lunes, 1 de agosto de 2011

Brasil: Olimpiadas, reasentamientos y desalojos...



Cuenta regresiva para las Olimpíadas.
O ¿para el desalojo en Brasil?
Robo a los desposeídos
Son familias que, a diferencia de todo el mundo, no esperan el inicio de los mega eventos deportivos y tampoco ansían una ola en los estadios de fútbol, que nunca tuvieron un gusto tan amargo.
TEXTO: TATIANA LIMA
TRADUCCIÓN: JOANA MONCAU
FOTOS: TATIANA LIMA Y AGENCIA NÚCLEO PIRATININGA DE COMUNICAÇÃO
Fuente: Desinformémonos

Río de Janeiro, Brasil. La elección de Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos fue motivo para que el alcalde Eduardo Paes decretara el expediente facultativo en la ciudad, con la intención de garantizar playa llena y un espectáculo de imágenes para las agencias internacionales. El apoyo de la población local a la realización de los Juegos Olímpicos en la ciudad debería parecer irrefutable. Con sol, samba y fiesta en las arenas de Copacabana, el clima de carnaval se fortaleció y la población hizo su parte conmemorando ampliamente la victoria de Río de Janeiro como ciudad sede de los Juegos Olímpicos del 2016.

Una alegría distinta a la realidad diaria de mujeres, hombres y niños de poblaciones pobres que son amenazadas de remoción por la alcaldía de Río de Janeiro. Son familias que, a diferencia de todo el mundo, no esperan el inicio de los mega eventos y tampoco ansían una ola en los estadios de fútbol, que nunca tuvieron un gusto tan amargo. Sus casas están en el trayecto de intervenciones urbanísticas que serán realizadas para construir las sede del Mundial (2014) y las Olimpíadas. Está prevista la remoción de 130 favelas antes de las Olimpíadas para la construcción de tres grandes vías: Transcarioca, Transoeste y Transolímpica.

Por esta causa, 50 mujeres se dirigen una mañana lluviosa al Aeropuerto Internacional del Río de Janeiro, para protestar en contra de los despojos en comunidades pobres de la ciudad. Vestidas de rojo –en sus playeras se leía el mensaje: Ciudad ¿para quién?– las manifestantes denunciaban las acciones del poder público que califican como “limpieza social”.

En el acto nombrado “Mujeres en contra el apartheid social de los mega eventos”, no se intimidaron por la poca atención de los pasajeros de la sala de desembarque internacional del aeropuerto. “Estamos aquí para llamar la atención de la sociedad sobre la discriminación del alcalde a los pobres. Yo vivo hace más de 40 años en el área de la Barra de Tijuca. Somos mujeres que tenemos hijos, nietos y bisnietos ahí. Llegamos antes que los ricos y de los hijos de la clase media. ¿Por qué soy yo quien tiene de salir?”, cuestiona Vera, una habitante de la comunidad de Villa Autódromo, sin importarle que un ejecutivo se reía de la manifestación mientras tomaba su café.

En total, activistas contabilizan dos mil 92 personas expulsadas de sus casas; tan sólo en Río de Janeiro, suman un total de 523 familias. Ante tantas remociones, activistas sociales dispusieron de un contador de despojos en internet para denunciar las expulsiones. “Los funcionarios de la alcaldía están derrumbando las casas en la madrugada, a las dos de la mañana para que la gente no pueda llamar a los medios de comunicación”, contó Vera.

El robo del derecho a la vivienda

Las comunidades de Restinga, Vila Recreio II y Vila Harmonia, con el apoyo de la Red de Comunidades y Movimientos en Contra la Violencia, de la Pastoral de Favelas y del Consejo Popular, ya hicieron una denuncia de la situación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (OEA). En el documento señalan que a nombre de los mega eventos deportivos la esfera pública ha violado derechos sociales recurriendo a prácticas de despojos forzados para realizar intervenciones urbanísticas que hieren las legislaciones de planeamiento urbano y ambiental. De modo sistemático, según la denuncia, el poder municipal falta a la transparencia pública y niega la participación de la población en las decisiones referentes a los reasentamientos.

La alcaldía alega que no hay modo de ejecutar las obras sin que se realice la transferencia de las familias. Entre los principales motivos de las protestas están la falta de preocupación por evaluar los impactos de las remociones para los afectados y el hecho de que no hay alternativas para el trayecto de las obras, además de la falta de respeto en los procedimientos previos a las reubicaciones de las comunidades.

Lo que para el poder público es un simple “reasentamiento”, para las familias es una mudanza total de las formas de vida y del acceso, aunque precario, a los derechos. Si la remoción en sí es ya algo grave, la “remoción sumaria” es todavía peor, ya que se caracteriza por el despojo forzado, sin ningún diálogo o información a las personas afectadas. Los reasentamientos realizados por la alcaldía de Río de Janeiro, se encuentran justamente en este último tipo de remoción.

La denuncia también fue realizada por la propia relatora de la ONU sobre el derecho a la vivienda adecuada, Raquel Rolnik. En su blog, la relatora clasificó como “un abuso de poder y un verdadero estado de excepción” las remociones “sumarias” ocurridas en la comunidad de Vila Harmonia, en el Recreio de los Bandeirantes, en la zona oeste do Río de Janeiro. “Muchos describen las escenas como las de una batalla: ropas, objetos personales, maletas, todo tirado en el suelo, en la orilla de la vía por donde transitan continuamente camiones, automóviles y, ahora, personas sin un lugar a dónde ir o volver”, sigue.

Según relatos de habitantes de Vila Harmonia hechos a defensores públicos del Núcleo de Tierras y Habitación (NUTH) de la Defensoría Pública del Estado de Río de Janeiro, durante la madrugada del 18 de diciembre del 2010, policías irrumpieran en las casas expulsando a las familias y amenazando a todos con llevarlos a prisión. El manifiesto publicado en el “blog Pela Moradia” describe esta situación desoladora: “Personas desorientadas, ofendidas en su dignidad de seres humanos, le robaron uno de los derechos más fundamentales: la vivienda”.

Una de las habitantes removidas, mencionó a los defensores públicos que esa acción de la alcaldía obligó a los familiares a separarse, pues fueron forzados a pasar la noche en distintos lugares. Otra habitante, que se mantiene firme en la resistencia a la remoción, dijo estar sintiéndose impotente al “ver un amigo en el suelo, necesitado de ayuda y la alcaldía pasando por encima de él en nombre de lo que ellos llaman progreso”.

Además, de acuerdo con la defensora pública del NUTH, Adriana Brito, que acompaña el caso de diversas comunidades, la alcaldía ya dejó claro que no está abierta a cualquier negociación. “Los habitantes no tienen acceso al proyecto y, aun cuando la Defensoría Pública pida el proyecto de las obras, le niegan la información. La presión psicológica en la comunidad es intensa”, cuenta.

De hecho, con tractores, policías y funcionarios del gobierno frente a sus casas, las familias se sienten presionadas y terminan por aceptar devaluadas indemnizaciones. O, peor, ser reubicadas en una vivienda popular ubicada muy lejos del área en que vivían y tenían raíces.

El la mayoría de los casos, el departamento ofrecido por la alcaldía es subsidiado por el programa federal de Habitación “Mi casa, mi vida”. El sistema de contrato utilizado, entretanto, apenas otorga la propiedad del departamento al contratante cuando éste termina de sufragar todos los pagos previstos. En la práctica, las familias salen de sus casas y asumen una deuda de años con la Caixa Econômica Federal (uno de los bancos públicos brasileños). Además, con el bajo valor de la parcela (50 mil reales, aproximadamente 30 mil dólares), muchas familias no tienen cómo pagar o ni siquiera saben que hay una deuda por ser pagada.

“La alcaldía quiere pasar el tractor, no le importa cómo”, dice defensora pública

Uno de los grandes argumentos de la alcaldía es calificar a las comunidades pobres de invasoras y de ocupar irregularmente el suelo, pues muchas no poseen el registro del inmueble. Sin embargo, como destaca Raquel Rolnik, el derecho a la vivienda está garantizado y figura jurídicamente en la Constitución Federal de 1988, así como en el Plan Director de las Ciudades, reconocido por el Ministerio de las Ciudades.

Para la relatora de la ONU, “es una arbitrariedad la acusación de la alcaldía de que las personas son invasoras”. Ella destaca que Brasil es signatario de legislaciones internacionales que establecen una serie de procedimientos para la transferencia de las familias en caso de obras de infraestructura y de urbanización. “Existen protocolos a seguir que no están siendo cumplidos. Además de eso, la integridad de las personas no puede ser violada, independientemente de tener o no el título o documentación formal relacionados a su casa o tierra”, destaca.

De acuerdo a la defensora pública del NUTH el proceso de remoción no es transparente. “La alcaldía entra con acciones de despojo y cuando logramos evitar el barrido de las demoliciones, se recurre a todos los mecanismos para derrumbarlas. En el mismo instante que lo logran ya tienen un equipo allá en la comunidad para demoler las casas, es casi automático”, explica Adriana Brito.

Tanto las leyes municipales de la ciudad de Río de Janeiro, como las de ese estado, determinan que la remoción de moradores debe ser realizada apenas corra riesgo una vida. Además, exigen la participación de la comunidad interesada y de las entidades representativas en el análisis y definición de las soluciones, ya sea el asentamiento en localidades próximas a los lugares de la vivienda o del trabajo, o, en caso necesario, el desplazamiento.

