miércoles, 31 de agosto de 2011

Informe 2010 del FrayBa...

Late la tierra en las veredas de la resistencia
Una mirada a las experiencias de lucha de los pueblos de Chiapas

en la defensa de sus derechos
Informe 2010
Jovel, julio de 2011

Centro de Derechos Humanos
Fray Bartolomé de Las Casas, AC



Algunos fragmentos...

Introducción

El presente informe de este Centro de Derechos Humanos recoge una síntesis de lo sucedido en Chiapas en materia de derechos humanos de abril de 2010 a marzo de 2011.

Hoy México se encuentra bajo la zozobra de una violencia generalizada impulsada por los distintos poderes que gobiernan el país. A pesar de que esta situación conduce a una violación sistemática de los derechos humanos, las culturas originarias sobreviven, se reproducen y continúan generando alternativas de vida.

Uno de los objetivos de este informe consiste en dar cuenta de la situación de los derechos humanos y de los procesos de defensa y ejercicio de derechos en cuatro ámbitos, que conforman los cuatro capítulos centrales del presente documento: el derecho a la tierra-territorio, donde se abordan las reivindicaciones de las mujeres para la exigencia de sus derechos y la defensa de la Madre Tierra; las luchas y dificultadesenfrentadas por los procesos autonómicos en su largo camino de conciencia; la defensa de los derechos humanos, labor que consideramos de alto riesgo; y las acciones de no olvido y de recuperación de la memoria histórica, un trabajo sigiloso desde la resistencia, donde se construyen senderos de esperanza.

Capítulo I
Mujeres en defensa de la Madre Tierra

Las mujeres organizadas han expresado la necesidad de elevar su conciencia para fortalecer procesos organizativos donde puedan ejercer nuevas estrategias de defensa. Como mujeres encabezan varias acciones sociales de defensa y su palabra debe ser considerada en la comunidad para contribuir a definir los caminos de lucha por la defensa del territorio. Las mujeres han sido y continúan siendo las productoras primarias de la economía familiar y comunitaria ya que son las principales proveedoras de alimentos, las que cuidan la salud y las que desempeñan el papel más relevante en el mantenimiento de la cultura desde la cosmovisión de los pueblos indígenas.

Capítulo II
Los caminos de la conciencia en la construcción de la autonomía

Resistencias y el ejercicio de los derechos

El Frayba ha sido testigo de diversos esfuerzos realizados por las comunidades indígenas de Chiapas para la construcción de su autonomía y para hacer realidad una nueva manera de administrar su propio territorio.

En este sentido, los pobladores del ejido San Sebastián Bachajón (SSB) adherentes a La Otra Campaña (LOC) han emprendido acciones de ejercicio de impartición de justicia, como la resolución del conflicto que enfrentan en su territorio y la detención de asaltantes en la carretera que conduce de Ocosingo a Palenque.

De manera similar, en las cañadas de Ocosingo los pueblos indígenas de la región construyen alternativas como la formación de la Sociedad Cooperativa de Transportes Maya Stonil Naj, que se constituyó por acuerdo de las comunidades de la zona para contar con un servicio de transporte propio con el que se comunican entre las diferentes zonas de su territorio.

Capítulo III
La defensa de los derechos humanos, labor de alto riesgo en México

Según la CIDH, más de un tercio de las medidas cautelares otorgadas o ampliadas durante el año 2010 han estado dirigidas a proteger la vida e integridad de los defensores y defensoras de la región cuya vida e integridad personal se encuentran en riesgo como consecuencia de su labor. 25 Sin embargo, las medidas cautelares otorgadas han sido insuficientes para proteger el trabajo de las y los defensores, tal y como han manifestado ante la CIDH varias organizaciones de la sociedad civil de las Américas. Estas medidas no resultan efectivas, por lo que el organismo urgió a los países a adoptar acciones urgentes para proporcionar una seguridad real a las y los beneficiarios de estas medidas, deplorando las situaciones que se presentaron durante el 2010 en las cuales personas que acudieron a audiencias de la CIDH han sido víctimas de acciones de descrédito, persecuciones y hostigamientos en sus países, en ocasiones por parte de autoridades de gobierno.

Capítulo IV
En el silencio de la resistencia hablan los pueblos entre-tejidos de memoria

Verdad y justicia para el no olvido y la no repetición Los procesos de lucha de los pueblos para recuperar la memoria de su historia se basan en el derecho a la justicia y el derecho a la verdad, ambos derechos fundamentales de las personas.

El derecho a la justicia se entiende como el derecho de las víctimas, los sobrevivientes y sus familiares a que, en un tiempo razonable, se haga todo lo necesario para conocer la verdad de lo sucedido y para que se sancione a los responsables.

El derecho a la verdad se refiere a la obligación de los Estados de proporcionar información a las víctimas, a sus familiares o a la sociedad en su conjunto sobre las circunstancias en que se cometieron violaciones graves a los derechos humanos. Para garantizar el resarcimiento de los daños y el goce de derechos en el futuro, la sociedad debe conocer y aprender de los abusos cometidos en el pasado, y por lo tanto el derecho a la verdad se trata tanto de un derecho individual de las víctimas y sus familiares como de un derecho de la sociedad en general.

Para acceder y descargar el informe completo, da click en el siguiente enlace

http://www.frayba.org.mx/archivo/informes/110823_informe2010.pdf












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martes, 30 de agosto de 2011

Caravana en tierras zapatistas....

La Brigada de Observación y Solidaridad con las Comunidades Zapatistas en ruta
Fuente: Zapateando, 30 ago11


Del 27 de agosto al 2 de septiembre de 2011 se estarán desarrollando los trabajos de la brigada de observación y solidaridad con las comunidades zapatistas. Convocatoria lanzada a través de °La Red Contra la Represión y la Solidaridad a nivel nacional.

En ella están participando 57 brigadistas de diferentes partes del país: Tamaulipas, Nuevo León, Nayarit, Guadalajara, Oaxaca, Distrito Federal, Chiapas, Colima, Estado de México, y del mundo como Argentina, Brasil, Polonia, Gran Bretaña, Holanda, Italia y España.

El contexto en el que se realizan estos trabajos es muy difícil, ya que en los últimos meses se ha agudizado la guerra contra las comunidades zapatistas en Chiapas. La represión y el hostigamiento ha ido en aumento, las agresiones van dirigidas contra el avance la autonomía de los compañeros zapatistas.

Tal es el caso de la comunidad de San Marcos Avilés, en donde la lucha por la autonomía a través de la educación trajo consigo agresiones y desplazamiento de las bases de apoyo zapatista por parte de grupos ligados a los partidos políticos, que están en desacuerdo con las practicas autonómicas de l@s compañer@s en resistencia; sólo por nombrar un ejemplo.

Las guerra en contra de los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas se lleva a través de grupos de choque, paramilitarismo, ademas mediante los medios de desinformación, policía, estatal, municipal, Federal; todo esto con el consentimiento de los tres niveles de gobierno y de todos los partidos políticos.

Las tierras por las que están resistiendo fueron los que recuperaron en el levantamiento de 1994. Ésta recuperación de tierras ha sido el corazón de la resistencia zapatista, es decir, la base de la autonomía zapatista (salud, educación, comunicación, agroecología, etc.) que día a día luchan, resisten y viven por mantenerla.

A continuación escucharemos las palabras de Víctor Hugo López Rodríguez Directo del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas que nos platica sobre el actual contexto de agresiones y hostigamiento que sufren las comunidades en resistencia zapatistas y ademas de la ruta que seguirá esta brigada de observación y solidaridad con las comunidades, así como la importancia de estos trabajos.




Boletín de la brigada de observación y solidaridad con las comunidades zapatistas
Lunes 29 de agosto de 2011, por Frayba
Fuente: Indymedia


BOLETÍN DE PRENSA

Este sábado 27 de agosto en San Cristóbal de la Casas, inician los trabajos de la BRIGADA DE OBSERVACIÓN Y SOLIDARIDAD CON LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS, conformada por adherentes a la VI Declaración de la Selva Lacandona, miembros de organizaciones y colectivos de la Otra Campaña en el país y por compañeros y compañeras internacionalistas, la Brigada recorrerá el territorio zapatista en el estado de Chiapas, recogerá los testimonios de la situación que guarda el desarrollo de sus proyectos autonómicos y las acciones con las que los malos gobiernos responden a estas comunidades.

Ante la grave situación que enfrentan nuestros compañeros Bases de Apoyo Zapatistas en varias Comunidades, de acuerdo a la información difundida por las Juntas de Buen Gobierno, agredidos por la organización con cúpula paramilitar denominada ORCAO, en complicidad con los tres niveles de gobierno acordamos en días pasados la realización de esta Brigada de Observación y Solidaridad con las Comunidades Zapatistas, que se llevará a cabo del 27 de agosto al 3 de septiembre.

Nuestra presencia en territorio zapatista, también ratifica nuestro compromiso de lucha y solidaridad con nuestros compañeros y compañeras indígenas, hombres y mujeres dignos que forman las Bases de Apoyo Zapatista, ante la actual situación de violencia; a la vez que documentaremos los avances de la Autonomía Zapatista y el trato del mal gobierno a estas acciones por todo México y por otros países.

Demandamos de los malos gobiernos el respeto a los trabajos de esta Brigada y estaremos informando de sus trabajos.

México, DF a 25 de agosto de 2011. Atentamente,

Contra el despojo y la represión, ¡la Solidaridad! Red Contra la Represión y por la Solidaridad (RvsR)

redcontralarepresion@gmail.com redvsrepresion.chiapas@gmail.com

Por favor apoyen con la difusión y, si es posible, hagan traducción y regrésenlo a redcontralarepresion@gmail.com y redmyczapatista@gmail.com

Se agradece el apoyo que puedan brindar

Comisión organizadora.

domingo, 28 de agosto de 2011

Si tenemos que estar un año en huelga, lo haremos....


Los estudiantes chilenos

Marcos Roitman Rosenmann

Domingo 28 de ago. de 11


No se trata de idiotas, terroristas que lanzan coctel molotov o delincuentes que roban a las mujeres, como los calificó el presidente de la Asociación de Bancos de Chile. Ni tampoco criminales, subversivos o traidores a la patria. Son estudiantes. Para darnos cuenta del talante negociador y dialogal del gobierno con su juventud baste rescatar las palabras del senador pinochetista Carlos Larraín, quien se despachó a gusto diciendo que al gobierno ...no le va a doblar la mano una manga de inútiles subversivos. Y si queremos incursionar en la Iglesia católica, el arzobispo de Santiago, monseñor Ezzati, subrayó: las utopías cuando no tienen racionalidad son solamente utopías. No podía ser de otra forma, la gran beneficiaria de la privatización de la educación en Chile ha sido la Iglesia, que controla más de 20 por ciento de la educación total y representa 70 por ciento del sector privado. Una verdadera bicoca. Sin duda no les apetece hablar de educación pública, gratuita y de calidad. La diatriba de insultos para descalificar las reivindicaciones de los estudiantes no es algo nuevo, pero en esta ocasión ha sobrepasado los límites de lo aceptable. La huelga de hambre, mantenida durante 37 días por seis estudiantes secundarios en la localidad de Buin, se levantó para evitar males mayores y no agregar leña al fuego. Su portavoz hizo gala de sentido común y responsabilidad cuando anunciaba su final. Con esto demostramos nuestro rechazo al gobierno que ha mantenido una postura de intransigencia e indolencia ante nuestras demandas y con una nula preocupación por la inminente pérdida de vidas humanas. El gobierno lo calificó de fantochada inútil.


