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jueves, 7 de octubre de 2010

MST: Balance del movimiento y lo que viene...

"El MST no será rehén del próximo gobierno" -
Gabriel Brito y Valéria Nader

Entrevista con Gilmar Mauro, dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra

Fuente: Blog Pelusa Radical http://pelusaradical.blogspot.com/


En vísperas del pleito presidencial más vacío de ideas desde tiempos inmemorables, los movimientos sociales y la izquierda deben contrastarse con un nuevo período de sus luchas. Necesitan hacer una amplia reflexión sobre las derrotas acumuladas que, al contrario de lo que se esperaba, fueron profundizadas en el período de Lula. Ese el pensamiento de Gilmar Mauro, dirigente del MST. En la entrevista con Correio da Cidadania, explica la postura del movimiento en la elección y la polémica en torno de un posible apoyo velado de sus dirigentes a la candidatura petista.

Gilmar argumenta que el MST no declaró apoyo a candidato alguno para el primer turno por cuenta del debilitamiento político y social de la izquierda. De modo que el movimiento no es capaz de impedir que gran parte de sus bases opte por Dila, aunque el gobierno de Lula no ha llegado ni cerca de la reforma agraria. Para él, la única diferencia de Lula con Serra es la menor intolerancia al diálogo con el movimiento social (lo que se aplica en Sao Paulo, en la disputa entre Alckmin y Mercadante).

Para Gilmar, es justamente esa retracción de la izquierda, impuesta por fallas propias y también por la victoria del lulismo, que dejó al movimiento en una situación “complicada” para apoyar a candidatos más alineados al proyecto de reforma agraria defendido por el MST, como Plínio Arruda Sampaio (responsable por el plan de reforma agraria de Lula en 2003, posteriormente encajonado) y otros de la izquierda socialista. Además, recuerda que los sin tierra y la reforma agraria poseen apoyos en diversos partidos.

Hasta por la difícil posición en que se encuentra el movimiento en las elecciones de este año, Gilmar resalta que el principal debate a realizarse en la izquierda es al respecto de su propia reconstrucción, de forma unitaria, antes de que cualquier nuevo proyecto o programa a ser anunciado. Solo después de una extensa autocrítica y la conjunción de todos esos factores, concluye, las fuerzas no privilegiadas por el orden podrán volver a enfrentar al capital en todas sus variadas vertientes, inclusive para que un día se alcance la reforma agraria.

Correio da Cidadania: ¿En el actual momento histórico de completa supremacía del agro-negocio en el campo, con sus lazos con grandes y poderosos sectores financieros, industriales y de la política, qué reforma agraria usted considera es posible y necesaria?

Gilmar Mauro: Yo creo que es preciso repensar la reforma agraria, y ella depende hoy de un amplio debate en la sociedad brasilera. Y la sociedad tendrá que discutir qué tipo de uso quiere darle al suelo, a los recursos naturales, al agua, biodiversidad y todo el subsuelo.

En segundo lugar, tenemos que discutir que tipo de comida vamos a querer de aquí para adelante. Si optamos por mantener el actual uso del suelo brasilero para producir commodities y exportarlos, utilizando agroquímicos en gran escala, realmente no precisamos de reforma agraria.

El tercer aspecto es el paradigma tecnológico que queremos para el futuro. Nadie está hablando de volver al pasado, al movimiento ludista de acabar con las máquinas, pero la tecnología precisa estar al servicio de la humanidad. Es evidente que debe haber producción para atender las demandas, sean de alimentación o de materia prima, pero con tecnologías de menor impacto ambiental que las actuales, ayudando a disminuir la penuria del trabajo, sobre lo cual nadie discrepa.

Evidentemente, vamos a continuar ocupando tierras, porque hay gente que quiere ser asentada y trabajar. En tanto, más allá del MST, tal debate precisa ser jugado en la sociedad, pues, si ella no discute y coloca su posición, no hay reforma agraria viable dentro del modelo que está siendo aplicado en el momento.

Correio da Cidadania: ¿Lula llegó cerca de alcanzar algunos de esos objetivos en los moledes defendidos por el movimiento campesino?

Gilmar Mauro: No, en verdad, lo que tenemos hoy son políticas agrarias y de asentamientos. No podemos hablar de reforma agraria en el país. Existen asentamientos, fruto de la presión, regularizaciones fundiarias, pero desde el punto de vista de la concentración latifundista está todo intacto, o sea, el 1% de los propietarios detentan el 46% de las tierras. Y desde el punto de vista del modelo y la producción agrícola, la exportación de commodities, amplió el modelo históricamente construido en el país. Tenemos pequeñas mejorías en la agricultura familiar, alguna cosita en crédito, merienda escolar, que posibilitan a la pequeña agricultura algún tipo de ingreso, pero no podemos hablar de reforma agraria. Si quisiéramos hablar de reforma agraria de hecho, es preciso cambiar el modelo y la estructura latifundista brasilera, lo que no ocurrió hasta el día de hoy en la historia del país.

Correio da Cidadania: Dirigentes del movimiento pasaron los últimos años haciendo duras críticas al abandono a que el gobierno Lula relegó las políticas agrarias defendidas por el PT durante años. No obstante, recientemente, algunos líderes mostraron inclinación por la candidatura de Dilma en relación a la de Serra. ¿Cómo usted explica estos posicionamientos?

