión en la región. Y si bien surge inicialmente con una fuerte impronta liberal, vecinal y ciudadana, la propia dinámica de construcción política autónoma y horizontal generada en su seno ha desatado intensos procesos de constitución de nuevas subjetividades y prácticas emancipadoras.

En sus últimas reuniones, la UAC1 ha confirmado su carácter anticapitalista, su vocación de aportar a la construcción desde abajo de un modelo de producción, desarrollo y consumo alternativo, que sea respetuoso de la naturaleza y de la autodeterminación de los pueblos que con ella conviven históricamente a partir de vínculos de reciprocidad y armonía. Para ello apuesta por visibilizar, denunciar y difundir las consecuencias del despojo; consolidar y extender lazos solidarios entre las distintas luchas; construir un espacio comunitario entre sus miembros que permita ir prefigurando la sociedad futura, y profundizar la movilización colectiva, como formas complementarias de ir transformando la realidad social.

Los pilares del (neo) extractivismo en Argentina

En la década del 70 se inaugura a nivel global una nueva etapa de expansión del capital cuya principal estrategia de acumulación es el despojo, esto es, la separación violenta de las poblaciones respecto de sus medios de producción y reproducción de la vida. Con el fin de crear nuevos circuitos de valorización, se mercantilizarán bienes comunes, activos públicos y relaciones sociales previamente ajenas -o no totalmente integradas- a la lógica de la ganancia privada, con lo que de desencadenará una oleada predatoria que implicará la ampliación de las fronteras extractivas hacia esferas de la vida antes impensadas.

Es así que los territorios, bienes naturales y saberes populares de América Latina adquieren renovado protagonismo como uno de los núcleos medulares del desarrollo capitalista, siendo las empresas transnacionales los agentes dinámicos y principales beneficiarios de este reeditado colonialismo donde la periferia del sistema constituye una fuente privilegiada de “recursos estratégicos” cada vez más escasos (biodiversidad, tierra, agua, hidrocarburos y minerales) que son apropiados y explotados por estos actores privados para asegurar la producción a bajo costo y el consumo sostenido de las economías centrales.

Por su parte, los Estados nacionales desempeñan un papel decisivo en el respaldo y promoción de estos procesos de desapropiación, garantizando la institucionalización y protección de los derechos de las transnacionales a la vez que les otorgan importantes beneficios y exenciones impositivas para fomentar su radicación en el país. En el plano supranacional, son diseñadas diversas iniciativas como la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) y el Plan Puebla Panamá (PPP) -ahora Plan Mesoamérica-, cuyo objetivo es viabilizar la fluida circulación de las materias primas extraídas de los territorios más recónditos hacia los mercados internacionales, para lograr así la efectiva consumación del saqueo de los bienes comunes y las energías sociales.

En el caso particular de Argentina, este nuevo extractivismo encarna fundamentalmente en dos grandes flagelos: la agricultura industrial basada en el monocultivo de soja transgénica y la minería metalífera a cielo abierto por lixiviación con cianuro (u otras sustancias químicas igualmente contaminantes). Ambas actividades se han expandido de forma vertiginosa en el país desde mediados de la década del 90. Quince años más tarde, la sojización del campo abarca 19 millones de hectáreas -el 56% de la superficie cultivada- que se fumigan periódicamente con 200 millones de litros de plaguicidas tóxicos como el glifosato2. En el caso de la minería a gran escala (principalmente de oro, plata, cobre y uranio para la producción de energía nuclear), existen más de 150 proyectos en etapa exploratoria distribuidos en 12 estados, 6 proyectos ya en etapa de explotación, y un proyecto binacional con Chile –Pascua Lama- en etapa de construcción, que se encuentra entre los más grandes del mundo3. A ello debe sumarse la destrucción provocada por la construcción de represas y plantas nucleares con el objetivo de proveer de energía a estos megaproyectos y a otras grandes industrias transnacionales como las pasteras de celulosa, curtiembres y refinerías de petróleo, que también producen toneladas de desechos contaminantes.

El saldo ingente de este modelo es la devastación de los territorios y bienes de la naturaleza, la desaparición de mundos de vida y culturas ancestrales, así como la expulsión y desplazamiento de poblaciones enteras a los márgenes olvidados de las grandes ciudades, donde la precarización de la existencia se encuentra a la orden del día.