La actitud del presidente Piñera y la bancada pinochetista se ha caracterizado por cerrar cualquier canal de entendimiento y tildar a los estudiantes de provocadores y necios. El nombramiento de una comisión parlamentaria sin ninguna capacidad legislativa para cambiar nada, se queda como una artimaña para dilatar y mantener el rumbo, buscando apagar el fuego inmediato y que los alumnos vuelvan a las aulas. Ya lo hicieron en la anterior huelga de los pingüinos. Pero los estudiantes han sido claros, es cuestión de decencia, si tenemos que estar un año en huelga lo haremos. Se trata, dice la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo, de concebir la educación como un derecho universal y garantizado por el Estado en un sistema más igualitario, más inclusivo, más diverso y más democrático, y eso es una demanda del pueblo chileno, es una demanda de nuestras familias...


Iracundos, senadores y diputados han preferido la solución de fuerza. No en vano, en materia represiva, Chile obtiene matrícula de honor. Un sobresaliente cum laude. Sus fuerzas armadas y carabineros se han graduado en la tortura y la violación de los derechos humanos. Buen ejemplo es la lucha antiterrorista contra el pueblo mapuche. Han asesinado a un menor de 14 años, Manuel Gutierrez. Pero también, en estos días, llama la atención el uso de perros policías. Su tarea consiste en perseguir, morder e inmovilizar a la presa, en este caso los estudiantes. Perros de caza adiestrados para la cacería humana. Una vez conseguido el objetivo, esperan la llegada de su amo, quien remata la faena. Es decir, sacar la porra y darle una buena tunda de palos. El ritual es simple, primero costillas, luego los riñones, después las extremidades inferiores y por último las superiores. Sin olvidar, claro está, de incursionar en las partes nobles. Tanto estudiante en la calle no es bueno. Chile pierde imagen y se crea la sensación de caos. Mejor pecar por exceso de celo. Las cifras entre detenidos y heridos superó casi el millar en las dos jornadas de huelga general.


Mientras esto sucede a plena luz del día, una nueva generación de dirigentes estudiantiles hace gala de madurez política. No en vano 80 por ciento de la sociedad chilena les avala y defiende. El fracaso del sistema educacional chileno articulado a la lógica del mercado es palpable. La educación se ha convertido en un negocio, ya no se trata de formar en valores democráticos ni en principios solidarios. Por el contrario, se busca el beneficio y la rentabilidad a costa de perder la honra.


La derecha pinochetista y los partidos de la Concertación han sido cómplices de esta política de rapiña educativa que supone una guerra a la educación con valores éticos. Resulta innoble que los que hasta hace unos años dirigieron el país y dieron por bueno este sistema, ex ministros, diputados y senadores del PPD, el Partido Socialista y la Democracia Cristiana, digan compartir las inquietudes y reivindicaciones de los estudiantes, sumándose al carro en el último minuto. No se puede ser mas hipócrita. Nuevamente Camila Vallejo apostilla. El pueblo chileno se cansó de eso. Hoy día creemos que es necesario cambiar el sistema político, cambiar el sistema económico para que justamente la redistribución del poder sea más justo, la distribución de la riqueza más justa y que tengamos condiciones dignas para desarrollarnos como seres humanos, y eso hoy en día no está garantizado. Llevamos 30 años con este modelo y ya no da abasto, la gente no lo quiere y quiere hoy día ser parte de la construcción de algo nuevo.


La clase política en Chile está en entredicho y no tiene muchas salidas, salvo incrementar la represión, cuestión que lamentablemente no podemos descartar. Hoy el pueblo chileno y lo mejor de su juventud está en la calle, defendiendo la dignidad y dejando al descubierto uno de los sistemas educativos mas injustos, elitistas y excluyentes. Sin duda, lo que Salvador Allende, en pleno bombardeo de La Moneda, vaticinaba para Chile, se está cumpliendo. Cuando mostraba su fe en Chile y su destino, señalaba a los estudiantes, entre otros, como depositarios de las futuras luchas democráticas. Sus nuevas generaciones han tomado el testigo y cumplen su voluntad, abrir las grandes alamedas por donde pueda pasar el hombre libre. Vivan los estudiantes chilenos.

jueves, 25 de agosto de 2011

Tal vez... carta tercera en el intercamnio sobre ética y política...



TAL VEZ…
(Carta Tercera a Don Luis Villoro

en el intercambio sobre Ética y Política)

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL
MÉXICO.

Julio-Agosto del 2011.

Para: Don Luis Villoro.
De: SupMarcos


Don Luis:

Reciba los saludos de tod@s nosotr@s y un abrazo fuerte de mi parte. Esperamos que se encuentre mejor de salud y que la pausa en este intercambio haya servido para intentar nuevos planteamientos y reflexiones.

Aunque la realidad actual parece precipitarse en forma vertiginosa, una reflexión teórica seria debería ser capaz de “congelarla” un instante para así descubrir en ella las tendencias que nos permitan, revelando su gestación, ver hacia dónde va.

(Y hablando de la realidad, recuerdo que fue en La Realidad zapatista desde donde le propuse a Don Pablo González Casanova un intercambio: él debía hacerme llegar una paquete de galletas Pancrema, y yo debía enviarle un supuesto e improbable libro de teoría política (por llamarlo de alguna forma). Don Pablo cumplió, y el dilatado andar de nuestro calendario me ha impedido cumplir con mi parte del intercambio… todavía. Pero creo que en lluvias próximas habrá más palabras).

Como tal vez se ha ido insinuando en nuestra correspondencia (y en las letras de quienes, generosos, se han adherido a este debate), la teoría, la política y la ética se entrelazan de formas no muy evidentes.

Ciertamente no se trata de descubrir o crear VERDADES, ésas piedras de molino que abundan en la historia de la filosofía y de sus hijas bastardas: la religión, la teoría y la política.

Creo que estaríamos de acuerdo en que nuestro empeño apunta más hacia tratar de hacer “saltar” las líneas no evidentes, pero sustanciales, de esos quehaceres.

“Bajar” la teoría al análisis concreto es uno de los caminos. Otro es anclarla en la práctica. Pero en las epístolas no se hace esa práctica, si acaso se da cuenta de ella. Así que creo que debemos seguir insistiendo en “anclar” nuestras reflexiones teóricas en los análisis concretos o, con más modestia, tratando de acotar sus coordenadas geográficas y temporales. Es decir, insistir en que las palabras se dicen (se escriben, en este caso) desde un lugar y en un tiempo específico.

Desde un calendario y en una geografía.

I. El espejo local.

El año del 2011, Chiapas, México, el Mundo.

Y en estos calendario y geografía, acá seguimos atentos a lo que pasa, a lo que se dice y, sobre todo, a lo que se calla.

En nuestras tierras seguimos en resistencia. Siguen las agresiones en contra nuestra provenientes de todo el espectro político. Somos un ejemplo de que es posible que todos los partidos políticos tengan un mismo objetivo. Auspiciados por los gobiernos federal, estatal y municipales, todos los partidos políticos nos atacan.

Previa a cada agresión o después de ella, hay una reunión entre funcionarios gubernamentales y dirigencias “sociales” o partidarias. Se habla poco en ellas, sólo lo necesario para acordar el precio y la forma de pago.

Aquellos que critican nuestra posición zapatista de que “todos los políticos son iguales”, deberían darse una vuelta por Chiapas. Aunque es seguro que dirán que es algo estrictamente local, que eso no pasa a nivel nacional.

Pero en la clase política chiapaneca se repiten, con sus toques autóctonos, las mismas rutinas ridículas de los tiempos preelectorales.

Hay ajustes de cuentas internos (al igual que en las bandas criminales), que en la clase política se disfrazan de “justicia”. Pero en todas partes se trata de lo mismo: dejar libre el camino al elegido en turno. Todo lo que pasa abajo se tacha de ser un complot de uno o varios rivales. Todo lo que pasa arriba se deforma o se calla.

Con la política mediática de pago de elogios, cuando se trata de Chiapas no hay ninguna diferencia entre la prensa de la capital del país y la de la capital estatal.

¿Alguien puede hablar seriamente de justicia en Chiapas cuando sigue libre uno de los responsables de la matanza de Acteal, de nombre Julio César Ruiz Ferro? “Mi presidente no te preocupes, deja que se maten, yo voy a mandar la seguridad pública para que levanten a los muertos”, respondió el entonces gobernador de Chiapas, Julio César Ruiz Ferro, a Jacinto Arias Cruz, alcalde de Chenalhó, quien le advertía sobre un inminente enfrentamiento en Acteal el 19 de diciembre de 1997. (María de la Luz González, El Universal. 18 de diciembre del 2007).

¿Y qué decir de “El Croquetas” Roberto Albores Guillén, responsable de la matanza de El Bosque, además de haber erigido un imperio de crímenes y corruptelas que ahora le permiten jugarle a trasmano a Juan Sabines Guerrero y a su “gallo”, el coleto Manuel Velasco, para volver a la gubernatura de Chiapas? (hablando de “gallos”, ¿alguna vez el lopezobradorismo dará cuentas por haber ayudado a reciclar a lo peor de la política priísta chiapaneca?)

Ah, la vieja rivalidad entre las vetustas clases políticas de Comitán, San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez (por cierto, sus antecedentes se pueden encontrar en el libro de Antonio García de León, “Resistencia y utopía: memorial de agravios y crónicas de revueltas y profecías acaecidas en la Provincia de Chiapas durante los últimos quinientos años de su historia” en la editorial ERA de la entrañable Neus Espresate).

Mientras proliferan los barruntos de una tormenta en la política del Chiapas de arriba, Juan Sabines Guerrero parece seguir empeñado en la línea que tantos fracasos le dio antes al “Croquetas” Albores: alentar a grupos, paramilitares y no, para que agredan a las comunidades zapatistas; solapar el auge de mafias criminales con o sin coartada de partido político; mantener la impunidad para l@s cercan@s; la simulación como programa de gobierno.

Una prensa, local y nacional, bien “aceitada” con dinero, no alcanza a ocultar, con el disfraz de unanimidad, la guerra intestina en la política de arriba.

Sobre todo esto, baste con señalar lo siguiente: hace tiempo que las reglas internas de la clase política están rotas. Los encarceladores de ayer son los encarcelados hoy, y los perseguidores de hoy serán los perseguidos mañana.

No es que no se hagan “acuerdos”, sino que ya no tienen capacidad de cumplirlos.

Y una clase política que no cumple con sus acuerdos internos es un cadáver esperando sepultura.

No, la clase política de arriba no entiende nada. Pero sobre todo no entiende lo fundamental: su tiempo se ha terminado.

Gobernar dejó de ser un oficio político. Ahora el trabajo por excelencia de los gobernantes es la simulación. Más importantes que los asesores políticos y económicos, lo son los asesores de imagen, publicidad y mercadotecnia.

Así se hacen hoy en día los gobernantes en México, mientras las realidades locales, regionales y nacionales se hacen pedazos.

Ni los boletines gubernamentales disfrazados de “reportajes” y “notas periodísticas” logran cubrir la crisis económica: en las principales ciudades del Chiapas real empiezan a aparecer y a crecer la indigencia y los “trabajos” más marginales. La pobreza que parecía ser exclusiva de las comunidades rurales empieza a crecer en las zonas urbanas del sureste mexicano.

Justo como en el resto del territorio nacional.

¿Parece que estoy hablando de la política de arriba a nivel nacional y no local?