Gilmar Mauro: El MST, y prefiero hablar de aquello que fue decidido por la dirección adoptó una postura de no apoyo a ningún candidato, tanto a presidente como a gobernador y otros cargos. Eso entendiendo una serie de cuestiones que relacionamos desde el punto de vista de la reforma agraria y de un conjunto bastante amplio de partidos, que van desde la izquierda socialista, revolucionaria, hasta sectores, digamos, demócratas republicanos. Tenemos apoyo en la causa en sectores del PMDB, del PDT y así por delante.
Así, el MST optó por no tomar posición a favor de ningún candidato en esta primera vuelta de las elecciones. Hasta para preservar las alianzas que construimos históricamente y la perspectiva, inclusive, de reconstrucción de una izquierda progresista en el próximo período. Creo que, en este momento histórico, las condiciones no fueron propicias en términos de una unificación de las candidaturas de izquierda. Pero este es nuestro momento histórico y no podemos quedar llorando sobre la leche derramada. Tenemos que aprender de las lecciones de ese proceso en la izquierda brasilera y pensar en el próximo período. Los desafíos están puestos para que se piense en la reconstitución política de una izquierda en nuestro país.

Correio da Cidadania: ¿Esa postura de no declarar apoyo a ningún candidato iría al encuentro de la idea siempre frisada de mantener la autonomía del movimiento, incluso con esas demostraciones de simpatía relativas a una victoria petista?

Gilmar Mauro: Exactamente. Porque, independientemente de cualquier cosa, una reforma agraria que de hecho altere toda la estructura latifundista brasilera, pensando en nuevos paradigmas, de producción, tecnología y modelo, sólo se realizará en la medida que las fuerzas populares tengan un protagonismo mayor.

Y estamos en un momento de crisis, con debilitamiento de los sectores sociales, pérdida de fuerza política. Puedo hablar por el MST: creo que hubo una pérdida de fuerza política y social en el último período. Y lo mismo ha ocurrido en los movimientos urbanos, sindicales, estudiantiles, lo que no es una particularidad brasilera, sino una realidad mundial. Ese es el contexto que coloca a los sectores reformistas, no sólo a los revolucionarios, en una situación defensiva a escala internacional hoy en día.

Correio da Cidadania: En una entrevista que usted concedió en mayo, había una declaración de que la tendencia del movimiento sería quedarse al lado de los que apoyasen la reforma agraria "profunda y radical". ¿Cómo interpretar esa intención a la luz de lo que de hecho ocurre ahora en lo que se refiere al posicionamiento de dirigentes y militantes? ¿En su opinión, Dilma caminaría hacia esa reforma profunda e radical?

Gilmar Mauro: Creo que no. Creo que ningún gobierno haría ese camino. Podríamos elegir al más radical, Rui Costa Pimenta (Partido Causa Operaria), y no tendría las condiciones de hacerla. Esto, porque sin fuerza social y política organizada, no se consigue, la correlación de fuerzas no lo permite. El indicativo del MST, inclusive de acuerdo con lo que discutió la dirección del movimiento, es votar a los candidatos que defienden la reforma agraria, tanto para el parlamento como para la principal elección. Creo que la militancia ha hecho esto, apoyando las candidaturas que defienden la reforma agraria y tengan un compromiso histórico con ella.

Muchos militantes van a votar por Plinio. Otra parte vota por Ivan Pinheiro, también por Ze María, y una parte vota por Dilma. Creo que, la mayoría de las bases del movimiento vota por Dilma, aunque el gobierno Lula haya estado lejos de la reforma agraria. Hubo pequeños avances, algunos asentamientos, y una parte de nuestras bases entiende que votar por Dilma es una opción. Por cuenta de todo eso, el MST quedó en esa situación. No tomamos partido, como entidad, por ninguna candidatura, pero estimulamos el voto por quien apoya la reforma agraria.

Correio da Cidadania: ¿Habría, de hecho, diferencias sustanciales entre los gobiernos de Serra y Dilma en la consecución de la reforma agraria y en el relacionamiento con los movimientos sociales?

Gilmar Mauro: En ese caso sí. Con Serra, nosotros nunca conseguimos hacer una reunión. La única reunión que hicimos aquí fue con el jefe de la Casa Civil, Aloysio Nunes, y el rumor decía que no quería hablar con nosotros. Por otro lado, tuvimos varias desocupaciones violentas (en Cutrale, por ejemplo), en articulación entre el gobierno estadual y federal, Rede Globo y los hacendados de la región, buscando criminalizar al movimiento.

Las investidas de Serra contra los profesores, la Policía Civil, los pobladores del Jardim Pantanal, contra los sin tierra, son muestras de un proceso de dificultad de diálogo del gobierno Serra con el movimiento social. Algunos prefeitos (alcaldes) del PSDB que hemos contactado tienen mucha dificultad hasta para reunirse con Serra. Es muy grande la dificultad en relacionarse, no sólo con los movimientos sociales sino con otras personas.

No creo, del punto de vista del proyecto político, que exista tanta diferencia entre los dos. Pero, por el lado de los movimientos sociales, hay sí una diferencia entre Serra y Dilma, principalmente en el sentido de criminalizar a los movimientos y por la dificultad de ver al movimiento social como parte del proceso de construcción y de luchas.

Correio da Cidadania: ¿Aunque existan estas diferencias entre eventuales gobiernos Dilma o Serra, el posicionamiento más favorable del movimiento en relación a una victoria petista no sería, de cualquier modo, un salvo-conducto a la permanencia de un cierto inmovilismo y pérdida de autonomía de los movimientos sociales, tan destacados por el propio MST a lo largo de los últimos años, en los cuáles Lula presidió Brasil?

