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lunes, 6 de mayo de 2013

La casa del agua de los huicholes, vendida para el turismo...


Tatei Haramara, lugar de peregrinación y ofrendas de los wirrárika está en grave peligro.
La casa del agua de los huicholes, vendida para el turismo
Solamente dejaron tres hectáreas para sus originales poseedores. 
El resto fue entregado al turismo.
Adazahira Chávez
Fuente e imágenes: Desinformémonos



México. Tatei Haramara o Isla del Rey, lugar sagrado donde nace el agua que da vida a los wixaritari, fue vendida por el gobierno priista de Nayarit a dos empresas turísticas sin tomar en consideración a los huicholes, “que no llegamos ayer o hace 20 años, tenemos aquí toda la vida”, señala Braulio Muñoz, presidente de la Fundación para la Defensa Wixárika de Nayarit.

De las 13 hectáreas que los wirrárikas señalan como su lugar sagrado, el gobierno del priísta Roberto Sandoval “vendió 10, aunque dice que ocho son de reserva” a las empresas Desarrollos Turísticos Paraíso del Rey y Desarrollos Turísticos Aramara; los huicholes de Nayarit se enteraron de que se les reservaban solamente tres hectáreas “hasta el 11 de noviembre de 2012”, indica el representante wirrárika.

A los wixaritari de Nayarit les informaron que las tres hectáreas se habían acordado con la Unión Wixárika, pero ellos desconocen cualquier negociación. Reprochan que no se les haya tomado en cuenta y Braulio señala que este gobernador, que arribó al poder estatal en 2011, “nada más llegó y empezó a vender”.

Historia del despojo

Tatei Haramara, lugar sagrado del pueblo wixárika o huichol, fue declarado protegido por el pacto Hauxa Manka, que este pueblo acordó en 2008 con el gobierno federal y con los gobiernos estatales de Zacatecas, Nayarit, Jalisco, Durango y Zacatecas para proteger sus lugares sagrados.

En 2009, el gobierno federal, a través de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) aconsejó a los wixaritari a buscar una concesión dentro de su sitio sagrado para construir un lugar de rezo y ofrenda, llamado Xiriki. “Lo que el gobierno no dijo es que la concesión debía ser pagada por las comunidades o de lo contrario ésta puede ser cancelada, traspasada, vendida; es decir, lo que había sido un derecho ancestral se había convertido en un ‘derecho’ mercantilizable”, señalaron en La Jornada Jalisco Tunuary y Cristian Chávez.

Luego de ello, la isla se puso en venta y solamente se reservó un pequeñísimo lugar para depositar ofrendas, bajo el argumento de que el ancestral lugar de peregrinación son “tierras ociosas”, como señaló en su momento el presidente municipal Hilario Ramírez.

En 2011, cerca de cien hectáreas de Playa de Rey fueron concesionadas por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a las empresas Desarrollos Turísticos Paraíso del Rey SA de CV y Desarrollos Turísticos Aramara, SA de CV. Dentro de estas hectáreas se encuentra Tatei Haramara.

El pueblo wirrárika y el mar

Juan Negrín, promotor del arte huichol, señala en su texto “¿Qué atrae a los indígenas huicholes hacia el océano pacífico?” que, pese a que los huicholes vivan a cien kilómetros de la costa, “su peregrinaje al mar  es un fenómeno vital muy concreto”.

Tatei Haramara o Nuestra Madre el Mar es la fuente primordial del agua, y sin ella no habría lluvia en sus tierras. Por eso, señala el experto, los wixaritari acuden a dar gracias y a buscar la fertilidad para las tierras.

“Nosotros ahí nos sacrificamos, ayunamos, hacemos ofrenda”, indica el wirrárika en entrevista con Desinformémonos. Para los huicholes, la casa de Tate –el agua y el mar- “no tiene precio, no se puede vender” porque de ahí viene la vida, señala Braulio.

Lo que exigen es que se les devuelvan las 13 hectáreas, y urgen al gobierno federal a atender su llamado. “La gente está muy encabronada”, exclama Muñoz. “¿Quieren que nos levantemos en armas?”, reclama.

Una comisión de huicholes de Nayarit acudió en días recientes a la Ciudad de México a entregarle sus exigencias al ejecutivo y al jefe de gobierno de la ciudad porque, señala Braulio, así es su costumbre cuando van a cada pueblo, se presentan con la autoridad del lugar. Además, denuncia, la policía del Distrito Federal hostiga y detiene a los artesanos wixárikas que venden sus mercancías.

“Estamos en paz, creemos en las leyes”, indica Muñoz, “por eso exigimos que lo resuelvan”. El representante señala que el gobernador no les ha hecho ningún caso, y que a un plantón que tienen desde hace seis meses ni siquiera se ha acercado.

“¿Cómo es que el gobierno apenas se da cuenta de que existimos y nos quiere reconocer, si llevamos siglos (de existencia)?”, pregunta el representante. “Les decimos que atiendan urgentemente” el llamado, indica Braulio, porque de lo contrario acudirán a instancias internacionales “y desconoceremos al gobierno”, finaliza.

lunes, 24 de enero de 2011

En defensa de Wirikuta, habla el Pueblo Wixárika

Pronunciamiento en defensa de Wirikuta
Martes 28 de Septiembre de 2010
Escrito por Ajagi, Ac.
Fuente: http://www.conflictosmineros.net/contenidos/23-mexico/6034-pronunciamiento-en-defensa-de-wirikuta
Video: Miguel Domínguez (Taller Documental)

Que emite el Pueblo Wixárika de los tres Estados Jalisco, Nayarit y Durango representado por las comunidades de Waut+a - San Sebastián Teponahuaxtlán y su anexo Tutsipa – de los municipios de Mezquitic y Bolaños Jalisco; Tuapurie - Santa Catarina Cuexcomatitlán municipio de Mezquitic, Tatei Kie – San Andrés Cohamiata municipio de Mezquitic, Jalisco Jalisco; Uweni Muyewe – Bancos de San Hipólito municipio de Mezquital, Durango y la Unión Wixárika de los Estados de Jalisco, Nayarit y Durango.

RECORDANDO que el Pueblo Wixárika desde tiempos inmemoriales acude en peregrinación al lugar sagrado de Wirikuta, recreando una larga ruta que recorrieron nuestros antepasados durante la formación del mundo hasta el lugar donde nació el sol en el semi-desierto de Real de Catorce.

CONSIDERANDO que nuestro rezo en Wirikuta es para que la vida se mantenga para todos y todas los seres vivientes de este planeta, para que nuestra antigua cultura Wixárika se mantenga y no desaparezca, para que se renueven las claves del conocimiento y las velas de la vida que nos dan sentido a nuestra identidad Wixárika.

ANALIZANDO que el Tratado de Libre Comercio de America del Norte y las leyes reglamentarias que se han derivado para favorecer la operación de este neoliberal acuerdo entre México, Estados Unidos y Canadá, no han hecho mas que agudizar la guerra de exterminio contra nuestros pueblos indígenas, a través de ordenamientos jurídicos como la Ley de Minería que ha llevado a que nuestros lugares sagrados en el desierto de Real de Catorce hoy sean objeto de 22 concesiones otorgadas a la trasnacional minera First Mejestic Silver de origen canadiense, sumando 6,326 hectáreas concesionadas abarcando nuestros lugares sagrados.