Los pueblos dicen ¡Ya Basta!…y se crea la UAC

El brutal avance de megaproyectos depredadores no tardó en despertar el repudio y la rebeldía de las poblaciones afectadas. Así, en el ámbito rural fueron surgiendo organizaciones campesino-indígenas en resistencia al desalojo de tierras, el desmonte y la destrucción de la agricultura familiar o comunitaria por la sojización transgénica del campo. Paralelamente, en los pequeños pueblos y ciudades de la zona cordillerana se fueron conformando decenas de asambleas de vecinos autoconvocados contra la minería a cielo abierto y en defensa del medio ambiente. Asimismo, en el litoral argentino emergieron asambleas ciudadanas en defensa del agua y de las economías locales, y en contra de la instalación de pasteras de celulosa y sus respectivos monocultivos de eucaliptus -que constituyen la materia prima de la industria del papel- en las márgenes del Río Uruguay.

Hacia mediados de 2006 y a propósito de la realización de la Cumbre de Presidentes del MERCOSUR en Córdoba –estado ubicado en el centro-norte del país, que sufre la acelerada expansión de los agronegocios y la amenaza latente de la minería a gran escala-, se realizó el I Foro Nacional de Ambientalistas Autoconvocados bajo la consigna “se viene la unión de los pueblos”. Así quedó conformada la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) que, a lo largo de 15 reuniones nacionales, acalorados y enriquecedores debates internos y numerosas acciones directas y movilizaciones conjuntas, ha recorrido un interesante camino de crecimiento no sólo en cuanto a la cantidad y composición de sus participantes o a la diversidad de luchas que se fueron sumando al espacio sino, principalmente, en términos de consolidación organizativa y maduración política.

Inicialmente, la UAC surge ligada a reclamos puntuales y resistencias locales que comienzan a identificar reivindicaciones y problemáticas comunes entre sí, haciendo sus primeros pasos como un espacio de conocimiento y reconocimiento mutuo, de puesta en común de experiencias e, incluso, de catarsis colectiva. En este primer momento son generales y difusas las definiciones políticas y acuerdos organizativos que se alcanzan. Si bien logran consensuarse consignas de lucha y acciones conjuntas -como marchas y escraches nacionales contra el saqueo y la contaminación, por la vida y la autodeterminación de los pueblos-, será sólo con el correr del tiempo que se alcanzarán consensos más profundos. Paralelamente y desde un principio, se lo definirá como un espacio autónomo, horizontal y asambleario, aunque implicará un prolongado proceso de aprendizaje colectivo construir estos preceptos como práctica permanente.

Con el transcurrir de los encuentros se irá incrementando el número de integrantes -hasta 600 en algunas reuniones, que pertenecen a más de 100 organizaciones, colectivos y asambleas de todo el país- a partir de la llegada de grupos con diversas experiencias políticas que imprimirán mayor heterogeneidad –pero también riqueza- al espacio. En este sentido, junto a las asambleas de vecinos auto-convocados que crean la UAC, comienzan a participar organizaciones campesinas y pueblos originarios, además de colectivos culturales (bibliotecas barriales, grupos de arte callejero, medios de comunicación alternativos, coordinadoras de educación popular, etc.) y organizaciones sociales urbanas (movimientos de trabajadores desocupados y agrupaciones estudiantiles, entre otras) que, en general, no han sido creados por el enfrentamiento puntual a algún mega-emprendimiento, sino sobre la base de un proyecto de transformación social más amplio, que encuentra afinidades con las luchas contra el despojo de la naturaleza y el territorio. Y, en esa trayectoria, comienzan a debatirse y comprenderse las articulaciones estructurales que ligan las diversas problemáticas con una lógica sistémica, la de la acumulación capitalista.

En cuanto a la organización, se establecerá una periodicidad de tres encuentros nacionales por año, cada uno de los cuales tiene como anfitrión a una de las diversas asambleas, organizaciones o colectivos que componen el espacio. Con el tiempo, también crecerá la necesidad de que los debates se desarrollen en comisiones de trabajo con coordinaciones rotativas que ayuden a democratizar el uso de la palabra y promover el respeto mutuo, así como el registro y la sistematización de todas las intervenciones para facilitar las discusiones plenarias. Asimismo, se irá reemplazando el voto mayoritario a mano alzada como forma de tomar decisiones por la construcción de consensos genuinos, aunque eso implique largas discusiones, muchas veces inacabadas, que se extienden durante varios encuentros hasta encontrar su cauce. Por otra parte, se irán construyendo acuerdos para la creación de diversas comisiones permanentes –abiertas y de participación voluntaria- que toman ciertas responsabilidades, mandatadas por la asamblea soberana, y garantizan la continuidad y el avance de las tareas concertadas entre uno y otro encuentro.