No se están cumpliendo esas leyes. De hecho, la Secretaría Municipal de Habitación no ha negociado de forma colectiva y tampoco discutido una solución para la transferencia de la comunidad junto a los habitantes.

Según la legislación, la alcaldía también tendría la obligación de conceder un plazo para que las familias desocupen la región después de la notificación da remoción. Sin embargo, no es esa la postura adoptada. En un documento expedido por la alcaldía para el desalojo en la Comunidad Vila Harmonia, en octubre del 2010, la alcaldía establece un plazo de “cero” días para la salida de los moradores a partir del recibimiento del oficio. En otro documento emitido para la misma comunidad, los habitantes son notificados de que deben dejar sus casas inmediatamente. Sobre ese tipo de postura, Adriana Brito es enfática: “La alcaldía quiere pasar con el tractor, no importa cómo”.

En la denuncia hecha a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, uno de los casos que más llamó la atención fue el de Francisca, habitante de la Vila Recreio II. Como muchos en esta comunidad, Francisca vivía al fondo de su casa y al frente tenía un comercio, una pequeña tienda que era su fuente de ingresos. Un día después de la demolición de su negocio, en un intento desesperado por evitar que derrumbasen también su casa, estuvo amarrada durante horas en el portón de entrada para impedir el paso. Finalmente, aceptó salir y mirar la demolición. Corría el 17 de diciembre, Francisca se quedó en la calle con todos sus productos de trabajo y sin ninguna protección. En la alcaldía, según la denuncia enviada a la OEA, cuando ella fue recibir el dinero de la indemnización la obligaron a firmar un papel, donde renunciaba a cualquier derecho de protestar por el valor del pago.

Cabe destacar que en las acciones de despojo, la Secretaría Municipal de Habitación no acepta negociar indemnizaciones para los pequeños comercios de los moradores, como era la tienda de Francisca. Y, según Adriana Brito, las indemnizaciones pagadas por la alcaldía se calculan apenas por las mejoras, sin tomar en cuenta el valor inmobiliario del local en que se ubica la comunidad. Raquel Rolnik señala para la ilegalidad de dicho procedimiento: “Los moradores tienen derecho de recibir una indemnización de acuerdo al valor financiero e inmobiliario real y relativo a la localidad de las residencias, además de las mejoras”.

La defensora pública llegó incluso a cuestionar el valor de las indemnizaciones en reunión con el secretario municipal de Habitación, Jorge Bittar. Para Adriana Brito, el valor mínimo de la indemnización tendría que ser igual a lo valor del departamento popular del programa “Mi casa, mi vida”, a donde la alcaldía reenvía a las familias que aceptan ser removidas. El valor del inmueble es de 50 mil reales (30 mil dólares). Mientras las indemnizaciones pagadas por la alcaldía varían entre tres mil reales (mil 800 dólares) y quince mil reales (nueve mil dólares).

Tras bambalinas: la especulación inmobiliaria

La Villa Autódromo es una de las comunidades ubicadas en la zona oeste, Barra da Tijuca, región que, a lo largo de veinte años, alcanzó una fuerte expansión inmobiliaria. Una mirada más atenta a esta comunidad amenazada de remoción nos ayuda a entender por qué las comunidades de esa región son las que más han sufrido con los despojos forzados. También ayuda a contestar una simple pregunta: al fin y al cabo, ¿quién gana y quién pierde con el proceso de construcción del Mundial y de las Olimpiadas?

La comunidad de Villa Autódromo fue fundada hace más de 40 años por pescadores que vivían a la orilla de la Laguna de la Barra, que se juntaron a los caseros que allí vivían con sus familias. En el periodo de construcción del Autódromo, la región comenzó a ser poblada por emigrantes y desempleados que buscaban trabajo en las obras que entonces se estaban realizando. Más tarde, la región recibió a universitarios, maestros y servidores públicos.

Fue esa red social mixta la que garantizó las condiciones de vida en la comunidad con un sistema de “mutirões”. Eran los propios habitantes quienes construían, no sólo sus casas, sino todo el espacio urbano, incluyendo calles, red de distribución del agua, sistema sanitario y espacios de convivencia, como cancha de fútbol, iglesia y la sede de la Asociación de Moradores, Pescadores y Amigos de Villa Autódromo (Ampava). La maestra Inalva Mendes, una de las moradoras más antiguas de la comunidad, recuerda: “Había un vecino que tenía una combi, hacíamos compras todos juntos porque era el único carro de la comunidad”.

De hecho, la organización social de Villa Autódromo llama la atención. La conciencia de que la tierra no es mercancía nace de la necesidad, pero también de la inspiración en los movimientos sociales del campo y de la ciudad, de toda la América Latina. El estatuto de la Ampava, por ejemplo, fue fundamentado en el estatuto de barrio de Cuba.

Con el avance de la urbanización, la ciudad descubrió los placeres de la Barra da Tijuca. Como consecuencia, llegó el modelo de ciudad de los departamentos y condominios de lujo que acarreó la elevación en los precios de los terrenos de la región, cercados por mata, mar y lagunas. Comenzaron entonces las amenazas de remoción en la comunidad de Villa Autódromo.

La primera remoción ocurrió en 1992, cuando el municipio de Río de Janeiro alegó “daño estético y ambiental” en una acción judicial que pedía la retirada total de la comunidad. En la época, la Barra da Tijuca ya despuntaba como el nuevo centro para emprendimientos inmobiliarios, comerciales y deportivos, exigiendo, como bien tradujo el procurador del municipio, una nueva “estética”, en la cual los pobres no estaban incluidos.

La Villa Autódromo se organizó. Como respuesta a la tentativa de expulsión en 1994, logró integrarse al programa de regularización agraria. Con eso, el estado, que es el propietario de la tierra, reconocía a la Villa el derecho de uso del área para vivienda y le daba concesión de posesión por 40 años. El gobierno estatal que se siguió, postergó la concesión de posesión por 99 años más. Al mismo tiempo, los moradores de Villa Autódromo articularon su defensa jurídica para impedir la remoción judicial de las casas, demostrando la fragilidad de los argumentos municipales en un litigio que se arrastra hasta hoy.

Pasaron años hasta la llegada de los Juegos Panamericanos y, con ello, las nuevas amenazas de despojos, en el 2007. Nuevamente, la alcaldía no logró remover a los habitantes, que se organizaron jurídicamente e impidieran la remoción de las casas. Ahora, desde el anuncio de Río como ciudad sede de los Juegos Olímpicos, el poder público retoma el intento de remoción de los habitantes del lugar. Primero, con la disculpa de que necesita el terreno para la construcción del Centro de Medios para el evento. Después, con la transferencia de esa instalación para la zona portuaria de la ciudad, el gobierno afirmó que el área donde se localiza la comunidad sería utilizada como “espacio de seguridad”, destinado a garantizar la seguridad de los atletas y periodistas que circulasen por los equipamientos deportivos. Finalmente, la alcaldía alegó que el área no era apropiada para la urbanización.

Sin embargo, ante la escasez de argumentos para la remoción de los moradores, el mismo proceso que acusaba a la comunidad de “daño estético” y destrucción del medio ambiente resurgió. Con base en esos argumentos, el pasado 16 de febrero, la jueza Cristiana Aparecida de Souza determinó la remoción de parte de la comunidad de Vila Autódromo, decisión que afectará principalmente a las personas que viven cerca de la Laguna de Jacarepaguá. Según informaciones de la Defensora Pública, cabe el recurso a la sentencia.

Sobre la determinación de la jueza, Raquel Rolnik es enfática: “Jurídicamente es absolutamente lamentable que una jueza brasileña desconozca la Constitución del proprio país y de los tratados internacionales que Brasil ratificó. Es una decisión que no respeta el derecho constitucional a la vivienda”. Y concluye: “Es para desconfiar, que en nombre de los eventos deportivos sean juzgadas de modo positivo las remociones de comunidades pobres en asentamientos en áreas de lagunas. No estoy segura de que la jueza sepa, pero casi toda la región de Barra da Tijuca es de laguna y hay muchos condominios que circundan sus márgenes. Entonces, se trata de una decisión discriminatoria”.

Existen diversos conjuntos inmobiliarios vecinos a la Villa Autódromo e inmunes a las políticas de remoción. Uno de ellos es el Condominio Río 2, construido en el 2007 y ya habitado. También existe un conjunto de habitación para funcionarios de la aeronáutica, que cuenta incluso con casas a la orilla de la laguna. Además, hay también un gran proyecto que está en la fase inicial de construcción: el Condominio Cidade Jardim.

En la publicidad promocional del Cidade Jardim ofrecen, para aquellos que decidan residir allí, un árbol con el nombre de la familia del nuevo propietario grabado en ella. Esta sería apenas una muestra del perfil atribuido al condominio: el de la responsabilidad socio-ambiental. “Comportamiento social, colecta selectiva, reutilización del agua, sólo sirve para ellos, para la clase media y para los ricos. Este discurso no se aplica a los pobres, porque para el gobierno nosotros no somos portadores de derechos”, comenta Inalva Mendes. Un departamento de dos cuartos en dicho Condominio cuesta cerca de 270 mil reales (unos 163 mil dólares). Los departamentos de tres cuartos llegan a valer 510 mil reales (307 mil dólares).

El actual alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, intenta retirar la comunidad de Villa Autódromo de la región de la colonia de Barra da Tijuca desde 1993, cuando era subalcalde de la región. Desde entonces existe la acción civil pública en contra los moradores, la misma que ahora amenaza la comunidad.

