"El sistema organiza la producción y la explotación de cierta manera; los trabajadores inventan medios de réplica y de lucha contra esta organización; tarde o temprano, el sistema los integra o los recupera; el terreno de la batalla se desplaza, los trabajadores inventan nuevos medios, y así sucesivamente. La historia es esto" Cornelius Castoriadis
miércoles, 6 de junio de 2012
Presos de San Sebastián Bachajón: tortura institucional
lunes, 14 de mayo de 2012
¡¡A tumbar las paredes del calabozo!!
miércoles, 30 de junio de 2010
Reacciones por la liberación de los presos de Atenco
Declaración del Movimiento por Justicia del Barrio,
Harlem, Nueva York.
*Júbilo en el Este de Harlem, Nueva York por la liberación de los 12 presos políticos de Atenco anunciada hoy en México.
*Movimiento por Justicia del Barrio, La Otra Campaña Nueva York, planea enviar a una delegación a recibir a los presos politicos liberados.
Un fuerte abrazo solidario y muy celebratorio de todos y cada uno de los hombres, las mujeres, l@s niñ@s y l@s ancian@s humildes desde el Este de Harlem zapatista para nuestros hermanos y hermanas de Atenco. Nos hemos enterado con gran júbilo de la liberación de los luchadores sociales que han aguantado una condena injusta impuesta por el gobierno por venganza pura, sólo porque resistieron y defendieron sus tierras. Desde hace cuatro años han tenido que soportar un encarcelamiento injusto. Desde hace cuatro años han tenido que aguantar los sermones de quienes alegan “legalidad” y “apego al estado de derecho” en un país de feudos donde sólo reinan la impunidad y la injusticia. Su resistencia y su valentía ha sido para nosotros una inspiración y una poderorísima razón para seguir luchando.
Queremos que sepan que el Este de Harlem zapatista está hoy celebrando, pues sabemos que esto no fue un triunfo del estado de derecho que no existe en México, sino de la organizacion y movilización de todos nuestr@s hermanas y hermanos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, y de nuestros herman@s zapatistas en Chiapas, y de nuestros compañer@s de buen corazon en Mexico y todas partes del mundo. A tod@s ell@s l@s abrazamos y l@s festejamos también. Gracias a todos estos grandes corazones unidos es como seremos capaces de lograr que América del Valle pueda estar libre en su patria sin ser perseguida como una criminal que no es.
La liberación de nuestros hermanos presos no es un perdón inmerecido. Es la prueba de que nunca debieron estar en la cárcel. Mientras tanto, los responsables de la represión que sufrió Atenco dirigido por el Estado de México y criminales como Enrique Peña Nieto y la policía militarizada que golpearon salvajemente a la población, torturaron sexualmente a las mujeres y mataron a dos jóvenes en Atenco siguen con impunidad.
Desde El Barrio, Nueva York, queremos que sepan que estamos más que nunca con ustedes en la lucha que nos espera, hasta lograr que exista en nuestra patria una verdadera justicia.
¡Viva el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra!
Desde el otro lado de la frontera:
Movimiento por Justicia del Barrio
La Otra Campaña Nueva York
Ignacio del Valle: "Esto es como sembrar la tierra. Ahora nos toca cultivar"
LA SCJN HA DECLARADO LA LIBERACIÓN DE LOS 12 PRESOS POLÍTICOS DE ATENCO. A CONTINUACIÓN REPRODUCIMOS LA ENTREVISTA PREVIA A LA RESOLUCIÓN DE NACHO DEL VALLE AL PERIÓDICO LA JORNADA... *No debemos tolerar la injusticia cotidiana, señala
*Tenemos que despertar a ese gran pueblo adormecido
*Blanche Petrich
Miércoles 30 de junio de 2010,
Cuatro años en una celda de dos metros por tres, 23 horas diarias de soledad y una hora de patio que puede ser suspendida por cualquier motivo. Aun así, Ignacio del Valle, el líder del movimiento en defensa de la tierra en San Salvador Atenco, asegura que el pueblo de México es el único que a fuerza de conciencia y de tener presencia puede cambiar lo que ya caducó, de cambiar lo que está haciendo daño al país.
Con una sentencia de 112 años de prisión dictada por un juez que consideró que un acto de presión a funcionarios públicos fuera calificado como delito de secuestro equiparado, Del Valle consigue por primera vez hablar con un medio de comunicación desde el penal de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya, estado de México.
Ocho minutos apenas. Una entrevista muy apretada en la que alcanza a expresar su sentir sobre la decisión de los cinco ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que se anuncia hoy.
“Tengo confianza en que las cosas se den positivamente en favor de todos mis compañeros –comenta–; desde luego que también estamos preparando nuestra mente por lo que suceda, porque también puede ser algo diferente. La realidad nos ha enseñado que cuando esperamos una cosa positiva pasan las cosas de otro modo. Sabemos que en este sistema la justicia no se da como debe ser”.
Se trata de una resolución de la cual, de algún modo, pende su vida, pues es el último recurso legal que podría dejarlo en libertad. O dejarlo tras las rejas de por vida.