Así, cada una de estas instancias cumple importantes labores que van apuntalando el fortalecimiento y enriquecimiento del espacio. Por ejemplo, la comisión de prensa realiza transmisiones en vivo durante cada encuentro, que se reproducen en cientos de radios libres y comunitarias del país a través de la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA)4. La comisión de reflexión se encarga de realizar talleres que preceden al trabajo en comisiones como forma de integrar a los nuevos participantes y promover balances periódicos del camino que se va recorriendo. Luego, la comisión de legales apunta a generar y socializar mecanismos de defensa contra la criminalización y judicialización de la protesta; mientras que la de financiamiento coordina la generación de recursos propios que permitan sustentar la organización de las reuniones nacionales y los viajes de las organizaciones participantes que lo necesiten. Por su parte, la comisión de producción y consumo alternativo tiene la tarea de organizar ferias de intercambio de semillas y otros productos ecológicos durante cada encuentro para que acerquen a consumidores y cooperativas de trabajo autogestivo en la construcción de prácticas colectivas de economía solidaria, basadas en el comercio justo y el consumo responsable.

Algunas imágenes del XV Encuentro

La última reunión de la UAC fue organizada por la Asamblea Popular Ambiental de Colón, localidad situada en el estado de Entre Ríos, en las orillas del Río Uruguay. Hasta esta pequeña ciudad costera se acercaron alrededor de 200 personas en representación de las distintas luchas que atraviesan el país; algunas muy cercanas, como la Asamblea de Concepción del Uruguay y la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú5 –otras dos ciudades del mismo estado entrerriano- que resisten de manera conjunta la destrucción del litoral argentino. También participaron miembros del Movimiento Binacional de Afectados por Yaciretá, represa y central hidroeléctrica construida durante los años 90 sobre el Río Paraná –entre las localidades de Ituzaingó (Argentina) y Ayolas (Paraguay)-, que ya provocó la desaparición de un ecosistema único y el desplazamiento de más de 100 mil personas a causa de la inundación de 107.600 hectáreas de territorio selvático.

Desde la zona cordillerana llegaron asambleas de por lo menos siete jurisdicciones -La Rioja, Catamarca, Mendoza, Tucumán, San Juan, Santiago del Estero y Córdoba-, así como integrantes de la Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita –habitantes ancestrales de los Valles Calchaquíes-, que desde más de una década enfrentan los embates de la minería a cielo abierto en sus respectivos territorios. En enero pasado, organizaron un bloqueo selectivo y simultáneo en cuatro rutas nacionales con el objetivo de informar a los vehículos particulares acerca de la problemática que los aqueja y, al mismo tiempo, impedir el paso de los camiones de las empresas mineras que circulan a diario por esos caminos transportando cianuro u otras sustancias igualmente nocivas, maquinaria y demás insumos. Marcos, integrante del pueblo Diaguita, compartía emocionado que “hemos demostrado que no es una cuestión de ambientalistas o fundamentalistas como nos dicen, sino de pueblos que reaccionan ante la imposición del sistema, el avasallamiento y la violación de los derechos humanos”. Este corte, del que participaron por lo menos 10 pueblos afectados por los megaproyectos depredadores, duró apenas tres días, pero tuvo enormes repercusiones mediáticas en todo el país.

Asimismo, y por primera vez, fueron parte del encuentro algunos miembros del Pueblo Qom –vocablo que en lengua toba significa “todos”-, cuyo territorio se encuentran dentro de las actuales fronteras de Formosa -estado del noreste argentino, limítrofe con Paraguay-. En noviembre de 2010, los habitantes de la comunidad La Primavera sufrieron una brutal represión tras dos meses de cortar la ruta nacional 86 como forma de protesta contra la sistemática usurpación perpetrada por el gobierno estatal en complicidad con los intereses sojeros. En el enfrentamiento fueron asesinados dos comuneros y, desde entonces, se encuentran acampando en la ciudad de Buenos Aires, a pocos metros del emblemático obelisco, en reclamo de justicia para sus compañeros y por la restitución de sus tierras ancestrales. Y, como expresaba un compañero Qom, se suman a la UAC porque “la idea es seguir pensando juntos, los hermanos del Famatina, los hermanos de Andalgála, los hermanos de Entre Ríos también, seguir pensando cómo nos podemos nuclear para dejar de ser brisa y ser huracán, para dejar de ser eco y ser voces o gritos…”.