Ah, los fragmentos del espejo roto, irremediablemente roto…

II. ¿Un epitafio para una clase política o para una Nación?

Cuando Felipe Calderón Hinojosa (presidente gracias a la culpa ahora confesa de Elba Esther Gordillo), se disfraza de guía turístico para que a México no sólo lleguen policías y militares norteamericanos, se asoma al Sótano de Las Golondrinas, en Aqusimón, San Luis Potosí, y exclama un “¡Oh my god!” (http://mexico.cnn.com/nacional/2011/08/17/calderon-promueve-destinos-turisticos-en-el-programa-the-royal-tour), bien podría decir lo mismo si se asoma al pozo en el que el país se ha sumido durante su mandato.

Según las estadísticas reveladas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) el número de pobres en México pasó de 48.8 millones a 53 millones. Casi la mitad de la población mexicana vive en condiciones de pobreza. Casi 12 millones de personas están en condiciones de pobreza extrema.

Y si uno revisa los mapas de la misma CONEVAL, podrá darse cuenta de que las manchas de pobreza, antes privativas de los estados del sur y sureste de México (Guerrero, Oaxaca, Chiapas) empiezan a extenderse a los estados de norte del país.

Los precios de los productos básicos se han duplicado y triplicado durante este sexenio.







Según datos del Centro de Análisis Multidisciplinario, para tener el dinero suficiente para adquirir la canasta alimenticia recomendable, al inicio del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa se necesitaban trabajar 13 horas y 19 minutos al día. 5 años después, en este 2011, se necesitarían trabajar 22 horas y 55 minutos.

Mientras las ganancias de los millonarios se han cuadriplicado en los últimos 10 años.








A todo esto habría que sumarle las pérdidas de empleo por cierres de fuentes de trabajo. Entre ellos el golpe criminal al Sindicato Mexicano de Electricistas. El ataque fue encabezado por el facineroso secretario del trabajo, Javier Lozano Alarcón (que será recordado también por las extorsiones gansteriles -Zhenli Ye Gon y los 205 millones de dólares para el fraude electoral del 2006-), y “aclamado” por los grandes medios de comunicación masiva.

Por cierto, la gigantesca campaña propagandística en contra de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (que incluye la amenaza de acciones penales en contra de sus dirigentes), que lo mismo los acusa de indolentes que de terroristas, debiera contrastarse con la realidad: si esos trabajadores eran perezosos e inútiles, ¿cómo es que había luz eléctrica en la zona centro del país?, ¿cómo funcionaban las televisoras que ahora los atacan, los periódicos que los calumnian, las estaciones de radio que los difaman?; ¿y las deficiencias que, ahora con la Compañía Federal de Electricidad, se padecen en la mayoría de los hogares de esa parte de México?; ¿y los nuevos recibos que aparecen ahora con cantidades exorbitantes?

Pero la resistencia de estos trabajadores no pasa desapercibida. No para nosotros.

Y mientras en la economía nacional la crisis mundial apenas se asoma, la clase política sigue, esa sí, en su holgazanería.

El 2012 llegó al calendario de arriba desde el 1 de diciembre del 2006, y a lo largo de estos 5 años no ha hecho sino evidenciar que esos calendarios no sirven ni para decorar los muros derruidos de la casa grande que aún llamamos “México”.

En el PRI, un Beltrones y una Paredes hacen cálculos para desplazar a un Peña Nieto quien se ocupó más en hacer pasarela mediática (había dinero) y poco en hacer política (no había oficio).

En el PRD, la pareja dispareja de López Obrador y Marcelo Ebrard comienza a darse cuenta de que lo fundamental depende de las burocracias partidarias de la autodenominada “izquierda” institucional.

Y en el PAN de la pesadilla nacional, un hombrecito enloquecido con muerte y destrucción busca quien le cubra las espaldas cuando los guardias presidenciales y el palacio nacional ya no lo hagan.

Aunque el desprestigio y desgaste del partido en el gobierno es grande, Felipe Calderón Hinojosa le apuesta, y fuerte, al uso de todos los recursos a su alcance para imponer su propuesta. Si ya lo hizo en el 2006, bien podría repetirlo en 2012. Y lo necesitará, porque sus cartas están muy ajadas: Un Cordero que le promete a su pastor que seguirá siéndolo; un Lujambio esperando no recibir la estocada de la estela de luz; un Creel al que el gris le sienta bien (y lo define); y una Vázquez Mota cuyo único argumento es ser mujer.

(Recuerdo alguna discusión cuando Barack Obama y Hillary Rodham Clinton se disputaban la candidatura presidencial. Algunas feministas pedían el apoyo a Hillary por ser mujer, algunas afroamericanas demandaban respaldar a Obama por ser de color. El tiempo demostró que allá arriba no cuentan ni el color ni el género).

Mientras, como la matrona de un burdel, Elba Esther Gordillo deshoja la margarita… y no descarta el lanzarse ella misma, en vez de apoyar a alguien.

Con tan patético panorama es lógico, y hasta de esperar, que surjan precandidatos externos… y jilgueros que los acompañen.

En realidad, fuera de las camarillas partidarias, del poder económico y de alguna militancia, el relevo gubernamental no parece interesarle a nadie.

La apatía va siendo remplazada por el rencor, y no son pocos los sueños en los que se acaba por fin de sepultar al sistema político mexicano, y con manos plebeyas se labra sobre su tumba el epitafio: “Lo hizo de la manera difícil, pero el juego ha terminado al fin”

Mientras tanto la guerra sigue… y con ella las víctimas…

III. Culpar a la víctima.

Un psicólogo norteamericano, William Ryan, escribió en 1971 un libro llamado “Culpar a la víctima” (“Blaming the Victim”). Aunque su intención inicial era una crítica al llamado “Reporte Moynihan” que pretendía hacer responsable de la pobreza en la población negra en Estados Unidos a conductas y patrones culturales y no a la estructura social, esta idea se ha usado más para casos de sexismo y racismo (más frecuentemente en los casos de violación, donde se acusa a la mujer de haber “provocado” al violador por la ropa, la actitud, el lugar, etc.).

Aunque nombrándolo de otra forma, Theodor Adorno describió esto de “culpar a la víctima” como una de las características definitorias del fascismo.

En el México contemporáneo, han sido algunos miembros del alto clero, autoridades gubernamentales, artistas y “líderes de opinión” de los medios de comunicación, quienes han recurrido a esta patraña para condenar a víctimas inocentes (principalmente mujeres y menores de edad).

La guerra de Felipe Calderón Hinojosa ha convertido ese rasgo fascista en todo un programa de gobierno y de impartición de la justicia. Y no son pocos los medios de comunicación que lo han hecho suyo, permeando así el pensamiento de quienes todavía creen lo que se dice y se escribe en la prensa, la radio y la televisión.

Alguien, en algún lado, señaló que los crímenes contra inocentes encierran una triple injusticia: la de la muerte, la de la culpa y la del olvido.

Todo el sistema que padecemos cuida, guarda y cultiva el nombre y la historia del asesino, sea para su condena, sea para su glorificación.

Pero el nombre y la historia de las víctimas queda atrás.

Más allá de sus familiares y amistades, las víctimas son asesinadas de nuevo al ser condenadas a convertirse en un número, en una estadística. Muchas veces ni eso alcanzan.

En la guerra que Felipe Calderón Hinojosa ha impuesto a la sociedad entera de México, sin distingos de clase social, raza, credo, género o ideología política, se agrega un dolor más: el de etiquetar a esas víctimas inocentes de criminales.

Se disfraza así el imperio de impunidad bajo la consigna del “ajuste de cuentas entre narcotraficantes”.

Y esa pesada lápida cae también sobre familiares y amistades.

La injusticia reinante no sólo funciona para garantizar impunidad a funcionarios gubernamentales de todo tipo, federales, estatales y municipales. También agobia a las familias y amistades de las víctimas.

Sus muertos lo son también cuando socialmente se prescinde de su nombre y de su historia, y una vida recta se deforma con los calificativos prodigados por las autoridades y repetidos hasta la nausea por los medios de comunicación.

Las víctimas de la guerra se convierten entonces en culpables y el crimen que les corta miembros o los asesina no es sino una forma cuasi divina de justicia: “ell@s se lo buscaron”.

Felipe Calderón Hinojosa será recordado como un criminal de guerra, no importa que hoy, rodeado de abrazo y escapulario, se las dé de gran estadista o “salvador de la patria”.

Y su historia será recordada con rencor.

Ni siquiera alcanzará, a falta de justicia, la mofa y el escarnio populares que suelen acompañar la salida de los mandatarios.

Sus patéticos remedos de “guía turística”, la ilegalidad e ilegitimidad de su llegada a la presidencia, sus fracasos políticos, su responsabilidad en la crisis económica, el haberse hecho de un equipo formado por golpeadores y guaruras disfrazados de funcionarios, el nepotismo, el consolidar lo que ya se conoce como “el cártel de Los Pinos”; todos sus desfiguros quedarán en segundo plano.

Quedará su guerra, perdida, con su cauda de víctimas “colaterales”: la derrota, el desgaste y el desprestigio irremediables de las fuerzas armadas federales (poco o nada podrán hacer las series televisivas para contrarrestar eso); la entrega de la soberanía nacional al imperio de las barras y las turbias estrellas (ya lo dijimos antes: los Estados Unidos de América serán los únicos triunfadores en esa guerra); el aniquilamiento de economías locales y regionales; la destrucción irreparable del tejido social; y la sangre inocente, siempre la sangre inocente…

Puede ser que la muerte no tenga remedio.

Que nada pueda llenar el hueco de soledad y desesperanza que deja la muerte de un inocente.

Puede ser que nada de lo que se haga pueda volver a la vida a las decenas de miles de inocentes muertos en esta guerra.

Pero lo que sí se puede hacer es luchar contra esa tesis fascista de “culpar a la víctima” y nombrar a los muertos y con ello recuperar sus historias.

Liberarlos así de la culpa y del olvido.

Aliviar su ausencia.

IV. Nombrar a los muertos y su historia.

Mariano Anteros Cordero Gutiérrez, era su nombre. Estaba por cumplir 20 años cuando, el 25 de junio del 2009 en Chihuahua, Chihuahua, fue asesinado.

El padre de Mariano, el Lic. Mariano Cordero Burciaga, se entrevistó con el entonces gobernador del Estado de Chihuahua, José Reyes Baeza, éste le dijo que el asesinato había sido una confusión callejera. Unas semanas después de los acontecimientos, la representación del Colegio de la Barra de Abogados del Estado pidió una explicación de los hechos a las autoridades correspondientes. Éstas respondieron que había sido “un ajuste de cuentas entre narcotraficantes”. Culpar a la víctima.

Aquí unos jirones de su historia:

Mariano estudiaba en el Instituto Tecnológico de Parral (ITP) la carrera de ingeniería en gestión empresarial y había recibido la carta de aceptación para estudiar la carrera de derecho en la Universidad Autónoma España de Durango, Campus Parral.

Antes de estos estudios fue misionero voluntario, en el Internado Marista del poblado de Chinatú, Municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua. Era responsable de 32 niños indígenas que estudiaban la primaria en dicho internado.

Mariano era un joven zapatista, de ésos que luchan sin pasamontañas. En marzo de 2001, junto con su padre, participó como cinturón de paz en la Marcha del Color de la Tierra. En 2002 marcha en las diferentes manifestaciones del altermundismo en Monterrey, Nuevo León, con motivo de una cumbre de jefes de Estado donde estuvo Bush pero también Fidel Castro. Al momento de morir, Mariano guardaba en un morral de uso cotidiano la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, el Manifiesto del Partido Comunista y su último libro adquirido: “Noches de fuego y desvelo”.