En Villa Autódromo viven cerca de 60 pescadores profesionales reconocidos por organismos oficiales. Los habitantes preservan el libro de registro que confirma que fueron realizados cursos de preservación ambiental ofrecidos por oficiales de la Marinea Brasileña a los moradores. Además de eso, ellos tienen permiso para realizar la actividad de acuicultura. La comunidad creció y hoy hay allí más de 900 familias.

La remoción de Villa Autódromo transgrede la legislación brasileña y la mayoría de los principios y compromisos internacionales adoptados por Brasil sobre la efectividad de los derechos de la ciudad. De la Constitución Federal al Estatuto de la Ciudad, de la Agenda Habitat a las observaciones generales de la ONU sobre el Tratado de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, pasando por la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad elaborada por los movimientos sociales, es posible encontrar fundamentos para un total rechazo al “reasentamiento” que pretenden realizar en Villa Autódromo.

lunes, 18 de julio de 2011

Ciudades Rurales: Represión y Homologación de la existencia



El espejismo de las “ciudades rurales”

17 de julio de 2011

Aurelio Morales Posselt*

Fuente: Contralínea 242 / 17 de julio de 2011


La autosustentabilidad es un término rimbombante que cobra fuerza en el moderno desarrollo urbano y que actualmente es bandera del discurso político-social en la lucha contra la pobreza, sobre todo en las zonas con altos índices de marginalidad. Es el caso, por ejemplo, de las “ciudades rurales autosustentables” (al respecto, leer el informe Caracoles Anegados, en www.espora.org/limeddh), proyecto de desarrollo social concretado en Chiapas y ya programado en Puebla. Con este tipo de obras, que pronto comenzarán a replicarse en otros estados de la república, se pretende formalmente cumplir con los Objetivos del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas para la erradicación de la pobreza extrema.


El principal argumento de estas “ciudades rurales” es que contribuyen a eliminar la pobreza porque abaten la dispersión de las poblaciones campesinas: mediante estos proyectos se pretende reunir en una gran comunidad a los habitantes disgregados en pequeñas comunidades de apenas unas cuantas familias. Esta agrupación permitiría supuestamente llevar agua corriente, luz eléctrica, teléfono, pavimentación, colegios y clínicas a estas personas. Y no sólo eso. También se presenta a estos proyectos como “autosustentables”.


Sin embargo, no hay claridad sobre lo que el término autosustentable significa en el contexto de la lucha contra la pobreza. Carlos González, politólogo del Colegio de México, en su ensayo Es el desarrollo sustentable, estúpido, da justo en el clavo sobre la opacidad de este tema: un error común en las políticas públicas es utilizar el adjetivo “sustentable” como sinónimo de “ecológico”.


“La sustentabilidad no se reduce a los factores ambientales –indica–. La sustentabilidad de un desarrollo depende, por ejemplo, de la capacidad de identificar las tendencias y el potencial del desarrollo económico de la sociedad en cuestión, pero también de establecer políticas laborales y de mercado que logren una equitativa distribución de la riqueza. Sin estabilidad social, el desarrollo no es sustentable. El crecimiento económico, el incremento en la inversión, incluso el aumento en los índices de empleo, no garantizan la estabilidad y paz social necesaria para un desarrollo progresivo y sustentable si al tamaño de una economía se le oponen altos índices de desigualdad […]. De lo contrario, veremos una progresiva proliferación de discursos populistas en los que –atinadamente en el peor de los casos y sin fundamento en muchos otros– se acusa el enriquecimiento de unos cuantos a costa de otros y se fortalecen esquemas económicos y de bienestar social proteccionistas, conservadores e ineficientes.”


Ahora bien, desde una óptica de derechos humanos es necesario agregar una consideración más al concepto de sustentabilidad y esta es la necesidad de respetar e incluir los derechos sociales y los derechos de los pueblos en los proyectos de desarrollo. De entre estos, además del derecho a la vida digna, el de ser consultados y el de que se respeten sus usos y costumbres. Si un proyecto de desarrollo sustentable, como el caso de las “ciudades rurales”, no considera estos derechos, se le estará condenando al fracaso en su ya mencionado objetivo primordial: el desarrollo humano.

Respetar los derechos de los pueblos –considerado como un conjunto de personas en un espacio cultural-social-político-geográfico determinado, sean o no pueblos indígenas, sean o no culturalmente homogéneos, sean o no constitucionalmente autónomos–, significa respetar su idiosincrasia, sus formas de vida; significa reconocer que pueden, y suelen, tener una cosmología propia y un entendimiento de la vida diferente al nuestro o al de quienes deciden las políticas públicas. La sustentabilidad debe basarse en el profundo reconocimiento de la multiculturalidad de los pueblos, en su respeto y en la voluntad de entenderlos.


Ya basta de querer salvar al campesino, al indígena, de sí mismo. No se puede seguir diciendo que lo que se decide por ellos aunque no estén de acuerdo “es por su bien, que ya entenderán”. Ya basta de obligar a quien tiene una concepción diferente de la vida a homologar su existencia como mano de obra barata. Y basta, también, de confundir la humildad con la pobreza. Los proyectos “sustentables”, como las ciudades rurales y otros, definitivamente no resolverán problema alguno mientras las voces de aquellos a quienes se destinan no sean incluidas, escuchadas y atendidas.


Mientras la sabiduría milenaria de quienes habitan en el campo sea despreciada y calificada de ignorancia; mientras no se construya en conjunto con todas las voces un proyecto a largo plazo, y mientras se sigan edificando por imposición frágiles estructuras listas sólo para la foto, sólo se estarán cambiando unos problemas por otros.


*Área de difusión de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, AC


Programa de radio, producido por Radio Zapatista

Represión y arbitrariedad en la “primera ciudad rural sustentable del mundo” Nuevo Juan del Grijalva

Fecha: 13 jul 2011 Duración: 13 min

Si quieres escuchar el programa, da click aquí

Nuevo Juan de Grijalva es el proyecto más querido del gobierno de Chiapas y promovida como la primera ciudad rural sustentable del mundo y la solución a la pobreza. Sin embargo, desde que se inauguró sus habitantes han denunciado que no hay empleo, que los proyectos sustentables no funcionan, que los precios de la luz son exorbitantes, que la clínica no funciona y que, en general, se vive una situación desesperada. La ciudad fue construida a partir de un supuesto accidente natural que destruyó casas y tierras al desbordarse el río Grijalva. El gobierno de Chiapas se comprometió a indemnizar a la gente por los daños sufridos a sus tierras y hogares, pero nunca lo hizo. Ahora se construye una gran obra a mando de la Comisión Federal de Electricidad, que afectará extensiones importantes de tierras. Nuevamente, el gobierno se comprometió a indemnizar a los ejidatarios por la destrucción de sus tierras, pero nunca lo hizo. Sin otra alternativa, los habitantes de Nuevo Juan de Grijalva hicieron una manifestación. En vez de cumplir sus promesas, la respuesta del gobierno de Chiapas fue la detención ilegal de los manifestantes, en un desplante de arbitrariedad e injusticia característica de las formas autoritarias y arrogantes del gobernador Juan Sabines Guerrero. Después de una larga lucha y la intervención de organizaciones de derechos humanos e inclusive de las Naciones Unidas, los presos fueron liberados. En visita de la Red de Medios Libres de Chiapas, hablamos con algunos de ellos, quienes nos contaron su experiencia.


Informe sobre afectados por Tapón del Rio Grijalva

Miércoles 9 de marzo de 2011, por Limeddh

http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2011/03/06/chiapas-organizarse-es-conspirar-manifestarse-motin/

jueves, 14 de julio de 2011

Dos reflexiones sobre las autonomías

RESEÑA "PENSAR LAS AUTONOMÍAS" DE BAJO TIERRA EDICIONES‏

Misterios y confusiones sobre el sujeto autonómico


Gilberto López y Rivas


08/07/2011



A partir del resurgimiento y desarrollo de algunos procesos autonómicos indígenas en América Latina como estrategias pluralistas, democratizadoras y antisistémicas, se han publicado libros, como el editado por Jóvenes en Resistencia Alternativa: Pensar las autonomías, alternativas de emancipación al capital y el Estado, México: Ediciones Sísifo y Bajo Tierra, 2011, en el que diversos autores analizamos los múltiples significados de autonomía, que van desde la independencia de la clase política y sus partidos hasta una forma organizativa de los pueblos indios (p. 10).



Este concepto se aplica a prácticas políticas que cuestionan la subordinación, autoritarismo, jerarquía y heteronomía propias del partido y el Estado; a la diversidad, potencia y posibilidad de colectividades autogestivas, autodeterminadas y autorreguladas en luchas y formas organizativas diversas y creativas; a la prefiguración de relaciones que sustituirán las de dominio y explotación capitalista; a los horizontes emancipatorios existentes que constituyen un cambio en la producción, distribución y consumo, así como en la toma de decisiones, tomando en cuenta los antagonismos y contradicciones inherentes a los procesos autonómicos y particularmente los problemas entre los sujetos políticos que asumen esos caminos.



Cuando hemos insistido en la conformación y el fortalecimiento de sujetos autonómicos como condición indispensable de la construcción y sustentabilidad de las autonomías, a partir del acompañamiento de las luchas de los pueblos indígenas y de una ciencia social comprometida y, a la vez, fundamentada en una comprobable base empírica, es porque consideramos que la autonomía no se puede afianzar en una sociedad por decreto. Cualquier proyecto alternativo de trasformación social adoptará la forma del tejido social sobre el que se posa. Si el tejido social que lo fundamenta es vulnerable, en tanto no esté enraizado, construido y apropiado por los propios sujetos, el proyecto está condenado finalmente a fracasar.