Además se contó con la presencia de diversas organizaciones de la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, la Asamblea Unidos por el Río de Vicente López6, que resiste la construcción del Vial Costero, una ruta que atravesará todo el municipio como punta de lanza para el desembarco masivo de la especulación comercial e inmobiliaria en esa zona del Río de la Plata, lo que ya está significando el cercamiento de espacios públicos y la destrucción de kilómetros de áreas verdes y reservas naturales; la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Ciudad Evita7, que lucha contra los basurales a cielo abierto, la plantas de transferencia, los rellenos sanitarios y la incineración de desechos; y la Asamblea de Vecinos y Organizaciones por el Medio Ambiente del Partido de Luján8, que se enfrenta a la transnacional CURTARSA, una curtiembre que desde hace 15 años contamina el suelo y el agua con cromo, plomo y otros metales pesados, lo que ha provocado graves enfermedades entre los pobladores locales, cuyas movilizaciones han logrado se le revoque el certificado de aptitud ambiental, a pesar de lo cual la empresa continúa operando hasta la fecha.

Entre otras cuestiones, durante el trabajo en comisiones se debatió la necesidad de fortalecer las coordinadoras y acciones regionales, que han servido para tender nuevas solidaridades en los territorios y, gracias a la mayor cercanía geográfica, realizar encuentros y actividades con mayor periodicidad que enriquecen y retroalimentan las reuniones nacionales. Por otro lado, se llegó a un consenso acerca de la importancia de comenzar a diseñar una campaña a nivel nacional contra el Plan Nuclear Argentino, que denuncie las consecuencias planetarias de este tipo de energía así como los negociados e intereses económicos que se esconden detrás de su promoción en el país, al mismo tiempo que apunte a difundir información y generar instancias de discusión desde los pueblos que permitan impulsar una nueva matriz energética de cara al futuro.

Y como cada encuentro, este también hizo su cierre con una gran movilización por las calles de la ciudad que ofició como sede. Al ritmo de “vecina, vecino, no sea indiferente, la soja y las pasteras asesinan a la gente”, entre otras consignas coreadas a viva voz por cientos de manifestantes, se ratificó una vez más que “si tocan a uno, nos tocan a todos”. De esta manera, la UAC se hace visible en cada territorio que le abre las puertas y demuestra la irrefrenable rebeldía que, proveniente de todos los rincones de la Argentina, respalda la resistencia cotidiana de cada una de las organizaciones que le dan vida.

Hacia los cinco años de lucha y más allá…

El próximo encuentro (que coincidirá con el quinto aniversario de la UAC, a mediados de año) será organizado por el Movimiento Campesino de Santiago del Estero – Vía Campesina 10 (MOCASE – VC) en Quimilí -su central más importante, situada en pleno monte santiagueño-, como una forma de profundizar el apoyo al Movimiento Nacional Campesino Indígena11 (MNCI) en su lucha por la reforma agraria integral y en defensa de la agricultura familiar y comunitaria, autosustentable y orgánica, fuente primaria de la soberanía alimentaria.

Como balance del camino recorrido hasta aquí, puede afirmarse que uno de los rasgos más originales de la UAC es el haberse consolidado como una red en permanente construcción que, a partir del intercambio y la resistencia colectiva, ha permitido fortalecer a cada una de las organizaciones que la integran y, al mismo tiempo, potenciar la conformación de un frente articulado para denunciar la problemática acuciante del saqueo y la contaminación en todo el territorio nacional y también latinoamericano. Así, se ha logrado frenar el avance de varios megaproyectos depredadores y, con ello, abrir un debate serio sobre el modelo de desarrollo vigente que ya comienza a rebasar los ámbitos más directamente comprometidos con esta causa, para recalar en otras organizaciones sociales (como los sindicatos), universidades, escuelas y medios de comunicación.