Cuando hicimos nuestro recorrido de la Otra Campaña por el norte de México, a nuestro paso por el estado de Chihuahua, el joven Mariano asistió a una de las reuniones. Al terminar, pidió hablar conmigo a solas.

¿La fecha? Noviembre 2 del 2006. Unas semanas antes, el 17 de octubre de ese año, Mariano había cumplido 17 años.

Nos sentamos dentro del mismo cuarto donde había sido la reunión. Palabras más, palabras menos, Mariano me manifestó su deseo de venir a vivir a una comunidad zapatista. Quería aprender.

Me sorprendió su sencillez y humildad: no dijo que quería venir a ayudar, sino a aprender.

Le dije la verdad: que lo mejor era que estudiara una carrera universitaria y que la terminara, porque acá (y allá, y en todos lados) la gente de honor termina lo que comienza; que mientras no dejara de luchar ahí, en su tierra, con los suyos.

Que ya con sus estudios terminados, si seguía pensando igual, tendría un lugar con nosotros, pero a nuestro lado, no como maestro ni como alumno, sino como uno más de nosotros.

Cerramos el trato con un apretón de manos.

7 años antes, el 8 de mayo de 1999, cuando Mariano tenía 9 años, yo le había escrito un mensaje en una hoja de cuaderno:

“Mariano: Llegará el momento, (no todavía, pero llegará, es seguro) en que en tu camino encontrarás otros que cruzan y tendrás que escoger uno. Cuando llegue ese momento, mira hacia adentro y sabrás que no hay opciones, que es sólo una la respuesta: ser consecuente con lo que uno piensa y dice. Si esto está firme, no importa el camino ni la velocidad del paso. Lo que importa es la verdad que ese paso anda.”

Hoy nombramos a Mariano, a su historia, y desde esta geografía le mandamos a su familia un abrazo zapatista de herman@s que, aunque no cure, sí alivie…

V. ¿Juzgar o tratar de entender?

También desde nuestra geografía hemos tratado de seguir con atención el paso del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia.

Sé bien que juzgar y condenar o absolver es el camino preferido por los comisarios del pensamiento que aparecen a uno y otro lado del espectro intelectual, pero acá pensamos que hay que hacer un esfuerzo por tratar de entender varias cosas:

La primera es que se trata de una movilización nueva que, en su proyecto de constituirse en movimiento organizado, va construyendo sus propios caminos, con logros y caídas propios. Como todo lo nuevo, pensamos que merece respeto. Ellos pueden decir, con razón, que se pueden cuestionar las formas y los métodos, pero no las causas.

Y también merece atención para tratar de comprender, en lugar de hacer juicios sumarios, tan caros a quienes no toleran nada que no esté bajo su dirección.

Y para respetar y comprender hay que mirar hacia arriba, pero también hacia abajo.

Cierto que arriba llaman la atención e irritan los arrumacos que reciben los responsables directos de tantas muertes y destrucción.

Pero abajo vemos que, en familiares y amistades de las víctimas, despierta esperanza, consuelo, compañía.

Nosotros pensábamos que tal vez era posible que se levantara un movimiento que detuviera esta guerra absurda. No parece que así sea (o no todavía).

Pero lo que sí se puede apreciar, desde ya, es que hizo tangibles a las víctimas.

Las sacó de la nota roja, de las estadísticas, de los míticos “triunfos” del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, de la culpa, del olvido.

Gracias a esa movilización, las víctimas comienzan a tener nombre e historia. Y la patraña del “combate al crimen organizado” se desmorona.

Cierto que todavía no entendemos el por qué se dedican tanta energía y esfuerzos a la interlocución con una clase política que, desde hace tiempo, perdió toda voluntad de gobierno y no es más que una pandilla de facinerosos. Tal vez lo irán descubriendo por sí mismos.

Nosotros no juzgamos y, por lo tanto, ni condenamos ni absolvemos. Tratamos de entender sus pasos y el anhelo que los anima.

En suma, el digno dolor que los acuerpa y mueve, merece y tiene nuestro respeto y admiración.

Pensamos que es lógico que se dialogue con los responsables de los problemas. En esta guerra, es razonable dirigirse a quien la desató y la escala. Quienes critican que se dialogue con Felipe Calderón Hinojosa olvidan esto tan elemental.

Sobre las formas que ha tomado ese diálogo, han llovido críticas de todo tipo.

No creo que a Javier Sicilia le desvelen las críticas ruines de, por ejemplo, el Paty Chapoy de La Jornada, Jaime Avilés (igual de frívolo e histérico), o las vilezas del Doctor ORA (de quien en ningún lugar se dice que sea de izquierda ni que sea congruente) a quien sólo le falta decir que Sicilia mandó matar a su hijo para “impulsar” la imagen de Felipe Calderón Hinojosa; o los señalamientos que le reprochan no ser radical, hechos precisamente por quienes enarbolan como un logro el “no haber roto ni un vidrio”.

En su correspondencia (y me parece que en algunos actos públicos), Javier Sicilia gusta de recordar un poema de Kavafis, en especial el verso que dice: “No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes, ni la cólera del airado Poseidón”. Y esos críticos histéricos no llegan ni de lejos a eso, así que los patéticos rencores de esos hombrecitos no llegan más allá de sus pocos lectores.

Lo real es que ese movimiento está haciendo algo por las víctimas. Y eso es algo que ninguno de sus “jueces” puede alegar a favor propio.

Por lo demás, ni Javier Sicilia ni algunos de sus allegados desprecian las observaciones críticas que reciben desde la izquierda, que no son pocas y sí son serias y respetuosas.

Pero no hay que olvidar que son observaciones, no órdenes.

Transcribo el final de una de las cartas privadas que le hemos mandado:

“De manera personal, si me lo permite, le diría que siga con la poesía, y el arte en general, a su lado. En ella se encuentran asideros más firmes que los que parecen abundar en el sin ton ni son del palabrerío de “analistas” políticos.

Por eso termino estas líneas con estas palabras de John Berger:

“No puedo decirte lo que el arte hace y cómo lo hace, pero sé que el arte con frecuencia enjuicia a los jueces, clama venganza para el inocente y proyecta hacia el futuro lo que el pasado ha sufrido, de modo que no sea jamás olvidado.

Sé también que el poderoso teme al arte, en cualquiera de sus formas, cuando hace esto, y este arte a veces corre como un rumor y una leyenda entre la gente porque le da sentido a lo que la brutalidad de la vida no puede, un sentido que nos unifica, porque al final es inseparable de la justicia. El arte, cuando funciona así, se convierte en el lugar de encuentro de lo invisible, de lo irreductible, lo perdurable, el valor y el honor”


En fin, tal vez todo esto no venga al caso (o cosa, según)…

VI.- Una pequeña historia.

Y tal vez tampoco venga al caso (o cosa, según) esta pequeña historia que ahora le cuento Don Luis:

El día 7 de mayo del 2011, una columna de vehículos salió de madrugada de la zona zapatista Tzots Choj, transportando hombres y mujeres bases de apoyo del EZLN que participarían, junto con las otras zonas, en la movilización de apoyo al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia. Siendo las 0600, uno de los carros volcó y en el accidente perdió la vida el compañero Roberto Santis Aguilar. Siendo muy joven, Roberto se hizo zapatista y escogió “Dionisio” como nombre de lucha.

La historia del compañero Dionisio se antoja sencilla escuchándola contada por sus padres y su esposa. Dice su padre que, en su familia, fue Dionisio el que primero se entró en zapatista:

“Entonces ya que estamos trabajando aquí en la milpa tanteó la hora que vamos platicar allá en la milpa, el miró como que ya no hay gente, ahí dijo vamos a platicar un rato, hay una organización, lo oí que está muy bueno. Entonces ahí empezó a decir, pues empezó a platicar con nosotros, con sus hermanos, entonces ahí empezó a decir que está muy bueno ese organización, parece que hay ayuda para nosotros y así dijo. Entonces así entramos pero primero nosotros lo oímos esa palabra, entonces ya entramos ya nosotros, pues poco a poco fue arrimando todo, también la gente. Así es, entró a la organización ahí.

Entramos nosotros a la organización, es que en ese tiempo pues estamos muy jodido para vivir pues, y es que no hay terreno donde puedas trabajar más pues, no hay pues, estamos muy pobres de al tiro. Luego el mal gobierno hace así, fuéramos a hablar si hay modo de agarrar un pedazo pues así de tierra, ya ni caso hace el pinche gobierno pues, por eso este organización oímos que estaba en este camino y ahí entramos pues con esta organización nosotros, sí, año que entramos, año de 1990, sí.”

Cuatro años después, siendo ya miliciano zapatista, el compañero Dionisio forma filas en el regimiento que toma las cabeceras municipales de Altamirano, Chanal y Oxchuc, llevando una escopeta calibre 20. Las guarniciones gubernamentales fueron derrotadas en esas plazas, pero en el repliegue el compañero Dionisio y otros milicianos fueron tomados presos y torturados por priístas de Oxchuc.

Tal vez recuerde usted, Don Luis, las imágenes que repitieron hasta el cansancio los medios de comunicación nacionales e internacionales: los zapatistas golpeados severamente, amarrados en un quiosco en la cabecera de Oxchuc, la turba priísta gritando y amenazándolos con quemarlos vivos. Un helicóptero gubernamental los trasladó a la cárcel de Cerro Hueco, donde siguieron siendo interrogados con torturas. Lo tuvieron 15 días sin alimento, con apenas agua y lo sacan a las 4 de la mañana para bañarlo con agua fría. No dio información alguna. Fue liberado después, junto con otros presos zapatistas, a cambio del prisionero de guerra general Absalón Castellanos.





Después siguió el Diálogo de Catedral, el Diálogo de San Andrés, la firma de los acuerdos, el incumplimiento gubernamental, la resistencia zapatista.

Decenas de miles de hombres, mujeres, niños y ancianos se negaron a recibir la ayuda gubernamental e iniciaron el proceso de construcción de su autonomía con sus propias fuerzas y la ayuda de la sociedad civil nacional e internacional.

El compañero Dionisio fue elegido como autoridad de un Municipio Autónomo Rebelde Zapatista y fue presidente de la comisión de producción municipal. Cuando nacieron las Juntas de Buen Gobierno, fue miembro de una de ellas. Terminando su servicio comunitario como autoridad autónoma, quedó como promotor local en su comunidad.

De cómo cumplía sus trabajos nos cuenta su esposa:

El compañero antes de que hacía los trabajos decía que él no le importaba el tiempo que lo va a perder y también no es que traiga dinero suficiente, tan siquiera el pasaje que llega donde lo va a hacer trabajo y no le importa de que pierda su tiempo, tan siquiera pues con pozol pues eso es lo que decía antes el compañero cuando hacía el trabajo, que eso lo quiere nuestra lucha. Y él decía que de por sí él está bien convencido de la lucha, que no lo quiere dejar y ya sea cualquier sufrimiento que hay pero él está bien convencido de luchar. Al compañero le gustaría más el trabajo, no le importaría si es que no tiene dinero pero lo que gustaría más es el trabajo, y siempre cuando sale en su comisión o a hacer trabajo como consejo mucha gente ahí en ese ejido está en contra del compañero porque sale haciendo trabajo lo que es de la organización, pues como es ejidatario y siempre le piden la multa que no asiste en las reuniones, otros trabajos que se hacen en la comunidad.