Gilmar Mauro: No, por el contrario. Y otra, el Movimiento Sin Tierra tiene por principio su autonomía política. No creo y no tengo duda alguna, de que el movimiento no será rehén del próximo gobierno. Apuesto todas mis fichas en eso, porque el movimiento habrá de continuar luchando por la reforma agraria. Aunque la coyuntura sea adversa, la izquierda tenga poca fuerza, y el movimiento social igual, es tiempo de remar contra la marea. El MST va a continuar organizando su base. Pienso que dos cosas son fundamentales: primeramente, una organización que no coloca como defensa principal las necesidades de su base social, es una organización que no tiene sentido, por eso muchas dejaron de existir. Por tanto, el MST tiene que continuar dando respuestas a sus bases, con luchas, marchas, que son las necesidades corporativas de la base real del MST.

El segundo aspecto, es que quien no lo entiende tendrá dificultades para comprender la propia lucha de clases: las personas se organizan a partir de sus necesidades, sean económicas o físicas, sean ideológicas o espirituales. El sujeto va a la iglesia, porque tiene necesidad. Si la organización pierde de vista eso, pierde el sentido, se vuelve una casta. Y creo que el MST nunca será así. Otra, la marca del MST: el movimiento nunca fue conocido internacionalmente por un buen programa, por un buen discurso, bellas elaboraciones. Fue conocido internacionalmente por una cosa: planificaba y hacía. A veces con errores, y como movimiento social cometimos muchos, pero eso le dio moral al movimiento frente a las personas. Lo que proyectó a nuestro movimiento fue el planificar y ejecutar. Evidentemente, queremos avanzar desde el punto de vista teórico, de elaboración de programas, porque no sólo basta una práctica relevante. Es preciso tener una teoría conducente con el proceso y las ganas de luchar.

Correio da Cidadania: ¿Incluso siendo bastante comprensible todo este escenario de dificultades en la izquierda y en el movimiento, no podría haber existido una posición más explícita respecto a la primera vuelta, a favor, por ejemplo, de la candidatura del PSOL, Plínio Arruda Sampaio, que sabidamente siempre se posicionó francamente a favor de la reforma agraria en los moldes defendidos por el MST, además de ser parte a lo largo de décadas, de las entidades que luchan por ese objetivo?

Gilmar Mauro: Creo que Plínio es una gran figura en esos aspectos, la mejor entre todos los candidatos. Siempre estuvo al lado de los trabajadores, de la reforma agraria, es un gran luchador y un ejemplo para nuestra militancia. A de la edad, continúa de pie. Ni siempre lo que consideramos lo más correcto da liga en el momento, como es el caso de la candidatura.

Creo que es un tiempo histórico de muchas dificultades. Tuvimos problemas en las esferas partidarias para lograr la unificación de una candidatura. El PSTU, PSOL, PCO, PCB no consiguieron unificarse. Es un tiempo de fragmentación, eso es real, objetivo. Es tiempo de dificultades, inclusive de articulación de los sectores de izquierda, del movimiento social, para juntarse en una candidatura que catalizara todo el descontento social. Yo diría que ese tiempo histórico explica más que cualquier cosa. Se mirásemos por la base del MST, caeríamos de cabeza en la candidatura de Dilma porque la base del MST hoy es lulista. Este es un fenómeno que precisamos entender. Exagerando, Lula parece generar más consenso que Jesús, 94% de las personas lo aprueban o dicen que su gobierno es regular. Es algo que no se podía imaginar.

Por tanto, se efectivamente hiciéramos una discusión con nuestras bases, tendríamos que haber apoyado a Dilma. Pero, la militancia reflexionó y se preguntó cómo iría a apoyar abiertamente a Dilma en estas elecciones, cuando el gobierno Lula se apoyó en el agro-negocio, en el gran capital financiero que ganó mucho dinero, mientras que la reforma agraria avanzó tan poco. No daba para salir en defensa de un gobierno Dilma.

De esa forma, optamos por no declarar apoyo a nadie en la primera vuelta. Apoyar a Plinio sería una postura más militante. Tomar posición a favor de Plinio mientras la base queda al lado de Dilma, crearía una situación muy difícil. Es complicado. Estoy siendo muy honesto sobre este punto. Siendo así, lo mejor fue adoptar la postura de no declarar apoyo a ningún candidato.

Correio da Cidadania: En entrevista al Correio este año, el sociólogo Ricardo Antunes criticó la falta de “organicidad” en nuestra izquierda, que, además de no conseguir unificarse en un período electoral, tampoco ha conseguido incorporar a los movimientos sociales en sus más diversas luchas ¿Usted vislumbra alguna forma de reorganización en la izquierda en el próximo período?