La autonomía no es una mera distribución de competencias jurídicas y normativas, o sólo un arreglo administrativo para una región en el interior de un Estado-nación determinado. En el sentido más profundo, no se trata de que el Estado otorgue ciertas prerrogativas y permita algunos cambios en un estatuto o ley a efecto de dar paso a una figura meramente formal de autogobierno. Si no existe una red de comunidades que asuman el ejercicio de la autonomía; si se da un divorcio de los gobiernos regionales con las autoridades municipales y comunitarias, en parte porque estos gobiernos están permeados por los partidos, el arribismo y la corrupción; si el narcotráfico constituye otra visible injerencia heterónoma sobre el ejercicio autonómico por su carácter corporativo como otra empresa capitalista más; si la autonomía se utiliza para establecer formas de segregacionismo étnico o para cobijar nuevos cacicazgos, es evidente que el proceso autonómico se vaciará de contenido, con o sin reformas constitucionales o estatutarias. La hipótesis del equilibrio del proyecto Latautonomy afirma: “En un sistema autonómico –que es un proceso social del cual emerge un nuevo sujeto político– debe existir un equilibrio entre la dimensión política-jurídica, la dimensión cultural-intercultural y la dimensión económica-ecológica. Si un proceso autonómico tiene carencias de una de estas dimensiones (o sobredimensión de otra), existe el peligro de que actores externos (Estado nacional, terratenientes, compañías trasnacionales, etcétera) penetren el sistema, lo subviertan desde adentro y lo destruyan” (www.latautonomy.org/lae_wel.htm).



Las experiencias de regiones de México y Nicaragua, así como de otros países, muestran que en la medida en que no existe un sujeto colectivo con capacidad de organización, de generación de consensos, las posibilidades de avanzar en la construcción o fortalecimiento de autonomías resultan poco probables. La existencia y avance del sujeto autonómico se expresará en un sinnúmero de formas: mediante el establecimiento de juntas de buen gobierno que coordinan –desde abajo– los municipios autónomos zapatistas, por ejemplo; a partir de la integración de organizaciones indígenas independientes del Estado y los partidos, como el EZLN, o la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, que representa el esfuerzo autonómico de una región pluriétnica en el estado de Guerrero, etcétera.



No observo nada misterioso y confuso en insistir en que la experiencia zapatista y la de otros procesos en América Latina muestra que el desarrollo de una red multiétnica consolidada de comunidades y regiones, e incluso de pueblos diversos, es otro de los cambios trascendentes en las actuales autonomías, en las que la pugna intracomunitaria o interétnica por conflictos seculares, linderos o recursos se puede superar para responder unidos ante la intrusión violenta de los estados y las corporaciones capitalistas. Todas las transformaciones internas, rupturas y redefiniciones en los ámbitos comunitarios, regionales y nacional se dificultan sin un sujeto autonómico con capacidades de afirmación hegemónica hacia adentro, de tal forma que contribuya a la cohesión interna por medio de la democracia participativa, la tolerancia y la superación de las divisiones religiosas, étnicas o políticas, la lucha contra la corrupción y contra los intentos de cooptación por parte del Estado y sus agentes. Este sujeto concita la movilización de pueblos y comunidades en defensa de sus derechos y demandas, y tiene el apoyo para una representación legítima hacia afuera.



Los debates en torno a las autonomías son una necesidad primordial, como se afirma en Pensar las autonomías..., no sólo en el sentido académico, teórico y abstracto, sino como reflexión decisiva para la acción política hoy, para el sentido del cambio social, y como alternativa civilizatoria al capital y al Estado.




Las autonomías son múltiples: somos un problema mundial para las élites
Publicado el 7 julio, 2011 por Municipio Autónomo de San Juan Copala


Raúl Zibechi



Participación de Raúl Zibechi, periodista y analista uruguayo, conocedor de los movimientos sociales latinoamericano, durante un diálogo sobre autonomía y organización comunitaria que sostuvo el pasado 28 de mayo, vía skype, con la comunidad purhépecha de Cherán, Michoacán.



Primero que nada quiero saludar con un abrazo muy fuerte a la comunidad de Cherán que sabemos que vive horas muy complejas y difíciles, y que pese a todo decidió mantenerse en sus posiciones de firmeza y resistencia, y es ya un referente y un ejemplo para todos los que en otras partes del mundo estamos comprometidos con los mismos valores e ideas que plantean ustedes.



Me parece que el camino que hemos elegido unas cuantas personas y colectivos de autonomía respecto a los Estados es un camino importante porque permite construir un mundo diferente en este mismo mundo, porque nos permite avanzar en la construcción de algo que no sea sometido a lo que hoy tenemos y que no, como dicen ustedes, suponga agachar la cabeza para seguir siendo lo que otros quieren que seamos.



La autonomía es múltiple: del pensamiento, de ideas. Es una autonomía organizativa, que en determinado momento se arraiga en un territorio de nuestras comunidades, y decidimos que no sólo nosotros como personas seamos autónomas, sino también las comunidades en las que vivimos y los territorios que habitamos. No es más que autogobierno, no más que decidir por nosotros y por nosotras mismas qué vamos a hacer en el acierto o en el error, y eso quiere decir que nuestra autonomía es autónoma y no la va a imponer nadie más que el colectivo en el que estamos.



Por supuesto que en el mundo en el México y la América Latina de hoy, trabajar por la autonomía supone ser automáticamente objeto de la represión y la ofensiva del Estado. No podemos evitar que el Estado y el capital nos ataquen, y tenemos que buscar colectivamente cómo hacerles frente de la manera más inteligente posible. Tenemos muchas experiencias en América Latina de autonomía y de ofensiva del Estado para limitar nuestras autonomías. Lo están viviendo ustedes, lo han vivido los compañeros de San Juan Copala, lo han vivido y lo viven los compañeros de la Selva Lacandona, las comunidades indígenas de Colombia permanentemente agredidas por los paramilitares y el Estado, las comunidades quechuas peruanas que resisten a la minería. Se trata de una forma militar o militarizada de control del territorio que supone la alianza entre el capital y el Estado.



Otras formas más sutiles, que necesariamente se combinan con éstas, son las ayudas estatales dizque para el de­sa­rrollo o para superar la pobreza. Esta forma de agredir nuestras autonomías es sutil, digamos que es una forma blanda de agredirnos, pero no es menos grave porque busca aniquilar la soberanía alimentaria que tienen las comunidades, o la soberanía política; busca rendirnos con unas pequeñas migajas que son tapas de calamina para hacer la vivienda, o bloques, o canastas de alimentos. Se trata de desorganizar nuestros espacios, de hacer que sean menos y menos autónomos. Esta forma blanda de agredir nuestras autonomías va de la mano con la forma dura, militar, pero las dos persiguen los mismos objetivos, que consisten en reposicionar al Estado en nuestros espacios.



El Estado es la avanzada, detrás viene el capital a hacer negocios. Ellos, Estado y capital, no pueden permitir que nuestros movimientos se relacionen horizontalmente entre sí, que la población se relacione con la población. Ellos necesitan que la población se relacione con el Estado y el capital. Cuando digo que hay resistir de forma inteligente, digo que a veces hay que plantar la cara y resistirles de forma frontal, y a veces hay que hacer como cuando uno baila algún movimiento de cintura. No le voy a decir a nadie cómo tiene qué hacer. Las gentes son maduras y saben cómo, y si no saben, tienen que discutirlo, pero sí puedo decirles que la autonomía no es algo puro, que tiene momentos en los cuales puede necesitar dar un paso atrás y establecer un vínculo con el Estado, que no tiene por qué todo el tiempo establecer una barrera con él. El problema es que, decidamos lo que decidamos hacer, lo hagamos colectivamente, que no se dispare el individualismo, que no avance la división de nuestras comunidades.



Por último, tenemos que saber que hay un proyecto de las clases dominantes en el mundo: imponer su dominio a sangre y fuego, aun a costa de un genocidio, de una guerra mundial o nuclear. En algún momento del siglo pasado las clases dominantes decidieron que antes de perder sus privilegios prefieren que el planeta se destruya. Eso tenemos que tenerlo claro para saber cómo actuar en cada momento. Están dispuestos a que se hunda la barca antes que perder el timón, y esto lo digo no para paralizarlos, sino para tener claro lo que ellos tienen pensado sobre nosotros, lo que han planificado hacer en caso de que lo consideren necesario. Las clases dominantes de hoy son probablemente las clases que tienen más claros sus intereses, son más despiadadas que nunca, y tienen las armas, los instrumentos de control necesarios para creer que pueden perpetuarse en el poder. Quienes estamos en la posición de arrebatarles ese poder o, como mínimo, forzar a que lo entreguen o lo compartan con los de abajo, sabemos que cualquier paso que implique perder una parte de su poder está siendo reprimido de forma feroz.