Hoy, la UAC se constituye como uno de los espacios de lucha contra el despojo y en defensa de la vida más importantes del país. Y, tras varios años de caminar preguntando, se reconoce y pronuncia como anticapitalista. De aquí en adelante son cada vez mayores los desafíos que se presentan si se quiere profundizar el rumbo: ¿Cómo articular la lucha socio-ambiental con otras luchas contra la precarización de la vida? ¿Bajo qué modalidades continuar profundizando acuerdos en pos de un horizonte en común? ¿Cómo ir gestando alternativas autónomas al modelo de desarrollo que se nos pretende imponer? ¿De qué manera construir un proyecto civilizatorio alternativo? En función de estos y otros interrogantes se ha comenzado a debatir y explorar nuevas formas de producción y consumo que pongan en cuestión los patrones hegemónicos. El reto es bien grande porque se trata de sembrar y cultivar opciones concretas en cada territorio, buscando compartir saberes y prácticas pero sin copiar recetas ni homogeneizar experiencias. Hacia allí soplan los vientos de cambio…

domingo, 8 de mayo de 2011

EZLN: "Nos sentimos convocados por el dolor..."

Palabras del EZLN en la movilización de apoyo
a la marcha nacional por la paz.
7 de mayo del 2011.

Madres, padres, familiares y amistades de las víctimas de la guerra en México:

Compañeras y compañeros bases de apoyo zapatistas de las diferentes zonas, regiones, pueblos y municipios autónomos rebeldes zapatistas:

Compañeras y compañeros de la otra campaña y adherentes a la sexta declaración de la selva lacandona en México y en el mundo:

Compañeras y compañeros de la zezta internacional:

Hermanas y hermanos de las diferentes organizaciones sociales:

Hermanas y hermanos de las organizaciones no gubernamentales y defensoras de los derechos humanos:

Pueblo de México y pueblos del mundo:

Hermanas y hermanos:

Compañeras y compañeros:

Hoy estamos aquí miles de hombres, mujeres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional para decir nuestra pequeña palabra.

Hoy estamos aquí porque personas de corazón noble y dignidad firme nos han convocado a manifestarnos para parar la guerra que ha llenado de tristeza, dolor e indignación los suelos de México.

Porque nos hemos sentido llamados por el clamor de justicia de madres y padres de niños y niñas que han sido asesinados por bala y por la altanería y torpeza de los malos gobiernos.

Porque nos sentimos llamados por la digna rabia de las madres y padres de los jóvenes asesinados por bandas criminales y por el cinismo gubernamental.

Porque nos sentimos convocados por los familiares de muertos, heridos, mutilados, desaparecidos, secuestrados y encarcelados sin tener culpa o delito alguno.

Y esto es lo que nos dicen sus palabras y sus silencios:

Que la historia de México se ha vuelto a manchar de sangre inocente.

Que decenas de miles de personas han muerto en esta guerra absurda que no lleva a ninguna parte.

Que la paz y la justicia no encuentran ya lugar en ninguno de los rincones de nuestro país.

Que la única culpa de estas víctimas es haber nacido o vivido en un país mal gobernado por grupos legales e ilegales sedientos de guerra, de muerte y de destrucción.

Que esta guerra ha tenido como principal blanco militar a seres humanos inocentes, de todas las clases sociales, que nada tienen qué ver ni con el narcotráfico ni con las fuerzas gubernamentales.

Que los malos gobiernos, todos, el federal, los estatales y municipales, han convertido las calles en zonas de guerra sin que quienes las caminan y trabajan estuvieran de acuerdo y vieran la forma de resguardarse.

Que los malos gobiernos han convertido en zonas de guerra las escuelas y universidades públicas y privadas, y los niños y los jóvenes no entran a clases sino a emboscadas de uno y otro bando.

Que los lugares de reunión y diversión son ahora objetivos militares.

Que al ir al trabajo se camina con la angustia de no saber qué va a pasar, de no saber si una bala, sea de los delincuentes o sea del gobierno, va a derramar la sangre propia o la de un familiar o la de una amistad.

Que los malos gobiernos crearon el problema y no sólo no lo han resuelto, sino que lo han extendido y profundizado en todo México.

Que hay mucho dolor y pena por tanta muerte sin sentido.

Que alto a la guerra.

Que no más sangre.

Que estamos hasta la madre.

Que ya basta.

Las palabras y los silencios de esas buenas personas no representan a los malos gobiernos.

No representan a los criminales que roban, despojan, secuestran y asesinan.

Tampoco representan a quienes, desde la clase política, quieren sacar ganancia de esta desgracia nacional.

Los silencios y las palabras de estas personas son las de gente sencilla, trabajadora, honesta,

Estas personas no quieren un beneficio personal.