Gilmar Mauro: Es difícil hablar en tiempos, pero algunos ingredientes son premisas fundamentales si quisiéramos construir un proceso sustentable, para usar un verbo a la moda. Primeramente, precisamos hacer un balance político profundo, honesto y serio de las experiencias de la izquierda partidaria, del movimiento social y sindical. Es preciso decir: “nuestros instrumentos son importantes, fueron construidos por nosotros, es lo que tenemos, pero hoy no dan cuenta para organizar a la clase trabajadora”. Hay muchos sectores de la clase trabajadora que no están ni dispuestos para ningún tipo de organización”. En segundo lugar, fue perdida completamente perdida la referencia, hasta el sentido de clase, los lazos de solidaridad. Las personas no se identifican como clase trabajadora. La Nike, por ejemplo, no tiene ninguna fábrica, es un proceso todo tercerizado, fragmentado, atomizando a la clase. En Brasil, más concretamente, ¡son más de 600 mil las vendedoras de Avon! Si sumamos a Natura, Herbalife, son más de 1 millón de personas. Y si las llamamos de “clase trabajadora de Avon”, ellas van a decir “consultoras de venta”. Porque los instrumentos hasta ahora construidos no dan cuenta de esa dinámica y de la nueva realidad de la clase trabajadora. Si no hacemos una autocrítica, difícilmente vamos conseguir pensar en formas organizativas y proyectos para un nuevo período.

Otro aspecto es que debemos parar con ese asunto de quien es el dueño de la verdad. Cada uno tiene una parte de la verdad, y posibles razones en sus análisis, pero es apenas verdad entre todas las demás, de otros agrupamientos y sectores. Necesitamos la petulancia, la arrogancia intelectual, mirar nuestra fragmentación, nuestra débil fuerza social y política…Y la organización sin eso vale cero, mismo que se tenga el mejor programa del mundo. Si nos miramos entre todos, veremos que cada uno tiene su parcela de contribución; y juntando todo eso todavía somos un agrupamiento muy pequeño para enfrentar toda la lógica del capital impuesta a todo el país. Por lo pronto, para mí, esas son las condiciones analíticas fundamentales.

¿Es preciso reorganizar la izquierda? Es preciso un nuevo programa, una nueva estrategia? No tengo la menor duda. Pero no sirve juntar a media docena, decir, “la nueva estrategia es esta”, y salir a reclutar gente para mi corriente. No sirve. De tal manera, que es preciso el debate, la autocrítica, el análisis, de modo que se comprometa a la militancia y se piense al respecto, lo que necesita tiempo. Mas que salir con una propuesta de un nuevo partido para el año que viene, es preciso crear una metodología para el debate político, que nos permita, en el momento de crear nuevos instrumentos, tener la suficiente acumulación de fuerzas, evitando que sea un solo un agrupamiento más para disputar con los otros.

Infelizmente, la izquierda ve esa disputa por la hegemonía como una competencia entre instrumentos, y no como la posibilidad de fortalecimiento, una vez que, para hacer la revolución social, serán necesarias millones de personas conscientes. Está en el orden del día, si no hacemos el balance, los grupos van a creerse en el acierto por seguir intentando imponer su hegemonía sobre los demás. Mira, si no hacemos un balance crítico de estos tiempos, somos uno bobos. Así podemos hablar de cualquier cosa, menos de revolución.

Es un momento de extraer todas las lecciones, con mucha humildad, y a partir de allí pensar en un nuevo periodo. Junto a eso, un análisis muy profundo de la nueva realidad socio-económica mundial. ¿Qué es la clase trabajadora en el mundo de hoy? ¿Por qué si no tenemos claridad sobre tal cuestión, cómo vamos a saber qué instrumentos y programas son necesarios a esa nueva clase?

Las elecciones van a pasar, de modo que para mi ese es el debate central. Y en lo que creo y en lo que a mí respecta, entraremos con todas las fuerzas en ese debate político del próximo período.

Correio da Cidadania: Retornando finalmente a la realidad más inmediata ¿En el estado de Sao Paulo, como piensa sería una victoria de Alckmin? ¿Sería más fácil negociar con Mercadante?

Gilmar Mauro: No se, es una pregunta difícil. Con Alckmin también tuvimos una experiencia anterior: con él no conseguimos siquiera reunirnos. Después de la muerte de Mario Covas, todo lo relacionado a la agricultura, a la reforma agraria, fue completamente abandonado. El propios ITEPS (Instituto de Terras do Estado de São Paulo) fue saboteado; el trato con la Policía Civil, los profesores, con el movimiento social siempre fue criminalizado.

Espero que por su trayecto histórico dentro del PT, Mercadante no sea como Alckmin, espero que sea un poco mejor. Para ser honesto: precisamos definir a quien preferimos enfrentar, pues vamos a enfrentar cualquiera sea el que gane en el ámbito federal o estadual. Así, la pregunta para nosotros sería ¿es mejor enfrentar a quien? A mi modo de ver, es mejor enfrentar a Mercadante. No se si llegará a la segunda vuelta, hago fuerza para que sí, pues para el movimiento social es mejor encarar a Mercadante. Esa es mi impresión. Infelizmente, creo que aquí en Sao Paulo, nosotros tenemos una situación peor todavía, pues enfrentamos a los medios, Veja, Folha, Estado de Sao Paulo, Globo, en fin, o lo que hay de peor de las oligarquías y de medios de comunicación en mayor número. Y en cuanto a la izquierda algo muy parecido: hay mucha cosa buena, pero también existen vicios en grandes proporciones. Es una realidad bastante compleja. Los desafíos nos hacen crecer, Los desafíos nos hacen crecer, tenemos que actuar y repensar en este período, inclusive aquí en Sao Paulo.

Correio da Cidadania, 27-9-10 /
Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa: germain5@chasque.net

lunes, 26 de julio de 2010

SME: Recapitular desde las bases...