OBSERVANDO que los manantiales sagrados donde recolectamos aguas benditas se encuentra dentro de las cuencas de las venas de plata a explotarse, corriendo un inminente riesgo de contaminación por cianuro y desecamiento por las grandes cantidades de agua que usaría la industria minera, pues el acuífero, de acuerdo a la Comisión Nacional del Agua, se encuentra de por sí en un grado de sobreexplotación y la capacidad de recuperarse es muy baja.

CONSIDERANDO que el daño afectaría de manera irreversible a 16 centros de población que se encuentran dentro de la superficie concesionada pertenecientes a 6 Ejidos de la zona, así como numerosas localidades del bajío que sufrirían los efectos negativos sobre las fuentes de agua (desecamiento y contaminación), tal es el caso de El Mastranto, San José de Milpitas, Estación Catorce, Santa Cruz de Carretas, Los Catorce, Las Relaciones, El Barranco, El Garabato, Vigas de Coronado, San Juan de Matanzas, entre otras, sumando aproximadamente 3500 personas que resultarían afectadas.

EVALUANDO que el proyecto minero de First Majestic Silver viola los derechos que tenemos como pueblo reconocidos en el convenio 169 de la OIT ; se viola lo establecido en el Programa de Manejo del Área Natural Protegida de Wirikuta, que abarca casi el 70% de la concesión minera y que el Pueblo Wixárika somos parte del consejo de Administración; se incumple lo establecido en la Ley General para la Prevención y Gestión integral de los Residuos Peligrosos; no se respetan las disposiciones de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente; y la Ley Ambiental del Estado de San Luis Potosí; La Ley de Consulta a Pueblos Indígenas del estado de San Luis Potosí; así como una importante cantidad de Normas Oficiales Mexicanas aplicables.

CONSENSANDO la posición generalizada del pueblo Wixárika através del análisis de esta problemática durante La Asamblea General Ordinaria de la Comunidad de San Sebastián Teponahuaxtlán y su anexo Tuxpan de los municipios de Mezquitic y Bolaños llevada acabo los días 3, 4 y 5 de Septiembre del presente año; La Asamblea Extraordinaria de Bancos de San Hipólito Mezquital, Durango llevada acabo los días 4 y 5 de Septiembre del año vigente; Las reuniones del consejo de ancianos de la comunidad de Santa Catarina Cuexcomatitlán llevadas acabo los días 5 de Septiembre en la localidad de Las Latas y 11 y 12 de Septiembre del año 2010, llevada acabo en la localidad de Pueblo Nuevo1; Reunión de la Unión Interestatal de Centros Ceremoniales llevado acabo en la comunidad de Uweni Muyewe los días 11 y 12 de Septiembre del presente año; En el Primer Foro de Diálogo sobre la Minería en Wirikuta con la red en defensa de Wirikuta Tamatsima wa’há llevado a cabo en Real de Catorce el día 18 de Septiembre del presente año; La Presente Reunión de Trabajo para el seguimiento al PACTO DE HAUXA MANAKÁ llevada acabo hoy en la cabecera municipal de Mezquitic, Jalisco.

DECLARAMOS LO SIGUIENTE.

1. Manifestamos nuestro profundo rechazo al proyecto minero de la trasnacional First Majestic Silver en el desierto de Real de Catorce, pues nuestros lugares sagrados son un patrimonio sin precio y de un valor incuantificable para nosotros, nuestros hijos nietos y toda la descendencia Wixárika.

2. Exigimos la cancelación inmediata de las 22 concesiones mineras en poder de la trasnacional y se fije una moratoria indefinida para que no se expidan nuevos permisos de explotación o exploración en el desierto de Real de Catorce ni en ningún lugar circunvecino a nuestros lugares sagrados.

3. Comunicamos nuestra fundada preocupación a los habitantes de Wirikuta sobre la contaminación y desecamiento del agua que beben, del incremento en las enfermedades respiratorias, gastrointestinales o incluso cáncer debido a los venenos usado en la minería y el efecto de sus residuos químicos, los invitamos a informarse y organizarse para que no tengan que aceptar esta imposición criminal que llevará a la destrucción de sus tierras de sus paisajes de lo que les dejaron sus abuelos y lo que les dejarán a sus hijos.

4. Exigimos al Estado Mexicano que de manera inmediata implemente estrategias efectivas que lleven a la mejora de vida de los habitantes de Wirikuta, que sean propuestas armónicas con el medio ambiente, y no propuestas tan destructivas como la de la mina en donde se pone a los campesinos humildes entre la espada y la pared ofreciéndoles un trabajo a cambio de la destrucción de su patrimonio.

5. Pedimos respetuosamente a las autoridades municipales del H. Ayuntamiento de Real de Catorce que no expida permisos municipales de construcción o de uso de suelo, pues como se dio cuenta la Secretaria General del H. Ayuntamiento que nos acompañó durante el foro de diálogo llevado acabo el 18 de Septiembre en Real de Catorce, la población Wixárika y un importante número de personas del municipio que no desean la mina.

6. Aclaramos que haremos uso de todos los recursos necesarios para detener este devastador proyecto minero, valiéndonos de recursos jurídicos nacionales e internacionales que están a nuestro favor así como acciones de resistencia civil y pacífica que sean necesarias.

A T E N T A M E N T E

“Por la Reivindicación Integral de Nuestras

Comunidades del Pueblo Wixárika”.

Dada en la Cabecera Municipal de Mezquitic, Jalisco

A 23 de Septiembre de 2010

domingo, 9 de enero de 2011

Explotación minera en Catorce: Genocidio, Ecocidio...

Salvemos Wirikuta

Fuente: Antecedentes Culturales

http://www.culturalsurvival.org/take-action/mexico/antecedentes

Nota: Esta entrada es tomada del la organización no gubernamental Cultural Survival. La campaña de firmas hacia los funcionarios de gobierno es parte de su iniciativa. Se reproduce con fines de información de las características del proyecto minero en Catorce.

Sobre el proyecto de reactivar la minería en

Real de Catorce

Yauxali y su familia se reúnen alrededor de Nuestro Abuelo Fuego mientras rezan para tener abundancia antes de que caiga la noche en Wirikuta. Foto de Juan Negrín.

La minería de plata no es nada nuevo en Real de Catorce, un pueblo colonial que se encuentra a un lado del Cerro Quemado Wixárika de Leunar; mirando sobre el Desierto de Chihuahua. Durante los siglos XVIII y XIX, 225 millones de onzas de plata fueron extraídas de esta región, fue una empresa desregulada que convirtió un bosque a un desierto y contaminó la escasa agua que había. Ahora, el director de First Majestic Silver, Keith Neumeyer, dice que espera cuadruplicar este saqueo utilizando métodos nuevos (lixiviación con cianuro) para extraer plata de residuos viejos y de unos 19 kilómetros de venas nuevas.