Cuando el compañero Dionisio hacía su trabajo como consejo autónomo, su esposa quedaba trabajando en la milpa o cargando leña. Y comparten el trabajo: cuando el compañero regresa del trabajo en su oficina, llega en su casa y al otro día sale a las cuatro, a las cinco de la mañana para ver su trabajo, ya sea de la milpa o de otros trabajos, pero su esposa siempre lo acompaña para hacer los trabajos, así comparten entre ellos.

El día de la marcha, el 7 de mayo de este año: se levantan a las 2 de la mañana y empezaron a alistarse: moler la masa para las tortillas, preparar la comida para dejar a los hijos, y a preparar pozol para que llevaran a la marcha. Y dice su esposa que, siempre que el compañero Dionisio salía de comisión le decía que nunca se sabe si es que regresa. Esa madrugada salió bien contento. El cuerpo del compañero regresó acompañado de muchas bases de apoyo zapatistas.

Lo acompañaron hasta llegar a su casa.

Cuando hablamos con los familiares del finado compañero Dionisio, nos pidieron que pasáramos estos mensajes a quienes están luchando contra la guerra del mal gobierno:

El padre: este mensaje para el compañero Javier Sicilia y a otros compañeros que han muerto sus hijos a causa de buscar el bien, entonces le mando este mensaje que ánimo en su lucha, que pues para poder vencer al mal gobierno.

La esposa: El mensaje al compañero Javier Sicilia y a otros compañeros que han muerto sus hijos pues ánimo en su lucha, que no dejen de luchar, es el mensaje para luchar juntos.

La madre: que sigan luchando, ánimo con sus luchas y pues siempre a esta situación que si estamos dispuestos a luchar esto va a pasar, y que ellos sigan luchado, y no están solos.


Cierto, no están solos.

La historia del compañero Dionisio es sencilla y, como la de tod@s l@s zapatistas, se puede resumir así: ni se rindió, ni se vendió, ni claudicó.

-*-

Mmh… pues salió larga esta carta. Imagine usted lo que será la dirigida a Don Pablo González Casanova a quien le debo no una misiva sino un libro.

Y ahora que la releo antes de enviarla, se me ocurre que todo lo que en ella se dice tal vez no venga al caso en lo que estamos reflexionando sobre ética y política.

¿O tal vez sí?

Vale. Salud y ojalá haya más empeño en entender y menos en juzgar.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Julio-Agosto del 2011.


martes, 23 de agosto de 2011

"En Chile las cosas deben cambiar..."

Ser estudiante en Chile
Daniela
No es justo que me tenga que endeudar para el resto de mi vida por estudiar, para tener una carrera técnica o profesional. No es justo que las familias más pobres de Chile tengan que depender de una beca para que sus hijos puedan estudiar.
TESTIMONIO RECOGIDO POR SERGIO ADRIÁN CASTRO BIBRIESCA
Fuente: Desinformémonos



Eran ya las ocho de la noche, me quedé sola. Alcanzados por el chorro del guanaco (se le llama así al carro lanza -aguas, en alusión a un mamífero de Chile que escupe a su enemigo) dos amigos corrieron hacia el lado equivocado y un contingente de más o menos siete policías salieron en su búsqueda, haciéndolos tropezar y cayendo sobre ellos, se los llevaron a la micro verde y, por lo que supe después, los soltaron tres horas más tarde. Yo comencé a caminar en dirección a mi casa por la Alameda. En cada departamento, en cada esquina se encontraba un grupo de personas tocando sus cacerolas, pues se había llamado a salir a tocar las ollas a las calles en señal de protesta.

Ya más noche en las noticias, como siempre, los medios mostraron lo que se les antojó. Cuando se llega a hablar algo de las manifestaciones, siempre va enfocado a la criminalización: “Estudiantes delincuentes cortan el tránsito en las principales avenidas de la capital, causan desórdenes y destruyen propiedad pública y privada”, típico.

No es justo que me tenga que endeudar para el resto de mi vida por estudiar, para tener una carrera técnica o profesional. No es justo que las familias más pobres de Chile tengan que depender de una beca para que sus hijos puedan estudiar. No es justo que las universidades públicas no sean públicas y que sean a veces más caras que las universidades privadas. No es justo que los que más dinero tienen, los dueños de colegios y universidades, cuantifiquen ganancias con la práctica de la educación en todas sus formas, pues ésta es un derecho humano. No es justo que se niegue el acceso a la educación superior sólo tomando en cuenta el capital con el que se cuente. Millones de familias y estudiantes están hoy endeudados en Chile para conseguir un futuro mejor, lo que debería ser gratis. Muchos políticos de derecha estudiaron gratis durante el gobierno de Salvador Allende, y hoy nos niegan rotundamente este derecho. En Chile la democracia no existe. Las cosas tienen que cambiar.

Apoyo las movilizaciones de estudiantes y trabajadores, porque siento que el país al fin salió de su letargo y su miedo a la autoridad, las cosas no andan bien hace tiempo y ser consciente de ello, ya es un paso enorme.

Me llamo Daniela Frías Montecinos, tengo 23 años y vivo en Santiago de Chile. Estudio en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano que es una universidad privada. Pago un millón 800 mil pesos chilenos al año (algo así como cuatro mil dólares) por estudiar la carrera en Geografía. Mi escuela es una de las universidades privadas más accesibles y mi carrera una de las más económicas.

En el marco de las protestas estudiantiles en Chile, mi universidad estuvo tomada durante dos semanas, pero finalmente fuimos desalojados y nos obligaron a terminar el semestre el pasado 3 de agosto. Estuve haciendo mil y una cosas cada día: entregando trabajos, haciendo exámenes y pruebas atrasadas, pero no me importó. Creo en el sacrificio de pasar las noches estudiando apurada para el otro día, vale la pena.

Empezó un nuevo mes y también nuevas movilizaciones. Está cambiando la visión de la sociedad sobre los acontecimientos. Han sido meses movidos, marchas a nivel nacional casi todas las semanas, ocupando las principales calles de las ciudades de Chile, escuelas secundarias y universidades en toma, construcción de agrupaciones estudiantiles y trabajadoras para exigir que se cumplan nuestras demandas. Se dice que desde la dictadura militar con Augusto Pinochet al mando (1973- 1989) no se veían concentraciones tan grandes marchando por las calles. Y también, desde esa época, la represión policial del Estado no había sido tan notoria -lo que no significa que durante los gobiernos de la concertación no existiera, pero sí era menos evidente, más escondida. No hacen falta provocaciones por parte de los asistentes para que los carabineros chilenos pongan a andar su gran maquinaria de control y represión. Las movilizaciones de los trabajadores y estudiantes desde el mes de mayo no cesan, y ahora el apoyo de todos los sectores de la población valida ampliamente las demandas, la principal: ¡Educación gratuita ahora!

El jueves 4 de agosto se convocó a dos marchas en el centro de la ciudad de Santiago; la primera fue de los estudiantes de secundaria. Desde las diez y media de la mañana comenzarían a marchar, pero el gobierno no autorizó la marcha y enseguida comenzó la represión. Las calles estaban llenas de pacos (policías) con sus cascos y armamento, los veía correr y amedrentar cualquier tipo de expresión, ya fueran gritos por la educación, salarios justos, garabatos para el presidente y su comitiva o destrozos en la vía pública con barricadas. Cualquier intento de manifestarse fue visto como un acto ilegal, a pesar de que el derecho de expresión en el espacio público es constitucionalmente legítimo. Por donde mirabas se veía una gran nube blanca de gases lacrimógenos y los vendedores de limón se hacían presentes para contrarrestar el efecto de los mismos. La represión duró hasta las tres de la tarde.

Cayó la tarde. A las seis y media estaba planeada una segunda marcha, esta vez, por parte de los estudiantes universitarios en la Plaza Italia, centro neurálgico de convocatoria en la ciudad. Llegué con un compañero a una plaza cercana, pues al lugar acordado no se podía llegar por ningún lado, las cercas de contención, los caballos y las fuerzas especiales de carabineros de Chile impedían a toda costa reunirse en el lugar. Eran las seis quince (aún faltaba para que se cumpliera la hora) cuando comenzamos a respirar grandes bocanadas de gases lacrimógenos, los que nuestra “querida y consciente” policía había lanzado sin provocación alguna.

Las manifestaciones no sólo se concentraron en un punto de la ciudad; debido al gran contingente policial que se apropiaba de las calles con micros, lanza-aguas, lanza-gases, caballos y escudos las personas se dispersaron por todo el centro y centro oriente de Santiago manifestándose. Viejos, jóvenes, niños, todos en las calles, alegres, coreando consignas y haciendo ruido. La idea es no pasar desapercibido.

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miércoles, 10 de agosto de 2011

Comunicación: "derecho inherente de nuestra palabra"

Declaración de Ajalpan

2011 de comunicación indígena
Fuente: Minga Informativa de Movimientos Sociales


En la tierra que vio nacer el maíz, ahora germinan nuevas transformaciones de lucha en búsqueda del reconocimiento de los derechos en materia de comunicación; en los tiempos actuales en que los pueblos indígenas debemos de estar organizados, consolidados para enfrentar los embates políticos, sociales, económicos y culturales, que han sido limitantes para el desarrollo de nuestros pueblos; conscientes de la importancia de seguir generando espacios para el encuentro y participación en la búsqueda de los derechos para nuestros pueblos; las comunicadoras y comunicadores indígenas de diferentes puntos cardinales de este territorio nacional, con el acompañamiento de hermanos de otros pueblos del Abya Yala, reunidos los días 3, 4 y 5 de agosto de 2011, al pie de la sierra Negra del estado de Puebla, sembramos nuevas reflexiones y acciones en cuanto a nuestra libertad para comunicarnos y hacer permanecer la palabra de los pueblos.

Declaramos

Que ratificamos los acuerdos y resultados de los congresos anteriores y las reuniones de comunicadores de los pueblos originarios para la reforma de Ley de Radio y Televisión, la Ley de Telecomunicaciones, y suscribimos los acuerdos que se han generado, principalmente en los Congresos Nacionales de Comunicación Indígena, en la Cumbre Continental de Comunicación indígena del Abya Yala del 2010, para hacer valer nuestros derechos a la información y comunicación,

 Que La comunicación indígena es un ejercicio social y un derecho inherente de nuestra palabra con autonomía, en sus diversas manifestaciones y posibilidades de difusión, a la que los pueblos originarios damos forma y objetivo de acuerdo a las relaciones que mantenemos tanto al interior de nuestros pueblos y comunidades como con otras sociedades y entidades públicas.

 Así mismo, reconocemos la multiculturalidad y el plurilingüismo que conforma nuestro país, como punto de partida para establecer estrategias que fortalezcan y revaloren la cultura y lengua de nuestros pueblos y comunidades, retomando los puntos de acuerdo que en este cuarto congreso se han generado.

 Que con el fin de fortalecer la comunicación indígena en México en hermandad con los Pueblos Indígenas del mundo, nos hemos articulado a un proceso continental que cada día cobra más fuerza a través de la Cumbre Continental de Comunicación Indígena iniciada en el Cauca Colombia en noviembre de 2010.

 Que Los comunicadores indígenas seguiremos impulsando propuestas de ley para hacer valer el derecho de la comunicación.

PRONUNCIAMOS:

1. Considerando los hechos de violencia contra las radios comunitarias, comunicadores indígenas en diferentes partes del país, exigimos al gobierno federal, que detenga las agresiones y haga valer el derecho a libertad de expresión.