Las élites del mundo actúan más o menos todas con las mismas intenciones. Tenemos que tener esto presente para el camino, obrar en consecuencia, reflexionar cómo hacerle, compartir con nuestros compañeros y compañeras los saberes que vamos adquiriendo en la lucha, pues esto es parte de la lucha por las autonomías. Somos muchos y muchas en el mundo los que buscamos un camino distinto al que ellos quieren que recorramos, que es simplemente votar cada cinco o seis años y volver a nuestras casas a mirar la televisión, a trabajar y dejarlos a ellos gobernar, que no es más que acumular capital. Pero esos muchos y muchas estamos en todas partes: en Egipto, Grecia, Túnez, España, América Latina, incluso en Estados Unidos. Trabajando de esta manera les estamos creando un problema mundial a las élites y también de eso tenemos que ser conscientes, pues cuanto más avanza nuestra lucha, cuanto más avanza la revolución, más poderosa es la contra revolución que se prepara. Pero así es la vida, y creo que tenemos que felicitarnos y alegrarnos, pese a todos los dolores que sufrimos y sufriremos, de que en este momento seamos tantos y tantas quienes estamos peleando por crear un mundo nuevo, otro y diferente.

lunes, 11 de julio de 2011

La contrainsurgencia no será transmitida...

La contrainsurgencia no será transmitida


Javier Hernández Alpízar

Tomado de Kaos en la red


La paráfrasis del título de un famoso documental que muestra cómo los medios industriales y comerciales, privados, de comunicación ocultan algunos hechos muy gordos, como una revolución, es la mejor forma de expresar lo que se viene a la mente.



En la internet, y en el mejor de los casos, en algunos medios impresos, aunque sin ser destacadas muchas veces, aparecen las denuncias de las Juntas de Buen Gobierno, colectivos formados por las autoridades de los municipios autónomos rebeldes zapatistas: Una coordinada operación de los gobiernos federal (con continuidad de política bajo los gobiernos del PRI y del PAN), chiapaneco (con idéntica continuidad de acción bajo los gobiernos del PRI y los del PRD y sus coaliciones) y de gobiernos municipales (priistas, perredistas o del Verde Ecologista) mas organizaciones viejas que han sido cooptadas como la ORCAO (Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo) y de los viejos grupos paramilitares, reciclados y con nuevos flamantes nombres (como la OPDDIC), o de los nuevos grupos paramilitares surgidos bajo los gobiernos perredistas , que no obstante apoyan y reciben apoyo de los gobiernos estatales panistas (como Alas de Águila- Ejército de Dios). Además, cuando es necesario, el ejército, la policía federal, la estatal.



Las agresiones son reportadas semana a semana por las diferentes Juntas de Buen Gobierno, y ritualmente publicadas en internet, con ellas los zapatistas, es decir los indígenas tzotziles, tzeltales, choles, mames y tojolabales que retomaron ese nombre del caudillo del Sur, hablan, denuncian, y también ritualmente no son escuchados.



En tanto, los medios masivos, comerciales, oficiales, de grandes empresas (de derecha) y al servicio de los gobiernos del PRD (y del PRI), los llamados de “izquierda”, tienen en la congeladora a los zapatistas.



Con la complicidad de ese silencio, casi total, excepto por unas pocas voces solitarias que lo hacen más patente, la gente en la calle habla del futbol, de las elecciones que pasaron o de las que están por venir, de las “inseguridad” del tema favorito de los medios y de los boletines de los gobiernos, pero uno de los movimientos sociales más importantes en el mundo, de los que en los hechos están construyendo autonomía, otra forma de hacer política, el mandar obedeciendo, no es visto, es relegado a un papel inferior que cualquier escándalo mediático del momento.



Cada quien puede encontrar la propia autojustificación para callar y guardar las formas, incluso puede haber hábiles y colmilludos columnistas de La Jornada que finjan que ellos apoyan a “las bases zapatistas” pero no a sus dirigentes, obviando que los dirigentes zapatistas que escriben con el nombre de Juntas de Buen Gobierno son indígenas de las bases zapatistas, pero lo cierto es que hay complicidad en callar acerca de todas estas agresiones mientras se escribe casi de cualquier tema menos de los indígenas que sacudieron el país y que volvieron a plantear, con hechos y palabras, con silencio y construcción paciente, el tema del cambio social profundo,



Quizá el silencio es porque Chiapas es un lugar privilegiado para observar la profunda unidad de las derechas e izquierdas partidarias, del PAN, el PRI y el PVEM, pero también de la coalición PRD- PT, Convergencia, en la aprobación de planes de expulsión de comunidades, despojo, imposición de megaproyectos, avanzadas de la militarización, de la paramilitarización, de la cooptación de organizaciones que fueron opositoras como la ORCAO y hoy son esquirolas contra las comunidades zapatistas.



Chiapas es el lugar donde se cae la máscara de un sistema que quisiera pasar por plural, con una derecha y una izquierda definidas e irreconciliables: La bendición a la contrainsurgencia en Chiapas, viene de Calderón y López Obrador, de todos los partidos políticos y sus bancadas en las cámaras legislativas, de todos los niveles de gobierno, y de los medios de las distintas facciones. Hay muchas cosas que parecen dividirlos y enfrentarlos, pero los une, por encima de sus odios y voluntades de ser inquilinos de Los Pinos, su antizapatismo y su indudable apoyo a la contrainsurgencia.



Es importante decirlo, y luego es también importante actuar en consecuencia. Romper el silencio que las disciplinas electoreras han impuesto sobre el EZLN y su existencia y proyecto, y eso, de paso, ayudará a entender que esa realidad de contrainsurgencia de Chiapas está extendiendo su peste por todo el país: Con el apoyo decidido de los gobernadores de todos los partidos a la guerra de Calderón contra la población (esté o no organizada) y el apoyo de todos los partidos y candidatos a los megaproyectos que se proponen desollar el país y entregar el agua, la energía, lo último que queda del territorio a las megaempresas transnacionales: En eso también coinciden los proyectos de derechas e izquierdas, y así han gobernado en cada lugar donde han tenido oportunidad. La imposición de megaproyectos en la ciudad de México es el ejemplo más visible.



En el caso de los zapatistas, y en todo el país, una frase del evangelio que no ha perdido su vigencia, explica el porqué muchos no quieren ver: La verdad nos hará libres, pero muchos son cómplices de esas cadenas, y cuando mucho nos piden negociar por una prisión más cómoda. El plumaje de los zapatistas no es de esos, y su osadía la pagan con la agresión combinada de derechas e “izquierdas”.



Es más fácil acusarlos por no compartir las aventuras electorales de quienes son parte de la guerra sucia contra ellos y criticarlos por no pronunciarse respecto a todas las agendas de quienes han decidido arrinconarlos y exterminarlos mientras dicen tener un “proyecto alternativo” para México.

jueves, 30 de junio de 2011

Ostula: Segundo pronunciamiento de Xayakalan.

ALTO A LA GUERRA CONTRA OSTULA

SEGUNDO PRONUNCIAMIENTO DE XAYAKALAN


“…nuestros pueblos tienen, en el marco de sus derechos a la libre determinación y autonomía, el derecho de organizar su autodefensa del modo que consideren conveniente en tanto no atente contra el respeto de los derechos humanos; por lo que la creación, en el marco de nuestra cultura y organización tradicional, de policías comunitarias, guardias comunales u otras formas organizativas comunales para la autodefensa indígena, son legales, legítimas y, sobre todo, necesarias frente a la profunda corrupción y descomposición de las instancias encargadas de impartir justicia…”
(PRONUNCIAMIENTO SOBRE EL DERECHO A LA AUTODEFENSA INDÍGENA, CONGRESO NACIONAL INDÍGENA, STA. MARÍA OSTULA, 14 DE JUNIO DE 2009).

AL PUEBLO DE MÉXICO Y A LOS PUEBLOS DEL MUNDO.
A LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE MÉXICO.
AL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
AL MOVIMIENTO NACIONAL POR LA PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD.
A LA OTRA CAMPAÑA.

Hace dos años nuestra comunidad recuperó más de mil hectáreas de tierras, montes y playas de las que era gradualmente despojada desde hacía más de 40 años en el paraje conocido como Xayakalan; lo anterior fue posible a pesar de los grupos de sicarios pagados por pequeños propietarios de La Placita que agredieron a nuestra comunidad con armas de alto poder, apoyados por el silencio siempre cómplice de todos los niveles de gobierno.

La lucha de Ostula por recuperar sus tierras tuvo éxito debido a que supo unificar y organizar a cada uno de los comuneros y comuneras que habitan sus 23 poblados y a que se atrevió a ejercer su legítimo DERECHO A LA AUTODEFENSA INDÍGENA reorganizando su policía comunitaria tradicional y un cuerpo de guardia comunal que durante días, semanas y meses resguardó a nuestra población mientras fundábamos y edificábamos un nuevo centro de población comunal en las tierras recuperadas: XAYAKALAN.

Junto con la lucha por la tierra nuestra comunidad hizo a un lado a los partidos que durante años la habían dividido y por acuerdo de la asamblea comunal se acordó prohibir la instalación de casillas en todo nuestro territorio comunal durante las elecciones federales del año 2009.

No olvidamos que en ese momento tan difícil fuimos apoyados por las comunidades hermanas de Pómaro y El Coire y que pudimos contar con la valiosa compañía de cientos de pueblos indígenas, organizaciones sociales, casas de estudiantes, intelectuales y periodistas que dieron ánimo y fuerza a nuestra lucha.

En la lucha por recuperar nuestras tierras echamos por los suelos dos grandes proyectos que el gobierno federal y el del estado pensaban aplicar en las tierras del pueblo nahua de la Costa para acelerar el despojo de sus tierras y playas: la construcción de la Súper Carretera Coahuayana-Lázaro Cárdenas y el Plan Regional para el Desarrollo Turístico Integral de la Costa de Michoacán. Particularmente a través del segundo se buscaba que nuestras playas, INCLUIDA EN PRIMER LUGAR LA DE XAYAKALAN, pasarán a manos de ricos capitalistas nacionales y extranjeros.