Sólo quieren justicia y que el dolor que han sentido y sienten no llegue al corazón de otras madres, otros padres, otros familiares, otras amistades, de niños, niñas, jóvenes, adultos y ancianos que no hacen otra cosa que tratar de vivir, de aprender, de trabajar y de salir adelante con dignidad.

O sea que las palabras, los silencios y las acciones de estas buenas personas demandan algo muy sencillo: una vida con paz, justicia y dignidad.

¿Y que les responde el gobierno?

Los padres y madres de unos niños y niñas muy pequeños que murieron y se lastimaron en un incendio por culpa de los malos gobiernos, demandan que se haga justicia, o sea que se castigue a los culpables, aunque sean parientes o amigos del gobierno, y que no se vuelva a repetir ese crimen, para que otros padres y madres no mueran un mucho al morir sus hijas y sus hijos.

Y el gobierno les responde con declaraciones y promesas mentirosas, tratando de cansarlos y de que olviden y se olvide su desgracia.

Los familiares y amistades de unos estudiantes que fueron asesinados dentro de una universidad privada demandan que se conozca qué pasó y se haga justicia y no se vuelva a repetir el crimen de convertir los centros de estudio en campos de batalla para que otros familiares, amistades, maestros y compañeros de estudio no mueran un mucho al morir los estudiantes.

Y el gobierno les responde con declaraciones y promesas mentirosas, tratando de cansarlos y de que olviden y se olvide su desgracia.

Los habitantes de una comunidad honesta y trabajadora, creada de acuerdo a su propio pensamiento, se organizan para construir y defender la paz que necesitan, combatiendo al crimen que el gobierno protege. Por eso uno de sus habitantes es secuestrado y asesinado. Sus familiares y compañeros piden justicia y que no se vuelva a repetir el crimen de que se maten el trabajo y la honestidad, para que otros familiares y compañeros no mueran un mucho al morir quienes luchan por el colectivo.

Y el gobierno les responde con declaraciones y promesas mentirosas, tratando de cansarlos y de que olviden y se olvide su desgracia.

Unos jóvenes, buenos estudiantes y buenos deportistas, se reúnen para divertirse o salen a pasear o a platicar sanamente, un grupo criminal ataca el lugar y los asesina. Y el gobierno los vuelve a asesinar al declarar que esos jóvenes eran criminales que fueron atacados por otros criminales. Las madres y los padres demandan justicia y que no se vuelvan a repetir los delitos de no proteger a los jóvenes y de acusarlos injustamente de ser delincuentes, para que otras madres y padres no mueran un mucho al morir dos veces la sangre que para estar viva fue nacida.

Y el gobierno les responde con declaraciones y promesas mentirosas, tratando de cansarlos y de que olviden y se olvide su desgracia.

Compañeros y compañeras:

hermanos y hermanas:

Hace unos días empezó a caminar en silencio el paso de un padre que es poeta, de unas madres, de unos padres, de unos parientes, de unos hermanos, de unas amistades, de unos conocidos, de seres humanos.

Ayer fueron sus dignas palabras, hoy es su silencio digno.

Sus palabras y sus silencios dicen los mismo: queremos paz y justicia, o sea una vida digna.

Estas personas honestas están pidiendo, demandando, exigiendo del gobierno un plan que tenga como principales objetivos la vida, la libertad, la justicia y la paz.

Y el gobierno les responde que seguirá con su plan que tiene como principal objetivo la muerte y la impunidad.

Estas personas no buscan ser gobierno, sino que buscan que el gobierno procure y cuide la vida, la libertad, la justicia y la paz de los gobernados.

Su lucha no nace del interés personal.

Nace del dolor de perder a alguien que se quiere como se quiere a la vida.

Los gobiernos y sus políticos dicen que criticar o no estar de acuerdo con lo que están haciendo es estar de acuerdo y favorecer a los criminales.

Los gobiernos dicen que la única estrategia buena es la que ensangrenta las calles y los campos de México, y destruye familias, comunidades, al país entero.

Pero quien argumenta que tiene de su lado la ley y la fuerza, sólo lo hace para imponer su razón individual apoyándose en esas fuerzas y esas leyes.

Y no es la razón propia, de individuo o de grupo, la que debe imponerse, sino la razón colectiva de toda la sociedad.