2. Demandamos a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, incorpore una comisión de este Congreso Nacional de Comunicación indígena como integrante del Consejo Consultivo de la CDI


3. En cuanto a la política de comunicación institucional o pública, se deben abrir espacios para la participación de las comunidades, de tal forma que el indígena y sus organizaciones sean los representantes de su propia cultura, sin necesidad de intermediarios o mediadores.

4. Nos pronunciamos a favor del reconocimiento de la radiodifusión comunitaria que ha hecho el Instituto Federal Electoral (IFE) en su reglamento en materia de medios.

5. Exigimos el respeto y expresamos nuestro apoyo y total respaldo a los comunicadores de Cherán dada la importante labor que realizan en la situación de violencia que vive su pueblo

6. Dado que en el 2012, viviremos un proceso electoral para el cambio del ejecutivo federal, es necesario que los pueblos indígenas exijamos la inclusión de propuestas y acciones que respondan al desarrollo propio de los pueblos, incluyendo ahí a la comunicación indígena.

7. Exigimos el respaldo de las políticas públicas para la atención a los pueblos indígenas, en esta tarea, los comunicadores indígenas seremos un medio para generar e informar de las propuestas y exigencias para los gobiernos estatales y los congresos locales.

8. Los comunicadores indígenas reafirmamos el compromiso del respeto y valoración a la diversidad cultural y lingüística, mismos que seremos responsables de consolidar.

9. Refrendamos el compromiso obtenido en Colombia del 2010, para ser sede de la II Cumbre Continental de Comunicación indígena del Abya Yala en 2013, en Tlahuitoltepec, Oaxaca, de la que todos los comunicadores indígenas seremos parte en su organización y ejecución.

10. Acordamos que el Plan Nacional de Comunicación Indígena aprobado por este Congreso, será el eje rector para consolidar los procesos organizativos de la comunicación indígena, y sus acciones trabajarán para generar el ejercicio de la comunicación y hacer valer nuestros derechos. Por ello exigimos nuestro derecho a que dicho plan sea considerado por las instancias correspondientes.

11. La Comisión de Seguimiento será el mecanismo articulador para la búsqueda de espacios donde se exija, proponga y hagan valer los derechos de la comunicación y la ejecución del Plan Nacional.

12. Nos unimos a la celebración del 2012 como Año Internacional de la Comunicación Indígena e invitamos a los compañeros de los medios comunitarios, públicos y concesionados y a toda la población a unirse a los trabajos en el marco de este importante acontecimiento, buscando que contribuyamos juntos a crear condiciones favorables para la libre comunicación de los pueblos.

13. Nos solidarizamos con los pueblos hermanos del Cauca, Colombia que viven crecientes ataques y agresiones por parte del ejército y grupos paramilitares y exigimos al Gobierno de Colombia resguarde su seguridad sin violentar su autonomía. Demandamos de los organismos internacionales atención y vigilancia del respeto a los derechos indígenas en Colombia y la protección de los comunicadores indígenas que han sido amenazados, miembros de la RED AMCIC.

14. Respaldamos y apoyamos las luchas que sostienen los pueblos indígenas hermanos del continente en los diversos países, como lo son la lucha del Pueblo Mapuche en Chile y Argentina, de la Nación Qom en Argentina y ratificamos nuestro compromiso de seguirnos articulando para fortalecer nuestros caminos y avanzar juntos en la libre determinación de nuestros pueblos.

15. A todos los organismos nacionales e internacionales estar atento al seguimiento a los acuerdos establecidos en este cuarto congreso.

A los comunicadores indígenas participantes en este congreso, les pedimos asumir estos compromisos que estamos seguros impactarán positivamente en la comunicación indígena y la fortalecerán para estar al servicio de los pueblos y comunidades indígenas de México y el pueblo.

Lo suscrito por nosotros es nuestra palabra y es un documento con valor moral y cultural para todos los asistentes a este Congreso, quienes llevaremos este mensaje a nuestros pueblos, para que ellos del fuerza a nuestras tareas y a nuestra lucha por el derecho a la comunicación indígena.

Dado y aprobado en Ajalpan-Puebla, México, a los 3, 4 y 5 días de agosto del 2011

lunes, 8 de agosto de 2011

"Existimos porque el gobierno no hace su trabajo"

Más pueblos indígenas de Guerrero y Michoacán organizan autodefensa


Aplican sistema basado en en sus tradiciones; "existimos porque el gobierno no hace su trabajo".


Gloria Muñoz Ramírez


La Jornada, 07 de agosto



Cherán y Ostula, Mich., y San Luis Acatlán, Gro. Cansados de los asaltos, robos y violaciones en La Montaña y la Costa Chica de Guerrero, de la tala de los bosques y de la delincuencia organizada en Cherán, así como de la invasión a su territorio en Ostula, miles de indígenas de estos pueblos decidieron valerse por sí mismos y organizar su autodefensa.


Con historias y dinámicas distintas, los comuneros de Cherán, en la meseta purépecha; los nahuas de Ostula, en el litoral del Pacífico michoacano, y los mixtecos, nahuas y mestizos de La Montaña y Costa Chica de Guerrero, reivindican sus sistemas de seguridad tradicionales y tienen en sus manos la vigilancia de sus comunidades.



Mientras en Ostula y Cherán los pueblos –al margen del gobierno– se hacen cargo de la vigilancia local, en Guerrero 65 comunidades tienen, además de los cuerpos de seguridad, un sistema de impartición de justicia propio basado en la reeducación.



Representantes entrevistados en sus respectivas sedes coinciden en que ninguna de estas experiencias corresponde a grupos armados contra el gobierno, pero sí reflejan la falta de justicia y de seguridad en sus zonas. En una palabra, existimos porque el gobierno no hace su trabajo, afirma Pablo Guzmán, uno de los nueve coordinadores de la policía comunitaria de Guerrero.


No es casual que los tres casos se lleven a cabo en comunidades indígenas. Son los pueblos indios de México los que están ofreciendo una alternativa para el país, señalan pobladores de Cherán entrevistados en la casa comunal, en el mismo inmueble que anteriormente albergó la presidencia municipal, hoy recuperada por los pobladores.



El reto actual, además de la seguridad interna, son los megaproyectos que intentan despojarlos de su territorio. La amenaza en Ostula –explica el jefe de Tenencia– es la construcción de la supercarretera Coahuayana-Lázaro Cárdenas y el Plan Regional para el Desarrollo Turístico Integral de la costa de Michoacán. Un puerto, hoteles y demás planes inmobiliarios están contemplados para esta región; mientras en Cherán es la riqueza de sus bosques la que está en juego, donde los talamontes son los que se han beneficiado. En La Montaña de Guerrero, por su parte, la amenaza actual al territorio viene de los proyectos mineros de origen inglés y canadiense.



Las recientes intimidaciones, los levantones y homicidios de que han sido víctimas los comuneros de Ostula y Cherán los obligan a permanecer en el anonimato. Acceden a las entrevistas y acompañan el recorrido por sus poblados pero piden no dar sus nombres. Los de la policía comunitaria de Guerrero sí se identifican, pues aunque tienen órdenes de aprehensión en su contra, su situación actual es distinta.



Ostula: De aquí nadie nos saca



El 29 de junio de 2009, los nahuas de Ostula recuperaron más de mil hectáreas de tierras, montes y playas que durante más de 40 años estuvieron en manos de pequeños propietarios de La Placita. Desde ese momento esas tierras llevan el nombre de Xayakalan.



Pudimos recuperar nuestras tierras, señala El Trompas, uno de los responsables de la seguridad, gracias a que todos le entramos a reorganizar nuestra policía tradicional. Ahora, de aquí no nos vamos; para eso tenemos nuestra policía.



El paraje de Xayakalan está destruido. Una playa tapizada de palmeras y cocos en el piso, los techos de las palapas hechos pedazos, enormes troncos encima de lo que hasta poco fueron casitas, cientos de árboles de tamarindo arrancados desde la raíz, casas de adobe sin techo y con enormes boquetes en las paredes, un jardín de niños del que, literalmente, sólo queda un palo, dan cuenta del paso del huracán Beatriz, que en junio pasado azotó a esta comunidad de la costa michoacana.



Poco más de dos años después de haber recuperado estas tierras, El Trompas asegura: todos aquí seguimos puestos. Si el huracán no nos sacó, menos el gobierno.



Junto con otro grupo de indígenas explica que la policía comunitaria de Ostula está conformada por cerca de 500 integrantes y su función es resguardar el perímetro de las tierras en conflicto. No están –insisten– para enfrentar a la delincuencia organizada, para desarmar a nadie ni para intervenir en otras cosas; sólo para cuidar el territorio que nos pertenece.



Una característica común en Ostula, Cherán y los poblados de Guerrero es que ninguno de sus policías recibe sueldo ni retribución alguna. En Cherán y en Ostula no tienen uniforme ni distintivos, mientras en Guerrero cuentan hasta con credenciales y modestas camisetas y gorras con el emblema de la policía comunitaria de Guerrero, que está por cumplir 16 años de existencia; la de Ostula tiene dos años y la de Cherán sólo cuatro meses de haber sido reactivada, aunque en realidad, coinciden todos, lo que se está poniendo en práctica es una organización basada en sus sistemas normativos tradicionales. Nada nuevo.



Ostula es una de las tres comunidades nahuas del litoral del Pacífico michoacano. Las otras dos son Pómaro y Coire. Juntas poseen más de 200 mil hectáreas de territorio dentro de la costa y los montes de la Sierra Madre del Sur hasta Guerrero y Oaxaca. En las más de mil hectáreas de Xayakalan actualmente habitan unas 250 personas pertenecientes a 40 familias. Este es el territorio vigilado.



En ocasión de su segundo aniversario, denunciaron el asesinato de 26 comuneros, cuatro desaparecidos, decenas de viudas y huérfanos y cientos de desplazados. Pero hoy, señalan, la situación está más tranquila.



El pasado 20 de julio, la asamblea general decidió no participar en las elecciones estatales de Michoacán, previstas para el próximo 13 de noviembre. Los partidos políticos, cuando andan queriendo el puesto, te platican bonito, pero después ni te conocen. Todo está por demás con ellos y aquí no entran, finalizan los entrevistados bajo una palapa semidestruida en Xayakalan.



No volvemos a entregar nuestra seguridad



En otro lado de Michoacán, en el corazón de la meseta purépecha, la cotidianidad de la comunidad de Cherán cambió radicalmente a partir del pasado 15 de abril, fecha en que decidieron reactivar la autodefensa de un pueblo asolado por los talamontes que casi terminan con sus bosques.



Han pasado casi cuatro meses desde que los pobladores decidieron prácticamente encerrarse en su comunidad. Instalaron barricadas en todos los accesos y en las noches cerca de 200 fogatas alumbran la vigilancia de un pueblo entero que se cuida a sí mismo. Al igual que en la comunidad nahua de Ostula, las armas son más simbólicas que otra cosa: machetes, palos, hachas y una que otra escopeta de cacería.



El movimiento empezó cuando, cansados de la tala clandestina de sus bosques, decidieron enfrentar a quienes saquean la madera desde hace tres años. Los pobladores denuncian que los talamontes, armados hasta los dientes, hasta el momento han destruido totalmente más de 15 mil hectáreas (80 por ciento del bosque de 20 mil hectáreas).



A partir de que la seguridad está en sus manos, los delitos al interior han bajado hasta en 90 por ciento. No han logrado abatir por completo la tala, pero también la han mermado de manera considerable. Asimismo, en sólo tres meses consiguieron reducir más de 50 por ciento el alcoholismo en la comunidad.