Entrevista realizada por Eduardo Díaz, profe de la Fac. de Políticas de la UNAM con Hugo Ortega, de la base del SME a los 80 días de la huelga de hambre.

Es un ejercicio interesante de recapitulación sobre diversos temas desde la base trabajadora del SME.

PARTE 1



PARTE 2



PARTE 3



PARTE 4

jueves, 22 de julio de 2010

SEM: Cayetano Cabera: "Si no quieren resolver el conflicto, aquí nos vamos a quedar"

Entrevista hecha por Carmen Aristegui con el Ing. Cayetano Cabrera, realizada a los 86 días de huelga (hoy 22 de julio cumple 89 días). En ésta, explica las razones de la huelga, el momento político de la misma y la respuesta que han tenido del Estado mexicano. Además, aborda el estado de salud del Ingeniero Cabrera y su situación familiar.

PARTE 1



PARTE 2

lunes, 19 de julio de 2010

SME: Mujeres en huelga de hambre

La dinámica de los procesos político - sociales a veces nos hacen perder de vista la realidad interna de los sujetos que los hacen posibles. Son aquellas situaciones, las coyunturas personales, las historias de vida necesarias para poder estar presente en algo mucho más amplio, para que la lucha exista.

La entrevista que les presentamos trata de contribuir con esa otra mirada. Es una realización del Centro Libre de Experimentación Teatral y Artística (CLETA), realizada por el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Eduardo Díaz González.

Parte 1



Parte 2



Parte 3

lunes, 28 de junio de 2010

Video con el abogado del FPDT Atenco (Carmen Aristegui)

ENTREVISTA CON EL ABOGADO DEL FPDT ACERCA DE LA PRÓXIMA RESOLUCIÓN DE LA CORTE SOBRE LAS CONDENAS DE NUESTROS COMPAÑEROS DE ATENCO



MARTES 29 DE JUNIO:
MARCHA DEL ÁNGEL DE LA INDEPENDENCIA
A LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA
16 HORAS
MIÉRCOLES 30 DE JUNIO:
CONCENTRACIÓN FRENTE A LA
SUPREMA CORTE DE JUSTICIA

miércoles, 4 de marzo de 2009

Entrevista con Lucía Morett. Periódico El Universo, 03 de marzo de 2009

Foto: Archivo Veredas

EL UNIVERSO, ECUADOR.
Martes 03 marzo 2009
Morett agradece a Aldhu haberla ayudado a salir
FRANCISCO GÓMEZ ESPECIAL PARA EL UNIVERSO
http://www.eluniverso.com/2009/03/03/1/1355/7C764B922CF544D6B84637C9AFBE7CD4.html


MÉXICO. En el primer aniversario del bombardeo a Angostura, y luego de participar en una serie de actividades, Lucía Morett (d) –estudiante mexicana– habló para este Diario. Lucía Morett, la sobreviviente del ataque colombiano en Angostura, agradece a la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu) y a su principal, Juan de Dios
Parra, la asesoría legal para volver a su país. Ahora la justicia ecuatoriana pide su extradición.

“...Me llevaron a una base militar en Lago Agrio... Se me hizo un interrogatorio extrajudicial... me obligaron a decir que había llegado antes”.

En México, Morett habló con EL UNIVERSO.

Agradece a Aldhu haberla ayudado a salir

A un año del bombardeo en Angostura, esta sobreviviente tiene frescos los momentos de las explosiones de las bombas y de las ráfagas de metralleta disparadas por militares colombianos contra el campamento de las FARC, donde murieron el jefe guerrillero Raúl Reyes y unas veinte personas más.

Con esos recuerdos estuvo este domingo en la misa donde se recordó a los cuatro estudiantes mexicanos que la acompañaban y murieron en el ataque, presentó un video sobre esos hechos, denunció el hostigamiento judicial en México y Ecuador. Aceptó una entrevista a cambio de respetar la fidelidad de sus respuestas debido a que, según ella, se han tergiversado sus declaraciones en otros medios de comunicación.

¿Cómo y cuándo saliste de Ecuador? ¿La Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu) te prestó alguna ayuda para salir del país?

Yo salí de Ecuador el 16 de abril, en un vuelo comercial de Copa hacia Nicaragua, y salí como cualquier ciudadano normal, con mis papeles. El propio fiscal general de Ecuador, Washington Pesántez, me dijo después de que me interrogó que era completamente inocente, que no había nada en mi contra, que simplemente había sido una víctima y que cuando lo deseara podía salir del país.

Eso lo quiero decir porque últimamente se ha manejado que huí hacia Nicaragua. No fue así. Yo salí de Ecuador porque no había nada en mi contra y salí legalmente de Ecuador.

¿No fue necesaria la ayuda de Aldhu?

Aldhu me dio apoyo legal estando en Ecuador y lo demás fue por mi cuenta, como cualquier ciudadano que está legalmente en el país.

¿Tras el ataque, quién la sacó del campamento?

Me rescataron soldados ecuatorianos, muy dignos... calmaron mi miedo, me dieron agua, comida, curaron mis heridas y a ellos les tengo un profundo agradecimiento. Pero saliendo del campamento me llevaron a una base militar ecuatoriana en Lago Agrio. Ahí fui víctima de tortura, fui amenazada con que me iban a llevar a Colombia, fui amenazada con la cárcel, me realizaron interrogatorios. Se me hizo un interrogatorio extrajudicial en el que se me quitó la ropa mientras se me interrogaba. Estuve sin ropa mientras se me interrogó y me curaban las heridas; se me sacó en ese lugar, sin anestesia, la esquirla más grande de mi cuerpo, que dejó una herida de 10 centímetros de profundidad por tres de diámetro. En ese momento a esas personas les pedí que se comunicaran con mis padres, les proporcioné el número de teléfono y no lo hicieron. O no sé si por su cuenta lo hayan hecho, pero no para ayudarme. En todo momento sufrí amenazas y sufrí hostigamiento.