–Este proceso ha estado marcado por dos vías: la batalla jurídica y la vía de la movilización popular.
–Es así. Y ha sido muy importante. De otra manera no sería posible. Estamos frente a esta esperanza por el actuar del frente (de Pueblos en Defensa de la Tierra), y no sólo de mi comunidad sino de muchos otros hermanos en México que nos han brindado su solidaridad y comprensión. Todo esto nos indica que tenemos que hacer algo contra las injusticias que se dan de manera cotidiana. Tenemos que dar esa lucha en todos los frentes que existan. Si no lo hacemos, ese nuevo amanecer que perseguimos los que queremos justicia nunca va a llegar.
Pese al encierro en esta prisión, Ignacio del Valle logró mantener presencia en el movimiento atenquense gracias a sus cartas, largas misivas escritas a mano con una caligrafía preciosa.
La más reciente empezaba así: Desde este lugar en donde nos ha tocado hacer trinchera, en la que sus muros, sus barrotes de acero, sus alambradas de cuchillas filosas y puntiagudas pretenden aniquilar nuestro espíritu que se mantiene de pie...
Por teléfono reitera ese buen ánimo: Felipe Álvarez, Héctor Galindo y yo estamos bien, estamos más fuertes. Nos hemos forjado, como los machetes, que a fuerza de golpes se les saca filo.
–¿Está haciendo planes, si acaso sale libre? ¿Cómo imagina su regreso a Atenco?
–Yo nunca me he ido de mi pueblo, siempre he estado con él.
En sus años de ausencia, su parcela no ha estado ociosa. Su esposa Trinidad Ramírez la ha estado cultivando. Su taller para imprimir camisetas tampoco, sus hijos Ulises y César lo mantienen trabajando. Y el movimiento que él lideró a partir de 2002 sigue presente.
–¿Con qué se imagina que se va a encontrar?
–Nos queda mucho que hacer. Esto es como sembrar la tierra. Ahora nos toca cultivar, queremos una cosecha de lo que al tiempo sembramos.
–¿Qué aprendizaje le deja la cárcel?
–No debemos tolerar la injusticia cotidiana. Es imposible que al vernos en las condiciones en que estamos no hagamos nada. Tenemos que despertar a ese gran pueblo que de alguna manera ha sido adormecido. Como experiencia, la vida nos puso en esta situación y la tenemos que enfrentar.
–¿Cambiaría algo de lo que se hizo en la lucha de Atenco?
–No nos arrepentimos de nada, estamos conscientes de lo que perseguimos. Lo que hemos hecho fue sólo defendernos. Por la realidad que hemos vivido entendimos que los derechos no sólo se exigen. Ya basta de que sólo exijamos ser escuchados. La libertad la tenemos que tomar en nuestras manos, el pueblo debe tomar lo que le corresponde en forma natural.
De todos los perseguidos de Atenco, es a Ignacio del Valle a quien se le castigó más duramente. En mayo de 2007, a un año de su arresto en Texcoco, el juez del primer tribunal penal de Toluca lo sentenció a 67 años de prisión. La Procuraduría de Justicia mexiquense consideró la pena insuficiente y recurrió el dictamen. El juez de la sala de Texcoco le añadió otros 45 años. Adicionalmente le impuso una multa de 157 mil pesos. En junio de ese año la Secretaría de Finanzas en Toluca ordenó el embargo de su casa.
Con toda esa carga a sus espaldas, Ignacio del Valle no olvida a los trabajadores despedidos del Sindicato Mexicano de Electricistas que están en huelga de hambre en el Zócalo capitalino. Envía abrazos y saludos a mis hermanos del SME, a mis hermanos mineros, a las organizaciones hermanas que están en pie de lucha y en resistencia.
Cualquiera que sea el fallo de la SCJN hoy, el hombre tiene pila para rato: Nos esperan muchos años por seguir la lucha. Nuestra existencia entera no va a alcanzar para todo lo que tenemos que hacer. La esperanza se construye, no se espera.
Faltan muchas cosas que decir, pero el tiempo se agota. Estamos en la línea. Gracias. Y la llamada se corta.