Actualmente está prohibida la propaganda electoral. Ni los autos ni las casas pueden exhibir pancartas o calcomanías de un partido político, y si los candidatos intentan entrar lo consideramos un acto de provocación.



La ronda tradicional está a cargo de la seguridad de los más de 20 mil pobladores, pero es más interna que externa, pues no podemos competir con las armas que trae la delincuencia organizada.



La comunidad tiene ley seca desde que empezó la movilización, por lo que una de las tareas de la ronda es vigilar el orden y amonestar o detener a quienes ingieren bebidas alcohólicas: si un compañero se emborracha y es la primera vez que lo agarramos, lo exhortamos a que ya no lo haga. La segunda vez se le castiga con trabajos comunitarios, como la limpieza de las barricadas o de las fogatas. Y la tercera vez se le manda obligatoriamente a rehabilitarse en Alcohólicos Anónimos. Todo esto por decisión de la asamblea.



Independientemente de lo que ocurra en el futuro –señalan–, el proceso que iniciamos ya no tiene regreso.



Nosotros ya no volvemos a entregar nuestra seguridad interna al gobierno.



Una de las experiencias autónomas más notables en cuanto a sistemas de impartición de justicia (fuera de Chiapas), la protagonizan 65 comunidades de la Costa Chica y La Montaña de Guerrero, que desde hace casi 16 años se hacen cargo de su seguridad, disminuyendo la delincuencia hasta en 90 por ciento.



Juan González Rojas, fundador de la policía comunitaria y su primer coordinador, recuerda la región azotada por innumerables delitos, con la indiferencia y/o complicidad de los gobiernos en turno. Homicidios, abigeatos, asaltos en carreteras y violaciones de mujeres eran comunes en la zona, hasta que el pueblo de Santa Cruz del Rincón se cansó y se juntó para ver qué hacía para defenderse, y así empezó la policía comunitaria.



Al gobierno –recuerda uno de los fundadores– no le gustó la idea, pero les dijimos que no íbamos a negociar, sino a informar lo que estábamos haciendo. Entonces, nos dio un ultimátum para que nos desarmáramos. Les dijimos que no éramos un grupo armado para enfrentarlos, sino para coadyuvar en la seguridad de la población.



Empezaron aproximadamente 10 comunidades, y 16 años después son 65, cada una con su propio grupo de policías. En total cuentan con alrededor de 600 policías para una población de 100 mil habitantes de 11 municipios.



Pablo Guzmán, uno de los nueve coordinadores actuales, explica: ya no se trata sólo de detener delincuentes ni sólo de impartir justicia y reeducarlos, sino de ir al fondo de los problemas, pues nada resolvemos si recibimos denuncias todo el día, lo que debemos atacar es el origen de las mismas, como el alcoholismo, el desempleo, la descomposición familiar, la falta de educación, etcétera. Y en eso están.



Su relación actual con el gobierno, con todo y las órdenes de aprehensión en su contra, es de no enfrentarnos, pues no le disputamos el poder. Sólo que nos dejen trabajar en paz



Felícitas Martínez Solano fue la primera mujer dentro de la policía comunitaria. Es coordinadora regional y señala que en estos 16 años las mujeres han sido invisibles. No ha sido fácil su inclusión, pero ya no es lo mismo que antes, afirma.





lunes, 1 de agosto de 2011

Brasil: Olimpiadas, reasentamientos y desalojos...



Cuenta regresiva para las Olimpíadas.
O ¿para el desalojo en Brasil?
Robo a los desposeídos
Son familias que, a diferencia de todo el mundo, no esperan el inicio de los mega eventos deportivos y tampoco ansían una ola en los estadios de fútbol, que nunca tuvieron un gusto tan amargo.
TEXTO: TATIANA LIMA
TRADUCCIÓN: JOANA MONCAU
FOTOS: TATIANA LIMA Y AGENCIA NÚCLEO PIRATININGA DE COMUNICAÇÃO
Fuente: Desinformémonos

Río de Janeiro, Brasil. La elección de Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos fue motivo para que el alcalde Eduardo Paes decretara el expediente facultativo en la ciudad, con la intención de garantizar playa llena y un espectáculo de imágenes para las agencias internacionales. El apoyo de la población local a la realización de los Juegos Olímpicos en la ciudad debería parecer irrefutable. Con sol, samba y fiesta en las arenas de Copacabana, el clima de carnaval se fortaleció y la población hizo su parte conmemorando ampliamente la victoria de Río de Janeiro como ciudad sede de los Juegos Olímpicos del 2016.

Una alegría distinta a la realidad diaria de mujeres, hombres y niños de poblaciones pobres que son amenazadas de remoción por la alcaldía de Río de Janeiro. Son familias que, a diferencia de todo el mundo, no esperan el inicio de los mega eventos y tampoco ansían una ola en los estadios de fútbol, que nunca tuvieron un gusto tan amargo. Sus casas están en el trayecto de intervenciones urbanísticas que serán realizadas para construir las sede del Mundial (2014) y las Olimpíadas. Está prevista la remoción de 130 favelas antes de las Olimpíadas para la construcción de tres grandes vías: Transcarioca, Transoeste y Transolímpica.

Por esta causa, 50 mujeres se dirigen una mañana lluviosa al Aeropuerto Internacional del Río de Janeiro, para protestar en contra de los despojos en comunidades pobres de la ciudad. Vestidas de rojo –en sus playeras se leía el mensaje: Ciudad ¿para quién?– las manifestantes denunciaban las acciones del poder público que califican como “limpieza social”.

En el acto nombrado “Mujeres en contra el apartheid social de los mega eventos”, no se intimidaron por la poca atención de los pasajeros de la sala de desembarque internacional del aeropuerto. “Estamos aquí para llamar la atención de la sociedad sobre la discriminación del alcalde a los pobres. Yo vivo hace más de 40 años en el área de la Barra de Tijuca. Somos mujeres que tenemos hijos, nietos y bisnietos ahí. Llegamos antes que los ricos y de los hijos de la clase media. ¿Por qué soy yo quien tiene de salir?”, cuestiona Vera, una habitante de la comunidad de Villa Autódromo, sin importarle que un ejecutivo se reía de la manifestación mientras tomaba su café.

En total, activistas contabilizan dos mil 92 personas expulsadas de sus casas; tan sólo en Río de Janeiro, suman un total de 523 familias. Ante tantas remociones, activistas sociales dispusieron de un contador de despojos en internet para denunciar las expulsiones. “Los funcionarios de la alcaldía están derrumbando las casas en la madrugada, a las dos de la mañana para que la gente no pueda llamar a los medios de comunicación”, contó Vera.

El robo del derecho a la vivienda

Las comunidades de Restinga, Vila Recreio II y Vila Harmonia, con el apoyo de la Red de Comunidades y Movimientos en Contra la Violencia, de la Pastoral de Favelas y del Consejo Popular, ya hicieron una denuncia de la situación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (OEA). En el documento señalan que a nombre de los mega eventos deportivos la esfera pública ha violado derechos sociales recurriendo a prácticas de despojos forzados para realizar intervenciones urbanísticas que hieren las legislaciones de planeamiento urbano y ambiental. De modo sistemático, según la denuncia, el poder municipal falta a la transparencia pública y niega la participación de la población en las decisiones referentes a los reasentamientos.

La alcaldía alega que no hay modo de ejecutar las obras sin que se realice la transferencia de las familias. Entre los principales motivos de las protestas están la falta de preocupación por evaluar los impactos de las remociones para los afectados y el hecho de que no hay alternativas para el trayecto de las obras, además de la falta de respeto en los procedimientos previos a las reubicaciones de las comunidades.

Lo que para el poder público es un simple “reasentamiento”, para las familias es una mudanza total de las formas de vida y del acceso, aunque precario, a los derechos. Si la remoción en sí es ya algo grave, la “remoción sumaria” es todavía peor, ya que se caracteriza por el despojo forzado, sin ningún diálogo o información a las personas afectadas. Los reasentamientos realizados por la alcaldía de Río de Janeiro, se encuentran justamente en este último tipo de remoción.

La denuncia también fue realizada por la propia relatora de la ONU sobre el derecho a la vivienda adecuada, Raquel Rolnik. En su blog, la relatora clasificó como “un abuso de poder y un verdadero estado de excepción” las remociones “sumarias” ocurridas en la comunidad de Vila Harmonia, en el Recreio de los Bandeirantes, en la zona oeste do Río de Janeiro. “Muchos describen las escenas como las de una batalla: ropas, objetos personales, maletas, todo tirado en el suelo, en la orilla de la vía por donde transitan continuamente camiones, automóviles y, ahora, personas sin un lugar a dónde ir o volver”, sigue.

Según relatos de habitantes de Vila Harmonia hechos a defensores públicos del Núcleo de Tierras y Habitación (NUTH) de la Defensoría Pública del Estado de Río de Janeiro, durante la madrugada del 18 de diciembre del 2010, policías irrumpieran en las casas expulsando a las familias y amenazando a todos con llevarlos a prisión. El manifiesto publicado en el “blog Pela Moradia” describe esta situación desoladora: “Personas desorientadas, ofendidas en su dignidad de seres humanos, le robaron uno de los derechos más fundamentales: la vivienda”.

Una de las habitantes removidas, mencionó a los defensores públicos que esa acción de la alcaldía obligó a los familiares a separarse, pues fueron forzados a pasar la noche en distintos lugares. Otra habitante, que se mantiene firme en la resistencia a la remoción, dijo estar sintiéndose impotente al “ver un amigo en el suelo, necesitado de ayuda y la alcaldía pasando por encima de él en nombre de lo que ellos llaman progreso”.

Además, de acuerdo con la defensora pública del NUTH, Adriana Brito, que acompaña el caso de diversas comunidades, la alcaldía ya dejó claro que no está abierta a cualquier negociación. “Los habitantes no tienen acceso al proyecto y, aun cuando la Defensoría Pública pida el proyecto de las obras, le niegan la información. La presión psicológica en la comunidad es intensa”, cuenta.

De hecho, con tractores, policías y funcionarios del gobierno frente a sus casas, las familias se sienten presionadas y terminan por aceptar devaluadas indemnizaciones. O, peor, ser reubicadas en una vivienda popular ubicada muy lejos del área en que vivían y tenían raíces.

El la mayoría de los casos, el departamento ofrecido por la alcaldía es subsidiado por el programa federal de Habitación “Mi casa, mi vida”. El sistema de contrato utilizado, entretanto, apenas otorga la propiedad del departamento al contratante cuando éste termina de sufragar todos los pagos previstos. En la práctica, las familias salen de sus casas y asumen una deuda de años con la Caixa Econômica Federal (uno de los bancos públicos brasileños). Además, con el bajo valor de la parcela (50 mil reales, aproximadamente 30 mil dólares), muchas familias no tienen cómo pagar o ni siquiera saben que hay una deuda por ser pagada.

“La alcaldía quiere pasar el tractor, no le importa cómo”, dice defensora pública

Uno de los grandes argumentos de la alcaldía es calificar a las comunidades pobres de invasoras y de ocupar irregularmente el suelo, pues muchas no poseen el registro del inmueble. Sin embargo, como destaca Raquel Rolnik, el derecho a la vivienda está garantizado y figura jurídicamente en la Constitución Federal de 1988, así como en el Plan Director de las Ciudades, reconocido por el Ministerio de las Ciudades.