Si se permite continuar con este enorme proyecto, sus impactos serán igual de enormes. Aunque excaven los minerales con túneles o a través de excavaciones a cielo abierto, la mina producirá cantidades enormes de residuos que contaminarían al medio ambiente con ácido durante siglos y arruinarían el paisaje en una región cuyo ingreso primario viene del turismo. Tanto el polvo, ruido, erosión, construcción de nuevos caminos, contaminación del agua y el proceso de dinamitar afectan la flora, fauna y población humana de la región. La diversidad extraordinaria de aves en la zona—incluyendo 16 que están en peligro de extinción—podría caer drásticamente. De mayor importancia para los campesinos de la región es el impacto potencial que tendría la mina sobre los acuíferos de este semi-desierto. Minas de este tamaño usan la misma cantidad de agua en un día que lo que usa una familia campesina en 25 años. El proceso de lixiviación con cianuro siempre trae el riesgo de soltar cianuro y metales pesados al medio ambiente donde sus efectos pueden ser catastróficos.

First Majestic proclama ser una empresa “ecológica,” pero las regulaciones mineras de México son patentemente negligentes. Otra compañía minera canadiense en el mismo estado de San Luis Potosí ha seguido operando durante años a pesar de amparos jurídicos que ordenan el cierre inmediato de sus operaciones. Vertederos de cianuro ocurren demasiado seguido.

De esta manera es esencial detener la mina de First Majestic en Real de Catorce antes de que comience la explotación.

El setenta por ciento de las concesiones mineras de First Majestic quedan dentro de la Reserva Ecológica y Cultural de Wirikuta creada para proteger la ruta antigua y sagrada de la peregrinación wixárika, sus sitios sagrados en la región de Real de Catorce, y el ecosistema frágil que sostiene la mayor diversidad de cactáceos en el mundo. La vena más prometedora de First Majestic está a pocos metros del sitio más sagrado del pueblo wixárika.

Leyes estatales y federales además de acuerdos sobre derechos indígenas, preservación cultural y protección ambiental fueron citadas como la justificación para crear la Reserva de Wirikuta en 1994. De acuerdo al World Wildlife Fund, la Reserva de Wirikuta protege a uno de los tres ecosistemas desérticos más diversos del planeta. UNESCO identificó a Wirikuta como uno de solo 14 Sitios del Patrimonio Mundial por su valor cultural y ecológico.

Es hora de insistir en la protección verdadera de la Reserva de Wirikuta e ir más allá de simples palabras escritas en un papel. Por favor responda al llamado del pueblo Wixárika y envíe cartas a las autoridades mexicanas hoy.

Usted Puede Ayudar

Escriba una carta para esta campaña

Las autoridades agrarias y tradicionales del pueblo Wixárika de los estados mexicanos de Jalisco, Nayarit y Durango están pidiendo a ciudadanos de todo el mundo a que los apoyen a frenar el desarrollo de una mina por First Majestic Silver Corporation en Real de Catorce, estado de San Luis Potosí. La mina viola sus derechos y amenaza un ecosistema singular. Por favor envíe cartas corteses a las autoridades mexicanas.

Confíe en México por garantizar los derechos de los pueblos indígenas en sus leyes y constitución, por respaldar la Declaración de la ONU Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y específicamente por haber creado la Reserva Ecológica y Cultural de Wirikuta en el estado de San Luis Potosí.

Exprese su preocupación por los planes que tiene la compañía canadiense, First Majestic Silver Corporation, para desarrollar una enorme mina de plata en Real de Catorce, del cual el 70 por ciento de la concesión se encuentra dentro de la Reserva de Wirikuta. Minería de este tamaño profanaría los sitios más sagrados del pueblo wixárika, violaría sus derechos según normas mexicanas y acuerdos internacionales, y amenazaría un ecosistema semidesértico único en el mundo.

Impulse a que los funcionarios cancelen todas las 22 concesiones que tiene First Majestic en Real de Catorce. Y pregúntales qué harán para proteger de forma permanente los valores sagrados y naturales de la Reserva Ecológica y Cultural de Wirikuta.

Por favor envíe su carta a:

Felipe de Jesús Calderón Hinojosa

Presidente Constitucional de la República Mexicana
Residencia Oficial de los Pinos, Casa Miguel Alemán
Col. San Miguel Chapultepec C.P. 11850
México D.F. MEXICO
Fax: +52-55-5093-4901
Correo electrónico: felipe.calderon@presidencia.gob.mx

Envíe una copia de su carta a:

CC:

Lic. Bruno Ferrari García de Alba, Secretario Secretaría de Economía
Alfonso Reyes No. 30

Col. Hipódromo Condesa C.P. 06140,

Delegación Cuauhtémoc

México D.F. MEXICO

E-mail: bruno.ferrari@economia.gob.mx

Lic. Juan Rafael Elvira Quesada, Secretario

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales

Blvd. Adolfo Ruiz Cortinez 4209

Jardines en la Montaña CP 14210 Tlalpan

México D.F. MEXICO

Fax: +52-55-5628-0643

E-mail: c.secretario@semarnat.gob.mx

Sugerencias:

Un ejemplo de una carta está disponible en www.cs.org

¡Cartas particulares y enviadas por correo son más efectivas!

Para más información consulte:

http://www.cs.org/ (inglés)

http://www.wixarika.org/ (inglés y español)

http://www.salvemoswirikuta.blogspot.com/ (español)

¡Gracias por unirse a esta campaña! ¡Pamparius!


lunes, 14 de junio de 2010

Pueblos indígenas: La verdadera guerra del Estado mexicano

Contra los pueblos indígenas, la verdadera guerra del gobierno mexicano
Un reporte especial
Suplemento Ojarasca, No. 158

Hace ya más de doce años que los zapatistas y el Congreso Nacional Indígena denunciaron que existía una guerra de exterminio contra los pueblos de México. Los gobiernos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, y sus vocingleras (cuando les conviene) cajas de resonancia lo negaron una y otra vez. No podía ser de otro modo: el régimen priísta-panista resulta responsable directo de dicha guerra, que sí lo es en el sentido más estricto y literal que el atribuido por el calderonismo a su “guerra” contra el crimen organizado. El poder político y económico disputa a los pueblos originarios sus territorios, sus culturas, su derecho a la vida, y les niega la autonomía, la autodeterminación, los derechos culturales y políticos. Ante la abundancia de hechos graves registrados en la primavera de este año, el equipo editorial de Ojarasca elaboró el presente reporte, que simplemente registra los hechos más relevantes de esta ofensiva contra los pueblos en las recientes semanas. Seguramente nos quedamos cortos.
Los paramilitares no existen (1): Oaxaca

Sobran elementos en Oaxaca para confirmar la existencia de grupos paramilitares en franca guerra contra comunidades triquis y mixtecas. Sus acciones criminales, sobre todo en la sierra Mixteca, se han recrudecido en meses recientes, bajo una consistente protección del gobierno estatal de Ulises Ruiz Ortiz. Ataques de grupos armados siempre con armas de uso exclusivo del Ejército, y en ocasiones uniformados de negro, sólo en mayo afectaron a comunidades enteras en Chalcatongo de Hidalgo y Zimatlán, además del mucho mejor conocido caso del municipio autónomo San Juan Copala, sitiado desde hace medio año por un grupo armado del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El gobierno priísta de Oaxaca nunca ha aceptado la existencia de grupos paramilitares, del mismo modo que ocurre en Chiapas desde 1995. Así es la flagrante actuación de miembros de Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort) como grupo “civil” armado, entrenado y organizado, que mantiene sitiado San Juan Copala a tiros, con la impávida anuencia gubernamental. El candidato priísta a gobernador, Eviel Pérez Magaña, rubricó la versión de Ruiz y dijo que es un conflicto que lleva 150 años, y nada de que hay paramilitares.