El mal gobierno no se ha dado por vencido y por lo mismo no quiere solucionar un problema agrario que él mismo inventó, pues, no pierde la esperanza de que las tierras recuperadas, junto con las minas y las playas de las comunidades nahuas, pasen a manos privadas y por ello alienta una permanente guerra contra Ostula. En dicho sentido ratificamos que la posesión que hemos recuperado, misma que se encuentra amparada por nuestros antiguos títulos primordiales, no la abandonaremos más que a costa de nuestras vidas, pues no permitiremos nunca más un nuevo atraco, un nuevo despojo en contra de nuestra comunidad.

La guerra que actualmente vive nuestra comunidad y que es un capítulo pequeño de la guerra que desgarra a la Nación entera, la podemos contar en números: 26 comuneros muertos, 4 desaparecidos, decenas de viudas y huérfanos, cientos de desplazados. Lo que no podemos poner en números es la desolación, la tristeza y el desamparo de tantas familias. Tampoco podemos poner en números la silenciosa complicidad de la Marina Armada de México y del Gobierno de Michoacán con esta ola de crímenes.

Invitamos a la sociedad civil nacional e internacional a sumarse a la Campaña ALTO A LA GUERRA CONTRA OSTULA, exigiendo a los gobiernos Estatal y Federal:

Que dejen de ser cómplices de las mafias criminales que actualmente controlan la mayor parte del territorio michoacano.
El respeto a la vida y cultura de nuestra comunidad.
El reconocimiento de las tierras comunales de Xayakalan.
El otorgamiento de garantías para el funcionamiento de nuestra policía comunitaria.
El castigo de los responsables del secuestro, tortura y asesinato de los comuneros que han luchado por las tierras y la libertad de Ostula.

Las adhesiones, apoyos, actividades y contribuciones a la Campaña ALTO A LA GUERRA CONTRA OSTULA pueden darlas a conocer a través de la dirección electrónica altoalaguerracontraostula@gmail.com


Saludamos la digna lucha de la COMUNIDAD PURÉPECHA DE CHERÁN que ejerciendo también su derecho a la autodefensa hoy defiende sus bosques y a sus habitantes del crimen organizado mediante sus propias formas de organización y con la participación unida de todos sus comuneros y comuneras. ¡Hermanos no están solos!

Igualmente saludamos la desinteresada lucha del MOVIMIENTO NACIONAL POR LA PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD en contra de esta criminal guerra que ya arroja más de 40 mil muertos a lo largo del país y nos sumamos a sus justas demandas, pues, se trata de una guerra que no queremos, que nunca pedimos, se trata de una guerra neoliberal para acabar con los pobres de este país, para acabar con nuestros hermanos migrantes, para acabar con las comunidades zapatistas, para ocupar y despojar los territorios de las comunidades indígenas; se trata de una guerra que a unos pocos llena de billetes y a muchos de dolor.

A los pueblos indígenas y a los pueblos del mundo entero volvemos a recordar nuestras exigencias:

1. Presentación con vida de los comuneros FRANCISCO DE ASÍS MANUEL, presidente de bienes comunales, JAVIER MARTÍNEZ ROBLES y GERARDO VERA ORCINO; esclarecimiento del asesinato del profesor DIEGO RAMÍREZ DOMÍNGUEZ y el castigo a los autores intelectuales y materiales de su muerte; e investigación de los asesinatos y desapariciones de comuneros pertenecientes la comunidad de Ostula.

2. Respeto a la posesión que Ostula guarda sobre las tierras que recuperó el pasado 29 de junio en el paraje conocido como Xayakalan.

3. La INMEDIATA y URGENTE solución a nuestra problemática agraria en el paraje de Xayakalan por parte de los gobiernos del estado y federal para que se garantice en forma definitiva la tenencia jurídica de dichas tierras a favor de Ostula.

4. La desarticulación de los grupos de narco paramilitares y CASTIGO A LOS FUNCIONARIOS DE GOBIERNO QUE LOS PROTEGEN.

5. El otorgamiento de garantías por parte de los gobiernos federal y del estado de Michoacán para el funcionamiento de la policía comunitaria en el territorio nahua de la Costa michoacana.

¡Respeto a la totalidad de nuestras tierras comunales!
¡Respeto a nuestra policía comunitaria y su guardia comunal!
¡Presentación con vida del compañero Francisco de Asís Manuel, presidente de bienes comunales de Santa María Ostula y de los comuneros Javier Martínez Robles y Gerardo Vera Orcino!
¡Castigo a los culpables del asesinato del profesor Diego Ramírez Domínguez!
¡Alto al secuestro y asesinato de comuneros de Ostula!
¡Castigo a los culpables de la represión en contra de Santa María Ostula!

XAYAKALAN, COMUNIDAD DE OSTULA, MICHOACAN, A 29 DE JUNIO DE 2011.
TIERRA Y LIBERTAD
LA COMISIÓN POR LA DEFENSA DE LOS BIENES COMUNALES DE LA COMUNIDAD INDÍGENA DE SANTA MARÍA OSTULA

martes, 28 de junio de 2011

CONAIE: No al TLC... Sí a la revolución agraria...

Posición de la CONAIE frente a las negociaciones de TLC Ecuador-Unión Europea.
Comunicaciones CONAIE
NO al Tratado de Libre Comercio
Fuente: Minga de los movimientos sociales


La pretensión de los viejos sectores oligárquicos y empresariales de firmar Tratados de Libre Comercio bilaterales o multilaterales constituía uno de los pilares de la política internacional que formaba parte de la larga noche neoliberal de los gobiernos traidores de la soberanía y la patria. En el contexto actual creíamos haber superado, sobre todo a partir de la derrota del TLC Ecuador-EE.UU., gracias a la movilización indígena-popular del 2006. Ahora en plena contradicción a la posición del pueblo ecuatoriano, el gobierno de Rafael Correa vuelve a las negociaciones de libre comercio con la Unión Europea.

Esta posición del gobierno a favor de los grandes grupos de poder económico, solamente beneficia especialmente a los Noboas (Banano). Esta pretendida firma de tratado comercial con Europa sería sumamente grave para el Ecuador. Nuestra posición no parte de presunciones y prejuicios, sino de datos y experiencias reales: varios países de Centroamérica (como Nicaragua y El Salvador) ya han firmado, Perú y Colombia también lo hicieron; en estos casos tanto los términos de los tratados como las primeras experiencias son totalmente negativas para los pueblos.

Los temas de mayor preocupación para la economía de los pueblos, sobre todo para la economía indígena y rural son los referidos a la propiedad intelectual, biodiversidad y explotación de los recursos naturales. El gobierno quiere entregar a poderosas empresas transnacionales para que recolonicen a nuestros pueblos y territorios, sobre todo ahora en un contexto de crisis económica que le pone a Europa al borde de una banca rota.

Esto es más evidente cuando por boca de los mismos funcionarios de la Unión Europea han manifestado que cualquier firma de acuerdos comerciales no será en otros términos, ni tampoco algo que esté por debajo de los ya firmados.

Por lo tanto, la posición del movimiento indígena es la misma que frente al TLC con EE.UU.

1.No al TLC, No al libre mercado, No a la minería a gran escala
2.Si a la revolución Agraria, Si a la soberanía alimentaria. Si al comercio justo y equitativo.

Estos son los objetivos que seguimos manteniendo y por la que lucharemos con todas nuestras fuerzas. Finalmente llamamos a los sectores sociales organizados a que estemos vigilantes y alertas sobre estas negociaciones, y a la defensa de la Vida y el Buen Vivir.

Por el Consejo de Gobierno

Humberto Cholango
PRESIDENTE DE LA CONAIE


Ecuador: IV Congreso de CONAIE:

Resoluciones de las Mesas del Trabajo
2011-04-03

Considerando:

Que las Comunidades, Pueblos y Nacionalidades, por herencia ancestral nos constituimos en gobiernos con identidad, territorio y territorialidad, con ejercicio de nuestros sistemas jurídicos de justicia o derecho propio. Su mayor contribución la garantía cotidiana de la comida de los pueblos del campo y la ciudad, mediante el cultivo diario de la tierra, es decir la GARANTIA DE LA SOBERANIA ALIMENTARIA, el cuidado de la Pachamama para la crianza del agua, el arte y la cultura expresado en las artesanías, el teatro, la música, la danza, nuestras ciencias y saberes y demás expresiones de nuestra convivencia milenaria.

Amparados en la Constitución vigente que reconoce la titularidad de derechos a las Comunidades, Pueblos y Nacionalidades, establece los derechos Colectivos. Sustentados en los tratados internacionales, como el convenio 169 de la OIT, la declaración de las Naciones Unidas y sustentados en nuestro derecho consuetudinario.

RESUELVE:

Calificar al gobierno de Rafael Correa, como un gobierno neoliberal, de derecha, al servicio de las empresas transnacionales públicas y privadas, promotor de las concesiones mineras y petroleras inconsultas, que afectan los derechos colectivos y los derechos de la Pachamama, afectando gravemente la vida de todos los ecuatorianos.

Declarar Crimen de Estado el asesinato del Compañero Bosco Wisuma, quien ofrendo su vida luchando en defensa del agua y los derechos de la Pachamama.

Demandar a la Asamblea Nacional la AMNISTIA para todas las personas perseguidas por la Justicia Ordinaria por defender los derechos del agua, luchas contra las mineras, las petroleras, los derechos de la Pachamama y el ejercicio de los derechos colectivos.