Para la relatora de la ONU, “es una arbitrariedad la acusación de la alcaldía de que las personas son invasoras”. Ella destaca que Brasil es signatario de legislaciones internacionales que establecen una serie de procedimientos para la transferencia de las familias en caso de obras de infraestructura y de urbanización. “Existen protocolos a seguir que no están siendo cumplidos. Además de eso, la integridad de las personas no puede ser violada, independientemente de tener o no el título o documentación formal relacionados a su casa o tierra”, destaca.

De acuerdo a la defensora pública del NUTH el proceso de remoción no es transparente. “La alcaldía entra con acciones de despojo y cuando logramos evitar el barrido de las demoliciones, se recurre a todos los mecanismos para derrumbarlas. En el mismo instante que lo logran ya tienen un equipo allá en la comunidad para demoler las casas, es casi automático”, explica Adriana Brito.

Tanto las leyes municipales de la ciudad de Río de Janeiro, como las de ese estado, determinan que la remoción de moradores debe ser realizada apenas corra riesgo una vida. Además, exigen la participación de la comunidad interesada y de las entidades representativas en el análisis y definición de las soluciones, ya sea el asentamiento en localidades próximas a los lugares de la vivienda o del trabajo, o, en caso necesario, el desplazamiento.

No se están cumpliendo esas leyes. De hecho, la Secretaría Municipal de Habitación no ha negociado de forma colectiva y tampoco discutido una solución para la transferencia de la comunidad junto a los habitantes.

Según la legislación, la alcaldía también tendría la obligación de conceder un plazo para que las familias desocupen la región después de la notificación da remoción. Sin embargo, no es esa la postura adoptada. En un documento expedido por la alcaldía para el desalojo en la Comunidad Vila Harmonia, en octubre del 2010, la alcaldía establece un plazo de “cero” días para la salida de los moradores a partir del recibimiento del oficio. En otro documento emitido para la misma comunidad, los habitantes son notificados de que deben dejar sus casas inmediatamente. Sobre ese tipo de postura, Adriana Brito es enfática: “La alcaldía quiere pasar con el tractor, no importa cómo”.

En la denuncia hecha a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, uno de los casos que más llamó la atención fue el de Francisca, habitante de la Vila Recreio II. Como muchos en esta comunidad, Francisca vivía al fondo de su casa y al frente tenía un comercio, una pequeña tienda que era su fuente de ingresos. Un día después de la demolición de su negocio, en un intento desesperado por evitar que derrumbasen también su casa, estuvo amarrada durante horas en el portón de entrada para impedir el paso. Finalmente, aceptó salir y mirar la demolición. Corría el 17 de diciembre, Francisca se quedó en la calle con todos sus productos de trabajo y sin ninguna protección. En la alcaldía, según la denuncia enviada a la OEA, cuando ella fue recibir el dinero de la indemnización la obligaron a firmar un papel, donde renunciaba a cualquier derecho de protestar por el valor del pago.

Cabe destacar que en las acciones de despojo, la Secretaría Municipal de Habitación no acepta negociar indemnizaciones para los pequeños comercios de los moradores, como era la tienda de Francisca. Y, según Adriana Brito, las indemnizaciones pagadas por la alcaldía se calculan apenas por las mejoras, sin tomar en cuenta el valor inmobiliario del local en que se ubica la comunidad. Raquel Rolnik señala para la ilegalidad de dicho procedimiento: “Los moradores tienen derecho de recibir una indemnización de acuerdo al valor financiero e inmobiliario real y relativo a la localidad de las residencias, además de las mejoras”.

La defensora pública llegó incluso a cuestionar el valor de las indemnizaciones en reunión con el secretario municipal de Habitación, Jorge Bittar. Para Adriana Brito, el valor mínimo de la indemnización tendría que ser igual a lo valor del departamento popular del programa “Mi casa, mi vida”, a donde la alcaldía reenvía a las familias que aceptan ser removidas. El valor del inmueble es de 50 mil reales (30 mil dólares). Mientras las indemnizaciones pagadas por la alcaldía varían entre tres mil reales (mil 800 dólares) y quince mil reales (nueve mil dólares).

Tras bambalinas: la especulación inmobiliaria

La Villa Autódromo es una de las comunidades ubicadas en la zona oeste, Barra da Tijuca, región que, a lo largo de veinte años, alcanzó una fuerte expansión inmobiliaria. Una mirada más atenta a esta comunidad amenazada de remoción nos ayuda a entender por qué las comunidades de esa región son las que más han sufrido con los despojos forzados. También ayuda a contestar una simple pregunta: al fin y al cabo, ¿quién gana y quién pierde con el proceso de construcción del Mundial y de las Olimpiadas?

La comunidad de Villa Autódromo fue fundada hace más de 40 años por pescadores que vivían a la orilla de la Laguna de la Barra, que se juntaron a los caseros que allí vivían con sus familias. En el periodo de construcción del Autódromo, la región comenzó a ser poblada por emigrantes y desempleados que buscaban trabajo en las obras que entonces se estaban realizando. Más tarde, la región recibió a universitarios, maestros y servidores públicos.

Fue esa red social mixta la que garantizó las condiciones de vida en la comunidad con un sistema de “mutirões”. Eran los propios habitantes quienes construían, no sólo sus casas, sino todo el espacio urbano, incluyendo calles, red de distribución del agua, sistema sanitario y espacios de convivencia, como cancha de fútbol, iglesia y la sede de la Asociación de Moradores, Pescadores y Amigos de Villa Autódromo (Ampava). La maestra Inalva Mendes, una de las moradoras más antiguas de la comunidad, recuerda: “Había un vecino que tenía una combi, hacíamos compras todos juntos porque era el único carro de la comunidad”.

De hecho, la organización social de Villa Autódromo llama la atención. La conciencia de que la tierra no es mercancía nace de la necesidad, pero también de la inspiración en los movimientos sociales del campo y de la ciudad, de toda la América Latina. El estatuto de la Ampava, por ejemplo, fue fundamentado en el estatuto de barrio de Cuba.

Con el avance de la urbanización, la ciudad descubrió los placeres de la Barra da Tijuca. Como consecuencia, llegó el modelo de ciudad de los departamentos y condominios de lujo que acarreó la elevación en los precios de los terrenos de la región, cercados por mata, mar y lagunas. Comenzaron entonces las amenazas de remoción en la comunidad de Villa Autódromo.

La primera remoción ocurrió en 1992, cuando el municipio de Río de Janeiro alegó “daño estético y ambiental” en una acción judicial que pedía la retirada total de la comunidad. En la época, la Barra da Tijuca ya despuntaba como el nuevo centro para emprendimientos inmobiliarios, comerciales y deportivos, exigiendo, como bien tradujo el procurador del municipio, una nueva “estética”, en la cual los pobres no estaban incluidos.

La Villa Autódromo se organizó. Como respuesta a la tentativa de expulsión en 1994, logró integrarse al programa de regularización agraria. Con eso, el estado, que es el propietario de la tierra, reconocía a la Villa el derecho de uso del área para vivienda y le daba concesión de posesión por 40 años. El gobierno estatal que se siguió, postergó la concesión de posesión por 99 años más. Al mismo tiempo, los moradores de Villa Autódromo articularon su defensa jurídica para impedir la remoción judicial de las casas, demostrando la fragilidad de los argumentos municipales en un litigio que se arrastra hasta hoy.

Pasaron años hasta la llegada de los Juegos Panamericanos y, con ello, las nuevas amenazas de despojos, en el 2007. Nuevamente, la alcaldía no logró remover a los habitantes, que se organizaron jurídicamente e impidieran la remoción de las casas. Ahora, desde el anuncio de Río como ciudad sede de los Juegos Olímpicos, el poder público retoma el intento de remoción de los habitantes del lugar. Primero, con la disculpa de que necesita el terreno para la construcción del Centro de Medios para el evento. Después, con la transferencia de esa instalación para la zona portuaria de la ciudad, el gobierno afirmó que el área donde se localiza la comunidad sería utilizada como “espacio de seguridad”, destinado a garantizar la seguridad de los atletas y periodistas que circulasen por los equipamientos deportivos. Finalmente, la alcaldía alegó que el área no era apropiada para la urbanización.

Sin embargo, ante la escasez de argumentos para la remoción de los moradores, el mismo proceso que acusaba a la comunidad de “daño estético” y destrucción del medio ambiente resurgió. Con base en esos argumentos, el pasado 16 de febrero, la jueza Cristiana Aparecida de Souza determinó la remoción de parte de la comunidad de Vila Autódromo, decisión que afectará principalmente a las personas que viven cerca de la Laguna de Jacarepaguá. Según informaciones de la Defensora Pública, cabe el recurso a la sentencia.

Sobre la determinación de la jueza, Raquel Rolnik es enfática: “Jurídicamente es absolutamente lamentable que una jueza brasileña desconozca la Constitución del proprio país y de los tratados internacionales que Brasil ratificó. Es una decisión que no respeta el derecho constitucional a la vivienda”. Y concluye: “Es para desconfiar, que en nombre de los eventos deportivos sean juzgadas de modo positivo las remociones de comunidades pobres en asentamientos en áreas de lagunas. No estoy segura de que la jueza sepa, pero casi toda la región de Barra da Tijuca es de laguna y hay muchos condominios que circundan sus márgenes. Entonces, se trata de una decisión discriminatoria”.

Existen diversos conjuntos inmobiliarios vecinos a la Villa Autódromo e inmunes a las políticas de remoción. Uno de ellos es el Condominio Río 2, construido en el 2007 y ya habitado. También existe un conjunto de habitación para funcionarios de la aeronáutica, que cuenta incluso con casas a la orilla de la laguna. Además, hay también un gran proyecto que está en la fase inicial de construcción: el Condominio Cidade Jardim.

En la publicidad promocional del Cidade Jardim ofrecen, para aquellos que decidan residir allí, un árbol con el nombre de la familia del nuevo propietario grabado en ella. Esta sería apenas una muestra del perfil atribuido al condominio: el de la responsabilidad socio-ambiental. “Comportamiento social, colecta selectiva, reutilización del agua, sólo sirve para ellos, para la clase media y para los ricos. Este discurso no se aplica a los pobres, porque para el gobierno nosotros no somos portadores de derechos”, comenta Inalva Mendes. Un departamento de dos cuartos en dicho Condominio cuesta cerca de 270 mil reales (unos 163 mil dólares). Los departamentos de tres cuartos llegan a valer 510 mil reales (307 mil dólares).

El actual alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, intenta retirar la comunidad de Villa Autódromo de la región de la colonia de Barra da Tijuca desde 1993, cuando era subalcalde de la región. Desde entonces existe la acción civil pública en contra los moradores, la misma que ahora amenaza la comunidad.

En Villa Autódromo viven cerca de 60 pescadores profesionales reconocidos por organismos oficiales. Los habitantes preservan el libro de registro que confirma que fueron realizados cursos de preservación ambiental ofrecidos por oficiales de la Marinea Brasileña a los moradores. Además de eso, ellos tienen permiso para realizar la actividad de acuicultura. La comunidad creció y hoy hay allí más de 900 familias.

La remoción de Villa Autódromo transgrede la legislación brasileña y la mayoría de los principios y compromisos internacionales adoptados por Brasil sobre la efectividad de los derechos de la ciudad. De la Constitución Federal al Estatuto de la Ciudad, de la Agenda Habitat a las observaciones generales de la ONU sobre el Tratado de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, pasando por la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad elaborada por los movimientos sociales, es posible encontrar fundamentos para un total rechazo al “reasentamiento” que pretenden realizar en Villa Autódromo.