Además de varios asesinatos recientes, en menos de un mes murieron emboscados por Ubisort la activista Betty Cariño y el observador de paz Jyri Jaakkola (27 de abril), y luego fue ejecutado el líder del multi y parte el gobierno municipal autónomo bajo sitio de San Juan Copala, Timoteo Ramírez, junto con su esposa Cleriberta Castro. Esto llamó la atención nacional e internacional, y una segunda caravana de paz intentó romper el cerco el 8 de junio. Pero no ha sido el único caso. El 5 de mayo, según el reportero Roger Valle, “más de 50 integrantes del grupo paramilitar que comanda Freddy Eucario Morales Arias bajaron de la comunidad de Los Reyes, sitiando La Paz y Reforma Chalcatongo”. El grupo colocó barricadas en los caminos, “dejando incomunicado a los pobladores, y ha amenazado con matar a los que pretendan salir”, declaró Isidro Jiménez, presidente de bienes comunales de Chalcatongo de Hidalgo.

“Los paramilitares, con armas de alto poder, bajaron de su comunidad realizando disparos al aire, tratando de sembrar el terror en La Paz y Reforma, lo que originó que los pobladores se encerraran en sus casas para evitar ser asesinados.”

Los paramilitares, dijo Jiménez, “exigen la liberación de su líder preso Morales Arias, así como de Aurelia García García, detenida en días pasados acusada de asesinar a Epifanía Ruiz Ruiz en 1996, y que en caso de no dárseles la libertad, se estaría asesinando a los pobladores”.

Fructuoso Román Mendoza Cortés, agente de policía rural de La Paz, mencionó que “que los pobladores temen ser asesinados durante la noche”. Por su parte Rufino Benítez Sánchez, del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas, expuso: “En el paraje Los Reyes se encuentra refugiado el grupo paramilitar. Las autoridades locales, estatales y nacionales han sido informadas de estos sucesos mediante denuncias formales y peticiones”.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha otorgado medidas cautelares a 177 personas de Santo Domingo Ixcatlán (municipio vecino) “en grave situación de peligro por la amenaza que representa el grupo paramilitar que opera en dicha zona de la Mixteca Alta”. Esto evidencia “que en Oaxaca existen grupos paramilitares que cuentan con la protección del Estado, ya que actúan de manera reiterada y cada vez más violenta, en total impunidad, sin que la procuración de justicia sea eficaz e imparcial”.

Cabe mencionar que Chalcatongo, tierra natal de Ulises Ruiz, es un municipio mixteco que lo repudió oficialmente en 2006. También que el cacique de Santo Domingo Ixcatlán, ex-edil y cabecilla paramilitar, Morales Arias, es parte del grupo de protegidos del gobernador y los sucesivos secretarios de Gobierno. Como funcionarios, alcaldes o legisladores, han asolado distintas regiones y municipios de Oaxaca. Chalcatongo y Santo Domingo son sólo un par de casos. Hay otros.

El 29 de mayo los reporteros regionales Ricardo García y Roger Valle informaron que hombres encapuchados y con armas de alto poder dispararon contra los pobladores de Zimatlán de Lázaro Cárdenas, también en la Mixteca, “generando terror”. La gente buscó refugio “para no ser el blanco de los disparos que dejaron heridos y varias casas quemadas”.

Nicanor Jiménez Garcí­a, suplente del agente municipal de Zimatlán dijo que más de 150 personas “fuertemente armadas y vestidas de negro” atacaron a la población: “Los disparos provienen de los cerros que rodean a la comunidad”. Aquí también la población se vio obligada a buscar refugio para no ser blanco de los paramilitares apostados en los cerros”. En las escuelas se suspendieron las clases.

Los más de 150 paramilitares que han rodeado Zimatlán pertenecen a la comunidad San Sebastián Nopalera. El gobierno estatal, al tanto de la situación, “no da respuesta al problema, lo que pone más tensión, y los pobladores temen que durante la noche los paramilitares bajen de los cerros e inicien ejecuciones”.

Una explicación posible de este recrudecimiento está en el actual proceso electoral, que para estos políticos profesionales significa el Aleph: ganar, ganar, ganar elecciones cueste lo que cueste. El verdadero trasfondo de este ensañamiento con los pueblos es la intención del poder de arrebatar sus tierras a los indígenas. En ellas existen recursos minerales y forestales, tierras de cultivo, o habrán de transformarse en autopistas. En Oaxaca, Chiapas, Guerrero o Michoacán, los paramilitares atacan donde hay agua, potenciales polos turísticos, o también potenciales rutas para el narco y los polleros.

Una temporada de abusos

Según el informe en 2010 de Amnistía Internacional (AI) El estado de los derechos humanos en el mundo, “en México aumentaron las denuncias por desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, tortura, malos tratos y uso excesivo de la fuerza, perpetrados por miembros del Ejército en tareas policiales y por policías federales, estatales y municipales”.

Amnistía Internacional añade: “Familiares y víctimas que intentaron denunciar a militares fueron amenazados, y las autoridades gubernamentales se negaron a reconocer la magnitud de los abusos o la impunidad de éstos”. Además, continuaron los asesinatos y secuestros de mujeres y niñas en Ciudad Juárez, donde hubo 35 desaparecidas el año pasado, y en Chihuahua se denunciaron decenas de abusos sexuales y secuestro. “Bandas de delincuentes secuestraron a miles de migrantes, mataron a algunos y violaron a mujeres. Doce periodistas fueron asesinados, y algunos activistas resultaron víctimas de acoso, homicidio y cargos penales falsos”.