NOTICIAS SOBRE LA RESOLUCIÓN DE LA SCJN, QUE HA DECLARADO LA LIBERTAD INMEDIATA DE LOS 12 PRESOS DE ATENCO:
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2010/06/30/libera-scjn-a-los-12-presos-de-san-salvador-atencohttp://www.eluniversal.com.mx/notas/691660.html
http://www.milenio.com/node/476678
lunes, 28 de junio de 2010
Video con el abogado del FPDT Atenco (Carmen Aristegui)
jueves, 24 de junio de 2010
"Me voy, pero no me rindo"
Al pueblo de México:A los pueblos de la orilla del agua, Atenco:
A mi madre, a mi padre y mis hermanos:
A todas las organizaciones y personas que luchan por la libertad y la justicia en nuestro país:
Han pasado cuatro años desde aquella bárbara agresión del gobierno federal y el gobierno del Estado de México contra nuestro pueblo digno y rebelde de San Salvador Atenco. Desde aquellas salvajes golpizas contra hombres, mujeres y niños; del allanamiento y destrozo de nuestros hogares; el asesinato de Alexis Benhumea y Javier Cortés; el encarcelamiento de más de 200 compañeros; la humillación y violación de decenas de nuestras compañeras durante su traslado al penal; la expulsión del país de amigas chilenas, alemanas y españolas que atestiguaron y sufrieron la represión. Todo, a manos de los cuerpos policíacos estatal, federal y municipal. Todo, ordenado, dirigido y supervisado personalmente desde un lugar situado a unos metros de los hechos, por el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. Todo, impulsado por la presidencia de la República para cobrarnos la afrenta de haberle impedido arrebatarnos nuestras tierras para cerrar el negocio del sexenio: el de abrir un nuevo aeropuerto con un corredor comercial a todo lujo de varios kilómetros de largo.
Durante estos cuatro años hemos debido luchar y resistir en condiciones sumamente adversas, pero aún así hemos logrado liberar a la mayoría de los presos, han vuelto a su casa la mayoría de los perseguidos y lo más importante es que el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) está vivo y luchando incansablemente por la libertad de los presos que faltan, pero también atento a impedir el despojo de nuestras tierras.
Hoy estamos a escasos días del desenlace jurídico de la lucha por la libertad de nuestros presos. Hemos jugado la última carta legal que tenemos para lograrlo (el amparo definitivo), y la decisión está en manos de la última instancia legal a la que podemos recurrir en México: la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Quisiera equivocarme, pero todo apunta a que en los próximos días, los ministros atenderán a una decisión de Estado: dejar en la cárcel a algunos presos políticos de Atenco. Sacarán a unos cuantos, reducirán las condenas de otros, pero la realidad es que la injusticia prevalecerá. Una decisión con la que especulan tanto el PAN como el PRI; tanto Calderón, como Peña Nieto, padre y creador de toda esta barbarie. Habiendo una decisión de Estado de por medio (como ocurre también en el caso del SME), es muy difícil que la Corte no la acate. Son contados lo jueces dispuestos a desacatar una orden así girada desde el poder. Por temor o conveniencia, por presiones o por intereses. Basta hacer un breve recuento de su reciente actuar:
La SCJN ha dejado libre e impune a un gobernador que en cadena nacional fue evidenciado protegiendo a una red de grandes empresarios pederastas denunciados por Lydia Cacho, el góber precioso no fue ni siquiera molestado por la Corte.
Más de 20 muertos dejó la represión en contra de la APPO en 2006, las fotos de los sicarios de Ulises Ruiz disparando contra el pueblo de Oaxaca aparecieron en la portada de varios diarios de circulación nacional, cuando la SCJN revisó el caso no puso tras la rejas a ninguno de los sicarios y mucho menos ejecutó acción alguna contra el gobernador oaxaqueño.
Liberó, eso si, a paramilitares responsables de la masacre de Acteal, entre ellos, dos asesinos confesos.
En el caso de la guardería ABC, puso por encima la tradicional impunidad de los funcionarios que se enriquecen a costa de abaratar la calidad de los servicios que ofrecen, al profundo grito de justicia emanado del dolor por la muerte de 49 niños.
Ya una vez la Corte discutió el caso Atenco y decidió una aberración jurídica al referir que sí hubo violaciones a los derechos, pero que nadie era responsable de tales.
En nuestra patria no hay justicia. Me parece evidente que la Corte no puede sostener la aberración indefendible del “secuestro equiparado”, lo cual anularía las vergonzosas penas de hasta 112 años de cárcel para nuestros presos. Pero tienen la orden de buscar la maniobra “legal” para que algunos de nuestros compañeros aún no salgan libres, y todo indica que eso es lo que al final decidirán, más allá de la intención honorable de algunos de los jueces de poner fin de una vez por todas a esta profunda injusticia (nuestro reconocimiento a ellos). ¿De qué se trata? De ejercer un castigo ejemplar, descomunal contra los símbolos de la lucha social. Es una forma de advertir a los que se decidan a luchar, a qué se atienen si persisten en su intento. Saben que la situación es inestable. Tienen miedo, tratan de disuadir al pueblo de toda decisión de rebelarse, para atemorizarlo. Y por eso mismo es que creo que hay una decisión de Estado. La clase política requiere mantener la amenaza vigente, y por ahora no hay mejores candidatos para ello que los rebeldes, insumisos e incorruptibles campesinos del FPDT. Pero nosotros no lo aceptamos, queremos justicia, no más engaños de los mercaderes del derecho. No nos vamos a resignar, vamos a seguir luchando, porque en un país como el nuestro, donde se cierran las puertas de la justicia, la alternativa que nos queda es luchar y organizarnos para detener tanta impunidad.