Ya saliendo de ahí, cuando me llevaron a Quito, y fue en la capital donde recibí una atención nuevamente como la que había recibido de los primeros soldados, una atención humanitaria, respetuosa y con apego a mis derechos humanos.

¿Puedes señalar a los responsables de esas torturas?

Por supuesto, yo los he identificado en fotografías, en videos que han sido difundidos y en los cuales aparecen estas personas. Yo dejé además testimonio de esto antes de salir de Ecuador, no lo había comentado porque yo tenía un profundo agradecimiento y lo sigo teniendo hacia el Gobierno ecuatoriano por salvarme la vida, pero sí dejé testimonio de que un sector de Inteligencia me practicó estos interrogatorios extrajudiciales y fui sometida a tortura. Eso lo dejé ante notario público antes de salir hacia Nicaragua.

¿Conociste a José Chauvin o Gustavo Larrea, que en el momento del bombardeo eran
funcionarios del Gobierno ecuatoriano y quienes fueron los primeros en llegar al
sitio del bombardeo?

Fui la primera de las heridas a la que sacaron, aún no llegaba la delegación de los ministros cuando a mí ya me habían sacado. De hecho, yo ahora veo en los videos cuando a las muchachas les dicen que van a ser trasladadas a Quito, para entonces yo ya había salido, ya me habían subido al helicóptero e iba camino a la base de Lago Agrio. Es decir, yo nunca me enteré de que me iban a llevar a Quito y por eso mi miedo y el hecho de que bajo tortura di ciertas declaraciones a estas personas que me interrogaron. Yo salí antes de que llegara cualquier comisión.

Esas declaraciones, ¿en qué sentido fueron?

Cuando me interrogaron yo dije que había llegado la noche antes del bombardeo al campamento. Estas personas me obligaron a decir que había llegado antes. No recuerdo bien la fecha que me dijeron, pero me dijeron que había sido como un mes antes. Me hicieron que les dijera los nombres de mis compañeros y que ellos me habían llevado desde aquí de México, me obligaron a decir eso y no recuerdo qué otras cosas, pero es así como lo que ahorita puedo recordar.

Chauvin dice que se reunió siete veces con Raúl Reyes, ¿presenció alguno de esos encuentros?

No, por supuesto que no. Yo llegue esa noche al campamento y vi a muy poca gente. Era la tarde-noche del 29 de febrero, y a las 12:30 de la noche fue el primer bombardeo.

¿Cuántos bombardeos hubo?

Fueron dos y ametrallamientos desde helicópteros artillados y también desde tierra, asesinato de civiles, asesinato de heridos, gente que se había rendido.

¿Cómo fue su viaje hacia Angostura, sobre todo desde Nueva Loja?

Bueno, yo no recuerdo el nombre de las poblaciones por las que pasamos. Sé que salimos de este lugar, de Lago Agrio o Nueva Loja, la capital de la provincia de Sucumbíos. Estuve ahí con mis compañeros y una persona que nos acompañaba, que nos guiaba, fuimos en un vehículo hasta el puerto, sí tomamos lancha y luego caminamos, caminamos por bastantes horas.

¿Había controles militares, puestos de revisión donde fueron revisados?

No, no recuerdo.

¿Alguien te advirtió de los riesgos de ir a ese lugar, que se conocía que era
sitio de operaciones guerrilleras?

No, hasta donde yo sé no es una zona de conflicto y a mí se me dijo que íbamos a un campamento de paz, un campamento diplomático. Y en ese sentido, consideré que era seguro ir ahí, pues íbamos a hacer una investigación para conocer más de la guerrilla y para conocer más sobre el posible intercambio humanitario.

¿Solo pasó unas horas con los miembros de las FARC?

Sí, así es.

¿En el campamento conoció a Franklin Aisalla?

No. Luego me enteré por las noticias de que estaba ahí, que era un ecuatoriano.

¿Conoció a Nubia Calderón, la novia de Aisalla? ¿Sabe si estuvo en el campamento?

No tengo idea. Esto parece más un interrogatorio de la Fiscalía que una entrevista, pero te digo que no tengo conocimiento de que estuviera ahí.

¿Conoció o tuvo contacto con Catalina Campo, esposa de Chauvin, quien organizó
algunos eventos?

La verdad no recuerdo, mentiría si dijera que sí. No podría precisar. Es que era un evento al que asistieron un montón de personas, cientos, lo mismo pude haber cruzado palabras con alguien o con otra persona, pero me sería muy difícil recordarlo ahora.

¿Conoció a Juan de Dios Parra?

Sí, era el secretario general de la Aldhu.

¿Cómo fue su relación con él?

Bueno, él era del equipo que me asesoró legalmente para mi defensa. Lo conocí estando ya en el hospital, fue cuando estuvo el interrogatorio y estuvo precisamente el Fiscal General de Ecuador, estaba ahí cuando yo conocí a Parra.