Un ejemplo de cómo se desfonda la institucionalidad es el programa de “Focos rojos” de la Secretaría de la Reforma Agraria, que estableció mecanismos de retribución (o “indemnización” injustificada) a quienes por años invadieron tierras con lujo de violencia. Ya habían perdido los litigios en tribunales agrarios. En la Sierra Huichola, por citar un caso, se instauró el sinsentido jurídico de arreglar por fuera de la ley lo que los tribunales agrarios debían resolver (o ya habían resuelto). Ello restó autoridad a los tribunales y afianzó a caciques (“poderes fácticos”), que recibieron una inyección en efectivo para operar, sin que ningún tribunal pueda impedirlo.
Los principales afectados son los huicholes y sus asambleas. Ahora deben demostrar nuevamente que son las legítimos dueños del territorio invadido. En los polígonos que “sobran” cuando las brigadas institucionales hacen mediciones, literalmente “inventan tierra donde no hay” o permiten “indemnizar” a invasores que sólo rentaban, y que las comunidades ya habían corrido. Las asambleas se enfrentan a caciques, incrustados en las propias comunidades, que promueven la venta del bosque antiguo, sagrado para los wixaritari: Maye Niuhue, el corazón de la Sierra. Según Semarnat, existen allí 22 especies en peligro de extinción. Hasta 2000, la comunidad de San Sebastián (Jalisco) resistió la tala y frenó al invasor Francisco Quintanilla y su empresa Triplay y Maderas del Norte. Ahora, el comisariado de bienes comunales accedió a la tala de Maye Niuhue, a los precios ridículos (475 pesos el metro cúbico de madera en pie) que paga el empresario duranguense Enrique Adame, quien en la más reciente asamblea propuso de nuevo que los wixaritari hicieran tratos con Francisco Quintanilla.

Y mientras se malbarata el bosque sagrado en San Sebastián, sin que los comuneros tengan vías legales para evitarlo, en Bancos de San Hipólito (Durango), el Ejército federal irrumpió el 2 de junio en los campamentos de limpieza ambiental de la comunidad, instalados para aprovechar, con permiso de Semarnat, un millar de árboles caídos por las tormentas y nevadas de meses anteriores. Las tropas federales decomisaron ¡tres rifles .22!

De igual manera, el 29 de mayo habían sido “desarmados” en Jalisco cazadores wixaritari de San José Hayukarita, en la comunidad de San Andrés Cohamiata, y de Ciruelillo, en Santa Catarina Cuexcomatlán. Lo mismo ocurrió en Ciénega de los Osos, dentro del territorio tepehuano de Santa María Ocotán, (Durango). En todos los casos, esto representa un hostigamiento a los trabajos ceremoniales indígenas.

Los paramilitares no existen (2): Ostula

En Santa María Ostula, en la costa nahua de Michoacán, la situación es descrita así por la Red de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos: Las comunidades enfrentan “una serie de ataques por parte de grupos paramilitares, en represalia ante la recuperación el 29 de junio de 2009 de mas de mil hectáreas invadidas hace 40 años por supuestos pequeños propietarios de La Placita”. Ese mismo día, 200 comuneros desarmados fueron atacados por paramilitares con rifles AK 47.

El pasado 23 de febrero, Gerardo Vera Orcino y Javier Martínez Robles fueron desaparecidos por un comando armado mientras se encontraban en un restaurante del municipio de Aquila. El 20 de abril, un comando paramilitar fuertemente armado de aproximadamente 20 personas sitió la casa del presidente del comisariado de Bienes Comunales, Francisco de Asís Manuel, a quien secuestró y llevó “con rumbo desconocido”.

El 7 de mayo, unos 150 encapuchados, portando armas de alto poder, incursionaron en la cabecera comunal de Ostula, y la encargatura de El Faro en la comunidad de Coire, “con el objetivo de sembrar el terror en la población y tratar de secuestrar a un comunero, transitado después por la carretera federal con absoluta impunidad”.

La Red también subraya la impunidad con que operan estos grupos en la zona, donde hay una fuerte presencia del Ejército federal, la Armada y el grupo antisecuestros de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán, “por lo que resultan alarmantes la situación y la omisión de las autoridades”.

Desde junio de 2009 han sido violentamente asesinados ocho comuneros nahuas de Ostula, Coire y Pómaro “sin que los crímenes hayan sido investigados por alguna autoridad gubernamental, a pesar de que la comunidad ha denunciado en varias ocasiones la presencia de poderosos cárteles de droga, que gozan de una completa impunidad y que se han puesto al servicio de los supuestos pequeños propietarios para atacar a la población indígena”. Desde meses atrás, el Congreso Nacional Indígena (CNI) ha venido denunciando lo que ocurre en Ostula y sus comunidades hermanas.

En medio de una conflictiva agraria causada por el propio gobierno, la Red señala que esta situación se da “en medio de una fuerte presión para imponer ambiciosos proyectos trasnacionales que no han sido consultados con las comunidades nahuas, como el Plan Regional para el Desarrollo Turístico Integral de la Costa de Michoacán, la nueva carretera Coahuayana-Lázaro Cárdenas y proyectos mineros”.

Minería brutal: el proyecto de los depredadores

Las corporaciones echan mano de la manga ancha de la jurisdicción nacional como ventaja comparativa para la inversión extranjera. Por eso les funciona “liberar zonas consideradas estratégicas para desarrollar sus megaproyectos, desplazando a las poblaciones indígenas, campesinas”, muchas, comunidades en resistencia, de acuerdo al informe del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria (CIEPAC), Integración para el despojo: el proyecto Mesoamérica, o la nueva escalada de apropiación del territorio (3 de junio).

“El reordenamiento territorial consiste en despejar regiones de alto interés para las transnacionales y los proyectos de gobierno, desplazando a las poblaciones por medio de la migración forzada o concentrándola en núcleos urbanos, como el programa gubernamental Ciudades Rurales Sustentables en Chiapas. De este modo, regiones con alta concentración de recursos quedarán disponibles para las empresas en alianza con los gobiernos.

“La consigna parece ser ‘limpiar el terreno’, arrasar el modo de vida campesino-indígena para dar lugar al ‘desarrollo’”. El informe apunta “dos maneras de aplicar esta lógica de reordenamiento territorial para el despliegue del capital”. Una coercitiva, por medio del desalojo, la militarización o paramilitarización de las comunidades. “Otra, más silenciosa, propiciando condiciones para el desplazamiento forzado de la población” por la migración o “reacomodo en centros urbanos”.

Así, “la privatización y venta de tierras comunales y la instauración de megaproyectos abonan el abandono del campo”. Para miles de personas, su modo de vida campesina “no encuentra cabida frente al saqueo del territorio”. Lo que subyace es un “cambio de uso de suelo”. La milpa y la comunidad se hacen a un lado y dan paso a proyectos ecoturísticos, carreteras, represas, monocultivos, agrocombustibles y mineras, siempre bajo el disfraz del desarrollo y el combate a la pobreza”, concluye CIEPAC.

Nadie más rampante que las mineras. Paramilitarización, desplazamiento, emboscadas y terror acompañan a muchos de los proyectos mineros, que —según el investigador Andrés Barreda— “pasaron de la perforación de túneles a la minería a cielo abierto, que entraña un despanzurramiento de la región en pos de mucho menores cantidades de mineral, a cualquier costo social y ambiental”.

Un caso ejemplar es la Minera San Xavier, en San Luis Potosí. Aunque el tribunal federal de justicia fiscal falló contra sus operaciones, sigue funcionando. Juan Carlos Ruiz Guadalajara explica (nota de Angélica Enciso, La Jornada, 28 de abril): “Ahora la compañía canadiense labora sin permiso ambiental y argumenta que lo hace al amparo de la norma oficial mexicana 155 de la Secretaría de Medio Ambiente, la cual determina los requisitos para los sistemas de lixiviación de minerales. La minera, en una zona semidesértica, utiliza diariamente 32 millones de litros de agua, mezclados con 16 toneladas de cianuro, líquido que no podrá ser reutilizado”.