Me encuentro ahora en esta embajada en México de la República Bolivariana de Venezuela, pidiendo asilo político después de cuatro años de incesante persecución política en mi contra, de no poder salir a la calle ni ver a mis seres queridos, de no poder volver a mi casa ni a mi pueblo. Cuatro años que han sido de amedrentamiento pero también de indoblegable resistencia. Tengo varias órdenes de aprehensión en mi contra, todos los amparos que he solicitado han sido rechazados por el poder judicial. Para mi, no hay más opciones, menos ahora que la Suprema Corte de Justicia de la Nación está a punto de cometer otra brutal injusticia.
Los cargos por los que a mi me persiguen, son los mismos y en los mismos hechos que los de mi papá. Y frente a esta decisión de Estado de dejarlo preso, me he visto orillada a tomar esta decisión, el asilo político, para continuar la lucha desde fuera, pero con más fuerza y en mejores condiciones. He logrado evitar ser encarcelada cuatro años, y por supuesto que si no han logrado apresarme, menos aún lograrán que me entregue por delitos que no cometí.
Es al pueblo de Venezuela y a su presidente, a quienes pido ayuda, porque he sido testigo de su alto espíritu de solidaridad hacia los pueblos que sufren injusticia. Muestra de ello son todos los programas que otorga el pueblo venezolano con médicos, profesores, petróleo barato, operaciones de la vista a cientos de miles de pobres en nuestra América, combatiendo al imperio yanqui y al capitalismo depredador con gran fortaleza y dignidad.
Me voy, pero no me rindo. Y desde aquí quiero agradecer al pueblo humilde que me ha protegido y resguardado todos estos años; no tengo con qué pagarles más que con mi lucha y mi fuerza.
Quiero que lo sepa mi pueblo, Atenco, a quien tanto amo y admiro por su valentía, con quien tengo muchos proyectos y espero regresar pronto para concretarlos, junto a mis compañeros. Quiero que lo sepa mi padre y mi madre y toda mi familia, también que lo sepan mis hermanos de lucha de todos los rincones de mi patria que es México: Si sigo de pie es por todos ustedes, y aunque mañana esté lejos, cuéntenme entre las filas de los que resisten y luchan por un país mejor, por un México sin despotismo político, sin la corrupción, explotación y despojo que hemos sufrido por años, y que ya no estamos dispuestos a tolerar.
Y quiero que lo tengan siempre bien presente: ¡Venceremos! Ahora más que nunca, es momento de unirnos, de pelar juntos contra el enemigo común. Mineros de Cananea, de Pasta de Conchos, pueblo de La Parota y Copala, trabajadores del SME, maestros de la CNTE, estudiantes universitarios, padres de la guardería ABC, de los muertos y las muertas de Ciudad Juárez, familiares de los miles de inocentes asesinados por esta llamada “guerra” contra el narcotráfico, pueblo pobre y trabajador, sin prestaciones, ni buenos salarios, sobreexplotados y humillados, a ustedes me dirijo con todo mi respeto, tenemos que estar juntos, tenemos que acabar de una vez con tanto despojo y represión, tanto de Felipe Calderón, como de quien aspira a ser su sucesor, Enrique Peña Nieto.
Que también lo escuche fuerte y claro el Estado. No pudieron con Atenco y no podrán conmigo. Sigo y seguiré de pie, resistiendo, porque la saña de los de arriba jamás podrá marchitar la rebeldía sembrada y regada por años en la tierra de nuestra nación. Ni sus jueces ni sus medios mentirosos, ni su cárcel ni su persecución, ¡nada detendrá nuestro camino a la justicia y la libertad! En la trinchera que nos toque estar, estaremos con la frente y nuestro puño en alto.
No estoy dispuesta a permanecer más tiempo escondida, acosada, maniatada. Ya son más de cuatro años así, y la situación no tiene visos de cambiar. Mi única alternativa para recuperar la libertad por ahora es acogerme al asilo político por parte de un gobierno realmente democrático y del pueblo; de una pueblo solidario con la rebeldía de sus hermanos de otras tierras. Quiero mi libertad para seguir luchando, para seguir estudiando, para seguir viviendo. Por eso he decidido pedirle al pueblo de Venezuela, a su presidente, Comandante Hugo Chávez, que me acojan en su territorio mientras logro recuperar mi derecho a seguir luchando en mi propio país.
Que el mundo entero voltee a mirar lo que sucede en México. Que observe atentamente lo que está por ocurrir en estos días: que la mayor instancia de justicia de nuestro país, es incapaz de plantar cara ante una decisión de Estado, aún cuando éste cometa la más burda y lacerante de las injusticias.
AMÉRICA DEL VALLE
martes, 22 de junio de 2010
Atenco: Movilización ante la resolución de la Corte
Tomó la estafeta con su esposo Ignacio preso y su hija América prófugaLa necesidad me llevó a liderar al FPDT: Trini
Confía en un fallo favorable de la Suprema Corte que reconstruya su vida
Blanche Petrich
Martes 22 de junio de 2010, p. 5
San Salvador Atenco, estado de México, 21 de junio. En la medida en que se acerca el momento en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emita el fallo que determinará si los 12 “presos políticos” de Atenco quedan libres o terminan de cumplir sus penas de cárcel, María Antonieta Trinidad Ramírez de Del Valle, más conocida ahora como Trini, siente como si el reloj se detuviera, como si su vida entrara al compás de la espera. Lo que está en juego tiene que ver con su lucha por la defensa de la tierra, pero sobre todo, con su familia, su hogar.