Convocar a la gran minga democrática por el No en la consulta popular, porque viola la Constitución, atenta a los derechos humanos de los ecuatorianos, y rompe con la independencia de funciones que es la base fundamental de un Estado democrático, y propugna la profundización de la criminalización de la lucha social.

Convocar a todas las Comunidades, Pueblos, Nacionalidades, Organizaciones Sociales y sectores organizados de la tendencia de Izquierda Progresista Plurinacional a la GRAN MOVILIZACION en contra de las políticas neoliberales y extractivistas del gobierno de Rafael Correa, la MINKA por el NO EN LA Consulta Popular y la Recuperación de las Instituciones Indígenas.

Quitar simbólicamente el bastón de mando que fue entregado por el pueblo indígena al Presidente de la República Rafael Correa, por ser un gobierno que ha abandonado el mandato del pueblo ecuatoriano, por profundizar el maltrato, el racismo, la criminalización de la lucha social caracterizándola como actos de terrorismo y sabotaje, y la apropiación, vaciamiento de las Instituciones Indígenas.

Exigir el pronunciamiento inmediato a la Corte Constitucional respecto al caso de la Administración de Justicia de la Comunidad La Cocha y exhortar a la Asamblea Nacional el tratamiento inmediato de la Ley de Coordinación entre la Justicia Indígena y la Justicia Ordinaria.

Impulsar una profunda reforma agraria y exigir el estado la aplicación de políticas públicas para garantizar la SOBERANIA ALIMENTARIA en el ecuador.

Estar vigilantes de las intenciones del Gobierno Nacional de subir los precios de los combustibles, los productos de primera necesidad.

Adherirse a la Demanda de los Pueblos del Azuay y de otras iniciativas de los Pueblos y Nacionalidades a nivel nacional, para declarar la inconstitucionalidad de la Ley Minera y las demás leyes que afecten a los derechos colectivos.

Exigir e impulsar la realización de la consulta pre legislativa en todas las leyes, ordenanzas y demás normativas que afecten a las comunidades, pueblos y nacionalidades.

Iniciar de forma inmediata procesos de conformación de las circunscripciones territoriales desde los territorios de las comunidades, pueblos y nacionalidades, en las Parroquias, Cantones, Provincias de mayor población Indígena, la legalización de tierras ancestrales que estén ubicadas dentro de parques nacionales y reservas ecológicas. Exhortando a la SEMPLADES que respete los procesos de autodeterminación de los pueblos y Nacionalidades.

Nombrar una comisión multidisciplinaria, conformada por representantes de los pueblos y nacionalidades, para que en máximo seis meses se prepare una propuesta de reforma de los Estatutos, el proyecto político, y los mecanismos o procedimientos para la autodeterminación de las comunidades, pueblos y nacionalidades de la CONAIE, a través de procesos participativos, desde lo comunitario hasta el ámbito nacional.

Garantizar en todos los ámbitos comunitarios, organizativos y del sector público, el cumplimiento de la equidad de género, y generacional de forma alternada y secuencial. Conformando veedurías para su cumplimiento e impulsando la implementación de la agenda de las mujeres de las comunidades y pueblos indígenas.
Participar activamente en el Encuentro Continental por el Agua y la Pachamama a realizarse en Cuenca en el ámbito del Inti Raymi, del 21 al 23 de Junio del 2011.

Decretar en estado de emergencia los territorios del Pueblo de RUKU LLAKTA y todos los territorios que estén amenazadas por las empresas petroleras y mineras, que pretenden destruir la biodiversidad, contaminar las aguas y por ende propender actos de genocidio en contra de las poblaciones indígenas.

Rechazar la implementación del proyecto RED, SOCIO BOSQUE, SOCIO PARAMO en los territorios de los Pueblos y Nacionalidades, por ser una forma de usurpar los territorios y mercantilizar los elementos de la Pachamama.

Implementar en la CONAIE una secretaría de propiedad intelectual que impulse procesos de socialización y la generación del registro de propiedad comunitaria de los saberes y creaciones de las comunidades, pueblos y nacionalidades en todo el territorio ecuatoriano y fuera de ella.

Constitución de un equipo interdisciplinario de los pueblos y nacionalidades, para la elaboración de propuestas de leyes y observaciones, enmarcados en el Estado plurinacional e intercultural del Sumak Kawsay, generar herramientas y mecanismos para la socialización e implementación de las leyes y normativas en cada una de las circunscripciones territoriales comunitarias, de pueblos, nacionalidades y los diferentes niveles de gobierno y el ámbito nacional.

Fortalecer los proceso, las dirigencias y de sistemas de comunicación de las Nacionalidades y Pueblos como un eje fundamental para el Proyecto Político de la Organización Nacional, como en la reconstitución y autodeterminación de las nacionalidades y pueblos del ecuador.

Promover el análisis de la ley de Comunicación desde un enfoque de derecho de los pueblos y nacionalidades en el marco del Estado Plurinacional e Intercultural y evaluar las acciones realizadas por las propuestas comunicativas para nacionalidades y pueblo en un plazo determinado.


Demandar al Estado Ecuatoriano, el respeto de las doscientas millas marinas del mar territorial.

miércoles, 8 de junio de 2011

"El pensamiento crítico no puede ser encarcelado"

RECUENTO VISUAL DE LA DETENCIÓN - LIBERACIÓN DEL

PROFESOR MIGUEL ÁNGEL BELTRÁN














Comité por la liberación de Miguel Ángel Beltrán Villegas Colombia

Breve crónica de un montaje

Fuente: Desde Abajo Info


"La persecución a la universidad pública ha sido una constante en el régimen de Álvaro Uribe, a finales del mes de octubre de 2007, la Fiscalía General de la Nación solicitó a las universidades públicas (Pedagógica, Distrital, Nacional) los listados de estudiantes y docentes que han estado en dichas instituciones desde 1992...."

lunes, 6 de junio de 2011

San Juan Copala: "Llegaron los indios, los desplazados"

Retorno a Copala
Autora: Érika Ramírez

Fuente: Contralínea 236 / 05 de junio de 2011

Fotos: Contralínea


Más de 300 familias pretenden llegar a San Juan Copala, centro ceremonial de la cultura triqui, de donde fueron desplazadas por las organizaciones MULT y Ubisort durante la administración de Ulises Ruiz. Apostados en el centro de Oaxaca, esperan que el gobierno aliancista de Gabino Cué Monteagudo les garantice una entrada libre de violencia a su tierra. A su paso por la ciudad de México, reciben cobijo y solidaridad de colonias y pueblos en lucha; pero ni una puerta oficial se les abre; silencio e indiferencia de autoridades federales y consorcios mediáticos

Fidelfia tiene 12 años; su hermana, 14. La mayor es tímida, apenas habla; entrelaza y desata sus dedos, mientras Filadelfia denuncia con voz clara y fuerte. Se nota el carácter, la fuerza, también la desesperación: “Es que mis hermanitos no tienen nada. Mi papá no puede trabajar por el balazo en la cabeza. Mi abuela tampoco: se lastimó un brazo al salir por el monte. Por eso, nosotros les mandamos dinerito, pero no nos alcanza para todos”.

Para la niña triqui, no hay más opción que trabajar, tejer todo el tiempo, todos los días. Las diademas que elabora apenas si le dan para comer y mandar un poco de “dinerito” a Yosoyuxi –la comunidad vecina de San Juan Copala, de donde escapó con su familia el año pasado.

Teresa Ramírez Sánchez, mujer triqui, de 32 años de edad, era la madre de Fidelfia. Fue asesinada al pie de la carretera el 19 octubre de 2010. Apenas había salido de la tierra que la refugiaba, una bala atravesó su espalda. Su esposo y padre de seis hijos, Jordán Ramírez González, libró la muerte, pero ahora padece enfermedades, hambre, desempleo, la orfandad de su familia y la suya.

“Allá teníamos todo: ropa, huaraches. Mi papá sembraba frijol, maíz, quelite, también guayabas y duraznos; con eso comíamos. Ahora comemos lo que se puede”, dice la niña ataviada con un huipil rojo que le tejió su abuela.

Fidelfia va de una oración a otra, trata de decir todo, que nada se le olvide. Ella quiere regresar a su casa. “Nos salimos de Copala porque los del MULT [Movimiento de Unificación y Lucha Triqui] y la Ubisort [Unidad para el Bienestar Social de la Región Triqui] nos disparaban”.

“Teníamos miedo. Nos prestaron una casa en Yosoyuxi; ahí nos quedábamos. Pero nacimos en Copala. Nos acostumbramos a vivir ahí, ahí pensamos que es nuestro único hogar. Mi mamá era buena, trabajadora, nos quería”, dice.

A Fidelfia y a sus hermanos se les acabó todo: la tranquilidad, la alimentación precaria, pero asegurada al día; la escuela, la familia, la infancia. “Desde que mi mamá murió, nos tuvimos que venir a México, con mi tía, a vender diademas”, relata.

Como la familia de Filadelfia, otras 300 (más de 1 mil personas) salieron huyendo de las balas, las violaciones sexuales, los golpes y el saqueo en San Juan Copala, centro ceremonial de la región triqui en Oaxaca. En ese lugar se desató una guerra silenciosa comandada por paramilitares.

Desde noviembre de 2009, los habitantes que exigían autonomía para el municipio de San Juan Copala –hombres, mujeres, niños y ancianos– viven asilados en el zócalo de su propio estado o el de la ciudad de México. Salieron poco a poco, mes tras mes, en espera de que todo terminara pronto.