La empresa declara que existe medio gramo de oro por cada tonelada de corteza terrestre. “Con ese método de explotación a tajo abierto, cuesta 180 dólares una onza de oro, la cual, posteriormente, vende en mil 200 dólares. Por cada 28 gramos de oro, se destruyen 56 toneladas de montaña”.

Ya en mayo de 2007, La minería canadiense en México: violencia hecha en Canadá, documento del autor colectivo Mandeep Dhillon, afirmaba: “El debilitamiento de los derechos laborales y el amordazamiento de los movimientos sociales son requisitos para que prosperen los proyectos mineros en México. Los informes de la industria minera no dejan lugar a dudas. La ‘estabilidad política’ que mencionan los informes de las empresas canadienses y del gobierno no es la estabilidad social sino el control de los movimientos con mano dura, de la militarización del campo y el desplazamiento de las comunidades locales” tal como se dan actualmente en México. Esto permite “la implementación y protección de las inversiones corporativas. Oaxaca cuenta con abundantes recursos naturales que han estado en la mira de las empresas extranjeras durante años”.

Continuum Resources, de Vancouver, tiene 10 proyectos en Oaxaca, en más de 70 mil hectáreas, y “consolida su dominio en terrenos aun mayores”. En septiembre de 2006, la empresa Chesapeake Gold Corp. anunció haber cedido en Oaxaca casi la totalidad de dos proyectos a Pinnacle Mines.
“La Horseshoe Gold Mining, adquirió 60 por ciento de las acciones de Almaden’s Fuego, en Oaxaca. La Linear Gold Corp de Halifax también es dueña de un proyecto minero en marcha”.
El intento de doblegar al municipio autónomo triqui de San Juan Copala aplica el mismo esquema de paramilitarización-desplazamiento de las compañías mineras. Irónicamente, Betty Cariño, caída en el ataque a la caravana de solidaridad que se dirigía a Copala en abril, era una activista contra la minería.

Desalojos “ecológicos” contra la autonomía comunitaria

El 26 de mayo, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas presentó un informe sobre las situación de las garantías de los pueblos de Chiapas en el último año. Sus hallazgos son aplicables a todos los procesos de autodeterminación y autonomía que se desarrollan actualmente en México, “demuestran que la autonomía es un camino que se construye, reinterpreta y resignifica en el arraigo y el desarrollo de las culturas propias; se edifica sobre la reflexión y el ejercicio de los derechos colectivos, siendo la creación de un mundo al servicio de la vida uno de sus fundamentos, en contraposición a la lógica capitalista y de desarrollo, basada en la sobreexplotación de pueblos y recursos naturales”.

Planes como el Proyecto Mesoamérica, que promete infraestructura, inversión turística y empleo con apoyo militar, “constituyen la continuidad de una política de despojo, esclavitud y exclusión que no valora la vida humana ni la naturaleza”. El gobierno, considera el Frayba, pretende despojar de la tierra a los pueblos, “lo cual supone la venta de la gran diversidad biológica y cultural, en beneficio de inversionistas internacionales y nacionales”.

La Secretaría de la Reforma Agraria y la Procuraduría Agraria “fomentan conflictos” en diferentes regiones. Por ejemplo, “otorgando tierras recuperadas por los zapatistas a peticionarios afines al proyecto de privatización, valiéndose de grupos como la Organización Para la Defensa y los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic)”.
En Chiapas (como en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Jalisco, entre otros), “los gobiernos federal, estatales y municipales utilizan la procuración de justicia y los medios de comunicación para criminalizar las resistencias a su propósito de control y explotación de los recursos naturales”. La represión contra los pueblos que históricamente poseen la tierra “ha aumentado”.

La estrategia de despojo pretende imponer “la política económica neoliberal, para lo cual se fomentan conflictos al interior de las comunidades”. Sin embargo, los pueblos indígenas se organizan, movilizan y ejercen su derecho al territorio”.

Ante las luchas a nivel nacional contra el calentamiento global y por la protección ambiental, los gobiernos estatales promueven presuntas alternativas “ecológicas y sociales”, como agrocombustibles y maíz transgénico. Apoyan el monocultivo argumentando que es “una oportunidad para el desarrollo de las comunidades más pobres”.

El cultivo de maíz transgénico se inserta en una estrategia de control sobre la soberanía alimentaria. El objetivo consiste en que los pueblos dependan de las transnacionales para su sobrevivencia y se inserten en la lógica consumista. Esto representa un peligro para el medio ambiente y los derechos fundamentales.

El gobierno mexicano continúa practicando el “desplazamiento interno”, confirma el Frayba. El 21 y 22 de enero fueron desalojadas de Montes Azules las comunidades El Suspiro y Laguna San Pedro, ésta última de bases zapatistas pertenecientes al caracol de La Garrucha. Y el 2 de mayo, la junta de buen gobierno de La Realidad denunció la intención oficial de nuevos desalojos que afectarían, entre otros, a bases del EZLN que ejercen su derecho a habitar la selva racional y legítimamente.

Ante las demandas de autonomía de la población indígena, “el Estado se limita a ofrecer subvenciones paternalistas, mediante programas que crean dependencia para el control político y contrainsurgente”. La libre determinación “implica que los pueblos asuman el control de su territorio y la procuración de justicia, y ejerzan formas de autogobierno para definir su propio modelo de desarrollo económico y el uso de los recursos de sus territorios”.

A miles de kilómetros, en el extremo norte del país, el 19 de mayo, las fuerzas armadas detuvieron en el mar de California a los pescadores cucapá Emilio Hurtado Valenzuela y Juan Antonio Guerra Hurtado, por llevar en su panga una totoaba de 12 kilos. El ministerio público los consignó por, presuntamente, pescar en la zona núcleo de la Reserva de la Biósfera Alto Golfo de California-Delta del Río Colorado, donde los cucapá han vivido y trabajado durante siglos.

El juez José Ávalos Cota dictó auto de formal prisión a los indígenas, sin derecho a fianza, “como si fueran criminales”, como lo expresaron sus hermanos cucapá. Ahora podrían alcanzar penas de hasta nueve años por pescar en sus costas ancestrales.

Del mismo modo, los peregrinos wixaritari enfrentan amenazas equivalentes en Virikuta (Desierto de Coronado, en San Luis Potosí), territorio sagrado que durante siglos han sabido cuidar mucho mejor que las voraces autoridades “legales”, corroídas hoy por la corrupción.
Los paramilitares no existen (3): Chiapas

En Chiapas, los paramilitares “no existen” desde 1995. Ni siquiera fueron reconocidos por el gobierno tras la masacre de Acteal en 1997. Mucho menos en la ola criminal desatada por Paz y Justicia en la zona chol. La actuación de esos u otros grupos contrainsurgentes contra las bases de apoyo de Ejército Zapatista de Liberación Nacional y sus municipios autónomos se ha sucedido desde entonces.