¿En el campamento vio a Raúl Reyes o las computadoras que luego dijo el gobierno colombiano que encontró y sacó informaciones de ahí?

Yo no vi nada. Y después del bombardeo todo lo que vi eran cosas destrozadas. Yo traía artesanías y quedaron completamente rotas, mis cosas estaban rotas, mi mochila quemada... Lo que sí pude ver fue cómo disparaban, gente que pedía ayuda y a la que se remató. Vi cuerpos con disparos en la espalda, con ropa interior, desnudos, vi cómo los soldados colombianos y los policías colombianos movían cosas de un sitio a otro, cómo les quitaban las ropas, cómo cambiaban las ropas de los cadáveres. Ellos me abandonaron herida, me amarraron...

Les importaba más su trofeo de guerra, llevarse el cuerpo de Raúl Rayes, que atender a las heridas. Cuando grababa la cámara, me decían que iban a respetar mis derechos humanos, que respetan los derechos de los demás, pero podía escuchar cómo mataban a los heridos...Vi cómo se llevaban los cadáveres... Es increíble que el gobierno colombiano se haya disculpado con el Presidente ecuatoriano cuando todavía sus militares estaban en territorio de Ecuador.

¿El cuerpo de Reyes fue sacado de inmediato o tardaron?

Tardaron un poco de tiempo, sacaron varios cuerpos. Estuvieron casi doce horas y les dio tiempo de mover a su antojo, hacer y deshacer.

¿Cómo podría definir a Reyes, su personalidad, cómo era?

No, pues yo no lo conocí.

¿No lo vio nunca?

No, después me enteré de que era él.





VIDEO





martes, 10 de febrero de 2009

Exilio Interno... Entrevista con América Del Valle

América: Suerte!!!

■ Estamos en sus manos, dice la hija de Ignacio del Valle, “exiliada interna” desde 2006
Pide América del Valle a los ministros no prolongar injusticia e impunidad en Atenco
■ Pesan sobre la joven una orden de aprehensión y una demanda de “secuestro equiparado”
Blanche Petrich

América del Valle, hija de Ignacio del Valle, el líder de Atenco condenado a 112 años de prisión, sobre quien pesan una orden de aprehensión y una demanda de “secuestro equiparado” similar a la de su padre, está prófuga desde mayo de 2006. “Prófuga no es la palabra, es como decir que estoy juida de la justicia, como reconocer que cometí un crimen. Estoy en un exilio forzoso, perseguida por mis ideas. Como no tengo posibilidades de pedir asilo en otro país, vivo en un exilio interno.”

La joven exaltada, que tres años antes echaba chispas por los ojos cuando criticaba a las autoridades que ordenaron los operativos contra San Salvador Atenco, hoy se ve más serena, reflexiva. “Pero no creas, sigo furiosa por tener que vivir sin libertad, lejos de mi madre; por ver que cada vez la justicia se nos escapa de las manos; por tener que pasar las horas sentada frente a una puerta burlona que parece decirme: mira, ahí está la calle y tú no puedes salir.”

Con motivo del debate que se inicia hoy en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre el caso Atenco, América ofrece una entrevista a La Jornada en la que advierte: “Si la Corte no determina el castigo a los responsables de más alto nivel de los operativos del 3 y 4 de mayo de 2006, en Atenco, los jueces estarán emitiendo una garantía para la injusticia y una señal muy negativa para todos los disidentes; sería como decir: hay cheque en blanco para reprimir a los que se rebelen contra la prepotencia de los gobiernos”.

Este lunes, en alguno de los escondites que le brinda gente anónima en alguno de los cientos de barrios populares de la ciudad, América estará pegada a la televisión. Concretamente al Canal Judicial. De lo que se diga y haga en la SCJN depende la libertad de muchos, incluso la de ella. “Estamos en sus manos”, reconoce. Aunque también admite que para los atenquenses, la vía judicial “está en chino, porque lo que hemos enfrentado es una constante consigna del más alto nivel para prolongar la injusticia y la impunidad”.

–¿Tienes confianza en los ministros de la Corte?
–Mira, hay jueces como Genaro Góngora Pimentel, que fue muy derecho en el fallo de la Suprema Corte en el caso Aguas Blancas, que al menos hizo que renunciara este malvado de Rubén Figueroa, el gobernador de Guerrero. O el ministro Juan Silva Meza. Tenemos que reconocer que sí, que tenemos una posibilidad. Nosotros apelamos a la valentía y firmeza que pueda haber en algunos de sus integrantes. No en todos, claro. Algunos, como Sergio Aguirre Anguiano, sabemos que tiene una posición diametralmente contraria a la justicia.
De la rabia se aprende la paciencia

América se ve diferente desde la pasada entrevista, hace tres años...

“Sigo furiosa, rabiosa. Pero de la rabia se aprende, se puede convertir en fortaleza, en paciencia. Me tocó vivir esto; también a otros compañeros que estos tres años no han visto, como yo, a sus familias. No podemos ser libres. En mi caso ni siquiera pude estar junto al lecho de muerte de mi abuelito y mi tío Miguel.”

–¿Cómo ves las cosas ahora?
–Estoy segura de que hay que señalar a los responsables de todo esto. Ojalá no lo eluda la Corte. Hace tres años tenía miedo y lo sigo teniendo, porque toda la verdad ya ha salido a la luz, todo el terror que impuso el Estado. Pero no he dejado que el miedo me paralice. Tengo confianza en mi gente.