Su esposo, Ignacio del Valle, dirigente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), purga una condena de 112 años de prisión, en tanto su hija, América del Valle, está prófuga desde hace cuatro años, acusada de “secuestro equiparado”.
Trini recuerda: “Antes me levantaba y apuntaba mentalmente: hoy hay que ir a la marcha, a la reunión, al foro, a tal cita. Además, escombrar la casa, conseguir las mantas, atender la cocina, echar las tortillas, salir a la parcela. Porque las mujeres del FPDT nos metimos a un proyecto agrícola. El año pasado cosechamos unas mazorcas así de grandes”.
Ahora están esperando que maduren las vainas del frijol. Pero a decir verdad, les ha faltado riego, porque la lucha social ha robado a estas labradoras muchas horas de la labor campesina. “Ahora todo está hecho”, expresa con un dejo de ansiedad. “Sólo nos queda asistir a la concentración del miércoles 23 frente a la Corte, porque ese día sesionan y deciden los cinco ministros de la primera sala, aunque ya nos dijeron que el fallo no se va a anunciar hasta el día 30”.
Si con la resolución de la Suprema Corte de Justicia “logramos la libertad de los 12 presos de Atenco, también vamos a dar un paso para lograr más adelante la libertad de América del Valle, mi hija, que no está en una cárcel, pero tampoco es libre. Si la Corte no los declara libres, tampoco mi hija será libre. Y eso es lo que más me angustia”.
La tarde de domingo la casa de Trini parece más sola que nunca. Desde la calle llega el ruido de los caballos y el timbre de los bicitaxis, como todo tráfico pueblerino. Desde el solar los chillidos de los marranos reclaman su alimento en la porqueriza. En privado, la esposa de Ignacio del Valle, la lideresa de los macheteros de Atenco, descarga su emoción.
“América, es América la que me inquieta. Ya me lo han explicado claramente los abogados, va a ser la última en regresar. Yo sé que no está entre las rejas. Pero no es libre para vivir su vida. Yo pasé por esta experiencia de vivir prófuga siete meses, desde mayo hasta noviembre de 2006, encerrada en pequeños lugares. Imagínate nosotros, acostumbrados a caminar nuestros campos, bajo nuestras nubes. La veo desesperada, aunque en sus cartas expresa mucha entereza.”
Se infunde valor: “Si los ministros entienden la verdad y fallan en favor de los presos, será una victoria de todo el pueblo. Si tan sólo comprendieran que la culpa de la violencia no fue nuestra, sino del mal gobierno. Como esposa de Ignacio me dará una gran felicidad saber que va a regresar a esta casa, a su lucha. Pero sobre todo será una gran felicidad saber que ahora lo podemos hacer juntos”.
Antes del golpe contra el movimiento campesino de Atenco, Trini era la compañera de Nacho, una más entre las muchas mujeres que desde la segunda fila, machete en ristre, nutrían las marchas contra el decreto que pretendía expropiarles las tierras, pagándoles siete pesos el metro cuadrado, para construir un aeropuerto internacional.
Después del ataque de las fuerzas policiacas estatal y federal, con los líderes del movimiento presos o prófugos, esta mujer, enfermera rural y ama de casa, tomó el altavoz y empezó a arengar a los activistas que, apenas sanadas las heridas, se volvieron a congregar frente a la Casa Ejidal Emiliano Zapata.
–¿Te consideras una lideresa natural?
–No, yo pienso como Nacho. Él siempre decía que aquí no hay líderes, el único líder es el trabajo. A mí un día me tocó un despertar muy brusco. Cuando los compañeros no estuvieron entre nosotros me tuve que parar a hablar en un mitin. Y la gente me escuchó. El reto era mantener de pie el movimiento, que no se desmoronara. Uno nunca se prepara para esas cosas. Yo muchas veces me sentí muy insegura, incluso ante los mismos compañeros, que quizá pensaban “bueno, y ésta qué va a poder hacer”. Pero también uno se encuentra con mucha generosidad entre el pueblo, son ellos los que me enseñaron, me guiaron, me fueron forjando.
“Desconocía muchas cosas, pero la necesidad me hizo aprenderlas. La clave fue la presencia constante. Yo convencí con mis acciones, no con palabras: limpiar el local, hacer mantas, convocar reuniones, tomar acuerdos, llamar a las acciones, siempre estar ahí y no perder el piso. Lo que he logrado lo hice siempre al lado de los demás, con el apoyo de muchas manos.