Y la razón de una sociedad se construye con legitimidad, con argumentos, con razonamientos, con capacidad de convocatoria, con acuerdos.

Porque quien impone su razón propia, sólo divide y confronta. Y es así incapaz de razón colectiva y por eso debe refugiarse en la ley y la fuerza.

Una ley que sólo sirve para garantizar impunidad a parientes y amigos.

Una fuerza que está corrompida desde hace tiempo.

Ley y fuerza que sirven para despojar de un trabajo digno, para solapar ineptitudes, calumniar, perseguir, encarcelar y matar a quienes cuestionan y se oponen a esa razón, a esa ley y a esa fuerza.

Tener miedo de la palabra de la gente y ver en cada crítica, duda, cuestionamiento o reclamo un intento de derrocamiento, es algo propio de dictadores y tiranos.

Ver en cada dolor digno una amenaza, es de enfermos de poder y avaricia.

Y mal hace el mando que les dice a sus soldados y policías que el escuchar a la gente noble y buena es un fracaso,

Que el detener una matanza es una derrota,

Que el corregir un error es rendirse,

Que pensar y buscar mejores caminos para servir mejor a la gente es abandonar con vergüenza una lucha.

Porque el saber escuchar con humildad y atención lo que dice la gente es virtud de un buen gobierno.

Porque el saber escuchar y atender lo que la gente calla es la virtud de gente sabia y honesta.

Compañeros y compañeras:

hermanos y hermanas:

Hoy no estamos aquí para hablar de nuestros dolores, de nuestras luchas, de nuestros sueños, de nuestras vidas y muertes.

Hoy no estamos aquí para señalar caminos, ni para decir qué hacer, ni para responder a la pregunta de qué sigue.

Hoy estamos aquí representado a decenas de miles de indígenas zapatistas, muchos más de los que hoy somos vistos, para decirle a ese digno paso silencioso:

Que en su demanda de justicia…

Que en su lucha por la vida…

Que en su anhelo de paz…

Que en su exigencia de libertad…

Nosotras, nosotros, las zapatistas, los zapatistas, los comprendemos y los apoyamos.

Hoy estamos aquí para responder al llamado de quienes luchan por la vida.

Y a quienes el mal gobierno responde con la muerte.

Porque de eso se trata todo esto, compañeras y compañeros.

De una lucha por la vida y en contra de la muerte.

No se trata de ver quien gana de entre católicos, evangélicos, mormones, presbiterianos o de cualquier religión o no creyentes.

No se trata de ver quién es indígena y quién no.

No se trata de ver quién es más rico o más pobre.

No se trata de quien es de izquierda, de centro o de derecha.

No se trata de si son mejores los panistas o los priístas o los perredistas o como se llame cada quien o todos son iguales de malos.

No se trata de quien es zapatista o no lo es.

No se trata de estar con el crimen organizado o con el crimen desorganizado que es el mal gobierno.

No.

De lo que se trata es de que para poder ser lo que cada quien escoge ser, para poder creer o no creer, para elegir una creencia ideológica, política o religiosa, para poder discutir, acordar o desacordar, son necesarias la paz, la libertad, la justicia y la vida.

Compañeros y compañeras:

hermanos y hermanas:

Estas nobles personas no nos están llamando o convenciendo para ser de una religión, una idea, un pensamiento político o una posición social.

No nos están llamando a quitar un gobierno para poner otro.

No nos están diciendo que hay que votar por uno o por otro.

Estas personas nos están convocando a luchar por la vida.

Y sólo puede haber vida si hay libertad, justicia y paz.

Por eso ésta es una lucha entre quienes quieren la vida y quienes quieren la muerte.

Y nosotros, las zapatistas, los zapatistas, elegimos luchar por la vida, es decir, por la justicia, la libertad y la paz.

Por eso…

Hoy estamos aquí para decirles sencillamente a esas buenas personas que en silencio caminan, que no están solos.

Que escuchamos el dolor de su silencio, como antes la digna rabia de sus palabras.

Que en su alto a la guerra….

Que en su no más sangre…

Que en su estamos hasta la madre…

¡No están solos!

Compañeros y compañeras:

hermanos y hermanas:

¡Vivan la vida, la libertad, la justicia y la paz!

¡Muera la muerte!

¡Para todos todo, nada para nosotros!

¡Democracia!

¡Libertad!

¡Justicia!

Desde las montañas del sureste mexicano.

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena. Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, 7 de mayo del 2011.