–¿Qué ha pasado en tu vida estos tres años?
–Ay, diosito, mi vida se hizo chiquita, así como soy yo. Suspendí proyectos académicos, personales, aunque los estudios de pedagogía los he tratado de retomar. He aprendido a hacer arroz, me salen bien las albóndigas y hasta hago bisutería. En las cuatro paredes donde me tengo que encerrar me he convertido en toda una mujercita. ¡Si mi mamá me viera! Tengo los libros, me doy permiso de cantar y de bailar, solita. Agradezco no estar en una situación extrema, como está mi padre, como estuvo mi hermano Ulises, muchos compañeros presos. Estoy convencida de que cargo con una responsabilidad que me rebasa, resistir moralmente ante mi pueblo, ante gente solidaria que ni me conoce. No me puedo dejar derrotar.

Avances y retrocesos

En algunos momentos del proceso contra los activistas presos de Atenco –permanecen 13 en prisión, 10 en Molino de Flores y tres en la cárcel de máxima seguridad del Altiplano– se han abierto rendijas de esperanza que permiten vislumbrar, al final del camino, una resolución judicial que revierta las condenas calificadas por las organizaciones de derechos humanos de “escandalosamente excesivas y desproporcionadas”.

Los tres del Altiplano, Ignacio del Valle, Héctor Galindo y Felipe Angeles, acusados de “secuestro equiparado”, tienen 67 años de pena. Del Valle tiene otros 45 adicionales por incitación a la violencia. Pero meses atrás un tribunal de circuito concedió un amparo definitivo a otros dos prófugos del Frente Popular en Defensa de la Tierra (FPDT), Bernardino Cruz y Adán Espinosa. El tribunal de circuito resolvió que no se acreditaba el delito de secuestro equiparado, que es el mismo cargo que pesa sobre los tres del penal del Altiplano y sobre la propia América.

“Pero tenemos que estar conscientes de que es una lucha larga, porque en este caso ha habido un ensañamiento muy evidente, y no sólo por parte del gobierno estatal, de Enrique Peña Nieto, sino del propio Ejecutivo, del presidente Felipe Calderón, y toda la clase política. No es pequeño el enemigo.”

En otra coyuntura, a fines de 2007 y principios de 2008 hubo otro resquicio de esperanza. América del Valle recuerda que empezó con el traslado de los más de 20 presos que estaban en el Cereso de Santiaguito a Molino de Flores. El cambio de juzgado los favoreció y en los meses siguientes empezaron a ser liberados a cuentagotas; primero, la mazahua Magdalena Durán; luego, el doctor Guillermo Selvas y su hija Mariana, así como varios más.

Sólo nos queda la movilización popular

“Pero se atravesó el asesinato del hijo de Fernando Martí, que fue una pena, desde luego. Hubo un estado de ánimo muy exaltado, se firmó el acuerdo nacional de seguridad y Peña Nieto, por adelantarse, hizo su propio plan estatal contra los secuestradores. Y nos fregó. El juez suspendió los procesos de liberación de Molino de Flores. Incluso reconoció ante los familiares que eran órdenes de arriba. Y a mi papá le dictaron otra sentencia más de 45 años, por supuesta incitación a la violencia el 3 y 4 de mayo, cuando a él ya lo tenían totalmente rodeado. Sólo fue un trofeo más de Peña Nieto.”

La pregunta surge natural: ¿qué vía de lucha va a ser determinante en este caso, la vía jurídica o la de la movilización?
–Yo creo que sólo la organización del pueblo va a obligar al gobierno a respetar la soberanía del pueblo. Es la única opción que nos queda en tanto que se nos cierran las demás puertas. Ellos son, en el caso Atenco, juez y parte.

–¿No hay desgaste?
–Sí, incluso en el propio frente hay un desgaste, que es comprensible y tiene que ver con toda la embestida que ha habido en estos tres años contra todo el movimiento popular a nivel nacional. En tres años cuántas cosas no han pasado: la represión en Oaxaca, la impunidad por el asesinato de Ernestina Ascención (...) Tiene que ver con la criminalización abierta contra los luchadores sociales.

“Pero no nos queda otra más que seguir movilizados, resistiendo, pugnando y exigiendo nuestros derechos. Pero nos queda la integridad. Yo no he sabido que nadie en mi pueblo haya dicho hasta ahora: paremos, ahí muere, yo ya no voy a luchar.”

–Hace tres años el ánimo de la mayoría de los medios de comunicación en contra de los macheteros de Atenco era muy negativo; había un linchamiento. ¿Eso ha cambiado?
–No mucho. Más bien, para las televisoras ya pasamos a un segundo plano; ya agotaron su tema para el rating. No ha cambiado su manera de vernos, nos siguen teniendo desprecio; hasta parecería que tienen vetado el tema. Pero el daño que hicieron con el linchamiento mediático, Televisa y TvAzteca, principalmente, ya está hecho.

–¿No crees que una forma de demostrar tu inocencia sería presentarte ante la justicia?
–Si la justicia de México le garantizara a cualquier perseguido político verdadera justicia, porque no soy la única en esta situación, si se aplicara esto de que uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario y no al revés, entonces me presentaría. Pero no es así. Muchos inocentes han sido condenados y después de años sólo les dan sus cosas y un usted disculpe si les va bien. No, no me voy a entregar. Y no por falta de valor. Porque la justicia está en manos de los mismos represores.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2009/02/09/index.phpsection=politica&article=005n1pol