Ahora, viven en “plantones” donde padecen la incertidumbre, la zozobra, el hambre y el abandono de los gobiernos. También llegaron a Guadalupe Tilapa, Yosoyuxi, Santa Cruz Tilapa, Agua Fría, pueblos vecinos en los que encontraron un amparo.


La indiferencia

Los portones de Palacio Nacional, cerrados. En el mástil no había bandera que ondeara ante su paso. Soldados y policías los miraban de reojo, como negando a su propio pueblo. Algunos con sorna, indiferencia o incomprensión. Llegaron los indios, los desplazados. Los triquis habían arribado a la plancha del zócalo capitalino después de cinco días de recorrer carreteras y caminos. El fin: intentar el regreso a su comunidad.

Alzaban cinco mantas con la exigencia de justicia y respeto para su pueblo. Gritaron consignas que parecían irse al vacío. Hubo eco sólo entre ellos y sus acompañantes. Son los desplazados de San Juan Copala que marcharon con la misma fuerza bajo una pertinaz lluvia o a los rayos del sol. Ellas, ataviadas con su huipil de estambre rojo y listones de colores, que se levantan a la menor provocación del viento.

Las mujeres que encabezan la Marcha del Color de la Sangre –como se le llamó a esta manifestación de los indígenas del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente– fueron escoltadas por sus hombres, maestros, obreros, campesinos.

No hubo cámaras de video que transmitieran a nivel nacional el conflicto que ha dejado a más de 300 familias sin vivienda, sin tierras donde sembrar. Tampoco, micrófonos que llevaran a las estaciones de radio la problemática.; pero sí, escasas plumas, que parecía no tener espacio en sus medios. Nada se publicó, nada se dijo, como si nada pasara.

Acompañados por la sociedad civil, los campesinos, los despojados del empleo, sus bienes. Unas 500 personas rodearon la plaza principal para exigir justicia y el esclarecimiento de la muerte de Alberta Cariño Trujillo, directora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos, y Jiry Jaakkola, observador de derechos humanos de origen finlandés, asesinados el 27 de abril de 2010 en la comunidad La Sabana cuando pretendía entrar la primera caravana de paz a la zona.

Justicia, también para Timoteo Alejandro Ramírez, líder triqui de la comunidad de Yosoyuxi e impulsor del Municipio Autónomo de San Juan Copala, ejecutado con Tleriberta Castro, su esposa, el 20 de mayo de 2010. Justicia para los más de 20 muertos que ha dejado el asedio paramilitar en la zona. Justicia para las mujeres violadas; para los desplazados que ahora quieren regresar a su tierra.

Triquis en el DF

Llegaron la madrugada del 25 de mayo. Habían pasado por Oaxaca, Puebla y el Estado de México. Recorrieron universidades, campos, urbes. Acamparon donde les abrieron las puertas, donde también hay problemas, donde se busca la unión.

En el Distrito Federal, pernoctaron en las casas semidestruidas que ha dejado la obra de la Supervía, en la colonia La Malinche, delegación La Magdalena Contreras. Como en un campo de batalla, los niños jugaban entre los escombros. Allí, se prepararon 30 kilos de maíz para pozole, se escucharon discursos, se bailó. Fueron recibidos por los integrantes del Frente Amplio contra la Supervía Poniente, quienes se oponen a la construcción privada de capital español que impulsa el gobierno de Marcelo Ebrard al Sur de la ciudad.

Un día antes habían estado en la Universidad Autónoma de Chapingo y en el pueblo de San Salvador Atenco, donde Ignacio del Valle, líder de los campesinos de esta comunidad, les entregó un machete como símbolo de resistencia.

En La Magdalena Contreras, Rafael Martínez, vocero del Frente Amplio contra la Supervía Poniente, dice que “el desplazamiento de las personas no sólo se está dando en las comunidades indígenas en toda la República, sino también en las ciudades, con el propósito de realizar grandes obras. Cuando los gobiernos ya no funcionan, creemos que ya no importa a quién se le pega. Hoy en día lo hacen con la gente del Municipio Autónomo de San Juan Copala, pero también lo hacen aquí. Es importante tener este vínculo para ver cómo podemos hacer esta lucha frontal”.

Timoteo sigue

Se va terminando el recorrido. Una centena de mujeres triquis se enfilan en dos grupos, levantan las fotografías de sus muertos. Ahí va Bella Alejandro, hija del líder triqui Timoteo Alejandro. Grita, sonríe, comparte con sus compañeras la consigna “¡Gabino, Gabino, castigo a los asesinos!”.

“De mi padre aprendimos mucho; nos enseñó a apoyar a las personas y a ser solidarios. Nos decía que debíamos compartir todo. Le importaba mucho la gente de San Juan Copala y a las de las otras comunidades también. Daba su propia vida por ellos; la dio, lo hizo.

“Nos enseñó a cuidar a las mujeres. Nos mandaba a aprender de los derechos de las mujeres con Bety Cariño. Lo que más nos ha dolido de todo esto es que los de la Ubisort y del MULT no sólo han asesinado a los hombres, también han violado a las mujeres. Eso es un horror. Mi padre nunca quería eso”, recuerda la joven de 18 años.

Bella creció en Yosoyuxi; ahora vive en todas partes. Después del asesinato de su hermano, su padre y la esposa de éste, nada es seguro. Va de un estado a otro en busca de trabajo, de sustento. Supo de esta marcha mientras se conmemoraba un año de la muerte de Timoteo en su comunidad.

“A veces no sé qué hacer; no tengo ganas de nada, me siento muy triste. Pero, como un día dijo mi padre, así es la vida. Lo que tengo ahora es a su gente; por eso estoy aquí”, dice.

La autonomía

La calle 5 de Mayo, en el centro histórico de la ciudad de México, es el escenario donde los reclamos, los machetes y la fuerza se combinan. Ahí van los triquis, también los opositores a la Supervía, los adherentes a La Otra Campaña y los universitarios.

Ahí va Ignacio del Valle, excarcelado el 1 de julio de 2010 luego de permanecer cuatro años y 27 días recluido en el Penal Federal de Máxima Seguridad del Altiplano por el delito de secuestro equiparado.

También, Ángel Benhumea, padre de Alexis Benhumea Hernández, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México asesinado en 2006. El joven fue herido en la cabeza por un proyectil de gas lacrimógeno durante los hechos violentos del 4 de mayo en San Salvador Atenco.


Con el machete en alto, Ignacio del Valle habla de la autonomía que exige San Juan Copala: “Quien en su boca tiene la palabra autonomía es porque encierra una actitud de conciencia revolucionaria. Plantea la no dependencia, la libertad, la democracia. Quizá en una forma que pareciera rudimentaria, es lo que significaría en un país la soberanía, la libertad de decidir el futuro de una comunidad.
“Conseguir la autonomía no es fácil, es todo un proceso de conciencia de quienes esgrimen en su voz esa forma de querer vivir diferente. La diferencia está en reconocernos como pueblo, en fincar un futuro que emerja de la decisión de cada uno de los ciudadanos. Esto es consecuencia de que el sistema ha llegado a un punto de crisis, en donde ya no se enmascara, reprime a la gente que protesta”, dice.

Medidas cautelares ineficaces

Desde septiembre de 2010 se han pedido medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para garantizar la seguridad y protección a más de 1 mil habitantes de San Juan Copala y las comunidades aledañas.

Sin embargo, Priscila Rodríguez Bribiesca, abogada responsable de la solicitud al organismo interamericano, dice que “el gobierno mexicano no ha hecho nada en estos nueve meses que lleva de desplazamiento, pese a que la CIDH ordenó al gobierno mexicano entablar reuniones semanales con los primeros 135 beneficiarios de estas medidas cautelares”.

El pasado 24 de mayo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) también emitió una serie de recomendaciones, entre las que destaca: “Se tomen las medidas inmediatas que se consideren pertinentes para lograr la efectiva restitución de los derechos humanos a la seguridad pública, a la educación, a la protección de la salud y al libre tránsito de los habitantes de San Juan Copala, Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca, con el propósito de preservar el orden en la comunidad, sentar las bases para la consecución de una convivencia social armónica perdurable; y garantizar la no repetición de estos actos violatorios de los derechos humanos y se remitan a este organismo nacional las constancias que acrediten su cumplimiento”.

Las recomendaciones fueron dirigidas al gobernador Gabino Cué Monteagudo, a la diputada Eufrosina Cruz Mendoza –presidenta de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura del Congreso oaxaqueño–, y a los integrantes del Ayuntamiento de Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca.

Raúl Plascencia Villanueva, presidente de la CNDH, dice a Contralínea que, con ello, “estamos acompañando por segunda ocasión a los miembros de la caravana que proceden de San Jua

n Copala. También que se puedan abrir los canales institucionales para dotar de garantías adecuadas a todos los miembros de la comunidad y que puedan ejercer plenamente sus derechos, sobre todo vivir con la seguridad adecuada”.

La CNDH ordena que se instrumenten las acciones “necesarias para garantizar el retorno de los pobladores que, con motivo de la inseguridad que prevalece en San Juan Copala, abandonaron sus domicilios; así como impulsar el desarrollo regional, con el propósito de fortalecer la economía local y mejorar las condiciones de vida de todos sus habitantes”.

Para el organismo defensor de los derechos humanos, es necesario que se “instruya a quien corresponda para que se repare el daño a las víctimas del presente caso, con motivo de la actuación irregular de los servidores públicos del Estado, tendientes a reducir los padecimientos que presenten en cada situación en particular a través del tratamiento médico y sicológico que sea necesario parar establecer su salud física y emocional”.