“Recorrí un camino totalmente desconocido que me abrió mucho los ojos. He conocido a mucha gente que de otro modo nunca me hubiera encontrado. Por ejemplo, a Carlos Monsiváis, ¿te imaginas? Un día me tocó verlo, estar con él en la misma mesa con el presidente de Bolivia, Evo Morales. O a Carlos Montemayor. En una ocasión me tocó platicar con él, contarle de nuestra resistencia. Me escuchó con mucha atención. Después le puse nuestro paliacate al cuello. Luego me enteré de todo lo que había escrito, de sus libros, de cómo él siempre fue pueblo. Ese día lloré.
“Recibir el apoyo moral de gente como Eduardo Galeano, como Noam Chomsky, eso nos deja una marca muy profunda, a mí y mis compañeros. Y aprendemos mucho como organización.
“Además, he aprendido a trabajar el campo. Las mujeres del frente nos metimos a un proyecto agrícola. Es un esfuerzo inmenso, que exige trabajo desde las primeras horas de la madrugada. Me encanta el campo, me encanta mi casa, pero ahora también me encanta la lucha afuera y no la voy a dejar. No voy a renunciar a todo esto, no voy a ser un parásito.”
–¿Imaginas la vida con tu esposo de vuelta a casa, libre?
–Lo quiero ver libre ya. Cuando vuelva vamos a platicar mucho, a planear juntos muchas cosas y quizá hasta a pelear un poco porque, la verdad, aquí ya cambiaron los papeles. Tendremos que encontrar la forma de encontrar la igualdad desde la casa. Trataré de entenderlo, pero si no nos entendemos no me voy a detener. Estos cuatro años aprendí que una mujer como yo, pobre e ignorante, puede vencer.
–¿Eres optimista?
–Soy realista. Hay dos antecedentes que me pesan mucho: la primera resolución sobre el caso de Atenco, en el que la Corte dijo: ‘sí se violaron los derechos humanos, pero no hay culpables’. Y la otra, más reciente, la de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora. La Suprema Corte decidió proteger a los altos funcionarios que tuvieron responsabilidad.
“Si hay una posibilidad de que los declaren libres (a los atenquenses), a esa esperanza me aferro. Es la esperanza que sentí cuando fallaron sobre las indígenas otomíes (en abril pasado, cuando se resolvió que no se había respetado el debido proceso en las sentencias de las queretanas Alberta Alcántara y Teresa González). Eso debería ocurrir ahora, pero tengo terror, lo confieso.”
–Me acuerdo muy bien lo que te dijo hace año y medio, cuando la entrevistaste, que si en México hubiera verdadera justicia, no dudaría en entregarse. ¿Eso ha cambiado? Creo que no. Si la Corte falla con sentido de justicia y declara la libertad de los 12 de Atenco, tendría que diseñarse una estrategia legal para que ella pudiera entregarse, defenderse y salir libre. Por el momento, ni tocar el tema.
COMUNICADO URGENTE DEL COMITÉ LIBERTAD Y JUSTICIA PARA ATENCO. PLAN DE ACCION
Como habíamos previsto y anunciado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidirá antes que termine junio sobre la libertad de nuestros 12 compañeros. Es por ello que:
1. Llamamos a realizar una concentración este miércoles 23 de junio frente a la Suprema Corte de Justicia a las 10 hrs. Invitamos a todas y todos a apoyar este mitin.
2. El martes 29 de junio llevaremos a cabo un día de acción global por la libertad de los 12 presos políticos de Atenco. En varias partes del mundo y del país se preparan protestas, movilizaciones y acciones de difusión en demanda de la libertad. Llamamos a la sociedad civil nacional e internacional a sumarse a este día de acciones coordinadas, registrando cualquier acción civil y pacífica a través de nuestra página.
3. Ese día realizaremos una movilización –la última, previa a la decisión- en Ciudad de México, del Angel de la Independencia a la Suprema Corte de Justicia a las 16:00 hrs. Será nuestra última acción antes de esperar la resolución de la Corte. Llamamos a todas las organizaciones, colectivos, movimientos y redes, a todas y todos los activistas, a las miles de personas sin organización que han participado en la lucha por la libertad a sumarse a dicha movilización. Les pedimos puedan difundir por todos sus medios la realización de esta movilización decisiva. En la concentración de 23 de junio tendremos propaganda para todas y todos aquellos que deseen fortalecer la convocatoria a la movilización del 29 de junio.
4. Invitamos a todas las organizaciones sociales, civiles, eclesiales, de mujeres, estudiantiles, indígenas, de trabajadores a firmar el pronunciamiento que más abajo anexamos. El cierre de la recolección de firmas de organizaciones será este jueves 24 a las 12 de la noche a través del correo que abajo se indica.
5. Por último, hace unas semanas iniciamos la recolección de firmas de la ciudadanía. Entregaremos este miércoles 23 las firmas a la Suprema Corte de Justicia. Pedimos a todas y todos aquellos que recolectaron firmas físicamente puedan entregarlas este martes en el centro de acopio que se indica en los formatos (hasta las 6pm) o bien llevarlas este miércoles 23 entre 10 y 11 de la mañana al mitin de la Suprema Corte de Justicia.