Alrededor de 2000, diversas ramificaciones de la Opddic —agrupación priísta, como todos los grupos contrainsurgentes armados en México—, han protagonizado agresiones contra comunidades de los municipios autónomos San Manuel, Comandanta Ramona y Ricardo Flores Magón, cuando menos.
El pasado 10 de mayo, la junta de buen gobierno del caracol de La Garrucha denunció la desaparición de nueve indígenas, bases de apoyo del EZLN, y de cinco más, “detenidos” en el ejido Peña Limonar por miembros de un grupo armado, de corte paramilitar, responsable de dos asesinatos en la comunidad de Amaytik en 2002. En marzo, estos “asesinos” habían ocupado por la fuerza tierras de Amaytik, en el municipio autónomo Ricardo Flores Magón.

La junta El Camino del Futuro destacó que las bases zapatistas “son perseguidas por la seguridad pública y los paramilitares, cerrando todos los pasos y entradas en los caminos para vigilar qué hacen y a dónde van los compañeros, y los asesinos tranquilamente paseando”.

Las mujeres, “en sus entradas y salidas de la comunidad”, se encuentran amenazadas por los paramilitares, que además “quieren desalojar” el poblado. El grupo paramilitar ha sido vinculado por la propia junta a la Opddic.

De esta manera, las mismas autoridades gubernamentales que han solapado a los asesinos durante ocho años, detuvieron sin motivo a cinco campesinos zapatistas, y los entregaron a la policía, que los condujo a la cárcel para “ser procesados”. Fueron liberados el 12 de mayo, pero la amenaza paramilitar en Amaytik y otras comunidades zapatistas y de la Otra Campaña en Chiapas sigue en pie.

En un episodio más, el 12 de marzo Opddic amenazó con atacar la comunidad zapatista Casa Blanca, o Santo Domingo, perteneciente al caracol Resistencia Hacia un Nuevo Amanecer, en La Garrucha. Y en Bolón Ajaw, municipio autónomo Comandanta Ramona, el 9 de febrero hubo un ataque armado de ejidatarios de Agua Azul, identificados desde hace años como “opdiqueros”, y que a fines de enero habían invadido tierras de la comunidad autónoma sobre las cuales no pueden invocar ningún derecho, pues son tierras recuperadas por los zapatistas.

Sin embargo, y como siempre, los paramilitares “no existen” en los territorios chiapanecos intensamente militarizados desde el gobierno de Ernesto Zedillo, no tanto para combatir militarmente a los zapatistas (no hasta ahora) como para implementar una amplia estrategia contrainsurgente que ha incluido sistemáticamente grupos civiles armados. Paramilitares, o bien bandas criminales, “leales” al Ejército, las policías y el gobierno estatal.

Coda: El cerco de Copala, una vergüenza nacional

El desenlace, si se le puede llamar así, de la segunda caravana de solidaridad que se dirigía a San Juan Copala el 8 de junio, confirma que el gobierno de Ulises Ruiz puede hacer, o permitir que se haga cualquier cosa en Oaxaca sin que pase nada. El territorio triqui es el escenario donde el Estado mexicanolibra hoy mismo una batalla más de su guerra contra los pueblos.

Conformaban el frustrado cortejo centenares de personas, en 20 autobuses. Indymedia registró entre los participantes a miembros del municipio autónomo triqui sitiado, la Otra Campaña, diputados del PRD y PT e integrantes del movimiento indígena nacional. De AMAP, MAIZ, Ucizoni, FIOB, SME, FNIC, RMALC; de la iglesia católica; grupos de derechos humanos y ambientalistas del DF, Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Veracruz. Decenas de comunicadores de medios alternativos y comerciales. Observadores de varios países europeos.
La policía estatal, que presuntamente los venía protegiendo, les impidió llegar a su destino, argumentando que no podía comprometerse a defenderlos, no había condiciones.

En la cercanía de San Juan Copala, Ubisort bloqueaba el paso con grandes rocas trasladas por maquinaria pesada. Una concentración de indígenas priístas, encabezada por su líder Rufino Juárez y decenas de hombres armados, esperaba a la caravana para impedirle el tránsito.

A la entrada del paraje Agua Fría, la procuradora general de Justicia del estado, María de la Luz Candelaria Chiñas, comunicó a los caravaneros que la “condición” que puso Rufino Juárez, dirigente de Ubisort, para dejarlos pasar “es que también dialoguen con ellos” (El Universal, 9 de junio).

Defensores de derechos humanos señalaron de que no se podía dialogar con una persona que está señalada en una averiguación previa como responsable de la emboscada, “y no hay siquiera una orden de presentación”. La procuradora se zafó replicando que existen órdenes de aprehensión para militantes de las tres organizaciones de la zona triqui (MULT, Ubisort, MULTI), pero no se ejecutan porque “no queremos vernos como un Estado represivo y creemos que la ayuda de ustedes puede coadyuvar al diálogo”.

La caravana humanitaria dio marcha atrás, según informó el propio secretario general de Gobierno, Evencio Nicolás Martínez Ramírez.

Y que en el paraje La Pavimentada, última desviación hacia San Juan Copala, se escucharon disparos de arma de fuego.

Convertido además en botín electoral de los partidos, el municipio autónomo de San Juan Copala lleva meses secuestrado a punta de cañón, ante los ojos del mundo. ¿Alguien dijo paramilitares?

martes, 23 de marzo de 2010

Agroindustrias y maquiladoras arrementen contra los Wixarikas

Asociación Jalisciense de Apoyo a Grupos Indígenas A.C.

A la sociedad civil nacional e internacional
A los medios de comunicación
Al Congreso Nacional Indígena
(Ilustración obra de Miguel Carrillo, Peregrinación al Wirikuta)

El día de ayer 22 de Febrero de 2010, mientras un numeroso contingente de wixaritari de Tuapurie- Santa Catarina Cuexcomatitlán, se encontraban en un paraje llamado Tanque Valentín, que está dentro del ejido Las Margaritas, municipio de Catorce, San Luis Potosí, estaban realizando ceremonias como parte de su tradición milenaria en el lugar sagrado de Wirikuta, llegaron a las 5:00 de la tarde un contingente de 4 patrullas de la policía estatal, quienes con una actitud prepotente, comenzaron a insultar y tratar como delincuentes a los wixaritari que vieron interrumpida su ceremonia, se rompió el círculo sagrado y se faltó al respeto al abuelo fuego, al romper, portando armas largas, la numerosa concentración wixárika.

El hostigamiento continuó hasta las 8:00 de la noche y tuvo lugar en un punto donde se habían reunido, de manera poco habitual, los tres centros ceremoniales de la comunidad de Tuapurie, que son los de Las Latas, Pochotita y Tuapurie (estos últimos unas horas antes habían salido a otro sitio sagrado en el mismo desierto de Wirikuta); cada uno con un camión de wixaritari como peregrinos, por lo que la concentración de jicareros era grande.