6. El lunes 28 se realizará el foro “ATENCO ANTE LA RESOLUCION DE LA CORTE; EL CASO DE LOS 12 PRESOS a las 19 hrs. En Casa Lamm con diversos ponentes.
Llegó la hora compañeras y compañeros. Es el momento decisivo por el cual se ha mantenido una larga resistencia y lucha por la libertad por más de cuatro años. Llegó el momento definitivo. Sabemos que contamos con ustedes en la lucha por la libertad y la justicia.
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra
Comité Libertad y Justicia para Atenco
lunes, 17 de mayo de 2010
Jornadas contra la desparición forzada
EDMUNDO REYES AMAYA Y GABRIEL ALBERTO CRUZ SANCHEZ.
En el marco de la Semana Internacional del Detenido - Desaparecido, la Comisión de Mediación y Organizaciones sociales, de familiares y de derechos humanos convocan a esta jornada contra la Desaparición Forzada que se llevará a cabo en la ciudad de México, bajo el siguiente programa
Lunes 24 de Mayo del 2010.
FORO. LA DESAPARICION FORZADA EN MEXICO: CASO EDMUNDO REYES AMAYA Y GABRIEL ALBERTO CRUZ SANCHEZ
INVITA LA COMISIÓN DE MEDIACIÓN
Lugar: SERAPAZ. Patricio Sanz número 449. Colonia del Valle (entre Luz Aviñon y Romero de Terreros) a tres cuadras de la estación del metrobus Poliforum.
10:00 hrs. Registro de asistentes
10:30 GUERRA SUCIA Y MILITARIZACIÓN EN MÉXICO
Ponentes: Carlos Fazio (periodista, y analista internacional del diario La Jornada)
Dolores González y Gilberto López y Rivas (integrantes de la Comed).
Modera: Jorge Fernández (comed)
11:30 DESAPARICIÓN FORZADA: CASO EDMUNDO REYES AMAYA Y GABRIEL ALBERTO CRUZ SÁNCHEZ.
Ponente: Enrique González Ruíz (integrante de la Comisión de Mediación entre el Gobierno y el EPR)
Modera: Juan de Dios Hernández Monge
12:30 MECANISMOS DE RESPUESTA JURIDICA ANTE LAS DESAPARICIONES FORZADAS EN EL MARCO NACIONAL E INTERNACIONAL.
Ponentes: Pilar Noriega (abogada), Yéssica Sánchez Maya (Abogada, Defensora de Derechos Humanos) y Alberto Brunori (representante en México de la Oficina de la Alta comisionada de Naciones Unidas).
Modera: Pablo Romo (comed)
13:30 DECLARACION POLITICA
Rosario Ibarra de Piedra (por confirmar)
HOMENAJE A CARLOS MONTEMAYOR
Miguel Ángel Granados Chapa (periodista e integrante de la Comed)
Modera: Miguel Álvarez Gándara (comed)
Martes 25 de Mayo del 2010
“ENCUENTRO CONTRA LA DESAPARICION FORZADA EN MEXICO”
INVITAN: COMITÉ HASTA ENCONTRARLOS Y COMITÉ CEREZO - MÉXICO
Lugar: Club de Periodistas
9:30 Registro
10:00 INTRODUCCIÓN GENERAL: Nadín Reyes Maldonado (Comité “hasta encontrarlos”)
10:30 LA LUCHA DE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES Y DE FAMILIARES CONTRA LAS DESAPARICIONES FORZADAS.
Acciones y Estrategias de las diferentes organizaciones participantes (tiempo de intervención 10 minutos por organización)
Modera: Comité Cerezo – México
12:00 IMPACTO PSICOSOCIAL DE LA DESAPARICION FORZADA
Ponentes: Clemencia Correa (posgrado de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México) y Ximena Antillón( Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, A.C)
Modera: Margarita Cruz Sánchez (Comité “Hasta Encontrarlos”)
12:30 PROPUESTAS Y ACUERDOS
Modera: Daniel Rodríguez (Comité Eureka)
14:00 DECLARACIÓN POLÍTICA
Al término del encuentro, el Comité de Familiares de Detenidos - Desaparecidos “Hasta Encontrarlos” convoca:
Acto político frente a la SEDENA
(En las instalaciones del Campo Militar Número Uno. Puerta número 8)
martes, 3 de noviembre de 2009
"Nadie tiene nada que reprocharme"
“Conquistamos nuestra libertad con la lucha jurídica”, dice Jacobo Silva Nogales
Blanche Petrich
Sábado 31 de octubre de 2009, p. 15
Gloria Arenas y Jacobo Silva nunca negaron su pertenencia a un grupo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), obtuvieron su libertad precisamente porque esgrimieron un artículo del Código Penal –el 137– que reconoce la figura de rebelión, al estipular que hechos de sangre ocurridos en el contexto de un combate no son actos delictivos. Ayer, unas horas después de su excarcelación, después de permanecer una década en penales de máxima seguridad, Silva Nogales afirma: “Considerando que tuve toda la razón para alzarme en armas: nadie tiene nada que reprocharme. Ni siquiera si ahora decidiera reincorporarme a la guerrilla”.
Detenidos el 19 y el 22 de octubre de 1999, respectivamente, un tribunal de Chilpancingo los juzgó y declaró culpables por la muerte de un civil durante una emboscada del ERPI al Ejército Mexicano en Guerrero en 1998. Recibieron una sentencia de 51 años, la que apelaron en distintas instancias hasta que el año pasado lograron una reducción de la pena.
Silva Nogales fue fundador del Ejército Popular Revolucionario. Él y Gloria Arenas se separaron para formar otra organización, el ERPI –que también sigue activo– en 1998. Pese a las fuertes rivalidades entre las dos organizaciones, Silva expresó ayer el compromiso de luchar contra los actos represivos del Estado y la tortura, incluida la desaparición forzada de los dos dirigentes del EPR Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, secuestrados en Oaxaca en 2007.
Entre ellos estaba la madre de Jacobo, Inés Nogales, con sus 87 años a cuestas. “Este Jacobo me salió fuerte, ¿verdad? Debe ser por el gusano del mezcal de Minatitlán”, comentó tras escuchar embelesada a su hijo. También estaba la hija de la pareja, Leonor Silva Arenas, y la hermana, Elizabeth Silva Nogales, que fue el sostén de la familia y el motor de la solidaridad durante estos años.
Una conquista de la lucha social
En la rueda de prensa, Jacobo Silva señaló que “nuestra libertad no es una concesión graciosa del gobierno. La conquistamos palmo a palmo con la lucha jurídica”. Explicó su estrategia en el proceso de defensa que él mismo condujo: “Nos acusaron de homicidio e intento de homicidio. Si no hubiéramos sido rebeldes, eso habría sido un delito. Pero en el Código Penal, conforme al artículo 137, los hechos que se dan en el contexto de una rebelión no son delitos. Nosotros ni siquiera tuvimos que demostrar que éramos rebeldes, el mismo Estado así lo tipificó, porque nos acusó de rebelión. En tanto que rebeldes, no somos delincuentes. Yo nunca lo negué ante quienes me interrogaron: era guerrillero, me descuidé y me agarraron. Gloria y yo cometimos actos de rebelión, yo sí hice daño en propiedad ajena, no lo niego. Mi esposa no”.
Con el rapado de cabello típico de los reclusos de máxima seguridad y un rostro que refleja los años de penurias, Silva agregó: “Si no hubiera caído seguiría siendo guerrillero. Mi corazón está con el ERPI y otros grupos armados cuyos nombres ni siquiera se conocen pero que existen. Pero el hecho de haber pasado por la cárcel automáticamente nos ubica dentro del movimiento popular abierto. Éste se va a convertir en nuestra montaña. Los árboles son ustedes, entre ustedes me escondo y me camuflajeo”.
Estar preso
Durante esta década tras las rejas, Silva nunca pudo conceder una entrevista periodística. Ayer habló de su experiencia carcelaria. “Los años de estar preso me colocan en posibilidad de hablar de una realidad que es necesario que se conozca. En las prisiones se infligen lesiones a la dignidad humana, incluso ocurren homicidios que quedan impunes. A mí me tocó estar cerca de uno, un reo asesinado por un funcionario de la prisión. Presenté una demanda penal y no se hizo nada. Un [agente del] Ministerio Público me fue a ver pero no investigó nada”.
Habló de una perspectiva muy personal: “Diez años sin poderme ver en un espejo, sin tener una imagen de mi identidad. En Almoloya se produce un proceso de despersonalización. En ese mundo se es subhumano, se sobrevive sacando fuerzas de flaqueza, inventando nuevas formas de lucha que uno ni siquiera sabía que existían. Sin saber que podía pintar, pinté. Sin saber que podía escribir, escribí. Sin conocer de derecho asumí mi defensa. Eso nos ayudó y yo espero que ayude a otros presos: puede ser que esa sea la ruta que los lleve a la salida.
“La cárcel es una experiencia colectiva; adentro uno sobrevive gracias a la famosa solidaridad. No sé qué habría pasado si ustedes desde aquí no hubieran estado pendientes de nosotros”.
Habló de sus primeras impresiones en libertad: “Oír la voz de un niño, tocar una mano afectuosa, hablar cara a cara de lo que uno quiera, caminar sin que le digan a uno que agache la cabeza, mirar el sol sin cuadritos… ¡es lo máximo!”Durante los primeros años de su sentencia, como terapia ocupacional, Jacobo Silva empezó a dibujar. Pronto se reveló con un fuerte sentido del arte naif. Logró crear cerca de 300 obras, muchas de ellas óleos, que fueron expuestas en 2004 en el Poliforum Siqueiros y en 2006 en la sala de arte Siqueiros. Ayer mismo –sin que se contemplara incialmente que el autor de la obra estuviera presente– se inauguró por la tarde otra muestra de sus pinturas en la Casa de la Cultura de la Delegación Azcapotzalco.