Los policías manipularon las ofrendas sagradas, los cuernos de venado, cruzaron una línea ceremonial que no debían cruzar, -“tu te has de haber metido una grapa” le dijeron al maraakame”

Contaron el número de cabezas de peyote que traían los peregrinos, argumentando la existencia de un acuerdo firmado por instituciones de gobierno, en el que se reglamenta la peregrinación a wirikuta, lo cual es violatorio a las tradiciones y formas de operación de las comunidades, pues los peregrinos son comisionados de toda la comunidad y no de una familia o una persona.

En ese momento los policías amenazaron con regresar, y lo cumplieron hoy 23 de febrero a las 2:00 de la mañana, donde irrumpieron con cámaras de video y fotografía hostigando la ceremonia, el canto del maraakame y la palabra de los antepasados.

Hoy, mientras los enviados de los centros ceremoniales salieron a dejar ofrendas al sitio sagrado llamado Leunar (en el Cerro Quemado) los policías que habían regresado a las 9:00 de la mañana amenazaron con que la PROFEPA sancionaría y detendría a los peregrinos, argumentando que los peyotes habían sido cortados con todo y raíz; lo cual ha pasado así al menos desde los últimos 3 mil años.

Este agravio es en sí mismo un ataque al pueblo wixárika, en especial a Tuapurie, pues el atentado se hizo en contra de todos los centros ceremoniales de la comunidad, de cuyo trabajo depende la salud y la vida no solo en el territorio, sino en el universo completo.

El hostigamiento se dio pocas horas después de que estuvo presente personal de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) del estado de San Luis Potosí.

Resulta inverosímil que a pesar de que la PROFEPA , como órgano de la SEMARNAT hostigue a Tuapurie con pretextos ambientales y normas cuyo cumplimiento no es facultad de la policía estatal. Esto mientras se agudiza el saqueo del peyote en manos del narcotráfico, y se destruyen importantes zonas de biodiversidad por la agroindustria multinacional.

No debemos perder de vista que la comunidad wixárika de Tuapurie, se encuentra desde el mes de febrero de 2008 resistiendo a la imposición de la carretera Bolaños-Huejuquilla, detenida mediante fuertes movilizaciones, que han llevado a que la comunidad tenga actualmente diversos procedimientos jurídicos interpuestos en materia ambiental, penal y agraria.

Entre ellos un amparo que ha mantenido detenido en el ámbito jurídico ese megaproyecto, el cual se encuentra en momentos cruciales, pues la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur) argumentó tener 400 firmas de aceptación por parte de los comuneros para que se hiciera la carretera. Dentro del juicio de amparo, la Sedeur presentó copias simples de dichas firmas el día 8 de febrero de 2010, señalando que las originales las tiene la PROFEPA , por lo que la comunidad pidió a dicha instancia que las presente y esta contestó que no las tiene.

El detalle es que esas supuestas firmas no existieron pues la asamblea y la supuesta acta de asamblea son falsificadas. En caso de que las presente, las firmas son también falsas y de ser verdaderas fueron tomadas de manera ilegítima de algún proyecto de gobierno. Por lo que esta situación desnuda la forma de actuar delincuencial por parte de del Gobierno de Jalisco y el gobierno federal, pues en este fraude mayúsculo intervino de manera directa la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Situación que se tensa ante la amenaza Estatal de terminar esa carretera antes de 2012 y el hecho de que la decisión de la asamblea general de que la carretera no atraviese el territorio comunal sigue siendo igual de firme que en febrero de 2008.

El Contexto en Wirikuta.

En el territorio sagrado de Wirikuta existen acuerdos basados en estudios biológicos y ecológicos, se han contado el número de chivos, vacas o caballos que tienen los ejidatarios de la zona y se han hecho múltiples estudios socio económicos y antropológicos. Estos estudios, que han costado importantes sumas de dinero público, han derivado en un decreto de Reserva Ecológica y Cultural, en cuyo Plan de Manejo no se contemplan los aspectos culturales de la relación antigua del desierto y sus habitantes con el pueblo wixárika y el derecho a la peregrinación.

Esto en violación directa al convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo en su apartado de pueblos indígenas y tribales, sobre plantas psicotrópicas para uso ritual, que es ley suprema en nuestro país, así como en los artículos 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y el artículo 9 de la Constitución del Estado de San Luis Potosí.

Todos los lineamientos “de manejo” de la Reserva Ecológica y Cultural, se han basado en la imposición de reglamentos que pretenden regular la ancestral peregrinación wixárika, proceso que ha avanzado de manera paralela con la imposición de ordenamientos económicos y políticos neoliberales, así como acuerdos amañados.

En junio de 2004, en la cabecera municipal de Estación Catorce, SLP. a la que asistieron la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indios, la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental de San Luis Potosí, la Coordinación Estatal para la Atención a los Pueblos Indígenas-SLP, la Comisión para Asuntos Indígenas del Congreso potosino y la Procuraduría para Asuntos Indígenas de Jalisco, establecieron "una cuota de extracción personal provisional de 100 cabezas de peyote como máximo", que "la extracción definitiva anual se haga saber a las autoridades municipales, estatales y de seguridad" y que elaboren un calendario de visitas. Cabe señalar que en ese mismo año, la asamblea general de Tuapurie desconoció los acuerdos antes mencionados.

Todo esto, se dice, con el fin de evitar la extracción excesiva y "proteger la especie”, lo que lleva a la situación que vive hoy Tuapurie en ese territorio sagrado.

Por otra parte existe una presión sin precedente para la instalación de grandes jitomateras, en manos de acaudalados terratenientes de Cedral, SLP. cercanos al gobernador del Estado, que compraron cuatrocientas hectáreas de tierras del Ejido Estación Catorce, parceladas por el Programa de Certificación de Derechos Ejidales (PROCEDE) a 15 ejidatarios, para la instalación de agroindustrias jitomateras; dejando desnuda una zona que mide alrededor de 5km por 3km y que está ubicada en uno de los espacios con mayor biodiversidad endémica y con poblaciones importantes de peyote.

Cavaron pozos profundos, secando los pozos de kilómetros a la redonda, detonan explosivos en el cielo para dispersar las nubes en esa zona en la que de por sí no llueve y acabaron con miles de cabezas de peyote.

¿Es esa la protección ambiental a la que se refiere la PROFEPA y la policía estatal y que debería defender la CONANP ?

Es una situación contemplada en el Plan de Desarrollo Urbano del Estado de San Luis Potosí 2000-2020, que en cada municipio de la ruta sagrada de peregrinación contempla la construcción de caminos, terracerías, electricidad e infraestructura para servir a maquiladoras, minas y agroindustrias.

La situación es delicada y el pueblo wixárika necesita que la sociedad civil en general y las organizaciones de derechos humanos estén atentos a los acontecimientos en la peregrinación tradicional, así como del hostigamiento gubernamental que se ha hecho de manera sistemática desde febrero de 2008
INFORMACIÓN RECIENTE DEL 22 DE MARZO, NUEVAS AGRESIONES EN JALISCO: